martes, 21 de abril de 2009

PIRKE AVOT: Capitulo I

Todo Israel tiene parte en el Mundo Venidero. Pues fue dicho: " Y Tu pueblo son todos justos y heredarán eternamente la tierra; son rama de Mi cultivo y obra de Mis manos, del cual glorificarse" (Yeshayahu 60:21)

I. Moshé recibió la Torá del Sinaí y la transmitió a Yehoshúa, y Yehoshúa a los Ancianos, y los Ancianos a los Profetas, y los Profetas la transmitieron a los Hombres de la Gran Asamblea. Ellos enunciaron tres principios: Sean prudentes al juzgar, formen muchos discípulos y hagan una valla que salvaguarde la Torá.

II. Shimón el Justo era de los remanentes de la Gran Asamblea. Él solía decir: Sobre tres principios está fundado el mundo; sobre la Torá, sobre el culto y sobre los actos de benevolencia.

III. Antígonos de Sojo recibió de Shimón el Justo. Él solía decir: No sean como siervos que sirven al Amo para recibir recompensa, sino sean como siervos que sirven al Amo no para recibir recompensa, y que el temor al Cielo sea sobre ustedes.

IV. Yosi ben Yoezer, varón de Tzeredá, y Yosi ben Yojanán, varón de Yerushalaim, recibieron de ellos. Yosi ben Yoezer, varón de Tzeredá, dice: Que sea tu casa lugar de reunión de los sabios, empólvate en el polvo de sus pies y bebe con sed sus palabras.

V. Yosi ben Yojanán, varón de Yerushalaim, dice: Que tu casa esté ampliamente abierta, que los pobres sean miembros de tu casa y no te excedas en conversación con la mujer. A su esposa se referían; con más razón a una mujer ajena. A partir de ello dijeron los Sabios: Siempre que el hombre se excede en conversación con la mujer se ocasiona mal a sí mismo, descuida las palabras de la Torá y termina por heredar el purgatorio.

VI. Yehoshúa ben Perajiá y Nitai el Arbelí recibieron de ellos. Yehoshúa ben Perajiá dice: Hazte un Rav, adquiere un compañero de estudio y juzga a todo hombre para bien.

VII. Nitai el Arbelí dice: Aléjate de un mal vecino, no te juntes con el malvado y no desesperes de la retribución divina.

VIII. Yehudá ben Tabai y Shimón ben Shétaj recibieron de ellos. Yehudá ben Tabai dice: No te erijas en asistente de los jueces; cuando los litigantes estén en tu presencia que sean a tus ojos como malvados; y cuando salgan de tu presencia que sean a tus ojos como inocentes, cuando ya aceptaron el veredicto.

IX. Shimón ben Shétaj dice: Interroga extensamente a los testigos y sé prudente con tus palabras; no sea que a partir de ellas se les facilite mentir.

X. Shemayá y Avtalión recibieron de ellos. Shemayá dice: Ama el trabajo y detesta la actitud autoritaria, y no te asocies con el gobierno.

XI. Avtalión dice: Sabios, sean prudentes con sus palabras; no sea que se hagan merecedores del exilio y sean exilados a lugar de aguas amargas, beban los discípulos que los sucederán, mueran y sea por ello profanado el nombre del Cielo.

XII. Hilel y Shamai recibieron de ellos. Hilel dice: Sean de los discípulos de Aharón, amante de la paz, procurador de la paz, amante de las criaturas y que las acerca a la Torá.

XIII. Él solía decir: Quien engrandece su nombre pierde su nombre, quien no añade hace desvanecer, quien no aprende merece la pena de muerte y quien se sirve de la corona para su propio beneficio se extinguirá.

XIV. Él solía decir: Si no soy para mí mismo, ¿quién es para mí? Y cuando soy para mí mismo, ¿qué soy? Y si no es ahora, ¿cuándo?

XV. Shamai dice: Haz tu Torá constante, habla poco y haz mucho, y recibe a todo hombre de buen talante.

XVI. Rabán Gamliel dice: Hazte de un Rav y sal de dudas, y no te excedas al deducir el diezmo por estimación.

XVII. Shimón su hijo dice: Todos los días de mi vida crecí entre sabios y no encontré nada mejor para el cuerpo que el silencio; no es el estudio lo esencial, sino las obras, y todo aquel que prolifera las palabras conduce al pecado.

XVIII: Rabán Shimón ben Gamliel dice: En virtud de tres principios el mundo perdura; por la justicia, por la verdad y por la paz. Pues fue dicho: "Verdad y juicio de paz instituyan en sus recintos" (Zacarías 8:16).

ESTUDIO DEL Apartado Primero

I. Moshé recibió la Torá del Sinaí y la transmitió a Yehoshúa, y Yehoshúa a los Ancianos, y los Ancianos a los Profetas, y los Profetas la transmitieron a los Hombres de la Gran Asamblea. Ellos enunciaron tres principios: Sean prudentes al juzgar, formen muchos discípulos y hagan una valla que salvaguarde la Torá.

Comentario

“Moshé Kibel Torá me-Sinai...” Así comienza esta gran enciclopedia de moral, el Pirké Avot, que nos demuestra que todas ellas no fueron el fruto del pensamiento humano sino la conclusión de la transmisión, generación tras generación desde Moshé en el Monte de Sinai hasta la Gran Asamblea (Kneset Haguedolá), y cuyo último representante fue R. Shimón Hatzadik.

La diferencia entre los dictámenes de la gran Asamblea y las leyes de cualquier parlamento, entre ellos el Parlamento de Israel, la Kneset (nombre derivado de la Kneset Haguedolá), no difieren ni en el número de miembros de su composición ni en sus sistemas de votación por mayoría, sino en la raíz del pensamiento que conformaban las ideas.

En la Kneset Haguedolá la fuente se encuentra en la transmisión de generación tras generación, en la que las ideas se van construyendo una sobre otra, aumentando el abanico de situaciones y realidades que la vida crea, mientras que en el parlamento moderno las leyes se dictaminan por mayoría de intereses y situaciones que fijan la realidad, donde lo bueno y correcto o, lo malo y lo incorrecto, se fijan por coaliciones de partidos a veces totalmente contrarias en sus ideas y principios.

La transmisión de generación tras generación no es por la seguridad del traspaso, sino por la evolución que los conceptos sufren a través del tiempo, “Dor Dor ve-Doreshav, Shemuel be-Doró ke-Yiftaj be-Doró”, “Cada generación y sus maestros, el profeta Shemuel en su generación como Yiftaj en la suya”. No está comparando a las generaciones ni a sus dirigentes, sino enseñándonos que cada generación necesita al dirigente que vive su época, pues solamente así puede entender la exigencia de la Torá para aquella descendencia. Asimismo dictaminó la Halajá en contra de quien se defina contrario a las decisiones del Rab del lugar, aunque éste sea de menores conocimientos y experiencia que el visitante, ya que este ultimo, lógicamente, no conoce las costumbres del lugar, y si nos preguntamos: ¿Acaso no es absoluta la Halajá e irreemplazable? Está clara la respuesta: Seguro que los dictámenes de la Torá, tal como son explicados y confirmados dentro de los márgenes que la misma Torá nos enseña y nos demuestra, son inamovibles, pero no debemos olvidar la larga lista de situaciones, condiciones y medios que han ido evolucionando y renovándose a lo largo de la historia.

Ellos enunciaron tres principios: “Sean prudentes al juzgar, formen muchos alumnos y hagan límites que salvaguarde la Torá.

No en vano comienza el Perek con los tres primeros consejos: justicia, enseñanza de la Torá y cumplimiento de los preceptos. La justicia así como es fundamental para la existencia de la humanidad, también es difícil de aplicar por las condiciones que debe de cumplir quien desea ejecutarla, como dijo Hilel: “No juzgues a tu prójimo hasta que no estés en su lugar” y acaso, ¿puede una persona estar en el lugar de su prójimo? Sentir los sentimientos que siente, las preocupaciones e intereses que tiene, limitaciones e inteligencia de las que disfruta, condiciones y situaciones que lo rodean. Acaso, ¿existen dos personas que se puedan comparar? Por lo que nos señala el Pérek: ¡Sean prudentes en el juicio!

¡Formen muchos alumnos!
¡La enseñanza, educa!
¡Mucho aprendí de mis maestros, más de mis compañeros y más de todos de mis alumnos!
¡De mis maestros escuché, con mis compañeros discutí y mis alumnos cuestionaron mis conocimientos!

No en vano todo el estudio de la Torá está basado en el Talmud (enseñanza), cuando su formato es siempre la duda de los dichos para, tras la discusión y la polémica, esclarecer los conceptos. La enseñanza de la Torá está lejos de la doctrina de valores absolutos e indiscutibles, lejos de tabúes y misterios, donde no hay lugar a credos ni axiomas, donde prevalece el principio: Lo Bashamayim Hi (no se encuentra en los Cielos).

La Torá fue entregada al Pueblo de Israel con sus enseñanzas y sus normas y la inteligencia humana acompañada por el principio de la mayoría, Ajarei Rabim Lahatot (tras la mayoría la decisión), en la que se hizo famosa la discusión entre Rabi Elázar Ben Azarya y Rabi Yehoshua sobre la purificación de un tipo de “horno” en la que fue rechazada la intervención de la Voz Divina con la crítica que la decisión debía tomarse por mayoría y no por apariciones Divinas verdaderas.

Hagan límites que salvaguarden la Torá. La Torá debe ser resguardada en el enfrentamiento que a diario se tiene con los intereses, pasiones e instintos humanos. Su condición exigente de control y perfeccionamiento humano, la coloca en una situación difícil, ya como al principio nos afirma el Creador: “Ki Yetzer Lev Haadam Raj Mineurav”, “Pues el instinto del corazón humano es malo desde su nacimiento”. A diferencia del concepto común de que los recién nacidos son buenos y el entorno los perjudican, la Torá considera al ser humano mal desde su nacimiento, pero con la oportunidad de corregirse.

“Barati lo u-Yetzer Hará, Barati lo Torá Tablín”, “Lo creé con malos instintos, pero le di la Torá como remedio”.

