Mostrando entradas con la etiqueta Mitzvá. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mitzvá. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de octubre de 2012

La Mujer está exenta de ciertas Mitzvot

De las 613 mitzvot de la Torá, la mujer está exenta sólo de siete que todo hombre debe cumplir. (Hay otros mandamientos que sólo son para ciertos individuos o grupos como los cohanim, el primogénito, levitas, reyes, hombres casados, etc.). Estas siete mitzvot positivas están sujetas al tiempo y requieren que el judío diga el rezo de la Shemá, lleve Tefilín, Tzitzit, cuente el Omer (los días entre las festividades de Pesaj y Shavuot), escuche el toque del Shofar (cuerno de carnero) en Rosh HaShaná (año nuevo judío), se siente en una Sucá en la festividad de Sucot (Tabernáculo) y tome un Lulav (una palma hecha de atado de mirto y sauce) y un Etrog (toronja) el primer día de Sucot. Con la exención de llevar Tefilín, la mujer ashkenazita no tiene prohibido realizar estas mitzvot. De hecho ellas asumen con frecuencia el cumplimiento de estas últimas cinco con exención de la puesta del Tzitzit (las mujeres sefaraditas no acostumbran cumplir estas mitzvot).
Una de las razones expuestas del por qué los hombres deben observar las mitzvot ligadas al tiempo, más que las mujeres, es que el hombre necesita más de algo externo que le recuerde lo precioso del tiempo, y necesitan de refuerzos extras para hacer uso de esto con fines espirituales. Algunas formas de recordar el tiempo son superfluas para la mujer, ya que poseen relojes biológicos internos que corren según los días, meses y años (N. Lamm, A Hedge of Roses, Jerusalem; Feldheim, 1977, p. 76)
La Torá nos enseña que el tiempo es potencialmente sagrado. Cada instante tiene su propio significado, y cada momento del día es propicio para cumplir una meta espiritual. Las mitzvot ligadas al tiempo sirven para mantener al judío en constante alerta del potencial de la santidad del tiempo, lo que se logra mediante nuestras acciones. Los hombres al no estar ligados al reloj biológico, necesitan rodearse de mitzvot al comienzo de cada día, como una forma de tomar conciencia del tiempo. Se ponen durante todo el día el Tzitzit (vestimenta interna con flecos en las cuatro puntas), rezan el oficio matutino, se ponen el Talit (manto para el rezo con flecos en las cuatro puntas) y los Tefilím (filacterias). Cada mes, refuerzan conciencia del tiempo, santificando el nuevo mes y estableciendo nuevas metas cada año y se proponen mantener vívida su espiritualidad en el intervalo de una festividad a otra.
Como los hombres poseen más daat, tienden a apegarse más a los detalles de lo secular del mundo externo. Es por ello que necesitan advertencias externas que les recuerden la importancia de la santidad del tiempo. La mujer tiene ritmos biológicos internos que sirven al mismo propósito. Los judíos no consideran al ciclo menstrual de la mujer como un accidente de la naturaleza. Di-s lo creó deliberadamente para enseñar una específica lección espiritual.
Una de las formas por la que la mujer refuerza el mensaje de su ciclo menstrual es cuidando las leyes de pureza familiar, las que enaltecen su conciencia de la santidad del tiempo. Tanto el hombre que cumple los mandamientos ligados al tiempo y presta atención en santificar el mundo externo, como la mujer que cuida la pureza familiar y atiende el mundo interior, pueden imitar a Di-s y santificar la vida. sin embargo ambos logran el mismo objetivo por diferentes vías, las que son propias a cada sexo.
Prioridades diferenciales
Otra razón que ha sido propuesta acerca de por qué las mujeres están exentas de cumplir con ciertas mitzvot que únicamente pueden ser efectuadas en su tiempo definido, es porque este requerimiento crearía mucha tensión para ellas. A pesar de que las mujeres no están obligadas a casarse o a tener hijos, el judaismo reconoce la posibilidad de que ellas probablemente optarían por las dos. Para poder facilitar estas elecciones, la Torá no las obliga a cumplir ciertos mandamientos sujetos a un tiempo definido. esto es porque las responsabilidades principales de una mujer casada ( especialmente si tiene hijos), son sus familias y hogares y si tuvieran otras responsabilidades sobre sus cabezas injustamente las pondría bajo presión. Aquello que es requerido que las mujeres hagan es algo tan criticamente importante para poder garantizar la eternidad del pueblo judío, que sobrepasa la obligación de cumplir con mitzvot sujetas al tiempo.
Debido a que a los hombres les corresponde refinarse a si mismos frente al mundo externo, el judaismo supone que es probable que a traves de su interacción con el mundo externo, se aparten de sus verdaderos objetivos espirituales. por eso los mandamientos que están sujetos al tiempo y que gobiernan el comportamiento y el tiempo del hombre, les enseñan cada mañana al despertarse que su principal prioridad es la de consagrar su corazón y mente para servir a Di-s durante el resto del día. Esto previene que el hombre sea capturado por el comer, trabajar, o ser egocentrista, lo cual lo llevaría a ver el mundo secular como un fin en si mismo.
Ya que las mujeres deben realizarse desarrollándose en formas internas, sus mentes no deben ser apartadas a través de distracciones externas, así como los hombres, para poder enfocarse en su relación con Di-s. Existe una suposición de que las mujeres se encuentran innatamente mucho más enfocadas en sus estados internos de lo que los hombres lo están, y que las mujeres están más concientes de las necesidades de los otros. Debido a esto, su terreno de realización personal les permite tener que cumplir menos rituales. Esto es porque la Torá asume que las mujeres utilizarán su biná para poder dar de ellas mismas hacia los otros, en vez de ser distraidas por el mundo externo.
Así, por ejemplo, cuando cada mañana la familia se despierta, inmediatamente la mujer comienza a ocuparse de las necesidades de los otros, si tiene niños pequeños, lo primero que hará es darle de comer al bebe, preparar el desayuno para otros niños y mandarlos a la escuela; si le fuera exigido asistir tempranamente en la mañana a un minian, sería contraproductivo para el mantenimiento de la familia. Su prioridad esencial es la de imitar a Di-s a traves de atender a sus hijos, una vez que esto ha sido realizado, su atención debe de estar directamente enfocada a Di-s. si ella estuviera obligada a cumplir las mitzvot sujetas a tiempo definido, continuamente interferirían en su capacidad de ocuparse de las necesidades de su familia, las cuales son principales (Avudraham).
Las mujeres no están obligadas a asistir a los rezos en la sinagoga; sin embargo aquellas mujeres que no afectarían las necesidades de sus familias son alentadas a desarrollar su conexión con Di-s a través de rezar diariamente, incluyendo el asistir a la sinagoga si así lo desean. También deben de tratar de dar su tiempo para dar caridad y ocuparse de los otros; por ejemplo si tienen ingresos pueden dar el diez por ciento de ellos a gente necesitada, pueden voluntarizar su tiempo libre o el profesional para aquellos que necesitan ayuda o demostrarles preocupación y consuelo. Adicionalmente las mujeres son incitadas a estudiar Torá de la manera que les sea más relevante para ellas.

domingo, 3 de junio de 2012

Las 613 Mitzvot de laTorá (I)

Después de que Israel escuchó los Diez Mandamientos, Dios dijo a Moisés:
Asciende hacia Mí, a la montaña, y permanece ahí. Te entregaré las tablas de piedra, la Torá y los preceptos que he escrito para enseñar [al pueblo].
Moisés había de permanecer 40 días en la montaña para aprender cada detalle de las 613 mitzvot, preceptos, la Torá Escrita y la Ley Oral (posteriormente redactada en forma del Talmud y Midrash). Al final, él iba a bajar las Tablas con los Diez Mandamientos. Estas Tablas que Dios entregó a Israel iban a enseñarles qué se requería de ellos para establecer su relación íntima con el Creador.
Todas las 613 mitzvot están incluidas en los Diez Mandamientos y cada una de las 613 tiene su raíz en una palabra de los Diez. El Zohar enseña que cada una de las 613 mitzvot representa una forma de apegarse apasionadamente al Altísimo, lo que a su vez explica el significado de la Mishná:
El Santo, Bendito es, deseó purificar a Israel y por ello les multiplicó la Torá y sus preceptos.
El deseo de Dios, en cuanto a "purificar a Israel", no apuntaba a aumentar su recompensa en el mundo venidero, sino más bien ayudarles a alcanzar el nivel de debekut en este mundo.
Hemos visto que la palabra hebrea mitzvá proviene de una raíz que significa "unir". La mitzvá es una especie de unión, en el sentido de que constituye un medio para integrar el mundo físico con las esferas superiores. Cuando observamos un precepto, Dios se acerca a nosotros y se fusiona con nuestra habilidad de sentirlo. A tal objeto, Dios nos entregó una cantidad de preceptos igual al número de partes del cuerpo humano. De las 613, 248 mitzvot se relacionan con actividades físicas que paralelan las partes del cuerpo encargadas de cumplirlas, en tanto que 365 mitzvot involucran transgresiones que debemos evitar y son las contrapartes de los nervios y tendones.
Relacionar la partes del cuerpo con los preceptos parecería una idea bastante revolucionaria, aunque no menos que la interconexión entre la mente y el cuerpo o los efectos de los estados mentales sobre enfermedades, que constituían una "herejía científica" hasta hace muy poco tiempo. No obstante, en la actualidad, el campo de la medicina mental-corporal se ha convertido en un tema de rápido desarrollo investigativo y práctico. La teoría de la conciencia orgánica, que prevalece en la "medicina alternativa", adquiere renovado significado cuando comprendemos la enseñanza cabalística de que, cuando el hombre se dedica a cumplir las mitzvot con amor y considera las transgresiones como actos que no permiten la unión con Dios, las partes de su cuerpo se convierten en recipientes tan refinados por la luz Divina que su misma naturaleza física adquiere la cualidad de la luz.

No obstante, podríamos objetar, al igual que Maimónides, que el hombre no puede asumir responsabilidad por algo que no ha asumido conscientemente. ¿Cómo pudo el clamor espontáneo de los israelitas, "Haremos y escucharemos", hacerles responsables de las mitzvot dado que no sabían qué estaban aceptando sobre sí?
El Zohar aclara que, a través de su declaración, el pueblo de Israel se estaba comprometiendo a alimentar el fuego de su apego apasionado a Dios y convertirse en "un reino de sacerdotes y un pueblo santo", en línea con el deseo Divino. Para ellos, las mitzvot no eran yugos indeseables, sino herramientas que les serían útiles para cumplir con su anhelo de debekut y, como tales, ellos apreciaron que se les entregaran en gran número: a más mitzvot, mayor su probabilidad de recobrar este preciado lazo.

Del Zohar derivamos que la culminación de Shabuot fue el debekut de Israel con el Altísimo. Por ello, Rashí explica que la referencia en el Cantar de los Cantares a "Su día de nupcias" se refiere a la vivencia sinaítica, es decir, Shabuot.
A través del matrimonio, hombre y mujer se unen en un lazo en el cual se complementan mutuamente. De manera similar, en la dimensión espiritual, la Torá fue entregada a Israel en el Sinaí en el sexto día del mes de Siván, como una serie de instrucciones que les ayudaría a mantener el apasionado apego de su unión.
Dado este aspecto de Shabuot, ¿cómo podríamos pensar que los sabios instituyeron la festividad para conmemorar la entrega de las instrucciones que permitieron la unión de Israel con su Creador?

