jueves, 27 de agosto de 2009

SABIOS DE ISRAEL (II)

EL TAZ
Rabí David HaLeví: (1586-1667)

Rabí David HaLeví nació en Vladimir, en la provincia de Wolin, en el año 1586. Provenía de una familia de afamados Rabinos.

La fama de Rabí David HaLeví se extendió plena de alabanzas sobre los centros judaicos de la época, hasta que fue invitado a ocupar el cargo rabínico en la ciudad de Ostrog, de por sí ya colmada de eminencias rabínicas. Tenía 55 años.

Allí fundó su propia Ieshivá y se dedicó a la enseñanza pública de la Torá, mas también encontró diariamente tiempo libre para abocarse a su actividad literaria.

Puede decirse sin remilgos que sólo merced a la influencia y activa asistencia de los líderes comunitarios le fue dado a Rabí David -por naturaleza introvertido y humilde- confeccionar su magnífica obra -comentario a las secciones Oraj Jaím y Ioré Deá del Shulján Aruj, exégesis que hoy también conocemos con su nombre abreviado, Taz.


Su libro mereció fama mundial de inmediato y le aseguró una posición de honda estima entre los grandes de su época.

Coincidentemente aparecía al mismo tiempo en Vilna una obra similar, sobre la Sección Ioré Deá del Shulján Aruj, producto de la pluma de Rabí Shabtai Cohén. Este comentario es conocido también por su título, Siftei Cohén –"Labios del Cohén"- o simplemente por la abreviatura Shaj.
Los autores de ambos comentarios se tornaron buenos amigos, aun a pesar de que en sus escritos sustentaban de tanto en tanto posiciones y opiniones antagónicas en su modo de estudiar las palabras del maestro común, Rabí Iosef Caro.

Posteriormente fue invitado a ocupar el sitial de la jefatura rabínica de Lwow, donde prosiguió sus benéficas actividades.

Rabí David HaLeví -el Taz- falleció a la edad de 81 años, en 1667.

El "Maharal" de Praga
Rabí Iehudá Loeb (1525-1609)


Rabí Iehudá ben Betzalel Loeb nació alrededor del año 1525, probablemente en Poznán. A los treinta años fue llamado para ocupar el cargo de Rabino en Nikolsburgo, Moravia, posición que mantuvo cerca de veinte años. Sin embargo su mayor fama la adquirió luego, como jefe espiritual de la comunidad judía de Praga. Allí estableció la Gran Academia Talmúdica llamada Klaus.

El Maharal, abreviatura de Moreinu HaRav Loeb con la que se lo conoce, adquirió también gran renombre entre los no-judíos adquirió fama por sus insignes conocimientos seculares de matemáticas, astrología y otras ciencias. Fue un gran amigo de los astrónomos. Tycho Brahe (1546-1601) y Johannes Keppler (1571-1630). Era un profundo conocedor de la Cabalá, pues en ellas se ponen de manifiesto los secretos de la Creación Divina y los ocultos senderos de Di-s.

Al Maharal se le atribuían, y con razón, poderes especiales, y lo llamaban "el hacedor de milagros". La historia más famosa es la del Golem, atestiguada por el monumento erigido en Praga que demuestra que se trató de algo más que de una simple leyenda popular.

El Golem era un muñeco de arcilla de las proporciones de un hombre, a quien el Maharal dio vida haciendo uso del Sagrado Nombre de Di-s. A través del Golem, el Maharal evitó el derramamiento de sangre judía inocente a causa de calumnias infundadas sobre los ritos judíos. Años más tarde, una estatua titulada Der Hohe Rabí Loeb -el gran Rabí Loeb- (obra de un famoso escultor checoslovaco) fue erigida frente a la nueva Alcaldía de Praga, como homenaje y tributo a tan ilustre personalidad.

No pensamos en el Maharal como el creador del Golem, sino como el gigante que arrojó luz para los estudiantes de la Torá y fue fuente de inspiración y fe a través de sus escrituras éticas. Rabí Shneur Zalman de Liadí -fundador del Movimiento Jabad- era un descendiente directo, por vía paterna, del Maharal.

El "Ramjal"
Rabí Moshé Jaím Luzzato (1707-1747)



Rabí Moshé Jaím Luzzato, o con el acróstico con que se lo conoce, Ramjal, pasó a la fama merced a su libro de ética judía, el Mesilat Iesharím - "Sendero de los Justos"

Rabí Moshé Jaím nació en Padua, Italia, hace casi 300 años. Ya desde su más temprana infancia, Moshé Jaím mostró un inusitado y serio interés por los estudios. Se aisló de las vivencias terrenales sumergiéndose en el vasto mar del Talmud con profunda dedicación. Durante su adolescencia, Moshé Jaím mostró gran interés por los estudios de la Cábala, el sector místico y esotérico de nuestra Torá, y por la edición de libros de dicha temática.

Moshé Jaím no mostró sus obras a ningún mortal, salvo a sus discípulos y compañeros. A ellos también reveló que el Profeta Elías se le había aparecido y le habían sido reveladas muchas cosas.

Estos secretos y sus escritos impresionaron tremendamente a sus alumnos. Cuando Rabí Moshé Jaím viajó para las Altas Solemnidades a ver a su maestro, sus alumnos no pudieron contenerse y mostraron los manuscritos a un emisario de la comunidad de Tzfat -Safed-, también él un renombrado cabalista, que se encontraba de paso por su ciudad.

Este cabalista, llamado Rabí Rafael Israel Kamji, se sintió altamente impresionado por la profundidad de los conocimientos de Rabí Moshé Jaim, y a su arribo a Venecia no dejaba de alabarlo ante los Rabinos locales. El Ramjal llegó a Amsterdam, allí fue recibido con grandes honores y la comunidad quiso tomar a su cargo su manutención. Ramjal declinó esta oferta pues no quería depender de nadie, y se dedicó a hacer trabajos en vidrio.

Esperaba erigir una gran leshivá con numerosos alumnos, en Tzfat, la ciudad de los Cabalistas. Su esperanza se truncó al fallecer poco tiempo después de su arribo a la Tierra de Israel (el 26 de Iyar de 1747), hallando sepultura en la ciudad de Tiberíades junto a la tumba de Rabí Akibá, el gran maestro del Talmud.

Haftarat de la Parashá Ki Tetze - (Salieres). 9 Elul 5769 (29 de Agosto 2009).

Ieshaiahu (Isaías) 54:1-10

Esta semana leeremos la quinta de las siete profecías de consuelo para el pueblo de los hijos de Israel, extraídas del libro del profeta Ieshaiahu (s. VI a.e.c.). En esta profecía - que hace referencia a los días de la redención final - Ieshaiahu compara a la ciudad de Jerusalem con una mujer estéril y abandonada pero que al final dará a luz; así también ocurrirá con Jerusalem, a pesar de que sus hijos fueron llevados al exilio, y ella se asemejó a una mujer estéril que no tenía hijos, en el momento de la salvación sus hijos retornarán a ella.

Uno de los más importantes comentaristas de la Biblia llamado el Malbim (Meir Leibush Ben Iejiel Mijal, 1809 - 1879) nos ofrece un bonito comentario para explicar las palabras de D'os a su pueblo:

"Por un pequeño instante te he abandonado
mas con gran misericordia te recogeré"
(54:7)

Debes saber que el tiempo que te he abandonado será considerado como si sólo se hubiera prolongado por un pequeño instante en comparación con la grandeza de la futura redención, pues con gran misericordia te recogeré.

"Con enojo efímero oculté Mi Rostro por un instante de ti
mas con eterna benevolencia tendré misericordia de ti,
ha dicho tu Redentor, D'os"
(54:8)

He ocultado Mi Rostro por un instante de ti por el enojo, pero fue sólo un enojo efímero en comparación con la benevolencia del perdón del pecado, pues Mi misericordia vino como consecuencia de la eterna benevolencia que tuve al perdonar tu pecado para siempre.

"Como las aguas de Noaj (Noé) esto es para Mí:
así como he jurado que no pasarán más
las aguas de Noaj sobre la tierra,
así también juro no enfurecerme contigo ni reprenderte"
(54:9)

Así como he jurado en los días de Noaj (Noé) que no habrá otro diluvio sobre la tierra, pues tuve piedad por todo el mundo - para que no sea destruido, así también tú eres importante para Mí como todo el mundo, y la posibilidad de que me enoje contigo es tan dura para Mí como si traería un diluvio de agua para destruir toda carne, y así como he jurado que no pasarán más las aguas de Noaj sobre la tierra, así también juro dos juramentos:

a. no enfurecerme contigo por tu pecado.
b. ni reprenderte enviándote al exilio.

"Pues las montañas podrán vacilar
y las colinas desmoronarse,
mas Mi benevolencia de ti no se apartará
y Mi pacto de paz no se desmoronará,
ha dicho el que se compadece de ti, D'os"
(54:10)

Pues no solamente Me es tan duro destruirte como destruir a todo el mundo, sino que además, si ocurriera que las montañas pudieran vacilar y destruya Yo a toda la creación que está sobre la faz de la tierra anulando el juramento del diluvio, de todas maneras Mi benevolencia de ti no se apartará.

El Malbim nos explica que lingüísticamente, las montañas (heharim, en hebreo) son los altos montes, y las colinas (haguebaot, en hebreo) hace referencia a los montes no tan elevados. Por otro lado, el verbo vacilar (del verbo mash en hebreo) tiene la connotación de vacilar con intención, y el verbo desmoronarse (mitmotet, en hebreo) significa que la acción tiene lugar por falta de fuerzas.

Si las grandes montañas vacilarán con intención, entonces las pequeñas colinas que están cerca se desmoronarán por su debilidad, al no tener apoyo en las grandes montañas. Basado en esto, el profeta Ieshaiahu compara la benevolencia de D'os con las grandes montañas y el pacto de paz que D'os concertó con el pueblo de Israel con las pequeñas colinas que se apoyan en la fuerza de las grandes montañas.