Rab. Shlomó Wahnón


Pirke Avot: Introducción

El Nombre y Su Constitución

La palabra avot puede traducirse como padres o maestros. Este tratado de la Mishná se llama maséjet avot, pues habla sobre importantes enseñanzas en el campo del musar (ética) y la hashkafá (filosofía judía) que fueron transmitidas a través de nuestros maestros - que son como nuestros padres.

También se acostumbra llamar a este tratado con el nombre de Pirké Avot (Capítulos de Avot), debido a que las distintas comunidades judías de todo el mundo acostumbraron a estudiar un capítulo de este tratado en cada uno de los sábados posteriores a la fiesta de Pésaj.

El tratado de Avot en sí consta de cinco capítulos de Mishná. Sin embargo, cuando hablamos de los "Pirké Avot" estamos haciendo referencia a seis capítulos: los cinco pertenecientes a la Mishná y un sexto capítulo perteneciente a la "Baraitá" (enseñanzas de los Sabios que no fueron introducidas en el compendio de Rabí Iehudá Hanasí (siglo II) llamado: "la Mishná").

Su Ubicación en la Mishná

Cuando Moshé estuvo en el monte Sinai, él recibió la Torá, es decir la Torá escrita - que hoy llamamos: "los cinco libros de Moshé" - y la Torá oral - que es la explicación de la Torá escrita. La Mishná es el libro que reúne la mayoría de las enseñanzas de la Torá oral que necesitamos para comprender la Torá escrita. Los 63 tratados que componen la Mishná están divididos en seis sedarim (órdenes) y cada séder agrupa los tratados que hablan sobre temas relacionados entre sí.

Los seis órdenes de la Mishná son: zeraim (sobre los preceptos relacionados con las plegarias y el trabajo de la tierra), moed (sobre las fiestas), nashim (sobre los preceptos relacionados con las mujeres), nezikín (sobre todas las leyes sociales y el sistema judicial), kadashim (sobre el Templo y los sacrificios), y por último, taarot (sobre las leyes de pureza e impureza ritual).

El tratado de Avot está incluido en el séder de nezikín, y el Rambam (Rabí Moshé Ben Maimón, 1135-1204) nos enseña que este tratado está situado después de los tratados de Mishná que tienen que ver con los jueces, por dos motivos.

El primero de ellos es para informarnos que la recepción (la kabalá) por parte de los Sabios, de todas las leyes que D'os enseñó a Moshé, es correcta y verdadera. Las enseñanzas fueron transmitidas de maestro a alumno a través de las generaciones sin distorsionarse. Es por eso que es correcto honrar al Sabio por esa recepción, ya que él es en su generación tan grande como lo fue cada uno de los Sabios que son recordados en este tratado.

El segundo motivo es que se quiere recordar las enseñanzas morales y éticas de cada maestro, para que aprendamos de ellos las buenas cualidades que debe poseer cada judío.

Y no hay ninguna persona que necesite esto más que los jueces, ya que a pesar de que cuando una persona normal no es ética y moralmente recta, ésta causa un daño a la gran mayoría de la gente, corrompiendo a toda su familia al comienzo, y en definitiva a toda la sociedad, de todas formas el daño no es percibido en proporciones tan grandes. Sin embargo, un juez que no cumple con estas condiciones de rectitud se afectará a sí mismo y también al resto de las personas en una escala mucho mayor.

Cuándo Se Estudia

Los Pirké Avot se acostumbraron estudiar los sábados por la tarde, después del rezo de la minjá y antes de la seudá shelishit (tercer comida de shabat).

Entre los judíos sefaraditas la costumbre es leer un capítulo de los Pirké Avot en cada uno de los seis shabatot que hay entre la fiesta de Pésaj y la fiesta de Shavuot. El primer shabat después de Pésaj se lee el primer capítulo y el sábado anterior a la festividad de Shavuot se lee el sexto y último capítulo.

Sin embargo, entre los judíos ahskenazim la costumbre es comenzar el shabat posterior a Pésaj finalizando el shabat anterior a Rosh Hashaná. Es por eso que recomienzan el primer capítulo el shabat posterior a la festividad de Shavuot, y si después de haber finalizado por tercera vez el sexto capítulo, solamente quedan tres o cuatro shabatot hasta Rosh Hashaná, entonces los seis capítulos se leen de a dos capítulos por shabat, de acuerdo con la necesidad.

Pirke Avot: Introducción

El Nombre y Su Constitución


La palabra avot puede traducirse como padres o maestros. Este tratado de la Mishná se llama maséjet avot, pues habla sobre importantes enseñanzas en el campo del musar (ética) y la hashkafá (filosofía judía) que fueron transmitidas a través de nuestros maestros - que son como nuestros padres.

También se acostumbra llamar a este tratado con el nombre de Pirké Avot (Capítulos de Avot), debido a que las distintas comunidades judías de todo el mundo acostumbraron a estudiar un capítulo de este tratado en cada uno de los sábados posteriores a la fiesta de Pésaj.

El tratado de Avot en sí consta de cinco capítulos de Mishná. Sin embargo, cuando hablamos de los "Pirké Avot" estamos haciendo referencia a seis capítulos: los cinco pertenecientes a la Mishná y un sexto capítulo perteneciente a la "Baraitá" (enseñanzas de los Sabios que no fueron introducidas en el compendio de Rabí Iehudá Hanasí (siglo II) llamado: "la Mishná").

Su Ubicación en la Mishná

Cuando Moshé estuvo en el monte Sinai, él recibió la Torá, es decir la Torá escrita - que hoy llamamos: "los cinco libros de Moshé" - y la Torá oral - que es la explicación de la Torá escrita. La Mishná es el libro que reúne la mayoría de las enseñanzas de la Torá oral que necesitamos para comprender la Torá escrita. Los 63 tratados que componen la Mishná están divididos en seis sedarim (órdenes) y cada séder agrupa los tratados que hablan sobre temas relacionados entre sí.

Los seis órdenes de la Mishná son: zeraim (sobre los preceptos relacionados con las plegarias y el trabajo de la tierra), moed (sobre las fiestas), nashim (sobre los preceptos relacionados con las mujeres), nezikín (sobre todas las leyes sociales y el sistema judicial), kadashim (sobre el Templo y los sacrificios), y por último, taarot (sobre las leyes de pureza e impureza ritual).

El tratado de Avot está incluido en el séder de nezikín, y el Rambam (Rabí Moshé Ben Maimón, 1135-1204) nos enseña que este tratado está situado después de los tratados de Mishná que tienen que ver con los jueces, por dos motivos.

El primero de ellos es para informarnos que la recepción (la kabalá) por parte de los Sabios, de todas las leyes que D'os enseñó a Moshé, es correcta y verdadera. Las enseñanzas fueron transmitidas de maestro a alumno a través de las generaciones sin distorsionarse. Es por eso que es correcto honrar al Sabio por esa recepción, ya que él es en su generación tan grande como lo fue cada uno de los Sabios que son recordados en este tratado.

El segundo motivo es que se quiere recordar las enseñanzas morales y éticas de cada maestro, para que aprendamos de ellos las buenas cualidades que debe poseer cada judío.

Y no hay ninguna persona que necesite esto más que los jueces, ya que a pesar de que cuando una persona normal no es ética y moralmente recta, ésta causa un daño a la gran mayoría de la gente, corrompiendo a toda su familia al comienzo, y en definitiva a toda la sociedad, de todas formas el daño no es percibido en proporciones tan grandes. Sin embargo, un juez que no cumple con estas condiciones de rectitud se afectará a sí mismo y también al resto de las personas en una escala mucho mayor.

Cuándo Se Estudia

Los Pirké Avot se acostumbraron estudiar los sábados por la tarde, después del rezo de la minjá y antes de la seudá shelishit (tercer comida de shabat).

Entre los judíos sefaraditas la costumbre es leer un capítulo de los Pirké Avot en cada uno de los seis shabatot que hay entre la fiesta de Pésaj y la fiesta de Shavuot. El primer shabat después de Pésaj se lee el primer capítulo y el sábado anterior a la festividad de Shavuot se lee el sexto y último capítulo.

Sin embargo, entre los judíos ahskenazim la costumbre es comenzar el shabat posterior a Pésaj finalizando el shabat anterior a Rosh Hashaná. Es por eso que recomienzan el primer capítulo el shabat posterior a la festividad de Shavuot, y si después de haber finalizado por tercera vez el sexto capítulo, solamente quedan tres o cuatro shabatot hasta Rosh Hashaná, entonces los seis capítulos se leen de a dos capítulos por shabat, de acuerdo con la necesidad.

YOM HA SHOAH: ORACION (KADISH)

Este rezo solo se puede decir en presencia de un minian (quorum de 10 varones mayores de edad, desde el punto de vista religioso)
El texto del rezo es:

Exaltado y santificado sea su gran nombre, amén.

En este mundo de Su creación que creó conforme a Su voluntad; llegue su reino pronto, germine la salvación y se aproxime la llegada del Mesías, amén.

En vuestra vida, y en vuestros días y en vida de toda la casa de Israel, pronto y en tiempo cercano y decid Amén.

Bendito sea Su gran Nombre para siempre, por toda la eternidad; sea bendito, elogiado, glorificado, exaltado, ensalzado, magnificado, enaltecido v alabado Su santísimo Nombre (Amén), por encima de todas las bendiciones, de los cánticos, de las alabanzas y consuelos que pueden expresarse en al mundo, y decid: Amén.

Por Israel, y por nuestros maestros y sus alumnos, y por todos los alumnos de los alumnos, que se ocupan de la sagrada Torá, tanto en esta tierra como en cada nación y nación. Recibamos nosotros y todos ellos gracia, bondad y misericordia del Amo del cielo y de la tierra, y decid: Amén (Amén)

Descienda del Cielo una paz grande, vida, abundancia, salvación, consuelo, liberación, salud, redención, perdón, expiación, amplitud y libertad, para nosotros y para todo Su pueblo Israel, y decid: Amén. (Amén)

El que establece la armonía en Sus alturas, nos dé con sus piedades paz a nosotros y a todo el pueblo de Israel, y decid: Amén. (Amén)

En fonética es:

Itgadal veitkadash shemé rabá. amén. bealmá diberá jirhuté. veiamlij maljuté. veiazmaj purkané vikareb meshijé. (Amén).
Bejaiejón ubiomejón ubjaié dejol bet Israel. Baagalá ubizmán karib veimrú Amén.