Es entendible, entonces, la decisión de los sabios en cuanto a referirse al significado oculto de Shabuot tan sólo por medios alusivos. Y sin embargo, si Shabuot fue realmente "Su día de nupcias", el día en que la Congregación de Israel se convirtió en Su Amada del alma, ¿por qué relacionaron la festividad con la Entrega de la Torá en la plegaria de la Amidá?

lunes, 23 de noviembre de 2009

Los 613 Preceptos (Mitzvot). Preceptos (Mitzvot) Positivos (XII)

12. Los Tefilin de la Cabeza ("Tefilin Shel Rosh")

Es el precepto con el cual se nos ordenó la acción de los Tefilín de la cabeza. Es lo que El, exaltado sea, dijo: Y serán como frontales entre tus ojos. La ordenanza de este precepto ha sido repetida (en la Torá) cuatro veces.

http://www.es.chabad.org/

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Los 613 Preceptos (Mitzvot). Preceptos (Mitzvot) Positivos (XI)

11. Enseñar y Estudiar Torá ("Talmud Torá")

Es el precepto con el cual se nos ordenó enseñar la sabiduría de la Torá y estudiarla, y esto es lo que se denomina: Talmud Torá.

Es lo que El dijo: Y las enseñarás diligentemente a tus hijos. En la expresión del Sifrí: "Y las enseñarás diligentemente a tus hijos — estos son tus alumnos".

Así encuentras tú que en todo lugar los alumnos fueron llamados 'hijos', como fuera dicho: Y salieron los hijos de los Profetas.

Y allí dijeron: "Y las enseñarás diligentemente — que (las palabras de la Torá) sean filosas en tu boca; cuando una persona te pregunte algo, no vaciles ante ella, sino que has de decirle de inmediato".

Esta ordenanza ya fue repetida (en la Torá) varias veces: Y aprenderéis, y haréis, (y) para que aprendan. En muchos lugares del Talmud ya han enfatizado en abundancia este precepto y han incentivado acerca de él.

Las mujeres no están obligadas por él, dado que fue dicho: Y las enseñaréis a vuestros hijos. Dijeron: "Vuestros hijos — y no vuestras hijas", como fue explicado en la Guemará (—Talmud, Tratado de) Kidushín.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Los 613 Preceptos (Mitzvot). Preceptos (Mitzvot) Positivos (X)

10. Lectura Diaria del "Shema" ("Kriat Shema")

Es el precepto con el cual se nos ordenó leer la Lectura del Shemá en cada día —por la noche y por la mañana—.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Y hablarás en ellas, cuando estés en tu casa.

Las leyes de este precepto han sido explicadas ya en el Tratado (Talmúdico) de Berajot, y allí se explicó que la Lectura del Shemá es (ley) de la Torá.

Dice la Tosefta: "Tal como la Torá ha dado fijación (horaria) al Shemá, así han dado los Sabios horario para la plegaria". Es decir: los horarios de la plegaria no son (ley) de la Torá mas el precepto de plegaria en sí es (ley) de la Torá, como hemos explicado — y los Sabios le han impuesto horarios. Este es el concepto de lo que dijeron: "Las plegarias, las instauraron correspondientemente a los (Sacrificios) Perpetuos".

O sea, instauraron sus horarios en los horarios de ofrenda.

Las mujeres no están obligadas con (el cumplimiento de) este precepto.

martes, 3 de noviembre de 2009

Los 613 Preceptos (Mitzvot). Preceptos (Mitzvot) Positivos (IX)

9. Santificar el Nombre de Di-s ("Kidush Hashem")

Es el precepto con el cual se nos ordenó la Santificación del Nombre (de Di-s).

Es lo que El dijo: Y Me santificaré dentro de los hijos de Israel.

El concepto de este precepto es: que se nos ha ordenado difundir este credo verdadero en público, y que con ello no temamos del daño de dañador alguno, hasta que incluso si vendrá sobre nosotros alguien temible que nos fuerza, y nos exhorta a renegar de El, exaltado sea, no hemos de oírle sino que nos entregaremos sin reparos a la muerte; ni (siquiera) le daremos a suponer que hemos renegado aun cuando nuestro corazón cree en El, exaltado sea.

Este es el precepto de Santificar el Nombre (de Di-s) que ha sido ordenado a todos los hijos de Israel. Es decir: que nos entreguemos a morir en manos del temible en aras del amor a El, exaltado sea, y la fe en Su unidad —tal como hicieron Jananiá, Mishael y Azariá en épocas del malvado Nabucodonosor, cuando obligó a prosternarse ante el ídolo, y toda la gente —incluso (los del pueblo de) Israel—se prosternaron y no hubo allí quien santificara el Nombre Celestial. Con ello, hubo para Israel inmenso bochorno por haberse perdido de todos ellos este precepto, y no hubo allí quien lo cumpliera sino que todos temieron.

Este precepto es vigente sólo en (instancias) similares a aquella gran ocasión en la que todas las personas tuvieron miedo y era obligatorio difundir Su unidad y proclamarla en aquel momento.

Ya había aseverado Di-s a través de Isaías (el Profeta) que el bochorno de Israel no será total en aquella instancia, y que habrían de surgir en aquella dura situación (hombres) selectos a quienes la muerte no haría temblar, quienes dejarían su sangre sin dueño, difundirían la fe, y santificarían a Di-s en público —tal cual nos ordenó El, exaltado sea, a través de Moisés, nuestro maestro— y es lo que El dijo: No se avergonzará Iaacov ahora, ni ahora su rostro empalidecerá, pues al ver a sus niños —la obra de Mis manos— en su medio, santificarán Mi Nombre; santificarán al Santo de Iaacov y al Di-s de Israel reverenciarán. En la expresión del Sifrá: "A condición de ello os he sacado de la Tierra de Egipto — a condición de que santifiquen Mi Nombre en público".

En la Guemará (—Talmud, Tratado de) Sanhedrín dijeron: "¿Al ben Noaj se le ha ordenado (el precepto de) Santificar el Nombre (de Di-s) o no se le ha ordenado? Ven y oye: A los 'benei Noaj' se les han ordenado siete preceptos, y si (éste) está (incluido) — son ocho!"

Se te ha explicado, pues, que (este precepto) está incluido en el número de preceptos que son obligación sobre Israel, y han traído su prueba de este precepto de lo que fuera dicho: Y Me santificaré dentro de los hijos de Israel.

Las leyes de este precepto han sido explicadas ya en el Capítulo Séptimo (del Tratado Talmúdico) de Sanhedrín.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Los 613 Preceptos (Mitzvot). Preceptos (Mitzvot) Positivos (VIII)

8. Emular a Di-s

Es el precepto con el cual se nos ordenó asemejarnos a El, exaltado sea, cuánto nos sea posible.

Es lo que El dijo: E irás en Sus sendas.

Ya repitió (en la Torá) esta ordenanza y dijo: Para ir en todas Sus sendas; y como explicación de este concepto sobrevino: "Así como el Santo, bendito sea, es llamado Misericordioso (Rajúm) — se también tú misericordioso; así como el Santo, bendito sea, es llamado Gracioso (Janún) — también tú otorga gracia; así como el Santo, bendito sea, es llamado Justo (Tzadik) — también tú se justo; así como el Santo, bendito sea, es llamado Piadoso (Jasid) — se también tú piadoso", ésta es la expresión del Sifrí. Y ya repitió (en la Torá) esta ordenanza con otra expresión, y dijo: Tras el Señor, vuestro Di-s, iréis, y también en su explicación sobrevino que su concepto es asemejamos a las buenas obras y las gloriosas cualidades con las cuales está descrito El, exaltado sea, a modo de ejemplo, sea El exaltado por encima de todo, exaltación inmensa

http://www.es.chabad.org

domingo, 1 de noviembre de 2009

Los 613 Preceptos (Mitzvot). Preceptos (Mitzvot) Positivos (VII)

7. Jurar con el Nombre de Di-s ("Shebua Bishmo Hagadol")

Es el precepto con el cual se nos ordenó jurar con Su Nombre, exaltado sea, cuando ello nos sea necesario para dar sustento a algo o negarlo, pues en ello hay enaltecimiento para El, exaltado sea, gloria y grandeza.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Y en Su Nombre jurarás.

En su explicación dijeron: "La Torá dijo 'jura con Su Nombre', y la Torá dijo 'no jures". Vale decir: tal como se nos ha advertido respecto del juramento innecesario y éste constituye un Precepto Negativo, así el juramento se nos ha preceptuado cuando es necesario y constituye un Precepto Positivo.

En consecuencia, está prohibido jurar por cosa alguna de las creadas —como ser los ángeles y las estrellas— salvo cuando omite (mencionar explícitamente) al sujeto — como ser si dijera "por la verdad del sol" aludiendo a "por la verdad del Di-s del sol". De esa manera jura nuestra nación en nombre de nuestro Maestro Moisés (¡cuán glorioso su nombre!); es como si el que jura dijera: "por el Di-s de Moisés", "por Quien envió a Moisés".

Empero, cuando el que jura no alude a ello, y jura por alguna de las criaturas impulsado por la creencia de que ellas poseen veracidad propia —hasta el punto de jurar por ella— éste transgredió y asoció otra cosa al Nombre Celestial. (Al respecto) se nos legó:

"Todo el que asocia el Nombre Celestial con otra cosa, es desarraigado del mundo"

A ello aludió el versículo cuando dijo: Y en Su Nombre jurarás. Vale decir: sólo en El creerás y (a El) atribuirás veracidad por la que corresponde jurar.

Ya dijeron al comienzo (del Tratado Talmúdico) de Temurá: "¿De dónde (sabemos) que se jura para cumplir el precepto? Pues fue dicho: Y en Su Nombre jurarás"

http://www.es.chabad.org

viernes, 30 de octubre de 2009

Los 613 Preceptos (Mitzvot). Preceptos (Mitzvot) Positivos (VI)

6. Apegarse a los Sabios

Es el precepto con el cual se nos ordenó mezclarnos entre los Sabios, apegamos a ellos, ser perseverantes y permanecer con ellos, y tomar parte con ellos en todas las formas de sociedad —en la comida, la bebida, la compra y la venta— a fin de que con ello lleguemos a parecernos a (ellos en) sus acciones y a creer en las concepciones verdaderas (que surgen) de sus palabras.
Es lo que El, exaltado sea, dijo: Y para unirte a El.

También este precepto fue repetido ya (en la Torá), y dijo: Y a El te unirás. Sobrevino la explicación: "Y para unirte a El — únete a los Sabios y a sus discípulos". Esta es la expresión del Sifrí.

Asimismo trajeron prueba acerca de la obligación de casarse con la hija de un Sabio, de casar a su hija con un Sabio, de beneficiar a los Sabios y de comerciar con ellos, de lo que fuera dicho: Y a El te unirás. Dijeron: "¿Acaso le es posible, a la persona, unirse a la Shejiná? ¡Si está escrito: Pues el Señor, tu Di-s, fuego que consume es El! Mas bien (esta orden significa) que: todo el que se casa con la hija de un Sabio", etc.

jueves, 29 de octubre de 2009

Los 613 Preceptos (Mitzvot). Preceptos (Mitzvot) Positivos (V)

5. Servir a Di-s ("Avodat Hashem")

Es el precepto con el cual se nos ordenó servirlo, exaltado sea. Esta ordenanza fue repetida varias veces, y dijo: Y serviréis al Señor, vuestro Di-s, y dijo: Y a El serviréis, y dijo: Y a El servirás, y dijo: Y servirle.

A pesar de que también esta ordenanza es de las (ordenanzas) Globales —como hemos explicado en el Cuarto Fundamento hay en él, sin embargo, una particularidad (que lo singulariza), dado que es ordenanza de la plegaria. En la expresión del Sifrí: "Y servirle — ésta, es la plegaria". Y dijeron además: "Y servirle — éste es el estudio".

En la Mishná de Rabí Eliezer, el hijo de Rabí Iosí Haglilí, dijeron: "¿De dónde (tenemos fuente para incluir) la esencia de la plegaria dentro de los (613) preceptos? De acá: Al Señor, tu Di-s, temerás, y a El servirás". Y dijeron: "Sírvele con Su Torá, sírvele en Su Santuario". La intención es anhelar a orar en él o en su dirección, según explicó (el rey) Salomón.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Los 613 Preceptos (Mitzvot). Preceptos (Mitzvot) Positivos (IV)

4. Temer a Di-s ("Irat Hashem")

Es el precepto con el cual se nos ordenó creer en Su temor —exaltado sea— y Su reverencia, y que no estemos tranquilos y confiados, sino que hemos de esperar (y tomar en consideración) la venida del castigo de El, exaltado sea, en todo momento.

