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miércoles, 12 de agosto de 2009

Pureza familiar (Taharat Hamishpajá)(V).Mikveh

¿Qué es una mikveh?

El término hebreo que define a la palabra "Mikveh", significa piscina o bien acumulación de agua. El único lugar en donde la Mikveh, como tal, se menciona específicamente en la Torá, es en el siguiente versículo (Levítico 11:36): "Solamente una fuente y un hoyo, una acumulación de agua será pura". La Torá no efectúa un enunciado directo acerca de lo que es la Mikveh, ni habla tampoco de su uso. Sin embargo, como veremos más adelante, todos estos elementos están, en definitiva, incluídos en este versículo.

No obstante, el lugar en donde se enumeran todas estas reglas y leyes asociadas con la Mikveh, se hallan en la Torá Oral.

Es importante tomar conciencia en cuanto a que la Torá se compone de dos partes básicas. Una es la Torá escrita, la "Torá Shebijtab", que es la que nos resulta familiar a todos. Este es el rollo de escritura de la Torá el cual se guarda y se lee en la sinagoga y que ha sido escrupulosamente copiado de generación en generación desde la primera Torá que fue escrita por Moisés.

La segunda parte de la Torá es igualmente importante, aun cuando no es tan conocida como la anterior. Es lo que se denomina la Torá Oral o no escrita, la "Torá She-Beal Peh". En general, y durante unos 1500 años, la Torá Oral se transmitía del maestro al discípulo y sirvió como la base de la Mishna, la cual finalmente fue puesta por escrito, por el rabino Yehuda, El Príncipe, al comienzo del siglo tercero (era común). Más tarde se amplió con discusiones y comentarios dando lugar a la creación del Talmud. Todas las leyes Judías proceden de esta Torá Oral.

La necesidad de la Torá Oral se ilustra mejor a través de un simple ejemplo. Suponga que usted quiere ser sastre, y que yo deseo enseñarle las complejidades que existen en la confección de los sacos para hombre. Para cumplir con este cometido, existen dos caminos. El camino más difícil consistiría en redactar un texto acerca de cómo se confecciona un saco para que usted luego descifre una compleja serie de instrucciones. Un camino mucho más fácil y lógico sería mostrarle directamente cómo se confecciona un saco guiándolo a través de las diferentes etapas del aprendizaje. Después de varias lecciones prácticas, el resultado sería absolutamente claro. Un breve contacto personal puede lograr mejor su objetivo, que muchos libros.

Lo mismo es aplicable en cuanto al aprendizaje de la Torá. La descripción de una Mikveh podría llenar muchas páginas, como veremos más adelante. Aun así, daría lugar a malentendidos y errores. Esto es también válido para las intrincadas leyes que comprenden la observancia del Tefilín, el Tzitzit, el Kashrut o el Shabbat. En todos estos casos es mucho más simple y más preciso mostrar cómo se hace, que tratar de describirlo. Por eso una familia observante por ejemplo, conoce básicamente cómo cumplir el Shabbat. Si embargo, se necesita ser una persona instruida para dominar todo el material escrito que nos informará cómo conservar el Shabbat. Toda enseñanza de un modo de vida, se transmite mucho más fácilmente a través del ejemplo y la explicación hablada que a través de la palabra escrita.

Esta es una explicación posible de la razón por la cual en la Torá escrita, algunas de nuestras más comunes observancias se mencionan solamente en los términos más breves. Simplemente, no había necesidad de posteriores explicaciones más elaboradas puesto que el aprendizaje se efectuaba a través de la palabra hablada, y lo que se enseñaba era tan simple que no podía ser olvidado. Lo que se llevaba al papel escrito estaba referido a circunstancias más complicadas y que ocurrían rara vez. Dichas circunstancias tenían que estar detalladas por escrito pues de otra forma se hubieran olvidado, probablemente, de los pormenores.

Un buen ejemplo referido a leyes comunes que no fueran puestas por escrito, son los que incumben a la Mikveh. Cada comunidad poseía su Mikveh, cuyo uso era permanente. Por ello, los pormenores se preservaban mejor en forma oral.

Una acumulación de agua debe cumplir con seis condiciones indispensables antes de que pueda alcanzar el "status" de una Mikveh.

1 . La Mikveh debe componerse de agua. No se puede usar ningún otro líquido.

2. La Mikveh debe construirse ya sea dentro del suelo o bien tiene que ser parte integral del edificio construido sobre un terreno. No puede consistir en algún recipiente que pueda ser desconectado o que pueda ser llevado de un lado a otro, como ser, una bañera, un barril o un tonel.

3. El agua de la Mikveh no puede ser agua corriente. La única excepción a esta regla la constituye una fuente natural o bien un río cuya agua proviene principalmente de fuentes manantiales.

4. El agua no puede ser "extraída" ("Sha"uvim"). Es decir, el agua no puede ser llevada a la Mikveh con la intervención directa del ser humano.

5. El agua de la Mikveh no puede ser canalizada hacia la Mikveh mediante algo que pueda llegar a ser "impuro" ("Tameh"). Por esta razón, el agua no puede fluir hacia la Mikveh a través de caños o recipientes hechos de metal, arcilla o madera.

6. La Mikveh debe contener, por lo menos, 40 Sa-ah (aproximadamente 760 litros).

Es interesante observar cómo la Torá se refiere a estas leyes. Este ejemplo nos brinda una considerable idea acerca de cómo debe ser analizada la Torá, y de que manera, haciendo un análisis adecuado, confirma la Tradición Oral (La siguiente explicación es algo compleja y puede, si lo desea, ser obviada por el lector accidental).