Así es este pacto de paz. Éste no se apoya en los méritos del pueblo de Israel sino en la benevolencia de D'os solamente, y si vacilara la benevolencia de D'os, se desmoronaría por sí mismo el pacto de paz (por su debilidad), pues el pacto en sí es débil sin la benevolencia de D'os. Pero por cuanto que la benevolencia de D'os no se apartará de ellos (pues Su benevolencia es algo eterno - ya que no depende de las acciones del pueblo y su rectitud, y es por eso que no cambia cuando cambian sus acciones), inevitable.

Parashá Ki Tetze - (Salieres). 9 Elul 5769 (29 de Agosto 2009).Tres comentarios

Ki Tetzé

Primer comentario (Selección de comentarios del Lubavitcher Rebe M.M. Schneerson, www.jabad.org.ar)
Segundo comentario (Rab Daniel Oppenheimer, www.ajdut.com.ar)
Tercer comentario (Rab Moshe Hoffer, fabibbk@einstein.com.ar)

Primer comentario - Cerrado por inventario

"Cerrado por inventario", se lee en el cartel. Todos sabemos lo que eso significa. La compañía está observando las existencias, contando cuánta mercadería se vendió y cuánta quedó; qué se perdió y qué se arruinó. Y, dependiendo de cuándo comienza y termina el año fiscal de la compañía, se efectúa el inventario. Una vez que se ha realizado esto, la información correcta se encontrará disponible al llenar los reportes del banco, la compañía de seguros y el gobierno. Con el comienzo del mes de Elul, el mes que precede a las Altas Festividades, se inicia la época del inventario de la vida Judía. Y típicamente, el mes contiene varias costumbres que nos infunden un ánimo de introspección y nos sacude de nuestro letargo y complacencia. El reloj despertador de Elul es el Shofar, que se hace sonar cada mañana con excepción a Erev (el día previo) Rosh-Hashaná. El Profeta Amos dice, "¿Es posible que el Shofar suene en la ciudad y el Pueblo no se estremezca?". En tiempos remotos, el Shofar llamaba para la guerra. Aparte de su utilización para Rosh Hashaná y al cierre de Iom Kipur, es el sonido que los Judíos han largamente esperado, que anunciará la llegada del Mashíaj. El hecho de que muchos de nosotros no nos estremezcamos al escuchar al Shofar, no denota una falta de fuerza en la influencia del Shofar sobre nosotros, sino, desafortunadamente, nuestra insensibilidad hacia su mensaje: "Despierten, Uds. dormidos de vuestro sueño y de vuestra modorra. Examinen vuestras acciones y retornen". El Shofar es la "Sirena" del alma, a la que debemos prestar nuestra atención. Las empresas que imprimen los "Shaná Tová" hacen un gran negocio en Elul, sin embargo, la idea de enviar tarjetas por el Año Nuevo Judío, tiene su base en una costumbre y no en lo comercial. La costumbre Judía es que cuando les escribimos a nuestros amigos o conocidos, les deseamos un "Buen Año", o "que sean inscriptos y, sellados para bien". Estos saludos son para recordarnos, que estos son días de juicio, cuando el cálculo de nuestra Cuenta Celestial se está realizando. Y así como pedimos misericordia por nosotros, debemos también pedir a Di-s que sea generoso y compasivo con nuestros amigos y parientes. Por último, Elul es la época en que debemos intentar especialmente incrementar e intensificar nuestra observancia de las Mitzvot. Así como cuando hacemos el inventario, examinamos el depósito y miramos cada estante minuciosa y escrupulosamente, exactamente igual debemos hacer con nuestro inventario Judío. Debemos considerar que se ha perdido o arruinado y colocarlo como gasto, así también anotar todas las buenas acciones que tenemos o suponemos tener y qué Mitzvot debemos almacenar o realmacenar para el año entrante. Dichosos seremos, cuando tomemos nuestro inventario Judío y no debamos cerrar el negocio.

"Dos Enemigos, una sola Raíz"

El primer versículo de la Parshá dice: "Si sales a la guerra sobre tus enemigos y te lo entregará Di-s tu Di-s en tus manos". Aparentemente existe un error gramatical en la frase ya que al principio se refiere al enemigo en plural y después en singular. En la Torá todo es exacto y perfecto, y cada detalle tiene también un contenido oculto y profundo por sobre la explicación simple. De la misma forma en este caso, aunque se habla de una guerra común, en un sentido más profundo hay una alusión a la batalla espiritual que libra cada individuo.

Los enemigos del cuerpo y el alma

Los enemigos del iehudí se dividen en dos clases, existe quien lucha contra la existencia física del judío, y quien pelea contra la santidad especial que existe en él, es decir, contra su alma. La Torá incluye a estos dos arquetipos en un solo concepto "tus enemigos", ya que el cuerpo y el alma de un iehudí son una sola cosa y ambos son para servir a Di-s. Por eso quien es el contrincante del cuerpo también lo es del alma, y viceversa. La Torá nos indica cuál es la forma de salir a la guerra para enfrentar a estos enemigos: Antes que nada, se requiere que la persona se aliste, y se sienta plena de un sentimiento de confianza y fe en Di-s. Y esta relación debe ser en términos de superioridad, "sobre tus enemigos", desde un principio estamos en una situación de supremacía ya que Hashem nos acompaña y ayuda a triunfar en la guerra.

Sentimiento de superioridad

Cuando salgamos a este enfrentamiento con semejante aproximación tendremos asegurada la victoria, que no será únicamente sobre aquellos contrincantes que vemos delante nuestro, sino también sobre la raíz primaria de todos los enemigos: el instinto del mal, que sobre él dice la Guemará: Es el Satán ( enemigo del alma), es el Ángel de la muerte (enemigo del cuerpo). Cuando el judío sale a la guerra con el sentimiento tenaz de que en realidad no existe fuerza que pueda oponerse al bien y a la santidad, triunfará no solamente sobre la expresión externa del mal sino también sobre su raíz espiritual. Por eso la Torá se expresa en singular al decir: "te lo entregará" ya que aquí estamos hablando del instinto del mal, principio y fuente de toda adversidad.

Rescate de prisioneros

Además el versículo nos dice: "Y llevarás a sus prisioneros". Sucede que a veces el iehudí no es precavido y cae en las manos de su instinto del mal, poniendo a su disposición fuerzas elevadas que le fueron entregadas para servir a Hashem. Las mismas quedan prisioneras del mal. La Torá nos asegura que inclusive es posible rescatar de las manos del ietzer hará (el mal instinto) a sus prisioneros, todo el potencial allí detenido. Como dicen nuestros Sabios: "que los pecados realizados con intención, por medio de la Teshuvá, se convierten en mitzvot". Esta guerra también traerá la redención total y completa, donde se vencerá totalmente al instinto del mal, logrando así una victoria total.

Likutei Sijot, tomo 2, pag 697

Segundo comentario - El mejor amigo del Hombre

Este "Ajdut" quisiera dedicarlo a un mundo que nos es sumamente cercano, y que, sin embargo, nos suele parecer un tanto ajeno a nuestros deberes como judíos. Me refiero al mundo animal, al cual aluden numerosas Mitzvot (preceptos) de la Torá. ¡¿El mundo animal?! ¡Sí, señor! Muchas de las Mitzvot, las debemos practicar en relación con los animales. No nos vamos a dedicar en este momento a los Korbanot (ofrendas), (ni a la costumbre de muchos de visitar el zoológico en Jol HaMoed...) sino a la vida cotidiana.

Sin embargo, antes de entrar en el tema de los preceptos puntuales, debemos ubicar al ser humano (que somos nosotros) en su posición frente a los animales. En el génesis del universo, se habla del ser humano como aquel que recibe las guías del Todopoderoso acerca del rumbo que debe tener el cosmos en su totalidad y la responsabilidad del hombre frente a las demás creaciones. En aquel momento trascendental, D"s le advirtió que "señoree sobre los peces del mar y las aves del cielo... (Bereshit 1:26 y 28)". "Lo has hecho gobernar sobre Tu creación, todo has colocado bajo sus pies" (Tehilim 8:7-9). Nuevamente, después del gran diluvio que ocurrió en la época de Noé, D"s declaró (Bereshit 9:2) que "vuestro temor y pavor será sobre todo animal en la tierra y toda ave en los cielos..." (Bereshit 9:3) "todo reptil que vive, a vosotros servirá para comer, como la verdura de hierba...".

De estos versículos queda bastante claro, que el mundo animal está a disposición de los seres humanos para utilizar y para consumir. En los distintos escritos de los Sabios, encontramos que las creaciones se clasifican en cuatro categorías que son cada una superior a las anteriores: los elementos inertes, los vegetales, los animales y el hombre. Este último que se denomina "medaber", o sea parlante, supera a todas. "¿Has visto alguna vez un bicho o ave que tengan un oficio?" - pregunta R. Shimon ben Eleazar en la Mishná al final del tratado de Kidushin (4:14) - "sin embargo, se alimentan sin aflicción, y estos no han sido creados sino para servirme, mientras que yo fui creado para servir a mi Creador (es decir que vivo en un plano mas elevado). ¡¿No debiera estar provisto mi sustento al menos tan disponible como el de ellos?! Sin embargo, he corrompido mis acciones y frustré mi manutención". La visión de los Sabios en cuanto al rol honorífico y diferenciado del hombre frente al animal, es sumamente claro. "Si no hubiese sido entregada la Torá, hubiésemos podido aprender la conducta recatada de los gatos, la abstención del robo de las hormigas, la fidelidad hacia la pareja de las palomas y la conducta conyugal de las gallinas" (Talmud Kidushin 100:)."Iehudá ben Tiemá dice: Debes ser valiente (ante la adversidad externa) como una pantera, ingrávido (suave con la gente) como el águila, rápido (diligente con el cumplimiento de los preceptos) como el ciervo y fuerte (firme en las convicciones) como el león para cumplir la voluntad de tu Padre del Cielo" (Pirkei Avot 5:23, explicado a base de "Visions of the Fathers" de Rav Avraham Twersky M.D.- rtscroll/Mesorah)) "El buey conoce a su dueño y el asno el pesebre de su amo; mas Israel no quiso conocer... (Ieshaiahu 1:3)

Dada su inteligencia, el ser humano debe poder contemplar (hasta discernir lo positivo de sus conductas) y emplear a todos sus subalternos en su propia misión divina, moral, libre y soberana, sin abusarlos en el modo que no corresponde. ¿Qué es lo que no corresponde? - pregunta Ud. Bien.