Iehe Shemé Rabá mebaraj lealam lalmé almaiá.Itbaraj veishtabaj veitpaar veitromam veitnasé veithadar veithalé veithalal Shemé DeKudshá Berij Hu. (Amén).

Leelá min kol birjatá shiratá tishbejatá venejamatá daamirán bealmá. Veimrú Amén (Amén).
Al Israel, veal rabanán, veal talmideón, veal kol talmidé talmideón, deaskín beoraitá kadishtá. Di beatrá adén vedí bejol atar veatar. Iehé lana ulhón uljón jiná vejisdá verajamé. Min kodam Maré shemaiá veará veimrú Amén (Amén)

Iehé shelamá rabá min Shemaiá, jaim vesabá vishuá venejamá veshezabá urfuá ughulá uslijá vejapará. Verevaj veazalá lanu uljol amó Israel. Veimrú Amén (Amén).

Osé shalom bimromav hu (verajamav) ya'asé shalom alenu veal kol (amó) Israel. Veimrú Amén.

¿Por que se recita el Kadish?

El Kadish es una de las plegarias más famosas pronunciadas durante el servicio. Sólo se recita cuando hay un minian (quórum de diez). Hay una versión especial del Kadish que es recitada específicamente por los dolientes, llamado Kadish de Duelo. Es interesante notar que muchos judíos han retornado a la observancia del judaísmo y participar de la sinagoga a través del cumplimiento de la obligación de decir Kadish por un ser querido fallecido.

El Shulján Aruj (Código Legal Judío) explica que por uno de los padres el Kadish se recita durante 11 meses, mientras que por una esposa, hermano o hijo, se recita durante 30 días.

El texto del Kadish está en arameo, el idioma del pueblo judío en la época en que fue compuesto (la época talmúdica).

Encontramos que decir el Kadish por un pariente cercano es un gran mérito para el alma que ha fallecido. ¿Por qué es así? ¿Pueden nuestras acciones en este mundo físico afectar a aquellos que han pasado al mundo espiritual? La respuesta es un rotundo si, y se puede entender mejor examinando al Kadish mismo.

Muchos están intrigados de que esta plegaria, la plegaria preeminente que se dice por todos aquellos fallecidos, no hace ninguna mención de la muerte, pérdida o duelo. Ni se hace mención de la persona que murió. El Kadish habla de la grandeza de Di-s. En efecto, el Kadish es una afirmación de la creencia en el Todopoderoso y Su ilimitado poder. Si uno resume el tema del Kadish, es que Di-s es grande y todo viene de Di-s, así que todo lo que ocurre es finalmente para bien.

Esta es una declaración profunda para uno que está en medio del sufrimiento. Es precisamente esta clase de declaración la que beneficia al alma del fallecido, y prueba que aquellos que quedaron pueden mantener una importante conexión con aquellos que han muerto.

Nuestra tradición nos enseña que tras la muerte el alma asciende y es juzgada de acuerdo a sus actos cuando estaba viva en el reino físico. Todo lo que el alma llevó a cabo, tanto lo positivo como lo negativo, es cuidadosamente considerado. Uno de los más grandes legados que uno puede dejar detrás es una familia que ha sido inspirada para servir a Di-s, aun en épocas de angustia.

Cuando en medio del juicio las santificadas palabras del Kadish ascienden, pronunciadas por aquellos que sufren más intensamente, esto sirve como un gran mérito para el alma. Obviamente una persona que ha inspirado a aquellos que la rodean a un tan asombroso nivel de fe y compromiso ha llevado a cabo muchos actos buenos y está preparado para la luz manifiesta del Creador experimentada en el Cielo.

Es por el mismo motivo que muchos asumen hacer mitzvot en honor y memoria de aquellos que han fallecido. Están buscando probar que el muerto es un alma verdaderamente digna que merece un lijtig Gan Eden, un "Paraíso luminoso".

Esto trae como resultado el sentimiento intuitivo de muchos de que el recitado del Kadish es correcto. Se puede afirmar que el recitado del Kadish es la señal fundamental de amor y respeto que uno puede dar a aquellos que han fallecido.
MAS SOBRE EL KADISH
El kadish fue establecido, a priori, para ser recitado tras una disertación sobre temas de Torá, y de esta manera se consigue una elevación suprema. (Talmud Sotá 49) No obstante, pasado el tiempo, esta extraordinaria alabanza fue incorporada al rezo que los deudos profieren por las almas de las personas cercanas que abandonaron este mundo.

El recitado del kadish por las almas de personas difuntas, surgió de este modo:

Un erudito halló un alma que parecía recolectar leños y los cargaba sobre sus propios hombros.

El sabio le preguntó: “Hijo mío ¿qué razón tiene lo que haces?”

El alma le respondió: “Rabi, ¡actúo acorde al dictamen de la sentencia que recayó sobre mi después del juicio al que fui sometido!”

El erudito le preguntó: “¿Existe alguien que pueda aliviar la tremenda congoja que padeces?”

El difunto le respondió: “solo si mi hijo recita kadish o lee del libro de los profetas en la sinagoga tras la lectura de la Torá podré ser aliviado de este flagelo”.

El erudito buscó al hijo del finado, lo localizó, y le enseñó a recitar kadish, quien tras aprender lo pronunció sentidamente.

Tras un tiempo, el hombre fallecido se le apareció al erudito en un sueño y le dijo: “que halle sosiego tu saber, pues has logrado que yo halle sosiego”. (Taamei Haminaguim 1048 - Kol Bo)

A partir de este suceso, mediante el cual se supo la gran ayuda que representa para las almas el recitado del kadish, se estableció que lo pronuncien los hijos por sus padres fallecidos, con el fin de ayudarles a lograr paz y descanso en las alturas celestiales.


lunes, 20 de abril de 2009

YOM HA SHOAH: Los Justos de las Naciones

Acerca de los Justos de las Naciones

En un mundo de debacle moral generalizada, hubo una pequeña minoría que supo desplegar un extraordinario coraje para mantener los valores humanos en pie. Ellos fueron los Justos de las Naciones, que remaron contra la corriente general de indiferencia y hostilidad que prevaleció durante el Holocausto. Contrariamente a la tendencia generalizada, estos salvadores veían a los judíos como seres humanos comunes y corrientes, incluidos dentro de su universo de obligaciones.
(Foto: El Jardín de los Justos)

La mayoría de los salvadores comenzaron como observadores pasivos. En muchos casos el cambio ocurría cuando eran confrontados con la deportación o la matanza de judíos. Algunos habían permanecido indiferentes en las etapas tempranas de la persecución, cuando los derechos de los judíos eran restringidos y sus propiedades confiscadas, pero llegó un punto en el que decidieron actuar, una barrera que no estaban dispuestos a cruzar. A diferencia de otros, ya no pudieron consentir con las crecientes medidas que afectaban a los judíos.

En muchos casos eran los judíos los que se dirigían a los gentiles en busca de ayuda. No sólo los salvadores manifestaron ingenio y coraje, sino también los judíos luchaban por su supervivencia. Wolfgang Benz, quien realizara una exhaustiva investigación sobre el rescate de judíos durante el Holocausto, sostiene que, al escuchar las historias de salvataje, las personas rescatadas pueden ser vistas como meros objetos de cuidado y caridad. Sin embargo, “el intento de sobrevivir en la clandestinidad era, antes que nada, un acto de autoafirmación y un acto de resistencia judía contra el régimen nazi. Sólo unos pocos tuvieron éxito en dicha resistencia”.

En el encuentro con judíos llamando a sus puertas, los observadores pasivos debían tomar una decisión inmediata. Ésta era a menudo un gesto humano instintivo, un impulso irreflexivo, seguido sólo después por una elección moral. Frecuentemente se trataba de un proceso gradual, en el que los salvadores se involucraban de modo creciente en la ayuda a los judíos perseguidos. El consentimiento a ocultar a alguien durante una redada – proveyendo refugio por un día o dos hasta encontrar otro lugar- podía convertirse en un rescate de meses e incluso años.

El precio que los salvadores debían pagar por su acción difería de un país a otro. En Europa Oriental, los alemanes ejecutaban no sólo a las personas que ocultaban judíos, sino también a toda su familia. Los nazis colocaban por doquier avisos de advertencia contra la ayuda a judíos. En general, el castigo era menos severo en Europa Occidental, aunque también allí las consecuencias podían resultar terribles, y algunos de los Justos de las Naciones fueron encarcelados y asesinados en campos de concentración.

Además, a la luz del trato brutal dado a los judíos y la determinación de parte de los perpetradores de dar caza hasta al último de los judíos, las personas debían temer grandes sufrimientos si intentaban ayudar a los perseguidos. En consecuencia, los salvadores y sus protegidos vivían en constante temor de ser apresados; existía el continuo peligro de ser denunciados por vecinos o colaboracionistas. Esto incrementaba el riesgo y dificultaba a las personas del común el desafiar las convenciones y las reglas. Aquellos que decidían dar refugio a judíos debían sacrificar sus vidas normales y emprender una existencia clandestina -a menudo contra las normas aceptadas por la sociedad en que vivían, temiendo a sus vecinos y amigos- y aceptar una vida regida por el pavor a la denuncia y la captura.