(Las derivaciones de las leyes de la Mikveh dependen de una comprensión precisa y exacta de las palabras que se encuentran en el versículo de la Torá. Debido a su particularidad y complejidad no han sido incluídas en esta sección. Nota del editor Proyecto Identidad)

(Selección extraída del libro "Aguas del Eden", por Aryeh Kaplan, (c) Editorial Perspectivas)

Las leyes de inmersión en la mikveh

La preparación antes de la inmersión

En el séptimo día, antes de la puesta del sol, se hará la última examinación. Después lavará todo su cuerpo completo con agua caliente, con especial cuidado en los pliegues y cavidades corporales. No deberá quedar ninguna partícula extraña (Jotzitza) o ninguna suciedad por pequeña que sea, que pueda llegar a interferir y separar entre las aguas de la Mikva y su cuerpo,

El lavado

Al igual lavará perfectamente y enteramente su cabello, peinándolo de manera tal que no quede ningún cabello anudado, Este se lavará con agua caliente, poniendo énfasis en desenredar todo el cabello del cuerpo. Deberá cortar y limpiar las uñas de las manos y los pies, removiendo y despintando el esmalte de las uñas completamente.

La dentadura

La mujer lavará sus dientes con un cepillo y quitará toda partícula de entre los dientes con hilo dental. Si es que queda alguna, la inmersión será Inválida. Por lo cual hay mujeres que acostumbran no comer carne en el día previo a la TEVILA (inmersión), sin embargo esta costumbre no se aplica en el SHABAT o días de fiesta. En caso de una tapadura o amalgama dental temporal deberá consultar a un Rabino.

Heridas

Una costra o postilla sobre una herida en la piel, no tiene que ser quitada, si es que la herida no ha sanado todavía. Si es que ya ha sanado, y puede ésta ser quitada con facilidad lo debera hacer.

Jatzitza

El cuerpo deberá estar libre de cualquier substancia que impida que llegue el agua a todas las superficies corporales. Por lo cual no deberá haber ninguna sustancia extraña o adhesiva sobre el cuerpo como manchas de tinta, pintura o cosméticos, al igual que vendajes, sangre coagulada o pasta en las uñas, etc. Todos los aros, pendientes, dientes postizos y lentes de contacto deberán ser quitados al igual que las astillas en la piel. En cualquier caso donde exista una gran dificultad o dolor en quitar o remover cualquiera de los objetos o substancias mencionadas, deberá consultar a un Rabino. Es costumbre alisar las plantas y las superficies callosas de los pies con piedra pomez y revisar entre los dedos de los pies.

El tiempo de la inmersión

La TEVILA se llevará a cabo en la noche posterior al séptimo día después de que aparezcan las estrellas la inmersión no debe ser postergado innecesariamente después de este tiempo.

La Tevilá será de noche y únicamente después de finalizar lo siete días. En casos de fuerza mayor o en caso de enfermedad, como cuando hay peligro en asistir de noche, después de consultar con un Rabino, podrá asistir en el octavo u otro dia subsecuente, durante las horas del día. Sin embargo es imperativo que guarde esto como secreto hasta el anochecer, cuando podrá cohabitar con su marido. Si el séptimo día es viernes o la víspera de una YOM TOV (día festivo), todo el proceso de higienización personal antes descrito, se llevará a cabo antes del comienzo del Shabat, la inmersión será ya de noche (después de que salgan los estrellas). Si Shabat es el séptimo día, deberá llevar a cabo la .. inmersión el MOTZAEI SHABAT (sábado en la noche después de que salgan las estrellas), En este caso se llevaron a cabo el baño, el peinado y todos los demás preparativos durante el viernes en la tarde, antes de prender las velas, el sábado en la noche tomará otro baño y se peinará de nuevo, lo mismo se hará cuando la vispera de Shabat sea un día de YOM TOV, en ese caso los preparativos se llevarán a cabo en el dio anterior al comienzo de la fiesta. Cuando el YOM TOV sea después de SHABAT los preparativos se llevaron a cabo al Igual antes del comienzo del SHABAT

La tevilá o inmersión

La inmersión deberá ser realizado únicamente en una MIKVA o baño ritual, que esté debidamente supervisado y autorizado por un Rabino competente. Hay que tomar en cuenta que si se llevó a cabo la Inmersión en una MIKVA, que no reúne las características que especifica la Torá, la mujer no saldrá de su estado de NIDA, y toda su preparación será en vano.

Hay que tener cuidado que la Mikvá tenga su nivel de agua requerido. En ningún caso deberá realizarse la inmersión mientras se está llenando o vaciando la MIKVA.

En lugares donde no hubiese una MIKVA, se podrá llevar a cabo la inmersión en el mar, un río o algún lago, sin embargo se deberá antes consultar a un Rabino sobre los pormenores de esta inmersión.

La mujer deberá sumergirse completamente incluyendo su cabello en las aguas de la MIKVA todo en un mismo tiempo. Por lo cual es necesario que la TEVILA sera supervisada, para asegurarse de que no quede ninguna parte del cuerpo o del cabello afuera de las aguas. La supervisión será hecha por una mujer mayor (de doce años), o si no hay alguien disponible, el propio esposo podrá supervisar la inmersión. En la mayoria de los baños rituales controlados, hay una encargada que se ocupa de este trabajo.

Cabe mencionar que hoy en día la mayoría de estos baños, se mantienen en un estado de gran limpieza e higiene, Las aguas son cambiadas diariamente y su estado de aseo supera en mucho, a cualquier alberca o piscina, al igual las instalaciones del lugar son generalmente modernas y agradables proporcionando todas las facilidades necesarias. Es común que éstas incluyan productos de higiene y limpieza personal, removedor de laca, y pintura, y demás solventes, al igual que utensilios de manicura, tinas y regaderas y demás medios de preparación necesarios para la TEVILA.

La manera de la inmersión

Al sumergirse la mujer, no deberá cerrar estrechamente los labios, ni tampoco los tendrá abiertos, sino ligeramente cerrados, de manera similar a cuando duerme. El incumplimiento de lo anterior invalida la TEVILA, lo mismo ocurrirá si mantiene su cabello en la boca.