La Torá nos hace saber, mediante varias leyes, que todo tormento y suplicio causado innecesariamente a los animales está prohibido. Si bien existe una discusión en la Mishná acerca de si esta prohibición es de orden bíblico o rabínico, la definición legal queda como la primer postura: Causar dolor superfluo (Tza-ar ba-alei jaim) al animal es una prohibición bíblica (Maimónides Mishné Torá, Hiljot Rotzeaj 13:8).

El pueblo de Israel no ha conocido cazadores de animales como lo fueron los "caballeros" de la Edad Media y la aristocracia de la Edad Moderna.

Las corridas de toros y las riñas de gallos, pertenecen a otras culturas. Varias de las leyes que nos enseñan a tener consideración especial con la

aflicción del animal, están en Ki Tetzé. Otras están ubicadas en otros sitios de la Torá. El orden que seguimos a continuación al enumerar los preceptos no corresponde a la secuencia en la cual se encuentran en el texto de la Torá. Veamos: "No deberás colocar un bozal al toro cuando está trillando" (Devarim 25:4): pues el toro ve las espigas que trilla, pero no puede comer. "No ararás con el toro y el asno juntos" (Devarim 22:10) según algunos: el asno mira cómo el toro rumia y vuelve a masticar, mientras él tiene la boca vacía. "No verás al asno de tu hermano o a su toro caídos en el camino... ciertamente lo ayudarás a levantarlos" (Devarim 22:4). Al encontrarse simultáneamente con esta última Mitzvá y aquella que ordena a asistir a otra persona a cargar los bultos sobre su asno, dado el dolor del asno caído, se deberá priorizar a aquel que sufre (Talmud Baba Metzia 32:). "Si te encontraras con un nido de pájaros en el camino... no tomarás a la madre que está con los hijos..." (Devarim 22:6).

El tema no se agota aquí, pero alcanza para darnos a entender el compromiso que nos incumbe respecto al cuidado de estos seres que son inferiores a nosotros y que D"s puso a nuestra disposición. Antes de pasar a un incidente aleccionador del Talmud, sería útil agregar que los Sabios han desplazado ciertas leyes rabínicas en situaciones en que chocaban con Tza-ar ba-alei jaim (sufrimiento de los animales). Rabi Iehudá HaNasí estaba estudiando, cuando un ternero - que estaban llevando para carnear - se escapo y ocultó bajo la vestimenta del Rab. R. Iehudá lo alejó y le dijo que fuera con sus dueños, pues para ese fin había sido creado. Desde aquel momento comenzó a sufrir espantosamente. Su padecimiento persistió por trece largos años y no se calmó hasta que ocurrió otro episodio: la empleada estaba limpiando la casa y, en algún rincón se habían refugiado unas crías de comadrejas. Cuando R. Iehuda vio a la empleada barriendo a las crías con la escoba, intercedió para protegerlas, diciendo: "Su misericordia (se extiende) sobre todas las criaturas" (Tehilim 149:9). En aquel momento, desaparecieron los sufrimientos que lo torturaban. (Talmud Baba
Metzia 85.)

¡Qué importante esta lección! La mayor jerarquía del hombre, se traduce en mayor responsabilidad. Nuestros líderes: Ia-acov, Moshé y el rey David, fueron pastores. El Midrash nos cuenta que Moshé fue declarado digno de guiar a su pueblo, después que demostró su preocupación para con las ovejas. Por otro lado, Noaj (Noé), perdió su encumbramiento (de haber
sido el salvador de la humanidad), cuando expresó al cuervo (que no quería alejarse del arca por miedo a arriesgar la continuidad de la especie): "¿Y quién, acaso, te necesita?"

El único espacio en que las proporciones de los sentimientos encuentran un equilibrio perfecto, es la Torá. En la edad contemporánea, nos encontramos con el extremo del absurdo, cuando los nazis, asesinos de hombres, mujeres y niños, prohibieron la Shejitá (modo ritual de faenar) por no responder a los lineamientos de su "sociedad protectora de animales"... El profeta Hoshea (13:2) los singularizó: "los que sacrifican personas, besan animales".

La gente suele decir que el perro es "el mejor amigo del hombre". ¡Qué triste! ¡Qué mal habla esto de nosotros. El perro suele ser fiel al amo (aun si fuera cruel y desalmado), pues responde al instinto que D"s le confirió. No tiene otra opción. ¿No debiera el hombre mismo ser "el mejor amigo del hombre" (su prójimo) por elección moral? ¿Es que solo en el animal, encuentra el hombre un "mejor amigo"? Posiblemente el versículo de Tehilim (49:21) nos dé la respuesta: "Cuando el hombre, que vive en su gloria, no quiere comprender (su potencial, prestigio y preponderancia espiritual con las consiguientes obligaciones), pues se compara a un animal sin vida" ("El animal no domina al hombre, sino cuando intuye que este se le asemeja" - Talmud Shabbat 151:) ¿Será, quizás, que el ser humano perdió el timón?

Daniel Oppenheimer

Tercer comentario - Salgamos a la guerra

Una de las cosas mas descreidas por nosotros, es pensar que podemos luchar contra nuestros impulsos. Sin embargo si nos dirijimos al Talmud, en el Tratado de Berajot nos indica cual es la estrategia a seguir. "Siempre, que haga enojar el hombre al instinto bueno sobre el instinto malo".

Aunque el enojo esta considerado una mala conducta, en este caso es bueno; debemos luchar. Para vencer a nuestro instinto malo se requiere de una lucha constante. Para poder comprender mejor este concepto, vamos a ilustrarlo con el siguiente midrash: En la feria de Roma, los perros eran muy astutos; un perro se acostaba en la puerta de la panaderia, se hacia el dormido, y disimuladamente dirigia sus ojos a las exquisiteces que despedian un rico aroma. El perro aprovechaba un momento de distraccion, revolvia todo lo que estaba en la bandeja y se llevaba un pan. Cuando el panadero ordenaba todos los panes, notaba que le faltaba solo uno.

Entonces, decia: "no es tan grave".

Asi es el camino del instinto malo: quiere hacer tropezar al hombre solo en un detalle, para que maniana pueda hacerlo caer en otro. No hay que distraerse. Asi dijeron nuestros sabios, en Shabbat 105 b: "Asi es la profesion del instinto malo, hoy te dice: "peca en esto", mañana, "peca en esto otro", hasta que te dice: "practica idolatria" ". ¿Pero que persona dotada de inteligencia va a dejar al instinto que lo haga tropezar la primera vez? ¿Que debemos hacer? La respuesta es: salir a la guerra.

Nuestra Perasha comienza diciendo: "Ki teze lamiljama al oiebeja untano Hashem Elo-heja veiadeja" "Cuando salieres a la guerra contra tu enemigo, y Hashem, Tu D-s, lo entregare en tu mano, y llevares de ellos cautivos". El Jafetz Jaim trae una explicacion sobre este pasuk (versículo). En primera instancia estamos hablando de la lucha del hombre consigo mismo. Luego la Tora nos trae un apartado para refrescarnos la memoria. Al final de nuestra Perasha nos dice: "Recuerda lo que te hizo a ti Amalek en el camino, cuando salieron de Egipto, que te encontro (en hebreo "Kareja") en el camino". La palabra "Kareja" significa "a tu encuentro" y tambien se interpreta como deribado del termino "kor" - frio. Amalek vino a "enfriar" tus sentimientos, tu creencia. En este caso ya no estamos hablando de la lucha del hombre consigo mismo sino de el con la sociedad, con el medio que lo rodea. Las compañías, nuestro entorno puede acercarnos o alejarnos del camino de la Tora.

Amalek esta catalogado como: "Velo iare Elokim", como una persona que no tiene temor de Hashem el nos aconseja que nos alejemos de la Tora y que no acatemos los consejos de los Jajamim (sabios). No solamente que Amalek no teme, sino que su lucha consiste en enfriar y alejar. Intenta por todos los medios que el hombre se aparte del camino correcto. Analicemos: ¿Quien esta frente a Hashem en peor situacion? ¿el que mata o el que induce al pecado? Segun los jajamim, el segundo, pues lo saca de este mundo y del mundo venidero. De acuerdo a una explicacion del Rab Israel Salanter no solo es malo inducir a una persona al pecado sino tambien privarse de dar una ayuda por medio de la cual alguien se abstendria de pecar. Estamos incitando indirectamente a que esa persona peque. La Tora nos dice "Si vieres al buey de tu hermano o a su carnero extraviados, no te haras el desentendido: restituir lo restituiras a tu hermano" (Debarim 22 pasuk 1).

Pensemos un instante, por un animal extraviado la Tora viene a remarcarnos que debemos preocuparnos por su devolucion. Si un alma judia esta extraviada del camino... ¿no deberiamos ocuparnos aun mas de hacerla regresar? Estamos en Jodesh Elul, cada uno segun sus posibilidades debe hacer lo que esta a su alcance para lograr sus objetivos. Lo mejor en estos casos es pelear contra nuestro Ietzer Hara (instinto del mal) y ayudar a los demas para que tambien puedan hacerlo. Tengamos en cuenta lo que dijeron nuestros sabios: "quien viene a purificarse, de los cielos lo ayudaran".

Rab Moshe M Hoffer

miércoles, 26 de agosto de 2009

SABIOS DE ISRAEL (I)

El Tur
Rabí Iaacov ben Asher (1268-1340)

Rabí Iaacov ben Asher nació hace unos 700 años en Alemania.