Esto es lo que El, exaltado sea, dijo: Al Señor, tu Di-s, temerás.

En la Guemará (—Talmud, Tratado de) Sanhedrín dijeron sobre Sus palabras: y quien blasfema ('nokev') el Nombre de Di-s, morir morirá, como debate: "Digamos que (nokev) significa (sólo) 'pronunciarlo' (y no 'blasfema') —pues está escrito: los que fueron mencionados ('nikvú') con nombres (y allí indudablemente nokev no significa 'blasfema')— y su advertencia (surge) de al Señor, tu Di-s, temerás". Es decir: Esto que fuera dicho: y quien blasfema al Nombre de Di-s significa que (será transgresor cuando) tan sólo mencione el Nombre de Di-s, sin 'bendecirlo'. Y si has de decir 'qué pecado hay en ello?' — diremos que hace perder el temor, pues (parte) del Temor a Di-s es que Su Nombre no sea mencionado innecesariamente.

La respuesta a esta pregunta, y el rechazo de esta cosa, resultó con lo que dijeron: "Primero, necesitamos que sea Nombre con Nombre, y no hay", es decir: (necesitamos, para que sea transgresor) que bendiga al Nombre (de Di-s) con el Nombre (de Di-s) —como dijeron 'que Iosei pegue a Iosei—. Además, "la advertencia es un Precepto Positivo, y toda advertencia que es Precepto Positivo no se llama advertencia". Es decir: esto que has dicho: "y su advertencia (surge) de al Señor, tu Di-s, temerás, no será posible (aceptarlo), dado que ésta es una ordenanza —y es un Precepto Positivo— y no se advierte con un Precepto Positivo".

Ha sido explicado, pues, que aquello que fuera dicho al Señor, tu Di-s, temerás es un Precepto Positivo.

martes, 27 de octubre de 2009

Los 613 Preceptos (Mitzvot). Preceptos (Mitzvot) Positivos (III)

3. Amar a Di-s ("Ahavat Hashem")

Es el precepto con el cual se nos ordenó Su amor, exaltado sea. Es: que meditemos y contemplemos acerca de Sus preceptos, ordenanzas y obras, a fin de que Lo comprendamos y disfrutemos con la comprensión de El, el máximo deleite. Este es el amor preceptuado (a nosotros).

Dice el Sifrí: "Puesto que fue dicho: Y amarás al Señor tu Di-s, ¿sé yo cómo he de amar al Omnipresente? Para enseñármelo fue dicho: Y serán las palabras éstas, que Yo te ordeno hoy, sobre tu corazón — pues de ello conoces tú a Quien dijo y (con Su palabra) surgió el mundo".

Te hemos explicado, pues, que con la contemplación llegarás a la comprensión, se encontrará en ti el goce, y sobrevendrá, inexorablemente, el amor.

Ya han dicho que este precepto incluye también que llamemos a todas las personas a Su servicio — exaltado sea— y a la fe en El, puesto que si tú amas a alguien, lo alabarás y elogiarás, y exhortarás a la gente a su amor —esto es a modo de ejemplo—. Así también, si has de amar a Di-s con verdad según lo que llegó a ti de la comprensión de Su veracidad, pues entonces, sin duda, exhortarás a los necios y a los tontos al conocimiento de la verdad que tú ya sabes.

Dice el Sifrí: "Y amarás al Señor — hazlo amado a las criaturas, como (lo hizo) tu padre Abraham, pues fue dicho: Y al alma que hicieron en Jarán". Es decir: tal como era Abraham, quien por cuanto que amaba—según atestiguó el versículo: simiente de Abraham, quien Me amó— llama a la gente a la fe con la intensidad de su comprensión debido a su gran amor a El, así has de amarlo tú hasta que (a causa de ese amor) llames a la gente a El.

lunes, 26 de octubre de 2009

Los 613 Preceptos (Mitzvot). Preceptos (Mitzvot) Positivos (II)

2. Creer en la Unidad de Di-s ("Ijud Hashem")

Es el precepto con el cual se nos ordenó creer en la Unidad (de Di-s). Es: que creamos que el Promotor de lo existente y su Causa Primera es Uno.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Oye Israel, el Señor es nuestro Di-s, el Señor es Uno.

En la mayoría de los Midrashím encontrarás que ellos (—los Sabios) dicen: "(Se te ordenó esto) a fin de unificar Mi Nombre", "a fin de unificarme", y muchos como esto. Con ello es su intención: que no nos extrajo de la casa de los esclavos y no hizo con nosotros lo que hizo —al efectuar bondad y beneficio— sino sólo con la condición de que creamos en la Unidad (Divina), pues se nos ha obligado a ello. En muchos lugares dicen: Precepto de la Unidad —Mitzvat Ijud—, y también denominan a este precepto 'Reinado Celestial' —Maljut Shamáim—, pues dicen: "A fin de aceptar sobre sí el yugo del Reinado Celestial", es decir, el reconocimiento de la Unidad (Divina) y la creencia en ella.

domingo, 25 de octubre de 2009

Los 613 Preceptos (Mitzvot). Preceptos (Mitzvot) Positivos (I)

1. Creer en Di-s ("Emunat Hashem")

Es el precepto con el cual se nos ordenó creer en Di-s. Es: que creamos que hay (Supremo) Promotor y Causa que es el que actúa para (que sean creados) todos los existentes.

Esto es lo que El, exaltado sea, dijo: Yo soy el Señor, tu Di-s.

En la Guemará (—Talmud, Tratado de) Makot dijeron: "A Moisés le fueron dichos en Sinaí tariag Preceptos. ¿Cuál es el versículo (del que se aprende)? Torá nos ordenó Moisés. Es decir, el valor numérico de 'Torá". Y sobre esto preguntaron y dijeron: "Torá', en valor numérico, ¿cómo es? ¡611!" Y vino la respuesta: "Yo soy el Señor, tu Di-s y No tendrás para ti... los hemos escuchado de boca del Todopoderoso (Mismo)".

Se te ha explicado, pues, que Yo soy el Señor se incluye en los 613 Preceptos, y es ordenanza de creer (en Di-s), como hemos explicado.

martes, 23 de junio de 2009

Las Mitzvot(V)

Esquema de clasificación:

Para comprender que a pesar del número que puede resultar abrumador, las mitzvot no son algo extraño a nosotros, hemos diseñado un esquema, que puede ser útil como aproximación al fascinante mundo del cumplimiento de las mitzvot.

Como la mayor parte de nosotros en la actualidad no somos personas dedicadas a las actividades agropecuarias, hemos decidido excluir aquellas mitzvot que están íntimamente relacionadas con esa área de actividad.

Y, para facilitar aun más la comprensión, también hemos pospuesto la inclusión de aquellas mitzvot que conciernen al Beit HaMikdash, o a la Tierra de Israel.

Tampoco incluimos aquellas mitzvot, que siguen siéndolas, pero que socialmente ya no es necesaria su aplicación, tal como las relativas a la esclavitud legislada.

Sin embargo, debemos destacar que tal como enseñaran los jajamim, es de justos y personas íntegras el dedicarse al estudio de estas mitzvot, a pesar de no poder ser llevadas, por el momento, a la práctica; en parte porque este estudio apresura la Redención; en parte porque así no caen en el fatídico olvido; en parte, porque continúan siendo lo Voluntad expresa de H'. Por lo cual recomendamos, que profundicen, y para comenzar les recomendamos cuatro magnas obras, nada superficiales y que requerirán sus mejores empeños:

· "Sefer HaMitzvot" RaMBa"M

· "Horeb" R. Simshon Raphael Hirsch

· "Sefer HaJinuj"- R. Aarón HaLevi.

· "Kitzur Shulján Aruj"

El orden que hemos dado a este esquema no tiene ninguna relevancia, ni implica mayor prioridad o importancia de las mitzvot.
Y por último, pero muy importante, ante cualquier decisión halájica consultar con su rabino.
Del Hombre para con H'

1. Saber que hay un H'. (Shemot 20:2; Devarim 5:6)
2. Saber que Él es Uno. (Devarim 6:4)
3. Amor a H'. (Devarim 6:5)
4. Temor a H'. (Devarim 6:13)
5. Imitar sus acciones (Devarim 28:9)
6. Brit Milá (Bereshit 17:10)
7. No pensar que hay más dioses aparte de Él (Shemot 20:3)
8. No seguir a los deseos que pueden acarrear extravíos morales (Devarim 15:39)
9. Colgar mezuzá en las jambas de las puertas de casas y ciudades. (Devarim 6:9)
10. Atar Tzitzit en las puntas de las ropas de cuatro puntas. (Bemidbar 15:38)
11. No poner a H' a prueba (Devarim 6:16)
12. No retrasarse en cumplir las promesas a H' (Devarim 23:22)
13. Respecto al nombre de H':

· Santificarlo. (Vaikrá 22:32)
· No maldecirlo. (Vaikrá 24:16)
· No profanarlo (Vaikrá 22:32)
· No borrar o destruir nada con el nombre de H' o cosas asociadas con Su nombre (Devarim 12:4)
· No hacer falsas profecías en nombre de H'.
· Jurar en Su nombre, en caso de exigencia legal. (Devarim 10:20)

14. Adorar y servir solamente a H'. (Shemot 23:25; Devarim 13:5)
15. Adorarlo de acuerdo a lo que El ordena. (Devarim 11:22)
16. Bendecir después de cada comida. (Devarim 8:10)
17. Recitar el Shemá por las mañanas y las noches. (Devarim 6:2)
18. Ponerse tefilín sobre cabeza (Shemot 13:9; Shemot 13:16; Devarim 6:8; Devarim 11:18)
19. Ponerse tefilín sobre brazo (Shemot 13:9; Shemot 13:16; Devarim 6:8; Devarim 11:18)
20. Los cohanim bendecían al pueblo durante los servicios matinales. (Bemidbar 6:23)
21. Confesar ante H' todos los pecados cometidos (Vaikrá 5:5)
22. No añadir ni quitar nada de la Torá (Devarim 13:1: Devarim 3:2)

Ética y relaciones interpersonales

1. Andar por los caminos de H'. (Devarim 28:9)
2. Amar al prójimo como a sí mismo. (Vaikrá 19:18)
3. Amar al prosélito (converso) (Devarim 10:19)
4. No codiciar la esposa de otro (Shemot 20:14)
5. No codiciar las pertenencias de otro (Shemot 20:14)
6. Dar caridad a los judíos pobres y no endurecer el corazón con ellos (Devarim 15:7,8)
7. Ceder dinero para los judíos y para los pobres judíos en todo tiempo (Shemot 22:24; Devarim 15:8)
8. No ignorar los objetos extraviados por otro y devolverlos a su dueño (Vaikrá 22:3; Shemot 23:4)
9. No pegar o atacar a nadie.
10. No maldecir a nadie (Vaikrá 19:14)
11. No odiar de corazón (Vaikrá 19:17)
12. No oprimir al prójimo verbalmente, tampoco al converso (Vaikrá 25:17; Shemot 22:20)
13. No avergonzar a nadie (Vaikrá 19:17)
14. No desamparar al levita (Devarim 12:19)
15. No negarle al menesteroso todo lo que precise (Devarim 15:7,8)
16. No infligir sufrimiento a los huérfanos y viudas (Shemot 22:21)
17. Enmendar al equivocado de manera firme (Vaikrá 19:17)
18. No castigar más de lo correcto (Devarim 25:2,3)
19. No murmurar acerca del prójimo (Vaikrá 19:16)
20. No vengarse del prójimo (Vaikrá 19:18)
21. No tener rencor ni odiar (Vaikrá 19:18)
22. No poner obstáculos delante de nadie (Devarim 22:8)
23. No confundir ni llevar a error al prójimo voluntariamente (Vaikrá 19:14)
24. No abstenerse de rescatar a las personas en peligro (Vaikrá 19:16)
25. Salvar al perseguido de muerte incluso si debe matar al perseguidor (Devarim 25:12)
26. Honrar al Cohén. (Vaikrá 21:1-8)
27. Alivianar el peso al hombre o animal que llevan carga excesiva (Shemot 23:5)
28. No obviar y ayudar a un hombre o animal a levantar su carga caída (Devarim 22:4)
29. Cumplir las promesas expresadas oralmente (Devarim 23:24)
30. Anular las promesas sólo de acuerdo al procedimiento dictado por la Torá (Bemidbar 30:3)
31. No violar juramentos (Vaikrá 19:12)
32. No prometer en vano (Shemot 20:7)
33. No violar promesas (Bemidbar 30:3)
34. No distorsionar los límites del terreno (Devarim 19:14)
35. No retener la propiedad de otro (Vaikrá 19:13)