La mayoría de los salvadores eran personas corrientes. Algunos actuaban por convicción política, ideológica o religiosa; otros no eran idealistas, sino meros seres humanos a los que les importaba la gente a su alrededor. En muchos casos nunca planearon convertirse en salvadores, y no estaban en absoluto preparados para el momento en el que debieron tomar una decisión de tan largo alcance. Eran seres humanos comunes, y es precisamente su humanidad la que nos conmueve y la que debiera servir de modelo. Hasta ahora, Yad Vashem ha reconocido a Justos de 44 países y nacionalidades; hay entre ellos cristianos de todas las denominaciones e iglesias, musulmanes y agnósticos, hombres y mujeres de todas las edades; provenientes de todos los estilos de vida; altamente educados, así como campesinos analfabetos; figuras públicas y marginales; citadinos y granjeros de los más remotos rincones de Europa; profesores universitarios, maestros, médicos, clérigos, enfermeras, diplomáticos, trabajadores no calificados, sirvientes, miembros de la resistencia, policías, pescadores, un director de zoológico, el propietario de un circo, y muchos más.

Los investigadores han intentado rastrear las características que estos Justos comparten y de identificar quién sería aquel que se convertiría en salvador de judíos o a de una persona perseguida. Algunos sostienen que los Justos son un grupo diverso y que el único común denominador es la humanidad y el coraje que pusieran en juego en la defensa de sus principios morales. Samuel P. Oliner y Pearl M. Oliner han definido la personalidad altruista. Al comparar y contrastar a los salvadores con los observadores pasivos durante el Holocausto, señalaron que aquellos que decidieron actuar compartían características tales como la empatía y un gran sentido de conexión con los demás. Nehama Tec, quien también estudiara diversos casos de Justos, halló un conjunto de características y condiciones comunes, relativas a su aislamiento, individualismo y marginalidad. Su independencia les permitía actuar contra las convenciones y creencias aceptadas.

Ser observador pasivo era la regla; rescatar era la excepción. Por más difícil y atemorizador que fuese, el hecho de que algunos hubieran hallado el coraje para convertirse en salvadores demuestra la existencia de cierta libertad de elección, y que el salvataje de judíos no estaba fuera de la capacidad de las personas comunes a lo largo de la Europa ocupada. Los Justos de las Naciones nos enseñan que cada persona puede marcar la diferencia.
Existían distintos grados de ayuda: algunos daban alimentos a los judíos, deslizando una manzana en sus bolsillos o dejando comida donde estaban por pasar de camino a su trabajo. Otros derivaban a los judíos a personas que pudieran ayudarlos; algunos les daban refugio por una noche y les decían que tendrían que partir por la mañana. Sólo unos pocos asumían la total responsabilidad por la supervivencia de los judíos. Son los miembros de este último grupo, en particular, los que cumplen los requisitos para el título de Justo de las Naciones.

Principales formas de ayuda ofrecida por los Justos de las Naciones:

Ocultamiento de judíos en los hogares de los rescatadores o en sus propiedades

En las áreas rurales de Europa Oriental eran cavados guaridas o “bunkers“, como se los llamaba, debajo de casas, tambos o establos, donde los judíos pudieran ocultarse. Además de la amenaza de muerte que pendía sobre las cabezas de los judíos, las condiciones físicas en lugares tan oscuros, fríos, faltos de aire y hacinados durante largos períodos de tiempo eran difíciles de soportar. Los salvadores, también ellos aterrorizados, tomaban a su cargo las tareas de proveerles alimentos –una hazaña nada fácil para familias pobres en tiempos de guerra- retirar los excrementos y atender todas sus necesidades. Los judíos eran ocultos también en áticos, escondites en los bosques y en cualquier lugar que les pudiera ofrecer refugio, tales como cementerios, cloacas, jaulas de animales en zoológicos, etc. A veces, los judíos ocultos eran presentados como no judíos, como parientes o niños adoptados. También se ocultaban en apartamentos en ciudades, y los niños eran ubicados en conventos, donde las monjas ocultaban su verdadera identidad. En Europa Occidental, los judíos eran ocultos mayormente en hogares, granjas o conventos.

Falsificación de documentos e identidades

Con el fin de asumir la identidad de no judíos, quienes huían necesitaban documentos falsos y asistencia para establecer una existencia bajo una nueva identidad. Los salvadores en este caso eran falsificadores, o funcionarios que emitían documentos falsificados, clérigos que fraguaban certificados de bautismo, y algunos diplomáticos extranjeros que emitían visados o pasaportes, contrariando las instrucciones y la política de sus países. A fines de 1944, diplomáticos en Budapest emitieron salvoconductos e izaron sus banderas en edificios enteros, de modo de poner a los judíos bajo la inmunidad diplomática de sus países. Algunos salvadores alemanes, como Oskar Schindler, utilizaron falsos pretextos para protejer a sus trabajadores de la deportación, argumentando que los judíos en cuestión eran requeridos por el ejército para el esfuerzo de guerra.

Traslado clandestino y asistencia para la fuga

Algunos salvadores ayudaron a los judíos a salir de una zona de especial peligro hacia un lugar menos riesgoso. Sacaban a los judíos de guetos y prisiones, los ayudaban a cruzar fronteras hacia países no ocupados o a áreas donde la persecución era menos intensa, por ejemplo a la Suiza neutral, a zonas controladas por los italianos desde las cuales no se producían deportaciones, o a Hungría antes de la ocupación alemana en marzo de 1944.

El rescate de niños

Los padres enfrentaban desgarrantes dilemas a la hora de separarse de sus hijos y entregarlos a manos ajenas, en la esperanza de aumentar sus posibilidades de supervivencia. A veces, los niños abandonados luego que sus padres fueran asesinados, eran amparados por familias o conventos. En muchos casos eran individuos particulares los que decidían amparar a un niño; en otros, y en algunos países, en especial en Polonia, Bélgica, Holanda y Francia, existían organizaciones clandestinas dedicadas a hallar hogares para los niños, proveían fondos, alimentos y atención médica, y se aseguraban de que fueran bien atendidos.

domingo, 19 de abril de 2009

YOM HA SHOAH: Martes 21 de Abril (27 de Nisán 5769)

Memoria plena

"¡Discúlpeme, me olvidé!" - cuántas veces decimos estas palabras sin pensar que tienen un significado más importante que aquel que habitualmente le atribuimos.En la vida cotidiana, una persona puede en oportunidades recordar u olvidar temas personales o cuestiones vinculadas con terceros, y puede luego arrepentirse de que cierto asunto se le hubiese pasado por alto (el cumpleaños de un amigo), o puede llegar a molestarle el hecho de no poder sacarse algo de la cabeza (un mal rato que pasó). ¿Está en nuestras manos recordar u olvidar, o es fuerza mayor?
La Torá evidentemente sostiene que, en gran medida, la memoria y el olvido pertenecen al área de la voluntad humana. Es por eso que nos ordena recordar algunos eventos históricos y ciertas obligaciones. En muchos Sidurim se mencionan después de la Tefilá diaria de Shajarit "seis recuerdos" a tener en cuenta en forma corriente (esto es independiente de las seis Mitzvot/preceptos que la persona debe cumplir de modo contínuo, pero que es tema para otro fascículo). ¿Cuáles son estas seis evocaciones cotidianas?

1. "de modo que recuerdes el día de tu salida de Egipto todos los días de tu vida"

2. "Asegúrate, sin embargo, y cuida mucho tu alma, que no llegues a olvidar las cosas que han visto tus ojos, y que no sean abolidos de tu corazón todos los días de tu vida, (sino que) los harás saber a tus hijos y a los hijos de tus hijos: el día que estuviste parado frente a D"s, tu D"s en el Jorev (el Monte Sinaí)"

3. Recuerda lo que te hizo Amalek, en el camino de la salida de Egipto: que te sorprendió en el camino e hirió a todos los débiles que iban al extremo final tuyo, y tú estabas cansado y fatigado y (él) no temió a D"s. Y será cuando te acalle D"s, tu D"s, de todos tus enemigos de alrededor, en la tierra que D"s te da como herencia para ser tomada: ¡Borrarás el recuerdo de Amalek de debajo del cielo - no olvidarás!"
4. "Recuerda, no olvides, (cuánto) enojaste a D"s, tu D"s, en el desierto"

5. "Recuerda lo que hizo D"s, tu D"s, a Miriam en el camino al salir de Egipto"

6. Recuerda el día Shabbat para santificarlo"

A primera vista los seis enunciados parecieran tener poco en común entre sí. Para el judío conciente, que sabe claramente que cada una de las letras de la Torá es crítica y que con faltar tan solo una de ellas la Torá es incompleta y deja de ser Torá, la cita de estas menciones es enigmática.Sin embargo, si las analizamos un poco más de cerca, podremos ver cómo se complementan entre ellas.

Sin embargo, antes de entrar a dilucidar el tema desearía manifestar la razón por la cual dedico el presente Ajdut de esta semana a este tema:
Muchos judíos evocan esta semana el "Iom HaShoá" (Día del Holocausto), recordando a todas las víctimas de la guerra llevada a cabo por los alemanes y sus aliados activos (que ayudaron a matar) y pasivos (que permanecieron callados y cerraron sus fronteras a los judíos que intentaron refugiarse en sus países) en contra de los judíos antes y durante la segunda guerra mundial. (Si bien es cuestionable si se debe efectuar esta conmemoración triste en el mes de Nisán, que es un mes alegre en el calendario hebreo y, por lo tanto, están prohibidas todas las señales de duelo, dejo por el momento este tema halájico de lado).

Al igual que en tantos actos similares que recuerdan eventos desgraciados de la historia reciente de hechos trágicos sucedidos en nuestro país o de eventos más mediatos, los organizadores habitualmente sienten un malestar por el número progresivamente decreciente de asistentes y participantes. Molestos, se preguntan: "¡¿por qué?!"Posiblemente la respuesta esté relacionada con estas seis recordaciones del Sidur: Una memoria parcial no es memoria y está destinada a auto-eliminarse: Recordar el holocausto (una vez al año), sin activar la memoria para tener presente las demás recordaciones, terminará por hacer caer en el olvido este asunto también.