Su padre fue el célebre Rosh, Rabí Asher ben Iejíel (1250- 1327), discípulo de Rabí Meir (Maharám) de Rotenburg, uno de los máximos poskím -Legisladores- de su generación.

Rabí Iaacov se negó a aceptar cargo rabínico alguno y vivió en la carencia a pesar de la fama que había logrado.

La gran celebridad de Rabí Iaacov se debe principalmente a su obra, el Tur o Arbá Turim. En ella recolectó todas las leyes de ambos Talmud -el Babilonio y el Jerosolimitano -, los dictámenes halájicos de comentaristas y genios talmúdicos que le precedieron, y en particular los de su padre, el Rosh.

El Tur de Rabí Iaacov se difundió y fue aceptado de inmediato por todo el mundo judío. La judería vio esta obra como un libro legal práctico, en el que todas las leyes y legislaciones que hacen a la vida judía fueron compiladas y ordenadas de forma maravillosa, con claridad y precisión. Tal fue el aprecio y reconocimiento obtenido, que su autor era conocido con el nombre de su obra: Baal HaTurím.

El Tur fue impreso por primera vez en Piove Di Sacco, en 1475. El comentario a la Torá, Baal Ha Turím, fue impreso por primera vez en Constantinopla en 1514.

Rabí Iaacov falleció en Toledo. Sobre su lápida no se ha escrito el año de su desaparición, sino tan sólo el día y el mes: 12 de Tamuz. Se supone que falleció en el año 1340, aproximadamente a los 71 años.

Rabí Iosef Caro
Rabí Iosef Caro (1488-1575)


El autor del Shulján Aruj -el Código Judío de Leyes-, Rabí Iosef Caro, nació en Toledo, España, en el año 1488.

En el año 1520, Rabí Iosef Caro emprendió la confección de su obra cumbre en el campo de la Halajá -Legislación judía-, titulada Beit Iosef -Casa de Iosef-.

En el año 1536, Rabí Iosef Caro decidió vivir en la Tierra Santa.

En el mes de Elul Rabí Iosef Caro arribó a la Ciudad Santa de Tzfat -Safed.

En Safed, Rabí Iosef Caro fue nombrado director de la Ieshivá local que, merced a su dedicación, comenzó a atraer a jóvenes e inteligentes eruditos.

Completado su libro, el Beit Iosef, Rabí Iosef Caro tomó sobre sí la gigantesca labor de compilar, en base a su anterior obra, un libro que aglutinara todas las leyes que acompañan al quehacer diario judío, en sus más minuciosos detalles.

Se trata, por supuesto, del famoso Shulján Aruj -lit. "Mesa Tendida", nombre que deja implícito el carácter práctico que buscó conferirle su autor, tal como una mesa tendida de la que sólo es menester servirse-, el libro o código bajo el cual se embandera el judaísmo leal, el que rige toda la vivencia del judío.

Posteriormente, Rabí Iosef Caro concluyó otra de sus grandes obras, en su forma manuscrita. Era el renombrado Kesef Míshné, un comentario sobre el código de leyes de Maimónides que se encuentra impreso en todas sus ediciones actuales.

Rabí Iosef Caro muerió en Safed, en el año 1575, a la edad de 87 años.

EL "RAMÁ"
Rabí Moshé Iserles (1520-1572)


Al código de Rabí Iosef Caro, el Shulján Aruj, Rabí Moshé Iserles agregó acotaciones en base a las cuales, en casos de discrepancia con los dictámenes de Rabí Iosef Caro, se conduce el judaísmo de procedencia europea -Ashkenazí-.

¿Quién era Rabí Moshé Iserles? Rabí Moshé -conocido también por la sigla que compone su nombre y apellido: Ramá- nació en el año 1520, en la antigua y renombrada ciudad polaca de Cracovia. A la edad de treinta años Rabí Moshé regresó a su ciudad natal, Cracovia, y estableció una Ieshivá -Seminario Rabínico- que mantuvo con su propio dinero, donde numerosos alumnos saciaron su sed de conocimientos de la Torá y el Talmud.

Gracias a las grandes riquezas que poseía, Rabí Moshé asistía a sus alumnos ocupándose de sus necesidades materiales. Rabí Moshé estuvo al frente de su afamada Academia Talmúdica por más de treinta años, creciendo su fama día a día.

Cuando el gran Sabio judío Rabí Iosef Caro editó su Shulján Aruj, el Ramá agregó a las cuatro partes del mismo sus propias acotaciones -llamadas Mapá HaShulján ("Mantel de la Mesa")- en las que da a conocer las leyes y costumbres del judaísmo ashkenazí. Luego de que Rabí Moshé sumara sus acotaciones, expresión de la judeidad ashkenazí, el Shulján Aruj fue aceptado unánimemente por todo el mundo judío. En los puntos de discrepancia entre Rabí Iosef Caro y Rabí Moshé Iserles, las comunidades ashkenazíes se rigen de acuerdo al criterio de este último, en tanto que las de procedencia sefaradí lo hacen de acuerdo a la opinión del primero. El Ramá también escribió numerosos libros sobre temas Cabalísticos y sobre otros campos de la Torá.

Falleció en Cracovia el jueves 18 de Iar, Lag Baomer, del año 1572.

Mujer Judía (IV): Diez Poderosas Mujeres

Hay una Torá externa--una historia de hombres y mujeres, de guerras y milagros. Y hay una Torá interna, según antiguas tradiciones, en que cada palabra revela sabiduría insondable, belleza y luz.

Éste es el secreto de las palabras de la sabiduría de Salomón, "Una mujer de valor es la corona de su marido". Como una corona está arriba de la cabeza y más allá de ella; de la misma manera la luz interna de lo femenino es de una calidad esencial, de un lugar que la mente no puede tocar.

1) Javá (Eva)

"Entonces Adán llamó su esposa Javá, porque ella era la madre de toda la vida". (Génesis 3:20)

Ella era el otro lado de la imagen de Di-s. Di-s no es sólo una luz ilimitada, más allá de todas las cosas. Di-s es algo que está aquí, ahora, dentro de todo, dándoles vida, cualquier cosa que sea. Es la fuente de origen, la "Shejiná"--la Presencia Divina mora dentro.

Esto es lo que llevó a Javá a comer la fruta: este anhelo de conectar con esta Shejiná, de experimentar el sabor de la vida, estar sumergida en ella. Con esto ella transgredió--pasó del reino de lo Divino a un mundo donde todo lo real es el aquí y ahora, donde no hay ningún mirador del cual discernir el bien del mal, ninguna luz para discernir la fruta de su cáscara. Y se llevó consigo la Shejiná, encarcelándola también, para que el estrago sucediera a lo largo del cosmos.

Pero el deseo detrás de su transgresión era el sagrado deseo que la Shejiná permeará todo. Y en el final, ella tendrá éxito, y la vida misma también será divina.

Mientras el drama de este universo permanezca incompleto, el Shejiná está callada, no canta. Vemos el mundo que Ella vivifica, pero no oímos su voz dentro de él. En las mentes de las personas, Ella juega un rol secundario--para el marido conquista y domina, mientras que para las mujeres, dicen, sólo provee vida y nutrición. Así piensa un mundo inmaduro.

Hay un tiempo por venir, cuando el secreto de la Luz Interior se revele. Entonces la Madre de la Vida cantará ruidosamente sin límite.

2) Sara

"Todo lo que te diga Sará, préstale atención, le dijo Di-s a Abraham. (Génesis 21:12)

La primera en sanar la herida que hizo Javá fue Sará. Ella descendió a la guarida de la serpiente, al palacio del Faraón. Resistió a su señuelo y retrocedió. Viviendo dentro del palacio, ella permanecía unida a su origen.

Fue Abraham quien autorizó a Sará para que lo hiciese. Ni siquiera el propio Abraham era capaz de semejante cosa. Éste es el papel de un hombre--activar el poder que está latente en una mujer. Sin la mujer, el hombre no tiene ninguna unión con la Shejiná. Sin el hombre, la mujer no puede ser Shejiná. Un vez que hay un hombre, la mujer se vuelve todo.

Sará es la encarnación del poder cósmico de purificación y sanador de almas. Lo que Javá confundió y revolvió, Sará cierne y refina; donde Javá entró en la oscuridad, Sará enciende la luz. Su trabajo continúa a través de cada generación: mientras que el alma de Abraham atrae las almas y los sostiene cerca de la Luz Infinita, el alma de Sará discierne las manchas que deben limpiarse y la escoria que debe rechazarse. Cuando un alma o chispa de luz se sana y vuelve a su fuente, usted sabrá que el toque de Sará estuvo allí.

3) Rivka

"Toma... y también sacaré agua para tus camellos, hasta que terminen de tomar". Génesis 24:17-18)

Con estas palabras, Rivka se desposó a Isaac y se volvió madre de dos grandes naciones. No solo por su acto de dar, sino por su avidez: no perdía ninguna oportunidad de hacer el bien, con alegría y contento, con toda su alma y su ser.

Y ella lo implantó dentro de nosotros como nuestra herencia. Sólo necesitamos despertarlo y encontraremos la Rivka que hay en nosotros.

Hay pocas historias tan detalladas en la Torá como la narración de la unión de Rivka e Isaac--se cuenta y recuenta tres veces. Dado que en este relato yace el nacimiento de nuestro pueblo y nuestro propósito. En él yace el secreto por el cual todo el cosmos fue creado: la fusión de los contrarios, la paradoja y belleza de la vida. Para esto estamos aquí--para unir cielo y tierra. Y en la unión del Hombre y la Mujer ello se encuentra.

¿Y quién es el casamentero de este drama cósmico? Es el simple sirviente de Abraham que le habla al Amo del universo desde la sinceridad de su corazón, que está obsesionado con su misión y se deleita a cada paso. Es cada uno y cualquiera de nosotros.