Conocimiento

1. Estudiar Torá (Devarim 6:7)
2. Enseñar Torá. (Devarim 6:7)
3. Escuchar y acatar lo expresado por los sabios de la propia generación. (Devarim 11:22)
4. Honrar a los estudiosos de la Torá y a los ancianos (Vaikrá 19:32)
5. Adherirse a los estudiosos de la Torá. (Devarim 11:22)
6. Escribir un rollo de la Torá. (Devarim 31:17)
7. Obedecer las palabras de los profetas verdaderos (Devarim 18:15)
8. No enseñar en estado de embriaguez (Vaikrá 10:9-11)

Justicia

1. No asesinar (Shemot 20:13; Devarim 5:17)
2. No secuestrar (Shemot 21:16; Shemot 20:13)
3. No hurtar (Vaikrá 19:13)
4. No rapiñar (Vaikrá 19:11)
5. Devolver lo hurtado (Vaikrá 5:23)
6. No renegar de lo que se adeuda (Vaikrá 19:11)
7. No renegar de lo que se posee de otro (Vaikrá 19:11)
8. Indemnizar por lesiones provocadas al prójimo (Shemot 21:18,19)
9. Indemnizar por los daños provocados a terceros por un animal de propiedad (Shemot 21:28; Shemot 22:4)
10. Indemnizar por los daños provocados a terceros por un pozo abierto en propiedad privada (Shemot 21:34)
11. Indemnizar el ladrón por los daños y prejuicios provocados a terceros (Shemot 21:37; Shemot 22:3)
12. Indemnizar por los daños provocados a terceros por un incendio de un fuego encendido intencionalmente (Shemot 21:28)
13. Indemnizar por la pérdida de un objeto dejado en custodia gratuita (Shemot 22:6)
14. Juzgar en caso de pérdida de objeto dejado en custodia paga o en arrendamiento (Shemot 22:9)
15. Juzgar acerca de los casos de objeto tomados en préstamo (Shemot 22:13)
16. Juzgar acerca de los casos de operaciones de compra y venta (Shemot 25:14)
17. Juzgar en las disputas que puedan surgir entre demandante y demandado (Shemot 22:8)
18. No testimoniar falsamente (Shemot 20:13)
19. Castigar al que testificó en falso con el castigo que se le hubiera impuesto al inocente por él acusado (Devarim 19:19)
20. Jurar un juramento en nombre de H' cuando sea requerido por la corte. (Devarim 10:20)
21. Tener jueces para decidir en las materias de: compras, ventas, herencias, préstamos, contratos, empleo, daños, asaltos, robos, violaciones y asesinatos (Devarim16:18)
15. Los jueces deciden por mayoría (Shemot 23:12)
16. Aceptar las sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (Devarim 17:11)
17. Conseguir jueces adecuados a la materia (Devarim 1:17)
18. No blasfemar a un juez, ni a una autoridad (Shemot 22:27)
19. La corte no puede castigar a nadie que fuera obligado a cometer un crimen (Bemidbar 22:26,27)
20. Brindar testimonio siempre que sea necesario (Vaikrá 5:1)
21. La pena capital se aplica en base al menos a dos testigos aptos (Shemot 23:7)
22. Que los testigos no opinen (Bemidbar 35:30)
23. Los jueces deben interrogar cuidadosamente a los testigos (Devarim 13:15)
24. Los jueces deben ser imparciales en su sentencia (Vaikrá 19:15)
25. Un juez no debe:

· dictaminar un juicio injusto (Vaikrá 19:15)
· aceptar el testimonio de una persona inmoral (Shemot 23:1)
· prestar atención a una de las partes en ausencia de la otra (Shemot 23:1)
· decidir basado en el testimonio de una sola persona o de un familiar cercano Devarim 24:16; Devarim 19:15)
· favorecer a un pobre, o al poderoso en un caso de uno contra otro (Vaikrá 19:13-21: Shemot 23:3)
· temer a los litigantes (Devarim 1:17)
· decidir en contra de un pecador pero inocente en este caso (Shemot 23:6)
· juzgar inamistosamente al huérfano, al converso o a la persona viuda (Devarim 24:17)
· aceptar soborno o chantaje de una de las partes (Shemot 23:8)
· decretar pena capital con mayoría de un solo juez (Shemot 23:2)
· rever su sentencia el juez que declaró inocente al culpable de pena capital (Shemot 23:2)

26. Distintas formas de pena capital:

· Espada (Shemot 21:20)
· Estrangulación (Shemot 21:16)
· Incineración (Vaikrá 20:14)
· Apedreamiento (Devarim 22:24)

27. Colgar el cadáver del blasfemo e idólatra por unas horas (Devarim 21:22)
28. Sepultar a los ejecutados el mismo día de cumplida su pena (Devarim 21:23)
29. No condenar a pena capital sin antes proceder con un juicio (Bemidbar 35:12)
30. No conmutar la pena capital a cambio de dinero (Bemidbar 35:31)
31. No tener piedad de quien persigue a otro para dañarlo (Devarim 25:11,12)
32. El que cometió homicidio involuntario debe huir a las ciudades refugios, sin condolerse el juez por ello (Bemidbar 35:25,32)
33. Juzgar en lo relativo a herencias (Bemidbar 27:8)

Comercio y préstamos

1. Ser honesto en las compras y ventas (Vaikrá 25:14)
2. No estafar ni en la compra ni en la venta a un converso (Shemot 22:20)
3. Poseer pesa, balanzas y medidas justas (Vaikrá 19:36)
4. No engañar con pesos y medidas (Vaikrá 19:35)
5. No poseer pesos o medidas falsas (Devarim 25:14)
6. No recargar interés a un judío o prestarle a interés (Devarim 25:37)
7. No recibir un préstamo a interés de un judío (Devarim 23:20)
8. No ser testigo ni garante de préstamo a intereses entre judíos (Shemot 22:24)
9. No demandar un recargo por una deuda si se sabe que el deudor no posee para pagar el recargo (Shemot 22:24)
10. No tomar como garantía:

· equipamiento cuando se sabe que es para el sostenimiento de vida personal;
· equipamiento para preparar comida (Devarim 24:6)
· cualquier cosa de una viuda (Devarim 24:17)

11. No utilizar la fuerza para obtener los antedichos elementos (Devarim 24:10)
12. No negarse a devolver la garantía cuando sea necesaria para el que la entregó (Devarim 24:12)
13. Cancelar los prestamos en el séptimo año (Shemitá) (Devarim 15:2)
14. Devolver el objeto tomado como prenda cuando se sabe que el dueño lo precisa urgentemente (Shemot 22:25; Devarim 24:15)
15. Pagar el salario jornal en el tiempo convenido (Devarim 24:15)
16. No oprimir al asalariado ni retener su paga (Vaikrá 19:13)
17. El jornalero puede comer de lo que está cosechando en el momento de su trabajo (Devarim 23:25,26)
17. Está permitido prestar a interés a los no judíos y está permitido usar la presión legal para cobrar (Devarim 23:21)

Tiempos

A. Determinar y consagrar los comienzo de mes y contar los años (Shemot 12:2)
B. SHabbat
1. Descansar, y no trabajar (actos creativos) en el día séptimo consagrándolo (Shemot 23:12; Shemot 20:10)
2. Permanecer dentro de los límites de la ciudad (Shemot 16:29)
3. No dictar ni ejecutar una sentencia en Shabbat (Shemot 35:3)
4. Declarar verbalmente la santidad del Shabbat. (Shemot 20:8)
C. Festividades y conmemoraciones
1. Celebrar los Shalosh Regalim (Shemot 23:17)
2. No trabajar y descansar en:

· primer y séptimo día de Pesaj (Shemot 12:16);
· Shavuot (Vaikrá 23:21);
· Rosh HaShaná (Vaikrá 23:24);
· Iom Kippur (Vaikrá 16:29);
· primer día de Sucot (Vaikrá 23:35);
· Sheminí Atzeret (Vaikrá 23:36).

3. Pesaj:

· Comer matzá en la primera noche de Pesaj. (Shemot 12:18)
· Narrar acerca de la salida de Mitzraim, en la primera noche de Pesaj. (Shemot 13:8)
· Destruir el jametz sobrante el día anterior a Pesaj. (Shemot 12:15)
· No comer jametz o productos mixturados con este durante los siete días de Pesaj, y desde la noche previa a la festividad (Shemot 13:3; Shemot 12:20; Devarim 16:3)
· No poseer, ni ver jametz durante los siete días de la fiesta (Shemot 12:19; Shemot 13:7)

4. Oír el sonido del Shofar en Rosh HaShaná (Bemidbar 29:1)
5. Afligir el alma en Iom Kippur (Vaikrá 16:29)
6. Morar en una Sucá durante los siete días de la festividad (Vaikrá 23:42)
7. Tomar las Cuatro Especies en Sucot (Vaikrá 23:40)
8. Regocijarse en los tres festivales mayores (Pesaj, Shavuot, Sucot). (Devarim 16:14)
9. Llevar la cuenta del Omer (Vaikrá 23:15)

Familia y matrimonio

1. Honrar al padre y a la madre (Shemot 20:12)
2. Temer reverentemente a la madre y al padre (Vaikrá 19:3)
3. No pegar a los padres (Shemot 21:15)
4. No maldecir a los padres (Shemot 21:17)
5. Tener descendencia (Bereshit 1:28; Bereshit 9:7)
6. Dolerse en la muerte de los familiares próximos.
7. Un cohén no puede tener contacto con cadáveres, excepto los de sus familiares más próximos.
8. Reglas maritales:

· Luego del casamiento se puede mantener relaciones sexuales, no antes o fuera del matrimonio (Devarim 24:1,2; Devarim 23:18)
· El marido se debe consagrar el primer año de casamiento a su esposa (Devarim 24:5)
· El marido no puede denegar alimentos, vestimentas o derechos sexuales a su esposa.
· Un hombre no se puede casar con una mujer y su hija (o nieta) al mismo tiempo. (Recordar que de acuerdo a la Torá está permitido para el hombre la poligamia).
· Un hombre no puede contraer enlace nuevamente con su ex mujer, si está ya se casó con otro hombre luego (Devarim 24:4)
· Un cohén tiene restringido el casamiento con ciertas mujeres (preguntar a su rabino por los detalles exactos).
· No casarse con una persona no judía (Devarim 7:3; Devarim 2:4; Devarim 23:8)
· Una persona que sea producto de una relación adultera o incestuosa no puede casarse con la mayoría de las mujeres judías (preguntar a un rabino) (Devarim 23:3)
· Un eunuco u hombre con el pene cercenado no puede casarse con una mujer judía, a no ser que haya nacido con esa condición física (Devarim 23:2)
· Que la viuda sin hijos no case a no ser con el hermano de su difunto marido (Devarim 25:5)
· Si un hermano vive, mientras el casado murió dejando una viuda sin hijos, el sobreviviente debe casarse con la viuda. (Consular con un rabino) (Devarim 25:5)
· De no ocurrir lo antedicho proceder con la jalitzá (Devarim 25:9)
· Entregar el hombre a la mujer un Guet (documento de divorcio) para liberar a la pareja del matrimonio (Devarim 24:1)
· Quien violó a una mujer y la desposó no la divorcie de por vida (Devarim 22:29)
· Quien propaló falsos rumores acerca de su esposa no la divorcie de por vida (Devarim 22:19)
9. No tener relaciones sexuales con:
(Vaikrá 18)

· En general:

· con personas del mismo sexo;
· una mujer casada con otro hombre;
· una mujer, a no ser que estén casados;
· una mujer en estado de impureza, o por menstruación o por haber dado a luz;
· un animal.