Las seis citas de la Torá que mencionamos abarcan 1. nuestro origen y los milagros (la salida de Egipto), 2. nuestro vínculo singular con el Todopoderoso y nuestro voto de obedecer todos Sus mandatos (la Revelación en el Sinaí), 3. el odio de aquellos que hicieron y hacen todo lo posible para destruir aquel lazo especial (Amalek y los antisemitas sucesivos), 4. nuestras faltas para con el Todopoderoso que irritaron y causaron Su alejamiento de nosotros y las consiguientes angustias), 5. las consecuencias de nuestra conducta social para con nuestros vecinos y familiares (el castigo a Miriam por hablar sobre su hermano Moshé) y 6. nuestro propósito en la vida (Shabbat y el significado de la existencia del ser humano en este mundo).

Cuando yo era niño, no se hablaba del holocausto de manera tan abierta. Las heridas eran tan recientes y los protagonistas (las víctimas que habían sobrevivido el horror) tan contemporáneos, que - supongo - era difícil o posiblemente contraproducente, hablar del tema. No obstante, y sin conocer los detalles de nuestra historia de Galut de los últimos 2.000 años, los niños éramos plena y constantemente concientes de nuestra condición de judíos, de los deberes que nos incumbían y de las cosas que nos diferenciaban de nuestros vecinos, de nuestro pasado difícil pero heroico. Las historias de la fe que caracterizaron a nuestros antepasados, que leíamos en la entonces no muy vasta bibliografía hispano-judaica o que escuchábamos de nuestros padres, maestros y madrijim, podían datar de 100 o de 1000 años indistintamente. Nos fortalecían y creaban una sana y orgullosa imagen propia de nuestra suerte de pertenecer al pueblo judío y esto nos permitía sentirnos dichosos a pesar de las pequeñas "privaciones" que podíamos "sufrir" como niños por no acceder a una golosina que no fuese casher, por algún increpo grosero de un automovilista o porque nos quitaran la gorra en la calle, o viéramos inscripciones antisemitas en las fachadas de los edificios.

La memoria era real. Era cabal. Nuestro judaísmo en medio del exilio era existente y tangible. Lo palpábamos en nuestros hogares y lo compartíamos en el único lugar que sentíamos "propio" fuera de él: en la sinagoga, que era el punto de referencia a diferencia de la escuela no judía a la que asistíamos, que solamente cubría nuestro crecimiento académico laico. Los espacios estaban bien delimitados.En una sociedad judía en la que el hogar no es hogar, sino un pequeño hotel familiar que casi no se diferencia del de su vecino gentil, donde los padres están poco con sus hijos y aun en esos momentos no saben qué transmitirles, donde los modelos son aquellos que proveen los medios (la T.V. , las revistas), donde la sinagoga es el lugar de una visita ocasional y sin trascendencia,... los actos conmemorativos de Iom haShoá solo pueden terminar por convencer a una juventud apática e ignorante que no conviene ser judío y aun menos demostrarlo públicamente. ¿Morir como héroes? ¿Por qué? ¿No es preferible "pasarla bien" en el boliche "donde me reúno con la barra los sábados a la noche y no nos discriminamos"?
En un artículo publicado por uno de los que oportunamente fue considerado adalid de los referentes principales en educación judía de Buenos Aires, escribió que el día anterior al atentado de la A.M.I.A. mientras estaba con su prolífica pluma en mano, consultó casualmente el calendario hebreo y se percató que era Tish´á be´Av. Quien no recuerda Tish´á be´Av, en algún momento no recordará Iom haShoá. Para esta categoría de gente Iom haShoá y todo lo que implica pasará a sufrir del síndrome del "Día de la Madre", una fecha anual que demuestra a las claras el poco respeto que nuestra sociedad adjudica a la maternidad en la vida diaria.Para quienes tenemos memoria, las fechas judías - alegres y tristes - marcan hitos en nuestro calendario personal anual. Todo gira alrededor de estas fechas. No hay "olvido"."Identidad judía" solo se logra a través de una demostración cabal y viviente de vida judía. ¿Quizás sea el momento de reevaluar los métodos y los resultados de una educación parcial y defectuosa?

Cuentan una historia de un Janucá singular en Bergen Belsen. Era diciembre, y un grupo de judíos deseaba ansiosamente encender alguna vela para la fiesta que se aproximaba. Obviamente no había ninguna posibilidad que los alemanes habían de permitir que esto sucediera y era imposible procurar las velas en el campamento. Sin embargo, esto no detuvo a aquellos empecinados judíos. Ahorraron porciones pequeñas de manteca todos los días hasta que tuvieron lo suficiente para hacer una pequeña vela. En la víspera de Janucá, en secreto, este grupo de cuerpos enflaquecidos que habían renunciado a parte de su único sustento para esta Mitzvá, se reunió alrededor del Rebbe de Bluzhev. El rabino recitó las tres bendiciones que se deben pronunciar sobre las velas la primera noche de Janucá. Una vez dichas las bendiciones y encendida la vela, uno de los asistentes se acercó al rabino y preguntó: "¿Cómo pudo Usted recitar la tercer bendición (Shehejeianu)? ¡Ud. agradeció a D"s que nos hace vivir este momento! ¡Cómo podemos agradecer a D"s que nos haya traído hasta el momento en que presenciamos horrores, muerte y tortura! ¿No están mejor los muertos que los vivos?

El rabino respondió que él mismo también se había cuestionado si esta bendición debía hacerse. "Sin embargo" - dijo - "cuando eché una mirada alrededor al público congregado, y vi la luz de todos en sus caras, percibí esa fe que arde resplandeciente en sus corazones. Por consiguiente tuve que bendecir a D"s, por permitirme vivir para ver esta asamblea de mártires que santifican el nombre de D"s en público y mantienen su fe entre las llamas".

Rab Daniel Oppenheimer

viernes, 17 de abril de 2009

Shabat Shalom



SHABAT SHALOM

El Encendido de las Velas de Shabat

El Encendido de las Velas de Shabat

Por el Rab. Iehuda Levi

Nuestros Sabios nos han ordenado la mitzvá de encender velas en shabat y en iom tov, para honrar a estos sagrados días y deleitarnos en ellos. Además, el cumplimiento de esta preciada mitzvá también tiene el poder de hacer que impere en nuestras casas el amor, la armonía y la paz. Cuando las luces de shabat han sido encendidas, cuando la casa está llena de luz, nuestro corazón se llena de alegría y de una tranquilidad especial, y es por eso que encender las velas de shabat ayuda a que en nuestros hogares reine la paz en el día sagrado.

Quién debe encender las velas y Dónde

La costumbre general es que la señora de la casa es quien enciende las velas de shabat o de iom tov. Sin embargo, si el marido ve que por algún motivo determinado su esposa se está demorando en el encendido y corre el riesgo de encender las velas después de que haya comenzado el shabat, él no debe esperar y debe encender las velas antes de la puesta del sol del día viernes, para que su esposa no transgreda por equivocación, la santidad del shabat.

Las velas deben ser encendidas en el lugar de la casa donde se comerá la seudá (comida) de la noche, pues a la persona le trae placer comer la seudá al lado de las velas. Sin embargo, para prevenir situaciones desagradables, se debe tomar la precaución de encender las velas en un lugar que esté lejos del alcance de los niños.

Cuántas Velas se encienden

Para cumplir con la obligación del encendido de las velas alcanza con encender una sola vela, sin embargo, la costumbre generalizada es encender dos velas. Esto se debe al hecho de que en los Diez Mandamientos una vez está escrito: "Recuerda al día del shabat para santificarlo" (Shemot 20:8) y la segunda vez, cuando son repetidos por Moshé: "Cuida al día de shabat para santificarlo" (Devarim 5:12). Es por eso que la costumbre es encender como mínimo dos velas, una por "Recuerda" y la otra por "Cuida".

Además de las dos velas que recordamos anteriormente, algunas mujeres acostumbraron agregar una vela extra por cada hijo o hija que llega a la familia. Por ejemplo: si tienen un hijo encienden tres velas, y si tienen dos hijos, cuatro velas. De todas formas, por cuanto que esto no es obligación, si alguna mujer desea seguir esta costumbre es bueno que antes de comenzarla piense que ella no se compromete a seguir con esta costumbre toda su vida.

La Bendición por el Encendido

La bendición por el encendido de las velas de shabat es:"Bendito eres Tú Adonai, Dios nuestro, Rey del universo, que nos consagró con Sus preceptos, y nos ordenó encender la vela de shabat".

La bendición por el encendido de las velas de iom tov es:"Bendito eres Tú Adonai, Dios nuestro, Rey del universo, que nos consagró con Sus preceptos, y nos ordenó encender la vela de (cuando la fiesta cae en shabat se agrega: shabat y de) iom tov".

En los días de fiesta debemos recitar la bendición "shehejeianu" para agradecerle a D'os por habernos hecho llegar hasta ese momento, y Nuestros Sabios han ordenado que la bendición shehejeianu sea recitada en el kidush de la noche del día de fiesta. Es por eso que a pesar de que algunas mujeres han acostumbrado recitar ellas mismas la bendición shehejeianu después de encender las velas de iom tov, es preferible que las mujeres que no tengan esta costumbre no hagan esto, y que escuchen esta bendición cuando su esposo haga el kidush.

Cómo se Encienden las Velas

En shabat existen distintas costumbres entre las distintas comunidades en lo referente al orden del encendido de las velas. A pesar de que en general debemos recitar la bendición correspondiente antes de realizar cualquier mitzvá y no después de su cumplimiento, en nuestro caso esto no es tan claro, y la diferencia de costumbres tiene su raíz en el hecho de que en shabat está prohibido encender fuego.

Hay autoridades rabínicas que sostienen que en shabat las mujeres deben primero encender las velas y luego recitar la bendición por el encendido, ya que si primero recitan la bendición que dice: "Bendito… que nos consagró con Sus preceptos, y nos ordenó encender la vela de shabat", entonces automáticamente ellas aceptarían sobre ellas la santidad del shabat, y luego no podrían encender las velas de shabat.

Sin embargo, otros Sabios entienden que la mujer no acepta sobre ella la santidad del shabat inmediatamente después de haber finalizado el recitado de la bendición por el encendido de las velas, y es por eso que ella todavía podrá encender las velas de shabat.