4) Rajel & Leá

Una voz se oye en lo alto,
lamentándose, llorando amargamente.
Rajel llora por sus hijos
Se niega a que la consuelen
Porque ellos se han ido.
"Detén tu llanto," le dice Di-s. "Oculta tus ojos de tus lágrimas.
"Tu trabajo su premio tiene y tus niños volverán." (Jeremiah 31:14)

Rajel es la encarnación de la Shejiná: Ella desciende a cuidar a Sus hijos, incluso cuando viaja al exilio con ellos. De esta manera Ella asegura que volverán.

Su hermana, Leá también es nuestra madre, la Shejiná. Ella es el mundo trascendente, oculto; lo oculto de la Mente Divina, demasiado profunda de sondear para los hombres. Ella es la Esfera de Realeza cuando se eleva en la meditación silenciosa.

Rajel es el mundo de las palabras los hechos revelados. Ella tiene la belleza que Iaakov pudo percibir y desear. Pero Leá era demasiado noble, lejana, más allá de todas las cosas, y Iaakov no pudo unirse a ella de la misma manera.

Sin embargo es de Leá que desciende casi toda la Nación Judía.

5) Seraj

Cuando los hijos de Iaakov volvieron a su casa con las noticias sobre Joseph, ellos temieron que su padre no les creyera. Entonces Seraj, la hija de Asher, tomó su arpa y se paró fuera de la tienda de Iaakov. Compuso una balada sobre Joseph y sus viajes, concluyendo cada estrofa con el estribillo:" …y Joseph todavía vive."

"¡Sí!" exclamó su abuelo finalmente, "¡Joseph todavía vive!"

Y entonces sus hijos pudieron hablar con él.

Por esto, Iaakov bendijo Seraj con la vida. Todavía estaba viva para mostrarle a Moisés dónde estaba la tumba de Joseph. Todavía estaba viva como una mujer sabia que salvó la ciudad de Abel en los tiempos del Rey David. Y ella todavía vive, es una de las pocas en entrar viva al Paraíso.

Si la Shejiná es un diamante y cada mujer una faceta diferente, entonces Seraj es la chispa de esperanza que brilla en cada uno de nosotros y emana de lo más profundo. La chispa que nunca se distanció, que permanece por encima e incluso más allá, aún si la Shejiná que la contiene se haya extraviado. Una poderosa chispa que ningún río de destierro puede llevar muy lejos ni los océanos de lágrimas la pueden extinguir. Seraj vive, ella vive en el Paraíso, y así el Paraíso vive dentro de nosotros.

6) Miriam

La hermana se ubicó a cierta distancia para estar al tanto de lo que pasaría con él. (Éxodo 2:4)

Una muchacha joven está de pie entre las cañas que abrazan el banco del río, quieta y silenciosa, mirando hacia lo lejos. Ella es la guardiana de la promesa, de todo lo que su pueblo ha anhelado y no permitirá que esa promesa no se cumpla.

Su nombre es Miriam y Miriam quiere decir amargo, un amargor la maneja, todo el amargor nacido del sufrimiento de su pueblo. Sólo su visión puede suavizar ese ardiente dolor y ella sola lo soporta. Es una visión poderosa, una que transformará lo amargo en dulce, la oscuridad del destierro en la luz de libertad.

En su mérito, nosotros fuimos liberados de la esclavitud. Y en el mérito de mujeres de fe, hoy, el mundo entero se liberará de su oscuridad.

7) Dvorá

"Dejaron de vivir en los pueblos no amurallados de Israel, cesaron hasta que yo, Dvorá, me levanté; Me levanté como una madre en Israel". (Juzga 5:7)

A la sombra de una antigua palmera de dátiles en las colinas de Efraim, encontrará a una mujer sabia, una profetisa a quien todo Israel pedía consejo, guía y esperanza.

Ella convocó a Barak, un guerrero poderoso, y le dijo que emprendiera la batalla contra los opresores de su pueblo. Pero Barak insistió en que él no iría a menos que Dvorá lo acompañara, y por esto ella lo desdeñó.

Dvorá no quiso trascender emulando las cualidades de la masculinidad--luchando, ganando y conquistando--sino como una madre en Israel, como dadora de vida, nutriendo a su pueblo con bondad y con fe.

8) Ruth

"Donde vayas, yo iré. Donde mores, yo moraré. Su pueblo es mi pueblo y su Di-s es mi Di-s". (Ruth 1:16)

Ella es el paradigma de esas antiguas almas que descubren que están perdidas y anhelan volver a casa. Deben atravesar un duro camino, cargado de sacrificios y desafíos, curvas retorcidas e incluso raros caminos, pero sólo porque el cargamento es tan precioso y su entrega tan vital.

En este caso, era una chispa de pura santidad perdida desde Abraham, destinada a aparecer como el bisnieto de Ruth, David, el redentor de Israel. Y, muchos milenios después, como el último redentor.

9) Batsheva

Hay almas que viajan una autopista aterciopelada a través de la vida, encontrando su compañero y guiándose según un nítido guión cósmico.

Otros viajan en un laberinto de pasajes oscuros, golpeándose la cabeza contra las paredes con repetidas experiencias no aprehendidas, otra vez abriendo algún pasadizo secreto hacia lo desconocido.

Según la antigua sabiduría, ésta es la única manera que las almas más elevadas pueden adentrarse en nuestro mundo limitado, donde las fuerzas de la oscuridad ejercen tal dominio. Y de la unión de Batsheva y David, una unión forjada a través del escándalo y la deshonra, un hijo, Salomón, nació para construir el Templo, un portal para la Luz Infinita en Jerusalén.

10) Esther

"Iré a ver al rey, contrariamente al protocolo. Y si falleciera, falleceré". (Esther 4:16)

Una mujer de secretos, de misterios, cubriendo su verdadera identidad bajo muchos vestidos--hasta que llegó su hora. Una mujer como una estrella de la mañana--a ese lugar imposible donde la noche se pone tan oscura que sólo le queda revelar el alba.

Alguien que se atrevió a meterse en la más profunda cámara del mal, elevando a Amán como príncipe al pináculo de gloria--sólo para que luego él moldee su propia extinción.

Cuando ella se quitó su máscara y estalló su luz interior, las apariencias de casualidades, coincidencias e intrigas del palacio se abrieron como un telón para revelar maravillas y milagros detrás del escenario. De esta manera, Esther trae la última redención, porque ella juntó lo milagroso con lo mundano, descubrió la Infinita Luz dentro de una nube de oscuridad.

Últimas palabras

De las almas más elevadas y eruditas, muchos tenían esposas más nobles que ellos, e hijas más grandes que sus hijos. Así fue con Abraham, Isaac y Iaakov. Así con Rabi Akiva y Rabi Meir. Así con muchos Sabios de la Cábala.

Esto es porque estos grandes hombres, en sus vidas personales, ya estaban saboreando el Mundo por Venir. En ese tiempo, la cualidad de lo femenino prevalecerá sobre el hombre.

El mes de Elul (XIII).LA PLEGARIA: UNA ESCALERA AL CIELO

El muro occidental en Jerusalem...hombres, mujeres y niños... turístas, jerosolimitanos, sabras. Se mecen de aquí para allá, mientras canturrean las antiguas plegarias de nuestros antepasados. ¿Qué fórmulas especiales contienen sus Libros de Oraciones? ¿Qué significado y fortaleza se encuentra disponible para cada judío a través del rezo? De hecho, ¿por qué orar del todo?


Para el judío, la plegaria es el nexo más cercano que él o ella tienen con Di-s. La plegaria puede alterar el curso de la vida de la persona, acercar más al judío a su Creador, y proveemos de nuestras necesidades y deseos.


La plegaria es un maravillo regalo de Di-s, entregado especialmente al judío y a la nación judía como un todo. Con ella hemos sobrevivido privación y dolor en el curso de los milenios. Cuando la vieja nación Moabita planeó el ataque a los israelitas mientras marchaban por cl desierto, pidieron consejo a la nación de Midián: “¿Cuál es el secreto que se oculta detrás de esta nación y su líder?”, preguntaron. Los Midianitas contestaron, “Su poder radica sólo en la boca (la plegaria)
Una característica importante de la plegaria del judío es su poderoso efecto. En la Biblia se nos cuenta que nuestra Matriarca Leá tenía “ojos débiles”. El Talmud explica que sus ojos estaban débiles y enrojecidos de tanto llorar. ¿La causa de sus lágrimas? Como era una mujer virtuosa, sufría incomparablemente al enterarse de que estaba destinada a casarse con Esaú, su primo. Ella era la hija mayor de Labán, Esaú era el hijo mayor de Rivká, de modo que estaban destinados a casarse. Rajel, la hija más joven, estaba destinada a casarse Iaacov, el hijo más joven.

Esaú era conocido como un ladrón, un asesino y un individuo brusco y tosco, en tanto que Iaacov era una persona justa y piadosa.

¿Qué hizo Leá? Lloró... y rezó. De hecho, el Talmud explica que Leá rezó tan fervientemente a Di-s, que sus ojos se pusieron literalmente débiles de tanto llorar. Ella rogó: “Por favor, no permitas que mi destino sea"

La plegaria nunca es en vano. Por eso, los esfuerzos de Leá fueron premiados debidamente. Sus plegarias fueron respondidas, y ella se casó con el tzadik Iaacov y no con el malvado Esaú. De hecho, Leá se casó con Iaacov incluso antes que su hermana Rajel, quien estaba destinada por el Cielo a ser su esposa.

Además, Leá fue la madre de seis de las Doce Tribus de Israel y se convirtió en una figura principal en la historia de nuestro pueblo.

Uno podría preguntarse: estas historias de la Biblia están bien, pero, ¿cómo se aplican a nosotros, en nuestra época y era moderna?

La respuesta es que la plegaria tiene el poder de sanar en cada generación y para todos los pueblos del mundo. Ayuda al judío no solamente en épocas de dificultad y severa tensión; al examinar sus cualidades de cerca, nos percatamos de las muchas aplicaciones y la naturaleza especial de la plegaria en el judaísmo.