· Familiares:

· padre;
· madre o madrastra;
· hermana, media hermana, o cuñada;
· la hermana de la esposa, durante el período del matrimonio;
· hija o nuera;
· tía;
· nietos o nietas.

10. No tener ningún contacto físico próximo con ninguna mujer prohibida.
11. Una mujer debe purificarse en un baño ritual (mikve) luego de su período menstrual. (Vaikrá 15:19; Vaikrá 15:16)
12. Una mujer debe purificarse en un baño ritual (mikve) luego de haber parido. (Vaikrá 2:6; Vaikrá 15:16)
13. Hijos:

· Redimir al primogénito. (Bemidbar 18:15)
· Circuncidar a todos los varones a la edad de ocho días (Bereshit 17:10)

14. Aquel que violó a una mujer la despose (Devarim 22:29)
15. Castigar con latigazos a quien difame a su mujer, y además no pueda divorciarla (Devarim 22:13-19)
16. Juzgar a quien seduzca a una virgen (Shemot 22:15,16)
17. Que la mujer considera infiel beba las `aguas amargas' (Bemidbar 5:19)

Alimentos

(Shemot 21:28; Vaikrá 11; Vaikrá 23:14; Vaikrá 19:23; Devarim 14:7,10,11,19,21; Devarim 22:9)

1. La mayoría de los productos no kasher no deben ser comidos nunca.

No comer:

· cualquier animal básicamente permitido que haya muerto natural o artificialmente pero no de acuerdo a la ley;
· cualquier animal herido o muerto por otro animal (Shemot 22:30)
· cualquier parte de un animal que permanece con vida (Devarim 12:23)
· humanos;
· sangre (Vaikrá 7:26)
· alimañas voladoras;
· alimañas rastreras;
· alimañas acuáticas o anfibias;
· insectos que parasitan en verduras y frutas;
· parásitos de lo putrefacto.

2. Ciertas cosas que podrían comerse en casos muy especiales, a pesar de estar prohibida su ingesta.
3. No comer:

· carne no kasher;
· aves de corral no kasher;
· seres marinos no kasher;
· comer carne cocida en leche; o cocinarlos juntos; (Shemot 23:19; Shemot 34:26)
· la grasa que recubre el estómago, el hígado, y el riñón (Vaikrá 7:23)
· la arteria ciática (Bereshit 32:33)

4. Examinar todos los alimentos para constatar su calidad de apto o no para el consumo.
5. Faenar al animal ritualmente (Devarim 12:21)
6. Cubrir la sangre de los animales faenados ritualmente (Vaikrá 17:13)
7. No comer ni beber de forma ordinaria o por demás comedida (Devarim 21:20)
8. No comer en Iom Kipur (Vaikrá 23:27-29)
9. No comer jametz o mezclado con jametz durante Pesaj (Shemot 13:3; Shemot 12:20)
10. No comer jametz la víspera de Pesaj (Devarim 16:3)

Idolatría

1. Ídolos

1. No indagar en temas de idolatría (Vaikrá 19:4; Devarim 4:19)
2. No hacer grabados de figuras humanas (Shemot 20:20)
3. No adorar o servir ídolos de ninguna manera (Shemot 20:5)
4. No hacer un ídolo para uso propio (Shemot 20:4)
5. No hacer ídolos para otro (Vaikrá 19:4)
6. No erigir monumentos destinados a la idolatría (Devarim 16:22)
7. No plantar árboles en el Santuario o próximos al altar (Devarim 16:21)
8. No sacrificar personas en honor a dioses (Vaikrá 18:21)
9. No jurar en nombre de ídolos (Shemot 23:13)
10. No consumir nada dedicado a un ídolo, ni enriquecerse con ello (Devarim 7:26)
11. No tomar vino usado por idólatras (Devarim 32:38)
12. No beneficiarse con nada de los ídolos, ni como adornos o decoración (Devarim 7:25)
13. Destruir a los ídolos y sus accesorios (Devarim 12:2)
14. No pactar con los pueblos idólatras canaaneos (Devarim 7:1,2)
15. No permitir enlaces matrimoniales con idólatras o su descendencia directa (Devarim 7:3; Devarim 2:4)
16. No permitir que se continúe la idolatría en la tierra de Israel (Shemot 23:33)
17. Erradicar de raíz la idolatría en la Tierra de Israel (Devarim 20:16,17; Devarim 7:2)
18. Destruir las ciudades idólatras (Devarim 13:17)
19. No reedificar las ciudades idólatras, ni obtener provecho de ellas (Devarim 13:17,18)
20. No profetizar ni prestar oídos a quienes profetizan en nombre de dioses (Devarim 18:20; Devarim 13:4)
21. No profetizar en falso (Devarim 18:20)
22. No temer castigar al falso profeta (Devarim 18:22)
23. No inculcar a nadie para que adore dioses (particular o colectivo) (Shemot 23:13; Devarim 13:14; Devarim 13:7)
24. No contenerse en llevar a un portavoz de la idolatría frente a la justicia en todos sus sentidos (Devarim 13:9)
25. Odiar por siempre, no tener piedad ni proteger jamás a aquel que indujo a alguno a la idolatría (Devarim 13:9)
26. No hacerse cortes en la carne o pelarse en honor a los ídolos o como muestra de duelo frente a la muerte (Devarim 14:1)
27. No inclinarse frente a rocas talladas (Vaikrá 26:1)
28. No seguir las costumbres paganas de ninguna manera (Vaikrá 20:23)
29. No tatuar el cuerpo (Vaikrá 19:28)
30. No rasurar los extremos de la cabeza en círculo (Vaikrá 19:27)
31. No rasurar el rostro con navaja (Vaikrá 19:27)
32. No dejar con vida a los brujos (Shemot 22:17)

2. Prácticas ocultas:

1. No practicar conjuros, hechizos, adivinaciones o actos mediúmicos, la magia, brujería, realizar encantamientos o sortilegios. (Vaikrá 19:31; Devarim 18:10; Devarim 18:11)
2. No predecir el futuro con la astrología, ni actuar de acuerdo a vaticinios astrológicos (Devarim 18:10)

Guerra

1. Aniquilar la descendencia de Amalek (Devarim 25:19)
2. Recordar y no olvidar el daño causado por Amalek (Devarim 25:17,19)
3. Ir a las guerras no obligatorios cuando sea necesario (Devarim 20:10)
4. No destruir los árboles frutales en la guerra (Devarim 20:19)
5. Designar un cohén para que se dirija al pueblo antes de salir a la guerra (Devarim 20:2)
6. Designar un lugar fuera del campamento para la higiene personal de los soldados (Devarim 23:13)
7. Ir armados y con palas para cavar a la batalla (Devarim 23:10, 14)
8. Tratar a la mujer tomada prisionera de acuerdo a las reglas de la Torá (Devarim 21:10-14)
9. No hacer las paces con amonitas y moabitas (Devarim 23:7)
10. No temer salir a la guerra contra el enemigo pagano (Devarim 7:21)

Varias

1. Alejar los peligros de la morada (Devarim 22:8)
2. No vestir lana y lino conjuntamente (Devarim 22:11)
3. Un hombre no debe vestir vestidos (o artículos) femeninos (Devarim 22:5)
4. Una mujer no debe vestir ropa masculina (Devarim 22:5)
3. No castrar animales o personas (Vaikrá 22:24)
4. No morar permanentemente en la tierra de Mitzraim (Devarim 17:16)
5. No tomar crías o huevos estando la ave madre en el nido, sino que ahuyentar a la madre (Devarim 22:6,7)

Estos son los requerimientos básicos para una vida humana civilizada: Las siete mitzvot de los Benei Noaj (humanos universales):

1. No adorar ídolos.
2. No maldecir a H'.
3. Establecer cortes de justicia.
4. No asesinar.
5. No cometer incesto o adulterio.
6. No hurtar.
7. No comer carne trozada de un animal vivo.


Mizmor 119

ALEF. BIENAVENTURADOS los perfectos de camino; Los que andan en la ley de Hashem. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan: Pues no hacen iniquidad Los que andan en sus caminos. Tú encargaste Que sean muy guardados tus mandamientos. ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos A observar tus estatutos! Entonces no sería yo avergonzado, Cuando atendiese a todos tus mandamientos. Te alabaré con rectitud de corazón, Cuando aprendiere los juicios de tu justicia. Tus estatutos guardaré: No me dejes enteramente.

BET. ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. Con todo mi corazón te he buscado: No me dejes divagar de tus mandamientos. En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti. Bendito tú, oh Hashem: Enséñame tus estatutos. Con mis labios he contado Todos los juicios de tu boca. Heme gozado en el camino de tus testimonios, Como sobre toda riqueza. En tus mandamientos meditaré, Consideraré tus caminos. Recrearéme en tus estatutos: No me olvidaré de tus palabras.

GUIMEL. Haz bien a tu siervo; que viva Y guarde tu palabra. Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley. Advenedizo soy yo en la tierra: No encubras de mí tus mandamientos. Quebrantada está mi alma de desear Tus juicios en todo tiempo. Destruiste a los soberbios malditos, Que se desvían de tus mandamientos. Aparta de mí oprobio y menosprecio; Porque tus testimonios he guardado. Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí: Mas tu siervo meditaba en tus estatutos. Pues tus testimonios son mis deleites, Y mis consejeros.

DALET. Pegóse al polvo mi alma: Vivifícame según tu palabra. Mis caminos te conté, y me has respondido: Enséñame tus estatutos. Hazme entender el camino de tus mandamientos, Y hablaré de tus maravillas. Deshácese mi alma de ansiedad: Corrobórame según tu palabra. Aparta de mí camino de mentira; Y hazme la gracia de tu ley. Escogí el camino de la verdad; He puesto tus juicios delante de mí. Allegádome he a tus testimonios; Oh Hashem, no me avergüences. Por el camino de tus mandamientos correré, Cuando ensanchares mi corazón.

HE. Enséñame, oh Hashem, el camino de tus estatutos, Y guardarélo hasta el fin. Dame entendimiento, y guardaré tu ley; Y la observaré de todo corazón. Guíame por la senda de tus mandamientos; Porque en ella tengo mi voluntad. Inclina mi corazón a tus testimonios, Y no a la avaricia. Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino. Confirma tu palabra a tu siervo, Que te teme. Quita de mí el oprobio que he temido: Porque buenos son tus juicios. He aquí yo he codiciado tus mandamientos: Vivifícame en tu justicia.

VAV. Y venga a mí tu misericordia, oh Hashem; Tu salud, conforme a tu dicho. Y daré por respuesta a mi avergonzador, Que en tu palabra he confiado. Y no quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad; Porque a tu juicio espero. Y guardaré tu ley siempre, Por siglo de siglo. Y andaré en anchura, Porque busqué tus mandamientos. Y hablaré de tus testimonios delante de los reyes, Y no me avergonzaré. Y deleitaréme en tus mandamientos, Que he amado. Alzaré Así mismo mis manos a tus mandamientos que amé; Y meditaré en tus estatutos.