La costumbre entre la mayoría de las mujeres sefaradiot es encender las velas de shabat después de recitar la bendición correspondiente. Sin embargo, las mujeres ashkenaziot acostumbraron primero encender las velas de shabat y luego recitar la bendición. De todas formas, para no tener provecho de la luz de las velas de shabat hasta después de recitar la bendición correspondiente, entre el encendido de las velas de shabat y el recitado de la bendición, las mujeres ashkenaziot deben tapar con sus manos las velas o sus ojos. Luego recitan la bendición de las velas, y al sacar las manos y tener después provecho de la luz, es como si hubieran recitado la bendición de las velas antes de haber encendido.

La diferencia de costumbres que acabamos de recordar existe solamente en shabat, ya que sólo en shabat está prohibido encender fuego. Pero en iom tov, por cuanto que está permitido encender fuego de un fuego ya existente, todos los Sabios están de acuerdo que está permitido encender las velas en honor del día de fiesta aún después de haber recitado la bendición por las velas. Es por eso que en los días de iom tov tanto las mujeres ashkenazitas como las sefaraditas deben primero recitar la bendición correspondiente y luego encender las velas.

Cuándo se encienden las velas

En shabat, el horario de encendido de las velas depende de la costumbre de cada lugar o comunidad. A pesar de que alcanza con que cada judío - hombre o mujer - acepte sobre sí la santidad del shabat algunos minutos antes de la puesta del sol del viernes, de todas formas, las mujeres acostumbraron adelantar un poco el horario del encendido de las velas.

De hecho, existen variadas costumbres entre las mujeres de nuestro pueblo: hay quienes encienden las velas 10 minutos antes de la puesta del sol, otras 15 minutos, otras 18 minutos, otras 20 minutos, e incluso en algunos lugares hasta 30 ó 40 minutos antes de la puesta del sol del día viernes. En general, la costumbre más difundida es la de encender las velas aproximadamente 20 minutos antes de la puesta del sol, y quien no tiene una costumbre diferente, es bueno que así se conduzca.

Sin embargo, en los días de fiesta, por cuanto que está permitido encender fuego en los días de iom tov, no es obligación encender las velas de iom tov antes de que comience el día sagrado (a menos que caiga en shabat). De todas formas, es bueno que quien pueda encender las velas de iom tov algunos minutos antes del comienzo de la fiesta, así lo haga.

En el segundo día de la fiesta también se deben encender las velas de iom tov recitando por el encendido su bendición, sin embargo en este caso es preferible encender las velas después de que haya comenzado el segundo día de la fiesta.

Una Plegaria Para Recitar Después del Encendido

Por cuanto que el momento del cumplimiento de esta preciada mitzvá es un momento especial donde la misericordia de D'os se despierta sobre Sus creados, hay quienes acostumbran recitar después de haber culminado el encendido de las velas la siguiente plegaria:

"Que sea Tu voluntad Hashem, mi D'os y D'os de mis ancestros, que te apiades de mí (de mi marido, y de mis hijos, y de mis hijas, y de mi padre, y de mi madre) y de todos mis parientes; que nos des a nosotros y a todo Israel una buena y larga vida; que nos recuerdes con un recuerdo de bondad y bendición; que nos consideres con una consideración de salvación y de misericordia; que nos bendigascon grandes bendiciones; que hagas completos nuestros hogares y que hagas reposar Tu Divinidad entre nosotros. Y haz que tenga el mérito de criar hijos y nietos sabios e inteligentes, amantes de D'os, temerosos de D'os, personas de verdad, descendencia santa, que estén adheridos a D'os y que iluminen al mundo con la Torá, con buenas acciones y con todo el trabajo del servicio a D'os. Por favor, escucha mi plegaria en este momento por el mérito de Sará, Rivká, Rajel y Leá, nuestras matriarcas, e ilumina nuestras velas para que no se apaguen jamás; y muéstranos Tu Rostro para que seamos salvados. Amén".


Parasha Shemini - La razón de nombrar a Aharon Cohen Gadol

¿Por qué razón fue nombrado Aharón, Cohen Gadol (Gran Sacerdote)?

En nuestra Parashá leemos sobre el nombramiento de Aharón, hijo de Amram, --- “Gran Sacerdote del Santuario del pueblo de Israel”
Su función: Enseñar los juicios de HaShem.
Su posición: El Cohen más grande de todos sus hermanos.
Su importancia: “y lo consagrará a todo lo sagrado, el primero que subirá a la Torá, bendecirá el primero, y tomará primero la mejor parte (Moeda Katan 28:2)

Nos preguntamos: ¿Por qué fue elegido para ocupar el puesto? En el Midrash Jajam Harajim, con respecto a Aharón, leemos entre la discusión sostenida entre --- el Santo bendito sea y los ángeles.

Leamos el texto: Cuando el Santo bendito sea dijo a Israel: “Y Me harán un santuario, y Yo habitaré en medio de ellos” (Shmot 25:8), se reunieron todos los ministros de las sectas celestiales y le dijeron: “Señor del Mundo, ¿Por qué quiere habitar en el mundo terrenal, donde reside la impureza? --- Mejor reside Oh Señor, entre nosotros, somos puros y estamos en un lugar puro” Les contestó el Santo bendito sea: “tengo, allá abajo, una persona que equivale a todos ustedes y ¿quién es? --- ¡Aharon!”

Y en Midrash Tanjumá. Cuando HaShem le ordenó a Moshé que se dirija al Faraón, para que libere al pueblo de Israel de la esclavitud y les permita la salida de Egipto --- Moshé se rehusó --- “¡Por Favor Señor! te ruego, envía a otro (emisario), al que acostumbras a enviar” (Shemot 4:13). Moshé no quiso tomar la misión porque honraba a Aharon, su hermano mayor, - dijo Moshé: “Aharon mi hermano profetizaba a los hebreos en Egipto, y los dirigía durante todos estos años, ¿Y ahora vendré yo a quitarle el puesto?” – Dijo HaShem a Moshé: “A Aharon no le importa, está contento que seas Tú el elegido,… He aquí que sale a recibirte, y al verte se regocijará su corazón (Idem 4:14) --- “No se alegrará de la boca para afuera, no solo se sonreirá al verte, sino que, se regocijará en su corazón” (Tanjuma, Shmot: 27)

La alegría de Aharon por la grandeza de su hermano era sincera, no artificial, --- Aharon fue el primer hebreo en el mundo, que no tuvo envidia de su hermano. Leemos en el Midrash. “Encuentras, que todos los hermanos se odiaron: Caín odia a Habel, Ishmael a Itzjak, Esav a Yaakov, los hermanos odiaron a Yosef, --- y solo sobre Moshé dijeron: Hiné, ma tov uma naím, shebet ajim gam iajad. “Mira, cuan bueno y cuan placentero, es habiten los hermanos juntos” (Tehilim 133:1)

Cuando Moshé tomó el reinado, y Aharon el sacerdocio, uno se contenta con la grandeza del otro. La realidad demuestra que es más fácil, consolar a alguien en su desgracia, que alegrarnos con los éxitos de nuestro prójimo --- Aharón demostró ser la excepción, por eso fue elegido Cohen Gadol.

http://www.torahenfamilia.com/

jueves, 16 de abril de 2009

Parashá Sheminí (Octavo). Shabat 24 de Nisan 5769

A los cohanim les fue otorgado la mitzvá de t´rumat hadeshen, recoger las cenizas de las olot (ofrendas consumidas) diarias. También se les encargó mantener el fuego del altar encendido permanentemente. Aharón, el Cohén Gadol, recibió instrucciones de llevar diariamente una ofrenda de comida en la mañana y otra al anochecer.

Se promulgaron otras leyes que detallaban los deberes de los Cohanim y las partes de ofrendas que debían recibir. Debían comer de las ofrendas en lugar puro y dentro del atrio del Santuario.

El Todopoderoso dijo a Moshé que Aharón y sus hijos fueran puestos en sus cargos con sus vestiduras, con todos los elementos ubicados en el Santuario (el Arca, la mesa del pan de proposición, los candelabros, el altar del incienso, etc.), y que convocara a toda la congregación a la puerta del Tabernáculo. Los Cohanim se bañaron y Moshé vistió a Aharón su túnica, el manto, el efod, el pectoral; le colocó en la cabeza el turbante que tenía en el frente una lámina de oro. Tomó Moshé aceite de unción y lo vertió sobre la cabeza de Aharón y lo santificó. Luego vistió a los hijos de Aharón, con sus ropas especiales.

Moshé llevó luego, la ofrenda de expiación, un novillo, y posteriormente la ofrenda quemada, un carnero. Durante siete días Aharón y sus hijos moraron en el Tabernáculo y se repitieron durante esos días los mismos rituales.

LA NOCHE DE MIMONA O DE BUENA FORTUNA

Desde hace muchos siglos los judíos de Marruecos acostumbran celebrar la “Noche de Mimona, Mimuna, Mimouna o Timimona”, denominación que varía de acuerdo a la ciudad en que se desarrolla. Esta antigua celebración se lleva a cabo el 23 Nisán, último día de Pesaj, después del servicio de Minjá, cuando ya en las casas se esta permitido introducir el “jametz”, es decir los alimentos con levadura.

Existen diferentes versiones acerca de la etimología con que se designa el término Mimona o Mimuna o Mimouna, cada una de ellas desde un aspecto diferente, aunque todas basadas en un origen religioso:

a) De acuerdo al significado Rabinico, existe relación entre el término Mimuna con “Maaminim” o “Emuná”, es decir “Fe y Creencia” en la futura liberación, en el final del exilio y la llegada del Mashiaj. Por este motivo en los últimos días de Pesaj se incluye la lectura del cántico que Moisés cantó junto con los judíos liberados al atravesar el Mar Rojo, reafirmando que pronto llegara la redención.

b) Según el aspecto religioso, se percibe una liturgia especial del cierre de Pesaj que incluye textos del Talmud, de Proverbios y de la Mishna, enmarcados en el ritual que le sigue al rezo de la mañana (birkat ha'ilanot - bendición de los árboles).