En hebreo, la palabra para ‘plegaria’ es tefiá, derivada de la palabra palel que significa ‘unión’. Rezando, el judío se conecta con Di-s (según el grado de sentimiento del alma y su poder de comunicación). Esos factores determinan la “cercanía” del nexo entre uno y Di-s.

Nuestras acciones mundanas cotidianas, cuando no se hacen con el pensamiento de algún propósito espiritual, a duras penas nutren al alma. Por el otro lado, cuando ésta se acerca a su unión con su fuente, el Creador, experimenta entonces verdadero placer espiritual.

Nuestros Sabios comparan la plegaria con la “escalera de Iaacov” en la Biblia. Pues tal como la escalera se extendía desde la tierra hasta los cielos, así también la plegaria lleva al judío más allá de sus asuntos terrenales y eleva un espacio de su tiempo a empeños más celestiales.

En su más excelso nivel, por supuesto, el alma desea una unión absoluta con Di-s, incluso al grado de abandonar el cuerpo. Se cuenta la historia del Rebe jasídico que cada mañana, antes de sus plegarias, se despedía cariñosamente de su amada esposa y familia, pues temía que su alma ascendiera a las esferas supremas. Contenta de estar allí, ¡bien podría rehusarse a volver a la tierra!

Claramente, el judío término medio no alcanza niveles tan elevados inmediatamente. Comienza escalando hacia arriba desde abajo, abriéndose camino hasta la cima. Lo hace, en primer lugar, meditando acerca del significado literal de las palabras de la plegaria.

Examinando nuestras plegarias diarias, encontramos que consisten de tres elementos:

1) Alabanzas al Todopoderoso
2) Pedidos por nuestras necesidades diarias
3) Agradecimiento por la generosidad de Di-s.

Estos componentes constituyen plegaria del judío.

Pero surgen preguntas: si de hecho el judío cree que todo viene de Di-s, ¿por qué debe pedir por sus necesidades en la plegaria? El Creador ciertamente conoce nuestras necesidades. En segundo lugar, ¿qué beneficio deriva El de nuestra plegaria humana? ¿Cómo pueden nuestras palabras dar a Di-s cualquier medida de satisfacción?

El Talmud afirma que cierto hombre justo concluía siempre sus plegarias con las siguientes palabras:

“Di-s, Tú sabes qué es bueno para mí y mi modo de vida. No he venido a informarte de mis necesidades o para llamar Tu atención a ellas; más bien, para que yo me dé cuenta de cuánto dependo de Ti...”

La respuesta es que Di-s Mismo no requiere de nuestros recordatorios. Más bien, es nuestro deber rezar para que nosotros mismos recordemos a nuestro Creador y cómo todo surge de El.
Si Di-s nos otorgara cada una de nuestras necesidades sin la plegaria, podríamos pronto llegar a creer que nuestras bendiciones de subsistencia, salud y felicidad, son el resultado de nuestros propios esfuerzos humanos. Por lo tanto, rezamos para tornar conciencia de nuestra dependencia de Di-s para nuestro bienestar espiritual y material; pues El es la genuina fuente de todo lo que recibimos en la vida.

La plegaria, tefilá, es como los demás mandamientos en este respecto. No podemos decir que el Creador de toda la vida dependa de nuestro desempeño, de los ceremoniales y rituales judíos. Más bien, los mandamientos, como la plegaria, sirven para beneficiar al judío mismo.

Esta idea arroja luz sobre otro aspecto importante de la plegaria.
Di-s es Omnisapiente y Omnipresente, nada Le falta. Así que no podemos decir que El precise de nuestras alabanzas. Más bien, las palabras de alabanza que recitamos del Sidur sirven para recordar al judío que es Di-s, nuestro Padre y Rey, quien concede nuestros deseos. Tal como un súbdito alaba al Rey antes de formular un pedido, así también el judío inicia la plegaria formal con la alabanza apropiada de Di-s.

Nuestros Sabios enfatizan que la alabanza debe adaptarse al pedido. Así, antes de que pidamos lluvia (que en la tradición judía simboliza el “sustento”) decimos: “Tú, Di-s, eres Aquel que hace que el viento sople y la lluvia caiga”. Antes de hacer nuestro pedido, recordamos fortalecer nuestra fe implicando que Di-s realmente puede conceder aquello que pedimos.

Dejando de lado los momentos y tipos específicos de plegarias (que son aspectos esenciales pero demasiado extensos como para su análisis aquí) el factor principal en la plegaria es kavaná, que significa devoción sincera. Como exhorta el Código Judío de Leyes: “Mejor menos súplicas con kavaná, que muchas sin kavaná”. En otras palabras, Di-s no cuenta el número de páginas que se dieron vuelta, sino la intención de uno en la plegaria. Como declara el Talmud: “Di-s desea el corazón”.

Hay una historia que ilustra la importahcia de la kavaná. Cierta vez, un hijo de Rabí lehudá Arié Leib de Gur se puso muy enfermo. Su hermano fue inmediatamente enviado a ver al tzadik Rabí lejíel Meir de Gotstynin, para pedir que intercediera en el Cielo por el muchacho. Dijo Reb lejíel Meir: “Obligar al Rebe de Gur a recitar todo el libro de Salmos es difícil. Pero al menos diez Salmos debería leer”. Cuando Reb lehudá Arié Leib recibió este mensaje, exclamó: “¡Diez Salmos! Cuando leo un único Salmo, mi cabeza literalmente comienza a dolerme (por la intensa devoción y concentración). ¿¡Y él dice ‘Diez’!?”

La importancia de kavaná no pretende servir jamás de excusa como para atenuar el orden apropiado de nuestras plegarias. El concepto es, más bien, rezar con sentimiento, en lugar de hacerlo de una manera mecánica y superficial. “No hagas de tu plegaria una rutina fija”, dice la Etica de Nuestros Padres.

Parashá Ki Tetze - (Salieres). 9 Elul 5769 (29 de Agosto 2009).

Resumen de la Parashá

Comienza la parashá de esta semana refiriéndose a las leyes sobre una mujer cautiva, capturada en una guerra fuera de Canaán. Señala la Torá leyes sobre el comportamiento del hijo rebelde y su castigo.

Se le recuerda al Pueblo de Israel otras leyes y el cumplimiento de ciertas mitzvot y prohibiciones, como ser la prohibición de dejar colgado toda la noche a quien haya sido condenado a muerte en la horca, debiéndose inhumarlo en el mismo día. La mitzvá de devolver a su dueño algún objeto perdido. La mitzvá de levantar a un animal que se ha caído. La prohibición de vestir ropas del sexo opuesto. Las leyes sobre la paloma y sus pichones. La mitzvá de construir una baranda de seguridad alrededor del techo de cada casa. La prohibición de vestir Shaatnez (tela con mezcla de lana y lino). La mitzvá del uso de tzitzit. Las leyes referidas a la falsa acusación de infidelidad, de un esposo contra su esposa, después del compromiso y antes del matrimonio, o si la acusación fuera cierta, y los castigos correspondientes; también las leyes concernientes al caso de adulterio, la violación de una mujer comprometida, los matrimonios permitidos y prohibidos, especialmente con personas de las naciones de Amón y Moab.

Leyes referidas al pecado de prostitución, la prohibición de cobrar intereses a los judíos, como también sobre el cumplimiento de una promesa.

Leyes de divorcio (guet), leyes sobre el recién casado, leyes referidas al secuestro. También nos trae esta parashá leyes sobre las garantías a tomar en caso de préstamo de dinero a otro judío, sobre la obligación del pago del salario a la terminación de un trabajo.

Otras leyes referidas al levirato y a la jalitzá. También las leyes que obligan a comerciar honestamente, no usando balanzas defectuosas, ni engañando al cliente en el peso ni en las medidas.

Por último, se recuerda al Pueblo de Israel las traicioneras acciones de Amalek, debiendo borrar su recuerdo de la faz de la tierra.

http://www.mesilot.org/

martes, 25 de agosto de 2009

Mujer Judía (III):La mujer virtuosa

"Por lo tanto, cualquier ayuda que le preste una mujer a su marido para que éste cumpla su propia rectificación..[....]...traerá gran beneficio al alma de ella, particularmente porque supone un grado de bitul-entrega por parte de ella.

"Sin embargo, hay otras cosas que ella [la mujer] debe hacer además de ayudarle a él [el marido]. Sobre todo tiene que prestar atención al cumplimiento de las mitzvot que le incumben a la mujer, como las leyes de pureza ritual si es casada, y ser estricta consigo misma referente a la leyes de tzeniut-modestia.

"La modestia, no sólo en la ropa sino en la conducta, es una cualidad esencial de la mujer judía. De hecho, según ciertos sabios, nosotros los hombres agradecemos a Dios todas las mañanas por no habernos hecho mujer, no sólo porque tenemos la oportunidad de cumplir un mayor número de preceptos, sino también porque es tan difícil ser mujer.

"Como tantos otros aspectos de nuestro servicio Divino, la modestia requiere intención. ¿Cuál es la intención de la mujer? ¿Parecer lo más seductora posible sin desviarse de las leyes de modestia? ¿O causar placer a su Creador adoptando un comportamiento y estilo de ropa modestos con la intención de proteger a las santas fuerzas de Hashem?

"Deje que yo le haga a usted la pregunta, señora: ¿cuál es para usted el propósito interior de la modestia?” terminó el sabio.

"He aprendido a verlo como una expresión de mi aceptación del Reinado de Dios", respondió Rajel. "Una vez seguí una conversación entre dos amigas mías, una—llamémosla Malka—que cumplía la Torá y la otra—Nelly—que era secular. Esta última estaba quejándose de la falta de liberalidad de los hombres en la vecindad Geúla de Jerusalem, porque se negaban a venderle libros de Kabalá. Le dijo Rivka que ella no había tenido ningún problema cuando fue a comprar esos mismos libros. Respondió Nelly, `¡Eso es porque tú llevas el uniforme puesto! Yo me niego a hacer eso`. `Yo no lo veo como uniforme`, replicó Malka. `Para mí, este estilo de ropa representa mi verdadera imagen que quiero proyectar`.