Al igual no cerrará firmemente sus párpados ni los mantendrá abiertos, sino ligeramente cerrados, como al dormir. Cualquier secreción del ojo, presente a su alrededor, invalida la TEVILA. Dentro de el interfiere únicamente si se ha secado.

No deberá detenerla su acompañante durante la inmersión. Si esto es imprescindible, como el caso de una mujer inválida se mojará antes las manos y la agarrará muy ligeramente.

La mujer se sumergirá en el agua de pie, con los brazos y las piernas ligeramente separadas, en una posición natural, inclinada al igual ligeramente hacia adelante, de manera tal que el agua pueda llegar a todas las partes y pliegues del cuerpo, en el momento en el cual este completamente sumergida bajo el agua.

No deberá estar parada sobre ningún objeto durante la TEVILA sino sobre el mismo piso de la MIKVA. No se debe llevar a cabo la inmersión en un lugar donde tenga temor de ser observada, ya que causaría quizás que no la haga correctamente. Por lo contrario, ésta se hará con espíritu de tranquilidad, calma y regocijo en el cumplimiento de los preceptos del Eterno.

La Bendición de la tevilá

Después de haberse sumergido en la manera correcta indicada, inmediatamente recitará la siguiente bendición:

BARUJ ATA A-DONAY E-LOHENU MELEJ HAOLAM ASHER KIDSHANU BEMITZVOTAV VETZIVANU AL HATEVILA.

BENDITO SEAS SEÑOR REY DEL UNIVERSO, QUIEN NOS SANTIFICO CON SUS PRECEPTOS Y NOS ORDENO SOBRE LA TEVILA.

al decir la bendición colocará sus manos sobre el pecho, y una vez más se sumergirá. Si después de la TEVILA, nota que no se ha quitado todas las substancias u objetos de su cuerpo o cabello, la lnmersión se deberá repetir. Al regresar a su casa de la Mikve, le expresará a su esposo que ya ha asistido.

El acto de la inmersión es completamente privado, por lo tanto se llevará a cabo con el mayor recato, evitando que extraños se enteren.

(Selección extraída del libro "Y te consagraré para toda la eternidad", por el Rabino Abraham Bartfeld, (c) Rabino Abraham Bartfeld)

http://www.tora.org.ar/

lunes, 10 de agosto de 2009

Pureza familiar (Taharat Hamishpajá)(III).Las leyes de Nidá

Las distintas etapas de la mujer desde antes de su menstruación hasta después de la tebilá (inmersión en la mikvé, baño ritual), pueden resumirse como sigue:

1) reglas de la nidá
2) conducta durante los períodos
3) separación previa y durante el período previsto
4) período de impureza
5) siete días de período de purificación
6) limpieza antes de la inmersión
7) tebilá, inmersión o baño ritual
8) bendición de la inmersión
9) reanudación de la relaciones matrimoniales

A partir de que momento se considera a la mujer Nidá (impura)

1. Toda mujer, aún si estuviera embarazada o durante el período de lactancia, habiéndole salido sangre de su útero (matriz), aunque sea una cantidad mínima, ya sea si sintió que le salió del útero o si se encontró una gota de sangre sobre la tela con la cual se revisó el órgano vaginal, tiene que considerarse en estado de impureza.

Y no existe diferencia si vio la sangre durante el período en que la menstruación debe aparecer, o si la vio no durante este período, incluso si fue motivada por cualquier otra causa determinada, de todos modos se convierte en Nidá, (estado de impureza), es decir: Está impura.

2. Por sangre se entiende, toda manación de color rojo o de ciertos tonos que tiendan a rojo, ya sea claro u obscuro como asimismo todo color negro (puesto que la sangre al coagularse cambia de aspecto) y cuando del color negro se trata se recomienda consultar con una Autoridad Rabínica, ya que algunas veces el negro puede ser mera suciedad. Pero cualquier otro tono que no tienda al rojo, como por ej. el blanco o el verde, son puros, es decir, no impurifican, (puesto que no revelan la presencia de sangre). El color marrón, o el que se asemeja al dorado, hay que consultar con una Autoridad Rabínica.

3. La mujer que sintió salida de flujo, como la que siente habitualmente cuando se presenta la menstruación, debe proceder a revisarse inmediatamente. Tanto si encontró una mancha sobre la tela de la examinación, aunque fuera una mancha minúscula, con cualquiera de los colores impuros antes mencionados, y tanto si no hubiese encontrado mancha alguna, es impura. Solamente si encuentra una mancha de uno de los colores que son considerados puros, decimos que lo que sintió fue debido a este flujo y ella esta pura.

Si ella acostumbra a tener flujos uterinos de tonos puros, no tiene que revisarse y ella está pura, siempre y cuando que no sea durante el período de su menstruación normal. Asimismo durante el embarazo o lactancia también está exenta de revisarse.

4. La mujer que fue revisada por un ginecólogo, por medio de la introducción de un instrumento en la vagina, aun si procedió a revisarse y no encontró ninguna huella de sangre, preguntará a una Autoridad Rabínica acerca de su estado de pureza.

La mujer que encontró una mancha de los tonos impuros (no sobre la tela de la revisión), en un lugar que la sangre que proviene del útero (matriz) pueda alcanzar, por ejemplo, sobre su ropa o sobre su sábana, o cosas análogas. Si la mancha tiene el tamaño de una haba (círculo de un diámetro de 19 mm, que es equivalente a una ficha de telefono en Israel), esta impura como la ley de la Nidá (estado de impureza), no importando si la mancha es redonda o alargada o de otra forma, siempre se mide, sien su superficie total tiene la medida mencionada.

5. Si el tamaño de la mancha es menor a la medida mencionada, ella esta pura, si se tratara de una mancha roja, (pero si la mancha fuera negra deberá mostrarla a un Rabino), y aún si se encontraron varias manchas próximas unas a las otras, cada una de ellas, de una medida menor que una haba (19 mm. de diámetro), si entre ellas no hay ningún punto de unión, no se suman y la mujer esta pura. Pero si la mancha se encontró sobre su cuerpo, si no tiene el tamaño de una haba (19 mm. de diámetro), está pura del mismo modo como lo está cuando la encuentra sobre su ropa, pero si encuentra varias manchas sobre su cuerpo, que en conjunto tienen la medida mencionada, se suman aunque no exista entre ellas ningún punto de unión.