ZAYIN. Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, En la cual me has hecho esperar. Esta es mi consuelo en mi aflicción: Porque tu dicho me ha vivificado. Los soberbios se burlaron mucho de mí: Mas no me he apartado de tu ley. Acordéme, oh Hashem, de tus juicios antiguos, Y consoléme. Horror se apoderó de mí, a causa De los impíos que dejan tu ley. Cánticos me fueron tus estatutos En la mansión de mis peregrinaciones. Acordéme en la noche de tu nombre, oh Hashem, Y guardé tu ley. Esto tuve, Porque guardaba tus mandamientos.

JET. Mi porción, oh Hashem, Dije, será guardar tus palabras. Tu presencia supliqué de todo corazón: Ten misericordia de mí según tu palabra. Consideré mis caminos, Y torné mis pies a tus testimonios. Apresuréme, y no me retardé En guardar tus mandamientos. Compañía de impíos me han robado: Mas no me he olvidado de tu ley. A media noche me levantaba a alabarte Sobre los juicios de tu justicia. Compañero soy yo de todos los que te temieren Y guardaren tus mandamientos. De tu misericordia, oh Hashem, está llena la tierra: Enséñame tus estatutos.

TET. Bien has hecho con tu siervo, Oh Hashem, conforme a tu palabra. Enséñame bondad de sentido y sabiduría; Porque tus mandamientos he creído. Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; Mas ahora guardo tu palabra. Bueno eres tú, y bienhechor: Enséñame tus estatutos. Contra mí forjaron mentira los soberbios: Mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos. Engrasóse el corazón de ellos como sebo; Mas yo en tu ley me he deleitado. Bueno me es haber sido humillado, Para que aprenda tus estatutos. Mejor me es la ley de tu boca, Que millares de oro y plata.

YOD. Tus manos me hicieron y me formaron: Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos. Los que te temen, me verán, y se alegrarán; Porque en tu palabra he esperado. Conozco, oh Hashem, que tus juicios son justicia, Y que conforme a tu fidelidad me afligiste. Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme a lo que has dicho a tu siervo. Vengan a mí tus misericordias, y viva; Porque tu ley es mi deleite. Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado: Yo empero, meditaré en tus mandamientos. Tórnense a mí los que te temen Y conocen tus testimonios. Sea mi corazón íntegro en tus estatutos; Porque no sea yo avergonzado.

KAF. Desfallece mi alma por tu salud, Esperando en tu palabra. Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás? Porque estoy como el odre al humo; Mas no he olvidado tus estatutos. ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen? Los soberbios me han cavado hoyos; Mas no obran según tu ley. Todos tus mandamientos son verdad: Sin causa me persiguen; ayúdame. Casi me han echado por tierra: Mas yo no he dejado tus mandamientos. Vivifícame conforme a tu misericordia; Y guardaré los testimonios de tu boca.

LAMED. Para siempre, oh Hashem, Permenece tu palabra en los cielos. Por generación y generación es tu verdad: Tú afirmaste la tierra, y persevera. Por tu ordenación perseveran hasta hoy las cosas criadas; Porque todas ellas te sirven. Si tu ley no hubiese sido mis delicias, Ya en mi aflicción hubiera perecido. Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos; Porque con ellos me has vivificado. Tuyo soy yo, guárdame; Porque he buscado tus mandamientos. Los impíos me han aguardado para destruirme: Mas yo entenderé en tus testimonios. A toda perfección he visto fin: Ancho sobremanera es tu mandamiento.

MEM. ¡Cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos; Porque me son eternos. Más que todos mis enseñadores he entendido: Porque tus testimonios son mi meditación. Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos. De todo mal camino contuve mis pies, Para guardar tu palabra. No me aparté de tus juicios; Porque tú me enseñaste. ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca. De tus mandamientos he adquirido inteligencia: Por tanto he aborrecido todo camino de mentira.

NUN. Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino. Iuré y ratifiqué El guardar los juicios de tu justicia. Afligido estoy en gran manera: oh Hashem, Vivifícame conforme a tu palabra. te ruego, oh Hashem, te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca; Y enséñame tus juicios. De continuo está mi alma en mi mano: Mas no me he olvidado de tu ley. Pusiéronme lazo los impíos: Empero yo no me desvié de tus mandamientos. Por heredad he tomado tus testimonios para siempre; Porque son el gozo de mi corazón. Mi corazón incliné a poner por obra tus estatutos De continuo, hasta el fin.

SAMEJ. Los pensamientos vanos aborrezco; Mas amo tu ley. Mi escondedero y mi escudo eres tú: En tu palabra he esperado. Apartaos de mí, malignos; Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios. Susténtame conforme a tu palabra, y viviré: Y no me avergüences de mi esperanza. Sosténme, y seré salvo; Y deleitaréme siempre en tus estatutos. Hollaste a todos los que se desvían de tus estatutos: Porque mentira es su engaño. Como escorias hiciste consumir a todos los impíos de la tierra: Por tanto yo he amado tus testimonios. Mi carne se ha extremecido por temor de ti; Y de tus juicios tengo miedo.

AIN. Juicio y justicia he hecho; No me dejes a mis opresores. Responde por tu siervo para bien: No me hagan violencia los soberbios. Mis ojos desfallecieron por tu salud, Y por el dicho de tu justicia. Haz con tu siervo según tu misericordia, Y enséñame tus estatutos. Tu siervo soy yo, dame entendimiento; Para que sepa tus testimonios. Tiempo es de hacer, oh Hashem; Disipado han tu ley. Por eso he amado tus mandamientos Más que el oro, y más que oro muy puro. Por eso todos los mandamientos de todas las cosas estimé rectos: Aborrecí todo camino de mentira.

PE. Maravillosos son tus testimonios: Por tanto los ha guardado mi alma. El principio de tus palabras alumbra; Hace entender a los simples. Mi boca abrí y suspiré; Porque deseaba tus mandamientos. Mírame, y ten misericordia de mí, Como acostumbras con los que aman tu nombre. Ordena mis pasos con tu palabra; Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí. Redímeme de la violencia de los hombres; Y guardaré tus mandamientos. Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo; Y enséñame tus estatutos. Ríos de agua descendieron de mis ojos, Porque no guardaban tu ley.

TZADIK. Iusto eres tú, oh Hashem, Y rectos tus juicios. Tus testimonios, que has recomendado, Son rectos y muy fieles. Mi celo me ha consumido; Porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras. Sumamente acendrada es tu palabra; Y la ama tu siervo. Pequeño soy yo y desechado; Mas no me he olvidado de tus mandamientos. Tu justicia es justicia eterna, Y tu ley la verdad. Aflicción y angustia me hallaron: Mas tus mandamientos fueron mis deleites. Iusticia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré.

COF. Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Hashem, Y guardaré tus estatutos. A ti clamé; sálvame, Y guardaré tus testimonios. Anticipéme al alba, y clamé: Esperé en tu palabra. Previnieron mis ojos las vigilias de la noche, Para meditar en tus dichos. Oye mi voz conforme a tu misericordia; Oh Hashem, vivifícame conforme a tu juicio. Acercáronse a la maldad los que me persiguen; Alejáronse de tu ley. Cercano estás tú, oh Hashem; Y todos tus mandamientos son verdad. Ya ha mucho que he entendido de tus mandamientos, Que para siempre los fundaste.

RESH. Mira mi aflicción, y líbrame; Porque de tu ley no me he olvidado. Aboga mi causa, y redímeme: Vivifícame con tu dicho. Lejos está de los impíos la salud; Porque no buscan tus estatutos. Muchas son tus misericordias, oh Hashem: Vivifícame conforme a tus juicios. Muchos son mis perseguidores y mis enemigos; Mas de tus testimonios no me he apartado. Veía a los prevaricadores, y carcomíame; Porque no guardaban tus palabras. Mira, oh Hashem, que amo tus mandamientos: Vivifícame conforme a tu misericordia. El principio de tu palabra es verdad; Y eterno es todo juicio de tu justicia.

SHIN. Príncipes me han perseguido sin causa; Mas mi corazón tuvo temor de tus palabras. Gózome yo en tu palabra, Como el que halla muchos despojos. La mentira aborrezco y abomino: Tu ley amo. Siete veces al día te alabo Sobre los juicios de tu justicia. Mucha paz tienen los que aman tu ley; Y no hay para ellos tropiezo. Tu salud he esperado, oh Hashem; Y tus mandamientos he puesto por obra. Mi alma ha guardado tus testimonios, Y helos amado en gran manera. Guardado he tus mandamientos y tus testimonios; Porque todos mis caminos están delante de ti.

TAF. Acérquese mi clamor delante de ti, oh Hashem: Dame entendimiento conforme a tu palabra. Venga mi oración delante de ti: Líbrame conforme a tu dicho. Mis labios rebosarán alabanza, Cuando me enseñares tus estatutos. Hablará mi lengua tus dichos; Porque todos tus mandamientos son justicia. Sea tu mano en mi socorro; Porque tus mandamientos he escogido. Deseado he tu salud, oh Hashem; Y tu ley es mi delicia. Viva mi alma y alábete; Y tus juicios me ayuden. Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo; Porque no me he olvidado de tus mandamientos.

lunes, 22 de junio de 2009

Las Mitzvot(IV)

¿Quién se beneficia con las mitzvot?

En primer término podemos afirmar a la propia persona que las cumple, al respecto podemos mencionar las sabias palabras de Yehudá HaNasí (Sifrei, Shlaj 112): "El que ha cumplido con una mitzvá, por ella misma y no para obtener recompensa, no debe alegrarse de haberla cumplido sólo con ese propósito. Esa mitzvá acarrea otra tras sí. Tampoco debe apenarse el pecador sólo por el pecado que cometió. El deber acarrea otro deber y una transgresión, otra." Así mismo, podemos considerar la ganancia indirecta que propone el RaMBa"M, en su Iad Jazaká, cuando afirma que las mitzvot refinan el carácter de la persona.

Es evidente que en caso de ser una mitzvá dirigida a alguna otra persona, ésta también recibe el provecho directo (por ejemplo, el cuidado del enfermo, el enfermo se beneficia de que otro cumpla con la mitzvá).

Pero, podemos llegar a aseverar, tal como hiciera en su oportunidad el RaMBa"N, que la sociedad humana, el mundo en general también se benefician grandemente, ya que las mitzvot atraen el orden, la paz y la fraternidad entre las personas.

¿Hay qué esperar recompensa material por el cumplimiento de las mitzvot?

Nuestro jajamim enseñaron que en nuestra relación con H’ no hay que hacer como los empleados que trabajan a cambio de ganancias (ver Avot 1:3), sino que hay que servirLo con amor y respeto. Por lo cual no hay que esperar tener recompensas por el cumplimiento de las mitzvot. El mejor premio es haber cumplido la palabra de H’, y la oportunidad de hacer otra mitzvá derivada de la anterior, como ya anotáramos más arriba.

Sin embargo, los jajamim enseñan además de los beneficios por el aporte a la convivencia y a la concordia entre las personas, la verdadera recompensa la obtiene la persona luego de su defunción, en el Olam Habá, el Mundo Venidero. Por ejemplo, Pea 1:1 (también Talmud Bablí, Shabat 127a), enseña las acciones merced a las cuales la persona "goza de su realización en la vida terrena, mientras su rédito perdura en la Eternidad", por lo cual es fácil de entender que hay dos tipos de ‘ganancias’, una pasajera y efímera que se da en Este Mundo, y la principal que se obtiene Más Allá. Maimónides al comentar esta mishná afirma que cada acción positiva que la persona ejerce sobre el prójimo le trae recompensa en este mundo.

Más modernamente, tal como enseñara Rav Mitrani (‘Bet Elokim’) parte de la retribución por las mitzvot sociales se obtienen en este mundo, ya que posibilitan o facilitan la vida material.

Pero, para todas las mitzvot, aunque preferentemente las relativas a H’, la recompensa se halla el Mundo Venidero. Ya que, las mitzvot sirven también como ‘entrenamiento’, como aliento y fortaleza del espíritu humano, que a su tiempo retornará al Creador, como está dicho: "Y el polvo se torne a la tierra, como era, y el espíritu se vuelva a Dios que lo dio." (Kohelet 12:7). Éste es el afamado paraíso de los justos (de todas las naciones). El paraíso en el tiempo de retorno a H’, en una condición pura y ‘trabajada’ del espíritu. Pureza que se obtiene a través del correcto cumplimiento de las mitzvot en este mundo. Paraíso que es el espíritu que goza y aprehende la "Gloria de la Shejiná" (Rav Shneur Zalman, ‘Igueret HaKodesh, 17).