"Pensaba en esta conversación en vista de todo lo que he aprendido de sus encuentros con Adam, y se me ocurre que hay mujeres que adoptan las leyes de modestia para evita la ira Divina, y en este caso, es verdad que llevan puesto un uniforme. Esto debe ser la forma más baja de aceptar el Reinado de Hashem.

"La mujer que cumplía la Torá—Malka—pensaba en la imagen que iba a proyectar. En otras palabras, se veía como una vasija cuyo propósito principal es trasmitir luz. En este sentido estaba expresando la forma más elevada de aceptar el Reinado Divino, ya que es enseñando a otros tu propia aceptación total de la voluntad de Dios que trasmites Su luz. Sin embargo, aún estaba cumpliendo el propósito externo de la creación.

"En cambio, si tu propósito principal es hacer bajar Su luz para causarle placer volviéndote Su espacio de residencia aquí abajo, entonces, es por eso que te esfuerzas en llevar ropa modesta y adoptar una actitud modesta. Y en este caso, lo que tú desees personalmente ya no importa. Rabí Akiva Tatz lo expresó admirablemente: ¡Deseas apasionadamente lo que Él desea!”

Emocionado, el sabio dijo, "Su esposo es afortunado de tenerla. Sólo tengo que añadir una cosa a lo que tan bien expuso. A través de mis alumnos, que me hablan de sus esposas cuando acaecen problemas entre ellos, tengo mucha oportunidad de oír los argumentos de las mujeres que empiezan a guardar la mitzvá de tzeniut. Al principio del proceso, se le dice a la mujer que la tzeniut no es sólo para ella, como cualquier otra mitzvá, sino que es también para proteger al hombre, para que no sucedan los problemas de los que venimos hablando—créanme, que mis alumnos y sus esposas están plenamente concientes de ello. La reacción de la mujer cuyo cumplimiento de estas leyes es reciente suele ser, `¡Bueno, cada uno tiene que preocuparse por lo que le atañe! ¡Yo no puedo disfrazarme para evitarle problemas a otro!”

Rajel se echó a reír, diciendo, "¡Conozco muy bien ese argumento!”

"Cuando pasa el tiempo, y la mujer sigue creciendo, desarrollando su conciencia, su actitud hacia el servicio Divino va cambiando. Poco a poco, comprende que el nivel de cercanía a Hashem más elevado incluye a todas las almas de Israel ".

"Claro, y entonces se da cuenta de que si quiere acercarse a Hashem, el problema que le cause a otra alma judía es su propio problema también…" terminó Rajel.

"Pero Rab, quiero decirle", añadió, "me cuesta mucho cubrirme el pelo. Desearía oír lo que la dimensión interna de la Torá enseña acerca de eso".

"Comprendo. La aceptación del yugo del Reinado de Hashem es definitivamente un proceso. La luz de la conciencia va entrando en la conciencia gradualmente a medida que la persona rectifica su pasado, y cuanta más conciencia se tiene, más desea uno acercarse a Hashem y se está listo a aceptar las consecuencias.

"Según la halajá-ley, una mujer casada debe cubrirse el cabello delante de todo hombre que no sea su marido, y por supuesto, también delante de su marido en los momentos en que está ritualmente impura. Ahora bien, el Zohar añade que también debe taparse el pelo en la casa, porque la mujer que no se cubre el cabello causa que las fuerzas del mal se apeguen a la Shejiná, y por resultado, `trae pobreza a su casa`. Explican los comentaristas que esta advertencia tiene también su aspecto esotérico: tal mujer causa que la shefa-luz Divina se vaya de `Su casa`, es decir Maljut, llamada `la casa celestial`".

"¡Uau!” exclamó Rajel. "Quiere decir, que si no se tapa el pelo, está causándole problemas a Maljut—no está claro qué clase de problemas, pero no importa, porque de cualquier modo, no quiero causarlos sino todo lo contrario. Me acuerdo haber oído que la mujer tiene la mitzvá de prender las velas de Shabat, para ser como Maljut que ilumina a las almas de Israel. Eso implica que la mujer tiene más que ver con Maljut que su marido, y lo que hace la mujer le afecta a Maljut de modo particular ¿no?”

"¡Excelente!” exclamó el sabio. "El Zóhar nos explica el misterio: La Shejiná es la Reina del mundo y todas las almas de Israel—llamadas luces—están arraigadas a Ella. Por consiguiente, es la responsabilidad de la mujer, que es la reina de su hogar,encender las velas de Shabat, y no su marido, porque la raíz espiritual de la mujer se haya en Maljut!”

"¿Tiene la mujer que cubrirse el cabello cuando está en casa según la halajá-ley?” preguntó Adam frunciendo el ceño.

"El Talmud trae el ejemplo de una mujer cuyos hijos eran modelos de sabiduría y rectitud, y explica que mereció a tales hijos `porque los muros de su casa no le vieron el pelo`. Explican los rabinos del Talmud que esta declaración se refería a todos los aspectos de su modestia en la casa, no sólo a su cabello. El Talmud recalca que el deber de ella es seguir el dictámen de la halajá-ley, que como te dije, es que se cubra el cabello en la casa solamente cuando está ritualmente impura. Es decir que la posición del Zóhar es una jumrá-interpretación estricta que pueden aceptar siempre y cuando estén los dos listos a ello".

"Me imagino que depende del tamaño de su deuda personal y hasta qué punto quiere ella acercarse a Dios", murmuró la joven.

"No depende sólo del punto de apego que ella desee", dijo el sabio. "Tiene que ser el deseo de ambos, porque si se tapara ella el pelo en la casa, en contra de la voluntad de su esposo, surgiría una pelea entre ellos, que sería muy dañino para ambos.

Simcha Benyosef.

http://www.tora.org.ar/



El mes de Elul (XII).¿Qué es la Teshuvá?


En su libro "Mishné Torá", Maimónides (Rabí Moshé Ben Maimón, 1135 - 1204) explicó con lujo de detalles qué es la teshuvá. En este pequeño resumen, nosotros transcribiremos las ideas esenciales de sus "Leyes de Teshuvá", para tratar de captar, aunque sea un poquito solamente, cómo se debería ver nuestra teshuvá de acuerdo al Rambam.



La Teshuvá en Nuestros Días

"En esta época, en la que el Templo Sagrado de Jerusalem está destruido y no tenemos un altar para expiar nuestros pecados, solamente nos queda la teshuvá. La teshuvá expía todos los pecados. A pesar de que (el hombre) pecó todos sus días, si finalmente hizo teshuvá, no se le recordará (después de su fallecimiento) ningún pecado… y también el Iom Kipur (Día del Perdón) es un día de expiación para los que se arrepienten" (cap.1 halajá 3).

Cuando el Templo Sagrado de Jerusalem existía y se ofrecían en él sacrificios, los oferentes obtenían la tan anhelada expiación, cuando ellos traían su sacrificio y se arrepentían del pecado cometido. Además, también los rituales que el Cohén Gadol (Sumo Sacerdote) realizaba en Iom Kipur expiaban por el pueblo. Pero en nuestros días, lamentablemente no tenemos un Templo, y la expiación por nuestros pecados depende solamente del Iom Kipur y de la teshuvá.

En la posibilidad de hacer teshuvá podemos ver la gran misericordia que D'os tiene con nosotros. En el ejemplo: si alguien se revelara en contra del rey, éste sería condenado a muerte inmediatamente. Sin embargo, el Rey de Reyes no se comporta de esta manera con Sus creados. Él se apiada todo el tiempo de nosotros y no nos castiga de acuerdo con nuestras acciones. Aún más, si nos arrepentimos sinceramente Él borra todos nuestros pecados, e inclusive alguien que pecó todos sus días, cometiendo toda clase de transgresiones, puede obtener la expiación total si tan sólo se arrepiente antes de morir.

¿Cómo Se Hace Teshuvá?

"¿Y qué es la teshuvá? Que el pecador abandone su pecado, lo saque de su pensamiento y decida no hacerlo nuevamente…; y también que se arrepienta por lo que pecó… (hasta tal punto) que Quien sabe las cosas ocultas (D'os) atestigüe que él no volverá a reincidir en ese pecado jamás…; y tiene que confesarse con sus labios y decir estas cosas que pensó en su corazón (detallando el pecado)" (cap. 2 halajá 2).

El Rambam nos explica ahora, los pasos que debe seguir quien desea hacer teshuvá. Primero se debe abandonar la conducta errónea, pues es imposible arrepentirse en el marco de la teoría solamente. Si la persona dice que no está de acuerdo con una conducta, pero a pesar de sus palabras sigue incurriendo en ella, eso significa que todavía no se arrepintió completamente ni siquiera en el campo de lo teórico.

Segundo, él debe trabajar sobre sí mismo para no desear pecar nuevamente. Para muchas personas es relativamente fácil revertir acciones determinadas, pero es mucho más dificultoso revertir pensamientos - esos pensamientos que desean el placer del pecado y que luego lo llevan a pecar. Es por eso que él debe estar convencido de que no quiere pecar nunca más.

Tercero, es necesario que se arrepienta y le duela todo lo que pecó hasta ahora. Muchas personas pueden descubrir la belleza del mundo de la Torá, y empezar a hacer teshuvá porque entienden que la Torá es la verdad y el judaísmo es el mejor camino para sus vidas, pero por otro lado ellos no ven una contradicción entre las cosas que hicieron antes de acercarse a D'os y la verdad que ahora conocen, puesto que todavía no se concientizaron suficientemente de lo mucho que erraron, y piensan que lo que ha pasado ha quedado en el olvido. Es por eso que el Rambam nos enseña que nos deben doler los pecados del pasado y no debemos rememorar las "travesuras" de los viejos tiempos con nostalgia, a pesar de que hace mucho que ya no hacemos esas cosas.