Esta ley se aplica a toda mujer, inclusive a la mujer embarazada o durante la lactancia.

6.Si la mancha tiene la medida mencionada y se encuentra en un lugar en donde no llegaría sangre de la matriz, esta pura. Asimismo si se ocupó en tareas a las que se les puede atribuir los motivos de la mancha, o si tiene sobre su cuerpo una herida que podría haber producido la mancha, se la considera pura. Así también si se encontrara sobre una prenda de color aunque fuera próxima a la vagina, está pura. (Una prenda de color que entre los colores hay un espacio blanco, y la mancha en parte estaba sobre el blanco, se consultará a una Autoridad Rabínica).

7. Una mancha de sangre que se encontrara sobre la tela que ha examinado la vagina, no tiene la ley de mancha y ella está impura aunque tenga menos que el tamaño de una haba (19 mm. de diámetro) - (aunque la tela fuera de color).

8. La mujer que encontró sangre en la orina o debido al acto sexual, preguntará a una Autoridad Rabínica cual es su ley.

Prohibiciones durante los días impuros

1. Durante todo el tiempo en que la mujer se encuentra Nidá (estado de impureza), (o sea que todavía no terminó el proceso de Purificación, que es: "Hefsek Tahará", (ver explicación cap. III inc. 2), la cuenta de los "Siete Días Limpios y la inmersión en una Mikve Kasher (Tevilá), está prohibida toda relación sexual y si transgrieden esta prohibición la pena es "caret" (véase su explicación en el glosario). Asimismo cualquier otro contacto fisico de afecto como abrazos y besos, está prohibido de la Torá.


2. Al esposo le está prohibido tocarla aunque fuera con el meñique y aún por intermedio de un objeto, como asimismo no deben entregarse ningún objeto de mano a mano aunque fuere un objeto largo, y de igual modo les está prohibido arrojar un objeto de mano a mano, entre ellos.


3. Está prohibido conversar con ella sobre temas frívolos, y no debe mirar el marido a su esposa en los lugares que deben ser cubiertos según la Halaj"á (ley).


4. No comerán en una misma mesa, salvo si colocan un objeto que les sirva de señal para recordarles el estado especial en que se encuentran por ejemplo: que coloquen un objeto que habitualmente no se halla allí o que no sea necesario para la comida. Así también si cada uno come sobre un mantel separado, está permitido, también si una persona se sienta entre ellos les está permitido comer sin colocar una señal (según los Sefaradim aunque no esté sentado entre ellos sino solamente está con ellos en la mesa, está permitido). Les está prohibido comer de un mismo recipiente, comida que se lleva directamente del plato a la boca. Pero cada uno puede servirse de él a su propio plato.


5. No comerá de el resto de la comida ni beberá del resto de la bebida que quedara en el plato o en el vaso de ella en su presencia, (Según el Bet Iosef la prohibición es solamente sobre los restos de la bebida, pero muchos sefaradim acostumbran a agravar la prohibición, también sobre los restos de comida) pero si otra persona come o bebe de los restos antes que el esposo, puede el esposo a continuación comer o beber de estos restos. También se autoriza a hacerlo, si el resto que ella ha dejado se ha volcado a otro recipiente y en este caso está permitido aún si fue devuelto al primer recipiente. Si el esposo no sabe que son los restos de ella, no es preciso decirle. A ella le está permitido comer y beber de los restos del esposo.


6. La mujer no le servirá comida o bebida expresamente al esposo, salvo que lo hiciera de un modo diferente a lo acostumbrado como por ejemplo alejándola un poco de su lugar habitual o con la mano izquierda. (Los Sefaradim Meykar Hadín (por el principio fundamental de la ley), no prohiben a la mujer servir a su esposo bebidas, salvo que sean bebidas importantes como el vino, etc).

El esposo no le enviará una copa de vino a su esposa aunque sea a través de otros, aún si se tratara de la copa de la bendición. Tampoco le alcanzará a ella la copa del vino de Kidush, sino que la dejará sobre la mesa delante de él y ella la tomará de allí, o que otros se la alcanzaran.


7. A la mujer, le está prohibido tender o arreglar la cama de su esposo en su presencia.No dormirán en una sola cama, aunque fuera amplia (cama doble), y aún si fueran camas separadas deberá haber un espacio entre ellas.Le está prohibido al marido acostarse sobre la cama de su esposa aún no estando ella presente, y tampoco se ha de sentar sobre ella. A la mujer le esta permitido acostarse en la cama de su esposo, si él no estuviera presente.


8. No se sentarán juntos sobre una banca, salvo que esté fijo en el suelo o sujeto a la pared, o si una persona se sentara entre ellos. (A los Sefaradim, hay quienes les permiten sentarse sobre una banca aunque no estuviera fijo en el suelo). Está permitido sentarse juntos en el autobús (camión), pero deben cuidarse de no tocarse entre si. Si se trata de un paseo o excursión, no deben sentarse juntos, salvo que una persona se sentara entre ellos.


9. No verterá al esposo agua caliente o fría, para lavarle la cara, las manos o los pies, como asimismo le está prohibido preparar el agua para que el esposo se lave.