Este ritual se basa en la tradición talmúdica que recomienda ir al campo en el mes de Nisan para recitar plegarias en agradecimiento por los árboles y sus frutos

c) En Pesaj el Tribunal Celestial decide cuánto trigo y cuanto alimento crecerá hasta el próximo Pesaj, por lo tanto en esta noche se bendicen todos los alimentos provenientes del trigo y otros cereales para que Di’s bendiga estas especies y haya abundancia en el mundo.

d) El día siguiente a la finalización de Pesaj, falleció Rabí Mimón, el padre de Rambam-Maimónides-, por este motivo se dice que la Noche de Mimona seria una celebración en su honor.

Algunos autores señalan que esta celebración no tiene orígenes religiosos, si no mas bien se le puede adjudicar una tradición socio-cultural del Norte de África, comparándola con el resto de los festejos populares, costumbres y mitos, donde judíos y musulmanes se unen, en un nuevo intento tolerancia y de reafirmar su convivencia en común desde tiempos muy remotos.

El último día de Pesaj es Isrú Jag, es decir “día siguiente de las fiestas”, que a los efectos litúrgicos es semifestivo y que los judíos marroquíes lo conocemos como ”salida de pascua”. Se cree que en este día los cielos están abiertos a todos nuestros rezos.

La festividad de Pesaj y particularmente la noche de Mimona simbolizan la felicidad y la abundancia augurando una nueva creación del mundo, una renovación.

Esencialmente, la Noche de Mimona es un puente entre la gloria y el esplendor de Pesaj y el resto del año.

Mimona en Marruecos

Uno de los motivos del festejo de Mimona es la entrada de jametz nuevamente a la casa, costumbre ésta ya conocida por los moros, especialmente de Tánger y Tetuán.

Ellos vendían a los habitantes de la jjudería ramas de trigo y flores para adornar la casa y también durante el último día de Pesaj elaboraban especialmente la zebda, manteca apenas amarilla y la leche fermentada (aleben), bien frescas para comer esa misma noche. El procedimiento que realizaban consistía en colocar la leche de vaca en una “chekua” -cacerola- y revolverla constantemente hasta que se formara por una lado la manteca y por otro la leche fermentada. Esta actividad no podía ser realizada en esos días por los judíos por la prohibición de hacer cualquier procedi- miento de leudado o fermentación en la semana de la festividad de Pesaj.

Se acostumbraba ir a los campos para recoger espigas de trigo verdes y muy tiernas y también granos muy grandes.

La festividad de Mimona comienza básicamente con la ceremonia familiar de amasar el pan para lo cual todos los miembros de la familia trataban de estar presentes en ocasión de esta ceremonia, una vez finalizada la prohibición de comer jametz durante la semana de Pesaj.

En la víspera de Mimona, se acostumbraba dejar las puertas de las casa abiertas, de modo tal que todas las personas se sintieran muy bienvenidas y pudieran compartir este evento familiar y comunitario tan especial y tradicional.

La costumbre de visitar amigos y familiares se mantiene vigente aun en estos días. La gente suele saludarse con una bendición marroquí tradicional, "Tisado we’ Tirbacho"; una bendición de “abundancia, prosperidad y felicidad”.

La fabricación de una nueva levadura, a partir de la mezcla de harina y agua que se deja levar durante varios días y que se utilizará en la elaboración de pan, representa a modo simbólico la re-creación, un nuevo comienzo, poniendo en escena la necesidad y el deseo del pueblo judío de la Teshuva, "el retorno" puesto justamente en evidencia este caso por la harina leudada.

Al volver de la Snoga (Sinagoga), una vez finalizado el Arvit el mas anciano de la familia o en el caso que no viviera ninguno de ellos, el padre de la familia bendice a cada uno de los miembros de su familia colocándole su mano izquierda en la cabeza y ofreciéndole con la derecha una hoja de lechuga remojada en miel y luego dándole a beber un trago de leche, precedida de la Berajá correspondiente.

Las casas estaban decoradas con ramas, flores y plantas, especialmente la atarcha,con flores similares al geranio y a la malvarrosa, especial para adornar y dar buen aroma. Las mesas estaban tendidas de una forma muy especial, con un mantel para la ocasión, generalmente herencia de la familia y con una varie-dad de comidas especial y casi exclusiva para este día festivo.

Cada uno de los elementos dispuestos en la mesa para la celebración de Mimona tiene un significado simbólico particular, con un deseo especial que se resume en “prosperidad y fortuna”

1) pescados fresco, como símbolo de fertilidad y “el bien de todos”, colocados en una fuente sobre hojas de lechuga y vegetales (al día siguiente se acostumbra guisar el pescado con habas)

2) un plato de harina adornada con cinco o siete chauchas o habas verdes, que simboliza la abundancia

3) una bandeja con harina y sobre ella siete monedas de oro y en su centro una taza llena de aceite, como señal de buena fortuna

4) una fuente con harina y en medio un vaso con levadura que servirá al día siguiente para " levar” el pan de la casa, se lo identifica con el sustento diario

5) jarros de la leche- alrededor de ellas están la lechuga y los vegetales

6) espigas de trigo y centeno dispersas en la mesa, simbolizando tambien lo abundante y la abundancia

7) bandejas de la fruta: naranjas, manzanas, almendras y nueces, como símbolo de una vida dulce

8) potes con miel y con manteca

9) vasijas llenas de aceite puro en las que brillan objetos de oro, plata y joyas, como recuerdo del cruce del Mar Rojo

10) Zaben - turrón blanco de almendras

11) Marozia - pasas fritas adornadas con nueces

12) platos con dulce de pomelo, naranjas y membrillos

13) Dátiles rellenos con nueces y mazapán

14) Terit (Mufleta, mofleta, chridsa o mesemmas)-que es una masa fina elaborada con harina, agua y aceite, cocida en una cazuela (terrada) la que se sumerge en miel y manteca, como símbolo de bendecido y un año dulce

En el Marruecos antiguo, diría que hasta fines del siglo XIX, se acostumbraba que la mujer dentro de la casa vestía ropa festiva tradicional, generalmente su traje de berberisca y las más jóvenes sus mejores vestidos.

Recibían a sus invitados con el tradicional té de menta junto con la mofletas sumergidas en miel y manteca, como así también pasteles de almendras y pasas mazapán y halvá.

Mientras la mujer se quedaba en la casa recibiendo a parientes y amigos, el cabeza de familia hacía su ronda de visitas, costumbre que se mantiene hasta estos días. Mimona es también considerada como la fiesta de la hospitalidad.

Una particularidad de la noche de Mimona, también denominada noche del destino y de Mazal-Tov es que es el día preferido para las promesas de matrimonio.

Es una noche de alegría completa. Se cantaba y se bailaba según las costumbres de cada familia, aunque lo común era el cántico tradicional " Bibaruenya " que es un canto exclusivo para las bodas.

Los hombres cantaban cánticos en hebreo, árabe, castellano, berebere y haquetía. Cuando finalizaban sus cantos, la mujer lanzan gritos de alegría y profieren en “yu yu” (zgharit) típico para estas ocasiones, a la vez que tomaba en su mano las monedas de oro que estaban en la mesa en la fuente con harina y se las ofrecía a cada una de las hijas de la familia solteras y casadas , debiéndole: “Esta moneda si para... (nombre)... quien durante el año que viene recibirá la Bendición de Di’s para su buen mazal”.

Al son de esta música tradicional, todos tanto la familia como sus invitados se sentaban alrededor de la mesa para disfrutar de las delicias especialmente elaboradas para esta ocasión. En algunas ciudades de Marruecos la cena incluye el cuscusú (cous-cous) tal como se estilaba hacerlo en Tetuán, esto es canela y azúcar, espolvoreado con almendras.

Al finalizar la “seudá” (cena festiva), los jóvenes iban a visitar a su familia, tíos, tías, abuelos, primos y de a poco ya las familias se iban integrando a una gran fiesta que se instalaba en las calles de la jjudería, con gran entusiasmo, algarabía y amistad. La fiesta continuaba en esa noche hasta muy tarde y al día siguiente muy temprano se retomaba organizando paseos a los parques, al campo y a la playa, especialmente en las ciudades del Norte de Marruecos, donde se almorzaba, se cantaba y se bailaba.

A este día se lo vincula con el día del milagro del cruce del Mar Rojo. También se lo interpreta como una forma de celebrar la renovación, es decir pasar de la condiciones existentes de una vida cerrada en el Mellah (judería) al contacto con la naturaleza y la libre expresión de apego a la tierra, así como se ha mencionado mas arriba, la voluntad de la comunidad de relacionarse e integrarse con el entorno socio-cultural de los musulmanes, con quienes compartían su existencia.

Mimona en Israel y en la Diáspora

Mimona representa, además de una observancia religiosa y redentora, un factor socializante e integrador en el seno de la comunidad judía y también en el marco de la población en general.

Esta es la festividad judía local de Marruecos que la comunidad marroquí llevo consigo a todos los países donde por diversas razones emigró y debió instalarse, ya sea Francia, Canadá, Estados Unidos, España y diversos países América del Sur. En el caso especifico de Israel adquirió carácter de fiesta nacional, imponiéndose entre el resto de los judíos.

La primera experiencia comunitaria en Israel, fue en el año 1966, organizada por los judíos oriundos de Fez, quienes celebraron esta festividad en el bosque de Herzl, cerca de Bet Shemesh, con 300 personas que participaron en una reunión familiar muy festiva y emotiva..

El éxito de la reunión condujo a una decisión de celebrar Mimona como día de fiesta nacional. Así en 1968, las festividad fue llevada a cabo en el parque de Sanhedria, en la ciudad nueva-en Jerusalem, con 5.000 participantes, quienes pertenecían a una variedad de grupos étnicos de residentes marroquíes y sus descendientes. Al año siguiente, fueron 10.000 las personas que participaron en las festividades.

Posteriormente, la celebración se llevaba a cabo en varias ciudades (Gan Hashlosha, Kiryat Shmonah, Acco, Ashdod), participando un total de 250.000 personas de origen marroquí.