¿Qué necesidad hay de transferir la recompensa al Más Allá?

Sin cansancio se puede repetir junto al salmista (73:22): "Mas yo era ignorante, y no entendía: Era como una bestia acerca de Ti."

Y nunca es mejor momento que ahora para leer este mizmor (salmo) por completo.

Ahora, en nuestra ignorancia podemos presentar tres motivos para transferir el premio y castigo al momento posterior a la defunción, a la vida en el Olam Habá.

Estando la real consecuencia de nuestras acciones en una existencia no perceptible, tenemos a nuestra disposición la plena libertad de elegir nuestra conducta. Es decir, si fuera evidente la real consecuencia de nuestros actos: ¿quién se atrevería a traspasar los mandatos del Eterno? Por lo cual, H’ en su infinita Sabiduría, prefirió la existencia del escepticismo, de la duda, por Amor a su Creación; para que los creados pudiéramos aproximarnos a Él por Amor y convicción, y no por temor supremo. Así se expresa Rabí Iojanán ben Zakai (Kidushin 22b): "H’ no puede ser servido sino por hombres moralmente libres y no por esclavos".

Cualquier recompensa en este Mundo es despreciable en comparación con la recompensa de adherirnos al Eterno en el Olam Habá (al respecto Rav Yehuda HaLevi, ‘Sefer HaCozarí’, 1:126; también otras citas en este mismo texto). Por lo tanto, cualquier placer, lujo o satisfacción que el malvado posea; y cualquier dolor, escasez o desilusión que sufra el justo, son muy importantes, son cosas buenas y malas, respectivamente; pueden aparecer como incomprensibles, verdaderas injusticias de parte de H’, o aun llevar al ateísmo; pero, son bienes y males momentáneos, pasajeros y efímeros. En tanto que la adherencia al Eterno...es eterna...

H’, en su infinita Sabiduría y Misericordia, impuso al Universo sus leyes físicas, y entre las creaciones vitales permitió la existencia de leyes sociales (entre insectos, animales ‘inferiores’ o el hombre). Pero, en su infinito Poder se restringe para no interferir constantemente con Su creación. Es decir, el mantiene la existencia, pues sin Él no hay existencia posible; pero no afecta ni interrumpe Sus leyes, sino que permite que la Naturaleza y la Sociedad se rijan por las leyes primordiales (o evolucionadas socialmente) por Él concedidas. Si bien es cierto que confiamos en Su constante vigilancia (Bereshit 15:1; Tehilim 121:4), en los milagros, no podemos dejar de reconocer que los mismos se dan o de forma ‘natural’ o muy esporádicamente interceptando las leyes ya establecidas (al respecto Maimónides en ‘Iad Jazaká’). Es Su aceptación y restricción a Sus propias leyes lo que convierten a nuestros ojos a H’ en Todopoderoso, Justo y Misericordioso, y no un proceder extraviado y errático. Sabemos que el "Juez de toda la Creación hace Justicia" (parafraseando a Avraham Abinu en Bereshit 18:25), por lo cual, no hay más Justicia que cumplir las propias leyes.

¿Es suficiente cumplir con la mitzvot negativas (de abstenerse)?

En muchas oportunidades se argumenta que el fundamento y finalidad de las mitzvot es hacer de la Humanidad un conjunto de personas morales, éticas, que tienen un correcto proceder hacia los demás. Y se continúa, en esta lógica, sosteniendo que para lograr estos elevados fines es suficiente con abstenerse de perjudicar al prójimo, por lo tanto, realizando o cumpliendo solamente las mitzvot negativas, las de abstención.

Sea este el argumento o cualquier otro, todas las mitzvot son para ser cumplidas.

La misma Torá (Tehilim 37:27) estipula que: "Apártate del mal, y haz el bien" con la promesa de que así "vivirás para siempre."

Las palabras del salmista merecen un breve comentario. No es suficiente con apartarse del mal, sino que se nos induce a hacer el bien. Es decir, una actitud abstencionista, de negarse a acometer erróneas empresas no llega a prevenir nuestras vidas del pecado, o peor aun, no colma las expectativas para las que fuimos creados. Para llegar a la ‘shlemut’ (completud) debemos también hacer lo que se nos dice que es bueno.

Por lo cual, resulta ya reiterativo afirmar que no es la renuncia al mal el camino correcto, sino que hay que equilibrarlo con las acciones llamadas buenas.

Pero, ¿cómo sabemos que las mitzvot positivas pueden ser consideradas como ‘hacer el bien’?

Ya hacia el final de los Cinco Libros de Moshé, el gran líder profetiza diciendo: "Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal: Porque yo te mando hoy que ames a Hashem tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos y sus estatutos y sus derechos, para que vivas y seas multiplicado, y Hashem tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para poseerla." (Devarim 30:15,16).

Como apreciamos, primero se asemeja la vida al bien, y un poco más adelante se asegura que el seguir los caminos indicados por el Eterno es lo que atraen la vida, la dicha y la bendición. Así, pues, no es adecuado simplemente apartarse del pecado y de las acciones malas, sino que hay que atraer el bien, a través de acciones materiales y concretas sobre el Mundo.

Y, sólo de esta manera se cumple lo proclamado en la profunda tefilá de ‘Aleinu leshabeaj’: "Para componer el Mundo bajo la égida del Todopoderoso". ¿Cómo componer al Cosmos? Pues, con el cumplimiento de TODAS las mitzvot.

Los jasidim entendieron que la persona no siempre es lo suficientemente fuerte, o esta naturalmente apta, para llegar al estado de adherencia al Eterno con facilidad; por eso enseñan que se puede ir alcanzando de dos maneras complementarias: por reverencia (temor) y por amor.

Por intermedio de la reverencia a H’ la persona se abstiene de los pecados, es decir, cumple las mitzvot de no hacer.

En tanto que por amor a H’ hace las positivas.

De similar manera, y siguiendo a Ieshaiá Leibovitz, podemos colegir como la primera parashá de la Keriat Shemá está imbuida de Amor a H’, por lo cual se nos ordena cumplir las mitzvot sin manifestar razones, motivos ni recompensas.

En tanto, la segunda parashá ordena similares mitzvot, pero hace pesar el tema del castigo y de la recompensa. ¿Por qué? Pues, seguramente porque el Autor en su infinita Sabiduría, al redactar Su Torá conocía la debilidad del corazón del hombre, por lo cual, a manera de didáctica escala en pos de la perfección, permitió la existencia del eslabón, infantil, del premio y castigo, pero en dirección a la adherencia por Amor y sólo por Amor al Eterno.

Se cuenta que el Rav Shneur Zalman, fundador de Jabad, en sus momentos de éxtasis exclamaba: "No quiero Tu Gan Eden, no quiero Tu Olam Haba; sólo te quiero a Ti, a Ti y nada más." Seguramente un honesto y sabio de esta talla no argüía la eficacia del exclusivo cumplimiento de las mitzvot negativas...

¿Cómo el cumplimiento de las mitzvot aporta al bien del Mundo?

Ieshaiá (45:7) nos recuerda que H’ es el "Que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo el mal. Yo Hashem que hago todo esto."

Es decir, H’ es el origen de Bien y del Mal.

Y en Su grandiosa Sabiduría hizo al Mundo de tal manera que el hombre tuviera la oportunidad de elegir entre ambos caminos, entre ser bueno o no. Ya que de existir solamente una de estas tendencias el hombre no sería más que un refinado autómata, sin posibilidad ni capacidad para enfrentarse a retos decisivos o fatuos.

H’ también nos proveyó de armas para enfrentarnos al Mal, y atraer más bien a la Creación.

Esas armas son Sus mitzvot.

Con ellas el judío esta pertrechado para fortalecerse contra el Mal, y para elevarse en el Bien (tal como podemos inferir de lo que escribiera Rav Eliahu Dressler en su ‘Mijtav MiEliahu’, tomo 3).

Y en el Talmud (Avot 4:13), "Rabi Eliezer ben Iaacov solía decir: El que cumple con una mitzvá, adquiere para sí un defensor y el que comete una transgresión, se ha procurado un acusador. La penitencia y las buenas obras son el escudo contra el castigo", y podríamos agregar, que las mitzvot son una defensa que se va extendiendo por toda la sociedad, como reflejo de los que las cumplen, impregnando al resto de las personas en su santidad y brillo.

Para las personas confiadas en la mística, el cumplimiento de mitzvot ejerce otro tipo de efectos sobre la Realidad. Argumentan que todas las acciones acá ‘abajo’, en este mundo de materialidad tienen su directo reflejo en el mundo de ‘arriba’, en el espiritual. Por lo cual una mitzvá cumplida en este mundo, una acción material, es simultáneamente realizada en el mundo del espíritu, ejerciéndose así una acción amplificada de ‘corrección’ del Mundo. Como ejemplo, podemos leer en el Talmud Bablí (Berajot 6ª) que H’ se ata todos los días tefilín, seguramente esto es una alegoría, o una metáfora o una imagen antropomórfica de H’, que nos auxilia para que nosotros podamos comprender algo; pero, el hecho en sí es que se asegura que H’ cumple con Sus mitzvot, tal como nosotros debemos hacer...

También, reconocen los místicos en las cosas creadas dos manifestaciones de la Energía divina, una que sería la formadora (makif o sovev), mientras otra es la vital (memalé). El Hombre es el poseedor de la mayor energía vital, en comparación al resto de las cosas creadas en nuestro Mundo. Es con el cumplimiento de las mitzvot que el Hombre libera la energía formadora de los elementos materiales. Por ejemplo, al comer no es solamente la energía en el sentido científico que integramos o asimilamos a nuestro organismo, sino que también, y procediendo de acuerdo a la halajá, podemos asimilar la energía formadora contenida en ese alimento. Así, un simple pan puede servir solamente como nutriente corporal, o ser elevado a liberación de energía formadora, a elevación de la Creación. Y consideremos que los elementos que estimamos como más primitivos, y menos animados, en realidad están más próximos a la Energía original de la Creación, pues fueron hechos antes que el Hombre. Bien para servirlo, bien para que el Hombre les sirva con sus acciones positivas ejercidas sobre ellos.

Es decir, a través del cumplimiento de las mitzvot cumplimos con nuestra original naturaleza humana, la de relacionarnos con nuestro medio tanto en un plano físico como en uno espiritual.

¿Quién está libre de cumplir mitzvot?

Obviamente las personas que no están dentro del pacto de Avraham Abinu, aunque existan las siete mitzvot universales de los Benei Noaj (ver más adelante).

Los esclavos hebreos; los menores de edad de mitzvá (mujeres antes de los doce años, y hombres antes de los 13 años); las personas discapacitadas intelectuales / emocionales de gravedad; los sordos.

Existe una libertad relativa para mujeres y esclavos hebreos en lo que respecta a las mitzvot positivas que dependen de un tiempo determinado para su cumplimiento y no tengan un fundamento histórico (tal como las festividades) o una expresa orden dictada por la Torá (como el Shabbat).

Estas son las mitzvot shehazman graman, y las más comunes que podemos mencionar son las de Talit y Tefilín, mitzvot que las mujeres y esclavos hebreos pueden llevar a cabo si así lo desean (aunque socialmente pueda ser considerado como una transgresión, históricamente se sabe que grandes mujeres justas usaron Talit y Tefilín, pero por más detallas hay que referirse al rabino local).

Personas que tienen un familiar cercano fallecido y aún no enterrado, están exentos del cumplimiento de las mitzvot positivos, no así de las relativas al duelo y sepelio, como a las negativas.