10. Si el marido se encuentra enfermo y se siente débil, y no hubiere otra persona para atenderlo aparte de ella, es posible permitir que ella lo atienda, cuando se trata de restricciones en que no hay contactos reales y cuando esto sea necesario, y debe tener cuidado de no lavarle su cara, sus manos y sus pies, y de tenderle la cama en su presencia.Si es la esposa la que enfermara (y estuviera Nidá, impura), le esta prohibido al marido darle de comer o levantarla, salvo si esta realmente muy necesitada de ello, y no tiene quien se dedique a ella. (pero evitando el contacto directo, es decir por medio de una tela).Todas estas leyes rigen, tanto si la mujer esta impura por haber visto sangre, y tanto si está impura por haber visto una mancha de los colores y tonos impuros, y hasta que no se haya sumergido en una "Mikve Kasher" (Baño Ritual) de acuerdo como lo ordena la ley, continúa estando impura y se halla bajo el régimen de las restricciones mencionadas.


Hay mujeres que acostumbran cuando aún ven sangre, a no mirar en el "Sefer Torá" (Rollo de la Ley), mientras lo alzan en la Sinagoga, asimismo hay una costumbre de no ir al cementerio hasta después de la "Tevilá" (sumersión)

El Hefsek Tahará -pausa de la purificación- y la cuenta de los "Siete días limpios"

1.Toda mujer que ha quedado impura por intermedio de una de las causas anteriormente mencionadas, (menstruación, mancha, o revisión), antes de la sumersión en la "Mikve" (Baño Ritual) deberá contar siete días limpios de sangre. La cuenta de los "Siete Días Limpios", no comienzan antes del quinto día desde que se impurificó, es decir, el día en que vio la sangre o la mancha, es el primer día de impureza, aunque la haya visto al atardecer, antes de la puesta del sol, y otros cuatro días más.

Por ej. Si vio la sangre o la mancha el domingo, tanto si la haya visto a la salida del Shabat (Sábado), y tanto si la haya visto el domingo al atardecer, antes de la puesta del sol, debe ella esperar hasta el jueves, al término del quinto día (el jueves), con la puesta del sol, empieza el primer día de la cuenta de los "Siete Días Limpios". Con la salvedad, que los "siete días limpios" comienzan después que realiza el "Hefsek Tahará" (pausa de la purificación), de acuerdo al procedimiento que se explicará a continuación. Hay quienes acostumbran entre los sefaradim, que los "Siete Días Limpios" no comienzan antes del sexto o séptimo día desde que se impurificó.

2. Cuando cese la menstruación, es decir deje de sangrar por completo, y no vea mas sangre, deberá proceder a lavar muy bien la vagina incluyendo la zona próxima a la misma, luego tomará un trozo de tela blanca suave y limpia, la envolverá sobre el dedo y la introducirá lo más profundo en la vagina y la moverá en todos los sentidos para revisar toda la cavidad. (En nombre del Jatam Sofer Z"1, se dice, que es conveniente levantar una pierna sobre una silla o algo similar durante la examinación, porque de este modo es más fácil profundizar y llegar a toda la cavidad. Después de ello sacará la tela y la examinará por todos los lados a la luz del día, si la tela estuviera totalmente limpia, o tuviera una mancha de los colores y tonos puros, entonces se realizó El "Hefsek Tahará". Pero si encontró una mancha de color marrón, dorado o como el color de la cera, deberá consultar a una Autoridad Rabínica.

Ocurre a veces que aunque la sangre de la matriz ya ha cesado, aún se encuentran manchas de sangre sobre la tela de la examinación, por ello procederá a lavarse por segunda vez, y revisarse de nuevo hasta que se encuentre limpia, solo que deberá prestar atención que la revisión en la que salió limpia y con la cual se realiza el Hefsek Tahará, sea antes de la puesta del sol, como se explicará.

3. El "Hefsek Tahará" deberá realizarse al atardecer antes de la puesta del sol, y en la víspera de Shabat deberá revisarse en lo posible antes de recibir el Shabat. Si se atrasó la revisión de "Hefsek Tahará" hasta después de la puesta del sol, no puede empezar a contar los "Siete Días Limpios" hasta el día siguiente.

Es una costumbre muy apropiada que después de esta revisión, antes de la puesta del sol, introduzca en lo profundo de la vagina, un trozo de tela, que dejará hasta la salida de las estrellas.
Mientras la tela permanece en el interior de la vagina se recomienda descansar, ya que el caminar puede producir irritación, las mujeres que tienen la piel delicada no deberán conducirse de acuerdo a esta rigurosidad.

La mujer que realiza el "Hefsek Tahará" en el primer día de haber visto sangre, como ocurre en el caso que vio sangre dentro de los "Siete Días Limpios", (que entonces no debe esperar cinco días) , en este caso el reposo de la tela en la vagina es obligatorio.

4. Después que realizó el "Hefsek Tahará" (pausa de la Purificación), se viste ropa interior blanca (no de color) limpia, como asimismo tenderá una sábana blanca sobre su cama y desde este momento comienza a contar los "Siete Días Limpios".

En cada día de los "Siete Días Limpios", deberá revisarse dos veces (tal como se revisó en la "Pausa de la Purificación", con profundidad y en todos los sentidos, una inmediatamente a la mañana al levantarse, después que amaneció, y la otra al atardecer antes de la puesta del sol.

Si se olvidó, o por algún motivo no realizó todas las revisaciones necesarias durante los "Siete Días Limpios", si se revisó una vez el primer día y una vez el séptimo día, sumados a la revisión del "Hefsek Tahará", es suficiente con esto y le son válidos los "Siete Días Limpios". Si no se revisó en uno de estos dos días, es decir: el primero y el séptimo, preguntará a una Autoridad Rabínica.

5. Si apartó su pensamiento de la cuenta de los "Siete Días Limpios", porqué pensó que estaba impura y luego se aclaró que la mancha que vio era de los colores puros, o pensó que el esposo se ausentará de la casa, y después regresó en la mitad de los "Siete Días Limpios", preguntará a una Autoridad Rabínica.

6. Una mujer que tiene un llaga o herida en la vagina, preguntará a una Autoridad Rabínica en que forma deberá revisarse.