En la actualidad hay festejos de Mimona en sesenta ciudades dentro de Israel, en las que participan todos los israelíes en su conjunto.

El objetivo central de esta celebración de Mimona es compartir la experiencia de la hospitalidad, una tradición que fue arraigada profundamente en la cultura africana del norte, a toda la gente de Israel.
Algunos no marroquíes de Israel, dicen que Mimona “es el festival de la unidad entre las distintas culturas judías, la amistad, la fraternidad y la hospitalidad, un regalo hermoso de los Judíos del Norte de África”

JAG SAMEAJ!!!
SANOS Y BUENOS!!!!!!!

Silvia Mamán Bibas


KETER DE ISRAEL QUIERE DESEAR A TODOS UNA BUENA SALIDA DE PASCUA Y QUE B.H. ESTEMOS TODOS EL PROXIMO AÑO EN YERUSHALAIM  HAVENYA CON LA LLEGADA DE MELEJ HAMASHIAJ QUE NOS TRAIGA LA GUEULÁ. AMEN!!!!

http://74.52.200.226/~sefarad/lm/067/html/page13.html

Tizku Leshanim Rabot

Tizku Leshanim Rabot, Neimot Vetovot

KETER DE ISRAEL QUIERE DESEAR A TODOS UNA BUENA SALIDA DE PASCUA CON SALUD Y ALEGRIA Y MEJORADO EL PRÓXIMO AÑO EN JERUSALEM RECONSTRUIDA

Le Shana Hava ve Yerushalaim Habenuyá

viernes, 3 de abril de 2009

¿Qué es Shabat?

Shabat es descanso: Shabat es una isla de tranquilidad en la tormenta de trabajo, ansiedad, lucha y tribulación que caracteriza nuestro diario vivir durante los otros seis días de la semana. Por aproximadamente 25 horas a la semana, el mundo literalmente frena: el negocio está cerrado, el coche permanece estacionado, el teléfono deja de sonar, la radio, la TV y la computadora están apagadas, y las presiones y preocupaciones de la vida material se desvanecen detrás de una cortina de paz. Como cesamos toda creación relacionada con el mundo físico, nuestro foco se centra en el interior –en la familia y amigos, en nuestro yo interior, nuestra alma.
Shabat es conocimiento: En Shabat recordamos que el mundo no es nuestro para hacer con él lo que nos parezca, sino es la creación de Di-s. En Shabat también recordamos que Di-s nos sacó de Egipto y decretó que nosotros nunca mas seriamos esclavos de ningún amo —nuestros trabajos, necesidades financieras y materiales, son las herramientas con las cuales nosotros satisfacemos nuestro propósito divino, no los amos de nuestras vidas.
Shabat es identidad judía: Shabat es la novia de Israel, el compañero espiritual del pueblo judío. Es una de las maneras de mayor alcance, de renovar nuestro judaísmo y transmitirlo a nuestros hijos. Hemos sido fieles al Shabat en cada lugar, cultura y circunstancia que a lo largo de nuestra historia de 4.000 años hemos visitado —desde los gloriosos días del Rey Salomón hasta la noche negra de Auschwitz. En las palabras de un famoso escritor judío, "Más que los judíos han cuidado el Shabat, el Shabat ha cuidado a los judíos. "
Shabat es placer: Shabat es una deliciosa comida, una mesa bien servida, el resplandor del candelabro, el dulce sonido de los cánticos, sueño placentero. A lo largo de la semana, nuestro disfrutar de las bendiciones de la vida enfrenta cierto desafío: somos seres físicos dentro de un mundo físico, y debemos ser siempre cuidadosos que el placer no nos hunda en la decadencia. Pero en Shabat, el cuerpo y el alma se elevan a un nivel más alto, a un plano espiritual, por ello el placer del Shabat con buena comida, bebida y descanso, se convierte en una mitzvá, una acción divina.
Shabat es espiritualidad: Shabat es el alma de la semana – la energía que revitaliza nuestra semana y la finalidad hacia la cual nuestro esfuerzo se centra. Los Cabalistas enseñan: En Shabat todas las acciones de la semana anterior alcanzan su finalidad y elevación, y en el Shabat todos los planes para la semana próxima son bendecidos. El observar el Shabat asegura la bendición de Di-s para el éxito de nuestra semana entera, e infunde propósito y significado a nuestra existencia a lo largo de la semana.
Shabat es probar el mundo venidero: "En ese tiempo no habrá hambre o guerra, ni celos o rivalidad. La buena voluntad será abundante, y todos los manjares abundaran como el polvo. La ocupación del mundo entero será solamente, conocer a Di-s.".Esta es la forma en que los profetas y los sabios de Israel describen la Era Mesiánica —"el séptimo milenio" que constituirá la culminación de seis milenios de historia y de esfuerzo para hacer de este mundo una "morada para Di-s".
Shabat nos da la posibilidad de probar este mundo futuro cada semana.
Y de la misma forma que cuando probamos algo delicioso, uno no puede entender realmente qué es Shabat hasta que lo experimenta por si mismo. En resumen, la única respuesta a "¿Qué es Shabat?" es: ¡Inténtelo!


SHABAT: EL CONCEPTO DE MELAJÁ.

"Melajá" es la condición fundamental para todo aquello relacionado con el observar del Shabat: "No harás ningún tipo de trabajo ..."
Sin embargo, melajá y trabajo no son sinónimos. Esto lo podemos demostrar con un ejemplo muy simple: si una persona decide levantar objetos muy pesados dentro de su casa, por más esfuerzo que aplique y cansancio que cause - esto no se denomina "melajá"; mientras que, al transportar tan solo una cajita de fósforos desde su casa a la calle puede llamarse melajá, o sea violar el Shabat. Sería incorrecto afirmar que Shabat restringe todas las actividades diarias. ¿Cuál es, entonces, el criterio que usamos para definir qué clase de actividades están incluidas?
Estudiemos, ante todo, las fuentes originales de la ley. La Torá nos enseña que melajá son aquellas labores que fueron necesarias para la construcción del Mishkán (santuario), las cuales debían interrumpirse al comenzar cada Shabat. (Exodo 31:13)
He aquí el inventario de esas labores derivadas de la Mishná (Shabat 7:2):
Al examinar esta lista detenidamente, veremos que se extiende sobre toda la esfera de acción productiva e innovativa humana. No sería muy objetivo considerarlo una mera casualidad. Las leyes del Shabat serían entonces simplemente una masa de prohibiciones sin orden alguno. Mas, según la interpretación del Rav Samson R. Hirsch, obtendremos una visión más clara y profunda de este tema.
El Shabat, como lo expresáramos en el capítulo anterior, declara el testimonio que D-s es el único Creador de este mundo y todo su contenido. El hombre dedica su vida y tiempo con su esfuerzo mediante la inteligencia, la energía y la destreza - en fin- todos los dones con los cuales fue bendecido por D-s, para conquistar sus fines. En este proceso, el hombre - lamentablemente - tiende a olvidar cuál es la fuente genuina de sus "habilidades" y "proezas". En este mundo - tan olvidadizo - le fue entregado al pueblo de Israel la tarea de recordar y proclamar esta verdad fundamental, la procedencia del "poder humano" de dominar la naturaleza. Al cesar sus actividades en sábado, el judío reconoce y muestra que reconoce, que sus poderes proceden únicamente de D-s.
La definición de Melajá es entonces:
"Una acción que muestra al hombre como dominante sobre el mundo, al emplear constructivamente su inteligencia y habilidad"
Habiendo iluminado y comprendido el vocablo "melajá", podemos comprobar qué insensatez representa la teoría - si es que merece llamarse así - que "mover el interruptor de la luz eléctrica o escribir una palabra no puede ser una transgresión porque no causan cansancio o trabajo ..." ¿acaso la electricidad no es una innovación humana? ¿Acaso - porque sea tan simple - no es un poder creativo del hombre, el de escribir? Todo movimiento nuestro, grande o pequeño, está controlado por el Creador.

AVOT MELAJOT.
MELEJET MAJSHEVET.

Mediante las aclaraciones anteriormente expuestas, podemos explicar una regla del Talmud: "Col Hamekalkelim P'turim" toda actividad destructiva, deja a quien la concretó libre de castigo, p.ej. si una persona decidiera demoler una casa únicamente para destruirla, no estaría cometiendo una Melajá (si bien no sería recomendable como pasatiempo aparte de estar prohibido por un decreto rabínico), mientras que, si causa el derrumbe al preparar el sitio para una construcción, estaría profanando el Shabat.
¿Por qué? Pues sólo en el segundo caso su actividad tiene como propósito un fin constructivo y creativo.

TRANSPORTAR.

Esta última se diferencia de las demás Melajot. No es productivo ni innovativo transportar objetos de la casa a la calle, o viceversa. ¿Por qué entonces, nos preguntamos, está incluida dentro de las Melajot?
Tratemos de aclarar también esto. La casa, la calle, la ciudad, todos éstos, no pertenecen al reino de la naturaleza, sino al dominio de la sociedad humana. Mientras las otras Melajot nos muestran al hombre como dueño de la naturaleza, esta melajá nos lo muestra en su rol de constructor y forjador de la sociedad junto a sus semejantes - haciendo circular sus bienes materiales de la casa a la calle y de la calle a la casa, no sólo con intereses comerciales, sino también para lograr todos sus objetivos sociales en general.
Al suspender las demás Melajot, coronamos a D-s como Creador y Causante del mundo natural. Al cesar de transportar, reconocemos a D-s como Dueño de la esfera de acción social y santificamos y dedicamos todo nuestro movimiento humano para hacerle honra a Él.
Si bien, en su mayoría, las leyes relacionadas con las actividades prohibidas en Iom Tov son idénticas a las leyes del Shabat, la Torá excluyó ciertas tareas relacionadas con la preparación de la comida y con el transportar objetos entre los dominios. En todos los casos que se permite algo en Iom Tov es para su uso en el mismo día y no como preparativo para el día siguiente de Iom Tov, ni para los días hábiles posteriores.