Las personas que por motivos de imposición, fuerza mayor, peligro, etc., se ven imposibilitadas de cumplir mitzvot no deben ser juzgadas ni condenadas por sus acciones, según Bemidbar 22:26,27.

¿Es factible cumplir todas las mitzvot?

Por mejores intenciones, por más amor al Eterno, la totalidad de las mitzvot está vedada de conseguirse.

Hay varias razones. Una es la necesidad del Beit HaMikdash, el Templo, para ejercer varias mitzvot relativas al mismo, a los sacrificios, a las leyes de pureza, a las de sacerdocio.

Otras mitzvot dependen de si se habita en la Tierra de Israel, pues son de estricto cumplimiento en ella (ejemplo: año sabático, Iovel, diezmo, etc.)

Otras más son exclusivas para determinados sectores de la sociedad que no dependen de la voluntad y albedrío humano (ser sacerdote, ser rey, etc.)

Algunas son prerrogativa de mujeres y otras de hombres (ejemplo: relativas a la menstruación, a la polución nocturna, Brit Milá, etc.)

Hay algunas para ciertas esferas de la actividad comercial, productiva, laboral o financiera, que no todas las personas les interesa o efectivamente se ocupan (ejemplo: préstamos, pesos y medidas, patrón, amo de esclavo, juez, etc.)

Están también las relacionales (hacia padres, hijos, empleados, alumnos, siervos, enemigos, etc.)

Están las situacionales (en batalla, de viaje, enfermo, con un familiar difunto, etc.)

Están las determinadas por tiempo (festividades, ofrendas, plegarias, etc.)

Están las mitzvot comunitarias y las individuales.

Hay otras que deben ser cumplidas a cada instante, o que no tienen situación dada previamente o momento, a estas mitzvot activas el RaMBa"M las denominó como ‘inevitables’, y suman un total de sesenta.

Por lo cual podemos cotejar que el número de mitzvot efectivas para cumplir se reduce, o se modifica dependiendo de la persona y su circunstancia.

¿Es posible derogar mitzvot, agregar nuevas o modificarlas según el propio deseo?

Como hemos visto, las circunstancias o condiciones materiales llevan a que el número de mitzvot ejercibles sea bastante menor al total, empero, no es permitido añadir o derogar mitzvot por propia voluntad, tal como ordena la Torá (Devarim 13:1). Por lo cual la postura de la Reforma no se puede sostener, sobre bases lógicas, ya que o toda la Torá es obra divina y por lo tanto respetable; o nada de la Torá es realmente obra de H’, por lo cual es totalmente desechable. La Torá no permite términos medios, ni medias tintas.

Así mismo no está permitido categorizarlas por importancia, ya que no sabemos si tienen distintos niveles de prioridad, así como no debemos desechar algunas por propia comodidad o ideas de beneficios secundarios. "Ben Azai solía decir: Apúrate para cumplir con la mitzvá de la más mínima importancia [a tu entender] y aléjate de la transgresión. Porque una acción meritoria lleva otra detrás de sí, y una transgresión a otra. La recompensa de una buena acción es otra buena acción, y el pago del pecado es otro pecado." (Avot 4:2).

Distintos pensadores de distintas épocas han intentado resumir las mitzvot a unas pocas ordenanzas (Ver Talmud Bablí, Makot 23b), como por ejemplo que los pilares de la Torá son la mitzvá de Amar a H’ y la de Amar al prójimo; otros intentaban ver en la unicidad del Eterno y la búsqueda de la justicia, apoyados en las palabras del profeta Mijá (6:8): "Oh hombre, Él te ha declarado qué es lo bueno, y qué pide de ti Hashem: solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios."

Pero, la verdad es que el espíritu recto acepta la totalidad de la Torá y de sus mitzvot, sin menoscabos ni enmiendas de último momento.

Otro punto a considerar es la escasa penetración del entendimiento humano en lo que respecta a la infinita Sabiduría del Eterno.

¿Cómo autorizarnos a decidir que es más sabio o no cuando nos ponemos a juzgar, desvergonzadamente, al Eterno?

¿Podemos considerarnos "más perfectos que el Creador" (Maimónides, ‘Moré Nevujim’ 3:31)?

Por lo cual, si aceptamos la Autoridad del Autor, poco podemos nosotros decir acerca de la conveniencia o no del cumplimiento de las mitzvot. Podemos hablar de conveniencias momentáneas nuestras, de placeres fugaces, de opiniones insulsas, pero nunca, jamás, de saber, en lo que respecta a H’ y a sus mitzvot.

Un inteligente, pero extraviado, pensador contemporáneo (Martín Buber) ponía las mitzvot como obstáculo real de la relación plena entre el hombre y Dios, aduciendo que quizás en su época fueran adecuadas, o para aquel que las analizara a conciencia y llegara a la convicción que éstas eran el medio de relacionarse con el Tú.

Empero, el más grande pensador ¿puede ponerse a enseñarLe a H’ qué es lo más conveniente para relacionarnos con Él? Claro, siempre existe la posibilidad de renegar, y de atribuir la creación de las mitzvot a sabios ancianos de la antigüedad, o bien, a salvajes primitivos represores y dominantes...esa es la opción que H’ nos entrega a nosotros.

¿Son ‘evolutivas’ las mitzvot?

Si seguimos atentamente la lectura hasta este punto, fácilmente podemos asegurar que para el creyente en la divinidad de las mitzvot, la evolución de las mismas no sólo es un impensable, sino un pecado (por ejemplo, Devarim 4:2) proscrito por la Torá.

Sin embargo, podemos argumentar que las condiciones sociales y materiales de existencia humana si son variables y mutables. En nuestra época podemos aseverar que las numerosas mitzvot referidas a los esclavos y siervas hebreas están fuera de uso, y que presumimos jamás volverán a ser necesarias. Esto no nos habilita a eliminar su presencia en el conjunto, en la estructura más bien, de las mitzvot. Las sociedad cambian, las culturas, las condiciones y las ideologías, por lo tanto, lo que varían son las perspectivas, los puntos de vista que las personas pueden tener acerca de las mitzvot.

Esas perspectivas, merced al contexto, pueden promover a un desuso de alguna mitzvá, pero no a su derogación.

De esta manera, cada generación tiene sus intérpretes de la Torá, sus explicaciones acerca de las mitzvot; pero lo que no tiene es un cuerpo legislativo, o un organismo válido que promulgue o derogue las mitzvot de la Torá.

En todas las épocas los sabios de la Torá hallan los mecanismos para hacer de la Torá un modo de vida para los judíos, por lo cual, podríamos decir que ‘actualizan’ la comprensión de alguna mitzvá; pero, sin cambiar nada de ella. Tenemos un ejemplo histórico y accesible de evolución de una mitzvá, sin modificar la propia mitzvá, y es los tzitzit. En Bemidbar 15:38 la Torá ordena que a todas nuestras prendas de vestir que posean cuatro esquinas le atemos los tzitzit. Los jajamim prestamente nos enseñaron que son, como se anudan, cuantos flecos debe haber como mínimo y máximo en cada punta, la berajá por usarlo, su modo de uso, etc. Pero, un hecho socio – histórico, el talit que nosotros conocemos no surgió en la historia sino hasta muchos siglos después de haberse entregado la Torá.

Claro, hoy en día decir tzitzit es casi asociarlo al talit (gadol o catán, da lo mismo), sin embargo durante mucho tiempo decir talit, era no decir nada significativo.

¿Esto por qué?

Pues, en la antigüedad los tzitzit se anudaban a las ropas que eran típicas de los habitantes de la región del Medio Oriente, similares a las que visten algunas tribus beduinas de la actualidad, por lo cual, el judío ataba sus tzitzit a sus ropas cotidianas. Con el desarrollo social, las modas en vestimenta variaron, con los traslados y las dispersiones mucho más, por lo cual, los jajamim al percatarse que la moda en ropa estaba eliminando esta importante mitzvá y símbolo recordatorio, decidieron crear el talit y prescribir su uso.

Tenemos, pues, un exacto y bonito ejemplo de ‘evolución’ de una mitzvá, pero sin modificarla.

El hecho es que para acompasar el cumplimiento de las mitzvot a las generaciones no es suficiente con el deseo personal, o la voluntad de algún que otro sabio o rabino, sino que es imprescindible la existencia de lo que antiguamente se llamaba Sanhedrín, o Asamblea de Notables; reunión que en la actualidad es virtualmente irrealizable. Si bien es cierto que algunas corrientes modernas del judaísmo impulsan estas evoluciones amparados en aquellos antiguos y nobles precedentes, y en asambleas de rabinos actuales.

En definitiva, es un tema que en la actualidad roza intereses que son eminentemente políticos y no tanto ‘religiosos’, por lo cual, una solución que satisfaga a la mayoría (sino a todo) Israel, si existe, debe ser ardua de hallar y poner en práctica.

Mitzvot y forma

Podemos pensar a las mitzvot como:

- informar, entonces nos quedamos en el conocimiento superficial y vacuo, casi sin sentido;
- o formar, y así hay judíos que cumplen mitzvot, pero sin hallar un camino seguro hacia la adherencia a H’;
- o conformar, y entonces tenemos judíos acostumbrados a satisfacer lo que ya conocen, o sus expectativas que les brindan algún tipo de seguridad;
- o reformar, y de esta manera las mitzvot ni tienen forma ni sustancia, ni existencia, tal como el judaísmo de aquellos que esto pregonan
- o transformar, es decir hacer trascender la forma de lo ya conocido (la persona, la sociedad) en pos de aquello que no tiene forma (H’), y así tenemos verdaderos judíos que son fieles cumplidores de las mitzvot, transformando su existencia, su circunstancia, su mundo (perfeccionando el Mundo bajo la égida de H’, como dijera el Aleinu).

¿Cuándo hay que pretender que H’ no existe, para ser justos y honrar Su Santo Nombre?

Cuenta un relato jasídico:" un jasid se vanagloria frente a su rebe por haber salvado el alma de otro judío. Un pordiosero le había pedido comida, a lo cual accedió, pero con la condición que antes rezara Minjá. A lo cual el famélico menesteroso consintió. Antes de servirle su comida le obligó a hacer el lavado ritual de manos, con su correspondiente berajá, lo cual el pobre hombre no tuvo más remedio con aceptar. Y, ya con la comida servida, le exigió que recitara las correspondientes bendiciones antes de llevar el bocado a la boca. El rebe manifestó su desencantada sorpresa: ‘A veces, hijo, debemos actuar como si H’ no existiese’. El discípulo molesto inquirió vehemente: ‘¿Cómo puedo yo, un jasid, actuar como si D’ no existiese?’ El rebe replicó: ‘Cuando alguien urgido por la necesidad se acerca a ti, como lo hizo aquel mendigo, actúa como si no hubiera Dios en el Mundo, como si tú fueras el único en el universo que pudiera auxiliar al necesitado, tú y nadie más.’ El empecinado jasid protestó: ‘Pero, ¿no soy acaso responsable por su alma, tal como enseña la Torá?’ A lo que el rebe enseñó: ‘Tú, cuida de TU alma y de SU cuerpo, no viceversa.’"

Moshé Leib de Sasov dijo que H’ creo el escepticismo en Su existencia para que "no dejemos morir de hambre al pobre, ilusionándolo con la felicidad del más allá o simplemente diciendo que confíen en que H’ les ayudará, en vez de facilitarle los alimentos."

Señales del pacto:

Hay cinco señales del pacto (que son mitzvot) y que por lo mismo nos recuerdan todas las mitzvot, estas son:

1.- Brit Milá (circuncisión)
2.- Talit
3.- Tefilín
4.- Mezuzá
5.- Shabbat y moadim.

Según los jajamim el estudio de la Torá equivale al cumplimiento de todas las mitzvot.

Según otros jajamim es habitar en la Tierra consagrada de Israel lo que equivale a todas las mitzvot (ver Yalkut Shimoní, Ree).

Empero, todas las mitzvot están para ser observadas por igual.


http://www.masuah.org/