7. Si no se encontró pura en alguna de las revisaciones de los "Siete Días Limpios" o si encontró una mancha de las que impurifican como se explicó en el Cap. I, anula todos los días contados y no se consideran del todo. En este caso realiza nuevamente el "Hefsek Tahará" (y no deberá esperar cinco días como se ha explicado al final del punto tres) comenzará a contar nuevamente "Siete Días Limpios" con las revisaciones detalladas anteriormente. [si encontró una mancha y estaba ocupada en una tarea que podría haber causado esta mancha, y de igual modo si tiene alguna herida que la podría haber producido, preguntará a una Autoridad Rabínica, porque a veces depende en que día de los Siete Días Limpios encontró la mancha].

Resumiendo: Una mujer se purifica por intermedio de la Tevilá (sumersión), solo si previamente procedió a su revisión que marca el "Hefsek Tahará" (pausa de la purificación) y luego a la cuenta de los "Siete Días Limpios".

Por ejemplo: Si procedió a realizar el "Hefsek Tahará" el jueves antes de la puesta del sol, entonces el viernes es el primer día de los Siete Días Limpios, y el jueves venidero es el séptimo día, y a la noche (vísperas del viernes) procederá a realizar la Tevilá (sumersión.). (Ver Inc. 1)

Cuando "el Hefsek Tahará" cae en Shabat (Sábado), en Yom Tov (Día festivo), o en Yom Kipur (Día del perdón) lavará la vagina y su alrededor con agua que fue calentada vísperas de Shabat o en vísperas de Yom Tov, (en Yom Tov le está permitido calentar agua sino tiene preparada de antes), O en vísperas de Yom Kipur, si es que no tiene agua caliente, se le permite lavar con agua fría, y se lavará con la mano y no con un paño, para que no llegue a exprimirlo.

En TiShá BAv (9 de Av), o durante los Días de Duelo, no vestirá ropa blanca lavada, sino usada y revisada de toda mancha y suciedad, y sino tiene, le está permitido vestirse ropa lavada

(Selección extraída del libro "Antología sobre la pureza", por Yeshayahu Pinjas Rotenberg, (c) Y.P. Rotenberg)

http://www.tora.org.ar

domingo, 9 de agosto de 2009

Pureza familiar (Taharat Hamishpajá)(II).El estado de Nidá ¿qué significa?


El uso más generalizado de la Mikveh está destinado a la purificación de la mujer después de su período menstrual. Si bien esto esta referido primordialmente, a las mujeres casadas, surgen asimismo importantes ramificaciones con respecto a la mujer soltera.

De acuerdo con la definición de la Torá, una mujer posee la condición (status) de una "Niddah" desde el momento en que aparece su período hasta que se sumerge en una Mikveh. En consecuencia, la Torá establece (Levítico 15:19) que "Cuando una mujer tuviere un flujo de sangre que proviene de la sangre que circula por su cuerpo, ella será "Niddah" durante siete días. "Como veremos una mujer retiene este "status" hasta que se sumerge en la Mikveh.

El término "Niddah" proviene de la palabra "Nadad" que significa "retirada" o "separada". La propia palabra indica, por lo tanto que la mujer debe renunciar a todo contacto físico con su marido. El término "Niddah" no se refiere a la menstruación sino a la necesidad de esta separación. La mujer tiene tanto el nombre como el "status" de "Niddah" de "Niddah" hasta tanto ella cambie su "status" a través de su inmersión en una Mikveh.

La Torá prohíbe abiertamente cualquier contacto sexual entre un hombre y una mujer que posea el "status"de "Niddah. Finalmente nos encontramos con el siguiente mandamiento (Levítico 18:19): "Tú no deberás (incluso) acercarte para poner al descubierto la desnudez de una mujer que es "impura" por su condición de "Niddah"."

La relación sexual entre un hombre y una mujer en su condición de "Niddah" está considerada como una transgresión muy seria. La Torá nos expresa (Levftico 20:18): "Si un hombre se acostare con una mujer que es "Niddah" y descubre su desnudez, ambos serán aislados de su comunidad".

La expresión "ellos serán aislados" se refiere a la pena de "Karet". Este es el mismo castigo que aplica al incesto entre hermano y hermana, a la violación de Yom Kippur, o al comer pan en Pesaj. La expresión "aislar" no se refiere a cualquier tipo de anatema o excomunión. Esto es, mejor dicho, una penalidad espiritual en donde alguien es "aislado" de su fuente espiritual. El individuo pierde su habilidad de sentir y apreciar lo espiritual y lo Divino, y de este modo se desconecta de los más importantes elementos de su vida como Judío. La única forma para que una persona puede reconectarse con su fuente espiritual es arrepintiéndose sinceramente ante Di-s y resolviendo no repetir jamás este grave hecho.

La prohibición del contacto sexual entre un hombre y una mujer en el período de "Niddah", está considerado como una de las más serias. Esto quizá se expresa mejor a través de las palabras del Profeta Ezequiel, quien dice (Ezequiel 18:5, 6): "Si un hombre es virtuoso y cumple con actos de justicia y caridad... él no profanará a la mujer de su vecino ni se acercará a una mujer Niddah". El Profeta considera que la relación sexual de un hombre con una mujer "Niddah" es similar a la relación sexual del hombre con una mujer casada.

El hecho de que una mujer se libere (elimine) de su condición de Niddah por medio de su inmersión en una Mikveh, es un acto que se conoce fundamentalmente a través de la Torá Oral, la cual fue transmitida por Di-s al pueblo judío en el Monte Sinaí, juntamente con la Torá escrita.

Tal como muchas otras cosas que se encuentran en la Ley Oral, esto está, también, considerado en la Torá escrita. La Torá dice, refiriéndose a la Niddah (Levítico 15:28): "Ella contará siete días, y luego estará purificada". Después de contar siete "días limpios", una mujer debe pasar por un proceso normal de purificación ritual. Como ya hemos visto, el medio universal para obtener dicha purificación, es la inmersión en una Mikveh y, asimismo esto se requiere para anular la condición de "Niddah". Aun cuando la prohibición de relacionarse sexualmente, que se le exige a una mujer Niddah, no está directamente relacionada a la impureza ritual "Tumah", el medio para llevar a cabo el cambio de "status", es equivalente al proceso de purificación.

En la mención que hace la Torá acerca de la inmersión de recipientes, aparece otra referencia que explica que el "status" de Niddah se elimina por medio del agua. La Torá manifiesta (Números 31-23): "Será puro, solamente, si es depurada en aguas para Niddah". De acuerdo con el Talmud, esto indica que los recipientes, tal como sucede con una Niddah, deben sumergirse en una Mikveh.

Aun sin estas alusiones, se estableció claramente en la Torá Oral que una Niddah debía sumergirse en agua. Podemos observar que el Profeta lo da esto por sentado, cuando manifiesta (Zacarías 13: 1): "ese día, se abrirá una fuente para expiación y para la Niddah de la casa de David y de los habitantes de Jerusalém". De esto se deduce claramente que el hecho de que una Niddah requería la inmersión para su purificación, era algo que estaba muy bien establecido.

El uso de la Mikveh es uno de los aspectos más importantes en la vida de un matrimonio judío. En algún sentido, resulta ser aun mas importante para el vínculo matrimonial, que la ceremonia de la boda, y se lo puede considerar como una renovación mensual en la vida matrimonial de la pareja. Como la mayoría de las leyes que incluyen a la Mikveh, las que involucran el uso de la Mikveh se consideran como "decretos" o "Jukim", para los cuales la Torá no proporciona explicaciones acerca de sus razones de ser. No obstante, tal como sucede con todas estas leyes, las mismas poseen una lógica intrínseca subyacente.

El Talmud brinda una "razón", la cual está relacionada con nuestro caso. Dado que las reglas de la Niddah exigen que la mujer esté separada físicamente de su marido por lo menos doce días al mes la pareja experimenta cada mes, una virtual luna de miel después de la inmersión de la mujer en una Mikveh. A diferencia de muchas parejas, cuya vida sexual llega a ser aburrida y hastiante después de varios años, un matrimonio que cumple con las normas de una Niddah, experimenta una continua renovación en su vida sexual. Muchas parejas que comenzaron tardíamente a cumplir con estas normas, informaron que su relación había adquirido un nuevo entusiasmo y gusto. Durante él embarazo, cuando el ciclo de la Niddah se interrumpe, muchas parejas anticipan ansiosamente un retorno a los períodos de separación y a la luna de miel mensual que las leyes de la Niddah proporciona.

Las reglas que comprenden a Niddah y a la Mikveh son sumamente diversas, y toda pareja comprometida o casada debería familiarizarse con ellas. En muchas e importantes comunidades se dictan clases acerca del tema, y cualquier rabino competente se sentiría feliz de poder proporcionar literatura adecuada y otras informaciones a las parejas interesadas que se lo requieran. En general, sin embargo, la exigencia más importante radica en que una mujer cuente siete días "limpios", a la manera prescripta ritualmente, después que su período menstrual termine, y luego proceda a revertir su condición de Niddah a través de la inmersión en una Mikveh.

Si bien las leyes de la Niddah se analizan generalmente dentro del contexto del matrimonio, éstas son igualmente importantes cuando el contexto se refiere a las jóvenes solteras. Desde el momento en que una joven comienza a menstruar, asume su condición de Niddah, esté o no casada. Desde el momento en que aparece su primer período, hasta que con el matrimonio ella se sumerge en la Mikveh, retiene este "status" de Niddah. Esto posee muchas ramificaciones importantes. El judaísmo prohibe la relación sexual prematrimonial en el más estricto de los términos. Aun si una joven no ha comenzado todavía a menstruar, o bien en el raro caso en donde ella se ha sumergido desde su último período, la relación sexual prematrimonial todavía se prohibe. La Torá establece (Deuteronomio 23:18): "No habrá prostitutas entre las hijas de Israel". De acuerdo con la definición de la Torá, la prostitución incluye todas las formas de relación sexual premarital, y esto no está relacionado, en absoluto con el pago por el acto. De este modo cualquier pareja involucrada en la relación sexual premarital, está violando el mandamiento que prohibe la prostitución.

(Selección extraída del libro "Aguas del Eden", por Rab Arieh Kaplan, (c) Editorial Perspectivas)

http://www.tora.org.ar/

Pureza familiar (Taharat Hamishpajá)(I).¿Qué significa Nidá?


Primero debemos aclarar, que TAHARAT HAMISHPAJA no es la clase de superstición que en otras culturas ha estigmatizado a la mujer menstruante como repulsiva, colocando sobre ella toda clase de misteriosos tabus, proscribiéndola de su comunidad durante este periodo, Maimónides el eminente sabio, filosofo y médico, vehementemente repudio las creencias supersticiosas y las practicas de los Sabeanos los Magui y demás pueblos paganos sobre este tema, colocando gran énfasis en el contenido espiritual de las enseñanzas judaicas.

Terminología

Existe un gran error conceptual, en la terminología empleada con relación a este tema. Cuando hablamos de TAHARA o su antónimo TUMA, generalmente lo traducimos como PURO o IMPURO términos que en una falaz y deceptiva interpretación, connotan una condición aborrente de la mujer menstruante, la cual debe de ser purgada a través de una incantación mágica.

Sin embargo esto claramente no es así, según las leyes de la Torá, nada cambia en los valores individuales y el carácter de la persona, el hambre o la mujer designada como TAME, no se convierte en un individuo inferior sino esto únicamente indica y prescribe cierto comportamiento a seguir en cada caso.

Otra tragedia semántica es el relacionar TAHARA Y TUMA con limpieza y suciedad, por, lo cual debemos de declarar decisivamente y con toda la claridad necesaria, que TAHARAT HAMISHPAJA no es un proceso de higiene corporal cuya intención sea el lavar y remover alguna suciedad o basura presente, Aunque muy cierto es, que el judaísmo demanda el cuidado higiénico y la salud corporal, como uno de sus fundamentales preceptos (venishmartem), sin embargo no debe este confundirse, con otros mandamientos y preceptos cuya razón de ser, es otra completamente.

Significado

Al igual, existen en el cumplimiento de muchos preceptos de la Tora, ciertos beneficios secundarios, muy patentes. Por ejemplo en las leyes alimenticias de KASHRUT, o en el tema que ahora tratamos hay beneficios médicos, como una disminución notable en la incidencia de ciertas clases de cáncer u otros beneficios psicológicos en la regulación del ritmo sexual (que presentaremos adelante). Sin embargo debemos recalcar que la institución de PUREZA FAMILIAR es un acto de profundo y trascendente contenido espiritual, que aunque otorga beneficios médicos y psicologicos de gran alcance en la vida matrimonial, no pertenece al dominio del psicólogo o el médico, como tampoco del antropólogo o el ingeniero sanitario.

Debemos ahora mencionar la gran importancia que otorga en el judaísmo al cuidado de estas milenarias leyes y tradiciones, cuyo infringimiento causa KARET (o excisión - ser excluido del pueblo de Israel), similar a la penalidad al no cumplir con el ayuno de Yom Kipur. Mas aún, la HALAJA (codigo de leyes) le asigna prioridad a la PUREZA FAMILIAR sobre y ante el cumplimiento de los rezos cotidianos y la lectura de la Tora. Por lo cual si una comunidad no puede mantener o construir una sinagoga, o no tiene los fondos para adquirir UN SEFER TORA (libro de la Torá) y al mismo tiempo construir una MIKVA (Baño Ritual) esta última tendrá preferencia. La pureza de la familia, aun mas que el servicio del templo o la busqueda de erudición, es la responsable de la sobrevivencia del pueblo de Israel.

Sus Beneficios

TAHARAT HAMISHPAJA es crucial en la protección del vínculo marital, de una de sus mas persistentes amenazas, la tendencia de la relación sexual de convertirse en rutina, degenerando consigo al matrimonio. Es relativamente sencillo casarse, es algo completamente diferente mantenerse casado. Un aforismo talmudico considera a la reunión y apareamiento de los conyuges, tan dificil, como el partir de las aguas del mar rojo. Ahí el milagro no fue únicamente la separación de las aguas, sino principalmente el mantenerlas separadas para permitir el exitoso proceso del éxodo. En la turbulenta y dificultosa sociedad actual, es ya casi un milagro el mantener un matrimonio fresco y viable después de que la novedad de éste ha desaparecido, es tan común y a la vez infortunado observar, que lo que para una joven y recién casada pareja es una tan excitante y satisfactoria aventura, prontamente se convierta en una tediosa y aburrida experiencia, repetida casi mecanicamente en el contexto total del matrimonio.

El encanto y el deleite, la emoción y la belleza del amor joven, es reemplazado cortamente, por lo rancio y lo prosaico, lo ordinario y lo profano. Será difícil concebir un veneno mas mortal a la existencia de un feliz matrimonio.

Para que un matrimonio floresca y prospere, la atracción entre los conyuges que prevalecía en el periodo inicial del matrimonio, debe de ser preservada y aun acrecentada. Es la abstención y el prescindir de relaciones sexuales, prescrito por TAHARAT HAMISHPAJA, lo que ayuda a mantener esa atracción, ansia y anhelo, fresco y joven. De esta manera, el como el TALMUD (Nido 31-B) explica las ramificaciones psicologicas de la PUREZA MATRIMONIAL "DEBIDO A QUE EL HOMBRE PUEDE LLEGAR A SOBRE-FAMILIARIZARSE CON SU MUJER Y POR LO TAL SENTIR RECHAZO O REPUGNA, LA TORA ORDENO QUE ELLA SEA CONSIDERADA COMO NIDA POR SIETE DIAS". El acceso constante y el acercamiento sin restricción conducen al hostia y al cansancio. Sin embargo, el cumplimiento de la disciplina indicada, crea el refrescante gusto y el entusiasmo presente en el amor joven.

Es una costumbre común, que los rabínos y los consejeros matrimoniales recomienden, un periodo de separación para las parejas que se encuentren en una severa crisis matrimonial, o quizás ya en el proceso de divorcio. No es raro que después de un tiempo de alejamiento, los conyuges descubran repentinamente que si se desean, necesitan y que aun se aman, siendo esta separación el preludio a la unión.

Una perpetua luna de miel.

Más aún LA PUREZA FAMILIAR presenta un efecto todavia más beneficioso especialmente para la mujer, porque mantiene y conserva la imagen y la belleza de su noviazgo y la luna de miel. Los varones en general no aprecian lo anterior de igual manera que las mujeres, ya que la sexualidad es relativamente ajena a la vida íntima del hombre, sin embargo es parte íntegra del ser de la mujer. Su biología es una porte mas profunda de su psicología. Durante los años en los que un niño piensa sobre una carrera como bombero, soldado, doctor o científico, la niña, aun cuando aspire a una profesión o carrera, sueña principalmente en el matrimonio, una familia y un hogar, sobre hijos y la vida doméstica. Al crecer y madurar, su atención se apega cada vez mas a sus sueños de compromiso y noviazgo, las imágenes de amor y cariño, La culminación de todo este proceso llega a su clímax en la luna de miel. Durante el periodo de compromiso, cuando es cortejada y galanteada por su prometido, y en la noche de bodas.

Que lástima es, cuando todo este embelesamiento y extasis en la realización de sus sueños, viene y se va, partiendo para siempre. Que cruel y frustrante es, cuando únicamente una semana o un mes, son la satisfacción completa de toda una vida de hermosas expectaciones y sueños.

(Selección extraída del libro "Y te consagraré para toda la eternidad", por el Rabino Abraham Bartfeld, © Rabino Abraham Bartfeld)