Otro de los pasos de la teshuvá es el vidui (confesión). Estando solo, el pecador tiene que confesarse delante de D'os pronunciando con su boca los pecados que hizo, igual como si lo hiciera delante de un hombre, y cuanto más detalle sus pecados, mejor es. De esta manera él se concientizará más de la gravedad de su accionar.

¿Cuándo y Cómo Actúa?

"A pesar de que la teshuvá y el rezo son buenos para el mundo, en los diez días que hay entre Rosh Hashaná e Iom Kipur son mejores y son aceptados inmediatamente… ¿Respecto de quién está dicho esto? De los individuos. Pero, respecto a la congregación en su conjunto, todo tiempo que hacen teshuvá y rezan con un corazón íntegro, reciben respuesta…" (cap. 2 halajá 6).

En los "diez días de la teshuvá" que van desde Rosh Hashaná hasta Iom Kipur, D'os nos ayuda a retornar al camino deseado. Si durante el resto del año nos toma demasiado esfuerzo hacer teshuvá, en estos días D'os nos ayuda y nos tomará menos trabajo.

Más allá de eso, también sentiremos que es más fácil para nosotros arrepentirnos porque todo el pueblo está en un proceso de teshuvá y las acciones del grupo, sin ningún lugar a dudas, ejercen su influencia sobre el individuo.

"La teshuvá e Iom Kipur expían los pecados entre el hombre y D'os, por ejemplo: si alguien comió algo prohibido o mantuvo una relación sexual prohibida, etc., pero pecados entre el hombre y su prójimo, por ejemplo: quien daña físicamente a su prójimo, o lo maldice, o le roba, etc., a él no le será perdonado, hasta que le devuelva a su prójimo lo que le debe y le pida perdón. Y a pesar de que le devolvió el dinero que le debe, tiene que pedirle disculpas. Incluso si sólo lo hirió de palabra tiene que pedirle perdón..." (cap. 2 halajá 9).

La teshuvá solamente actúa en el terreno que es apropiado utilizarla. Si pecamos contra D'os solamente, entonces únicamente necesitaremos pedirle perdón a Él. Pero si pecamos contra nuestro prójimo no servirá de nada que nos disculpemos delante de D'os. Primeramente deberemos reparar el daño causado a nuestros semejantes, rogando sus disculpas, y luego deberemos pedirle el perdón a D'os, pues Él no quiere que Sus hijos actúen erróneamente los unos con los otros.

lunes, 24 de agosto de 2009

Mujer Judía (II): La Belleza bien entendida

En los capítulos anteriores discurrimos acerca del proceso de la elección de la pareja para el matrimonio, sobre las intenciones y prioridades que se debe proponer, sobre el valor primordial del Jesed y de las Midot en la persona a considerar y sobre lo perentorio de invocar la Asistencia Di-vina al buscar al cónyuge.

En este capítulo prestaremos atención a uno de los aspectos más espinosos para nuestra cultura: todo lo que se refiere a la apariencia física de la persona a quien se considera para contraer enlace. Entiendo, por muchas conversaciones que he tenido, que esto es uno de los impedimentos más conflictivos para mucha gente.

Uno de los puntos que nos llama la atención en el relato del Jumash al presentarnos a las matriarcas, es que la Torá ponga énfasis en su belleza. Esto se menciona respecto a Sará (Bereshit 12:11), Rivká (Bereshit 24:15 - si bien no dice que esa fuera la razón por la que se la eligió como esposa) y nuevamente con Rajel (Bereshit 29:16).

Considerando que aun hoy, al sugerirse un Shiduj apropiado a un muchacho observante no se hará hincapié en el aspecto físico de la joven, es obviamente mucho más llamativo que a la Torá sí le interese aludir a este item.

En particular interesa notar el hecho de que la Torá divide la cuenta de los años vividos por Sará en tres partes, cuando falleció, diciendo que vivió cien años y veinte años y siete años. Rash"í dice que esta segmentación de los años de Sará, es para enseñarnos que fue piadosa a los cien igual que a los veinte y bella como a los siete años. ¿A qué atractivo se refiere cuando la compara con una niña de siete años? Rav Yissochor Frand shlit"a cita una explicación de Rav Mottel Katz.sz"l, que será importante para echar luz a un tema tan delicado.

Entendamos, sin embargo, que la dificultad en captar el núcleo del tema surge por las limitaciones que tenemos los contemporáneos, fruto del condicionamiento de una cultura que fue imponiéndonos medidas corporales muy específicas para que alguien sea considerado bello, y de ese modo, restringir nuestra sensibilidad por aspectos más íntimos y reservados de hermosura.

A tal fin, comienza dándonos un ejemplo de un pasaje del Talmud (Kidushín 49:) que no está relacionado con los aspectos anatómicos humanos, pero sí con el concepto de la belleza - referente a Ierushalaim: "Diez medidas de esplendor cayeron al mundo: nueve llevó Ierushalaim y el resto se lo llevó el resto del mundo".

¿Qué significado y qué importancia tiene el hecho que Ierushalaim fuera hermosa? ¿No estamos hablando, acaso, de una ciudad a la cual la gente va por su calidad de santa y moral? ¿Acaso los peregrinos dejarían de ir a Ierushalaim, si fuera un poco menos encantadora que otras ciudades?

La respuesta radica en el hecho de que efectivamente los seres humanos estamos influenciados por el entorno físico. La perfección corporal, permite que la persona entre en un estado mental más receptivo a la espiritualidad (obviamente, si es que realmente vaya en búsqueda y le interese aquella espiritualidad…). Del mismo modo, enseñan los Sabios, que hay "tres aspectos que amplían la mente del hombre: Una casa hermosa, utensilios hermosos y una esposa hermosa" (Talmud Brajot 57:) Este pasaje del Talmud, nos hace saber que cuando las condiciones de vida son agradables, y uno no está restringido por distracciones físicas, puede ser más receptivo a las cuestiones de santidad.

Cuando quien visita Ierushalaim puede divisar las encantadoras colinas y los valles y bosques que embellecen el derredor de la ciudad, su mente se despeja, dando lugar a aquella santidad que está buscando.

Volviendo a lo humano, el pasaje famoso del final de Mishlei (31:30), nos dice que: "engañosa es la gracia, y vana la hermosura, (sino que) una mujer temerosa del Creador debe ser elogiada". ¿En qué quedamos, es importante - o no - la belleza corporal?

Para explicar este pasaje, algunos comentaristas comparan la simpatía y la belleza con el número cero. ¿Cuánto vale la cifra cero por sí misma? ¡Nada! Sin embargo, al colocarle otra cifra al comienzo, entonces los ceros que se agreguen luego, potencian aquella cifra inicial: el 1 se convierte en 10, 100,1000, o más…
Del mismo modo, el atractivo físico es el cero que solamente enaltece a la persona que ya ha trabajado sus aspectos morales de Temor al Todopoderoso. De otro modo, es solamente un cero.

Quizás podamos complementar esta explicación con otra que también he visto. La hermosura periférica de la persona no es fruto del trabajo de quien la ostenta. D"s le obsequió a cada uno su aspecto exterior, razón por la cual no tiene de qué enorgullecerse, aun más considerando que la simpatía puede utilizarse correctamente, pero también sirve como medio de engaño y encubrimiento. Sin embargo, el trabajo interno de mejoría y crecimiento en las Midot, es mérito de uno mismo: "Todo está en Manos Di-vinas, salvo el temor por el Todopoderoso (que está en manos de cada ser humano)".

Lo que este pasaje nos viene a enseñar es en qué aspecto poner énfasis: ¿en lo que recibimos como legado, o en lo que hemos logrado con esfuerzo?

La belleza y la hermosura en una persona según la definición de la Torá, no equivalen - sino que se contrastan - a las nociones sensuales que la gente llama atractivo, irresistible, sugestivo, provocador, de lo que sería una "ganadora" de un concurso de belleza. - en donde solamente la gracia física, y nada más que eso - son la virtud de la elegida. Ni el gimnasio, ni la peluquería son lugares para adquirir valor interno.

Es importante destacar - pues es parte de la carencia de sana cultura en nuestra generación - que existe la noción de elegir a la persona para "quedar bien ante el público" (la mayoría de la gente niega que sea así, pero lamentablemente es parte inherente de la actitud humana contemporánea).

Esto no es algo nuevo. En la orgía que organizó Ajashverosh, rey de Persia en la historia de Esther que leemos en Purim, encontramos que "el séptimo día cuando estaba ya embriagado con el vino, dijo que llamaran a Vashtí, para mostrar a los pueblos y a los ministros su belleza, pues era hermosa" (Esther 1:11), el típico sentimiento ególatra de dominio mediante la persona que uno "posee".

Por otro lado, cuando el rey Ajashverosh reclutó doncellas por todo su imperio, y estas se preparaban durante doce meses con toda clase de perfumes que estaba a su disposición para luego ser recibidas por el rey, quien terminó siendo reina - Esther- no pidió absolutamente nada para intentar embellecerse (Esther 2:15). No obstante, cayó en gracia y fue elegida reina. Este mismo hecho, la evidente intervención Di-vina (pues "caer en gracia ante la gente es un obsequio de D"s) a fin de que sea escogida emperatriz, fue el argumento principal de Mordejai a fin de convencerla de que era su misión arriesgarse para salvar a su pueblo de manos de Hamán (Esther 4:14).

Todo lo que acabamos de exponer aparece muy bien en los papeles, sin estar bajo la influencia real de la presencia concreta de la que hablamos. Pues al momento de poner en práctica los ideales, es casi imposible no estar influenciado por el aspecto físico de/la muchacho/a, precisamente porque es lo que primero se ve al encontrarse. Sin embargo, al estar bajo el encanto y el hechizo de la seducción - no hay lógica que valga. Y ese momento es tan difícil, a menos que la persona tenga su "cable a tierra" de personas en quien pueda confiar.

Pirkei Avot (5:19) nos advierte del riesgo de enamorarse por la belleza, así como por cualquier factor exógeno a la devoción y entrega por otra persona. Muy contundentemente, esa Mishná sentencia que todo amor que depende de agentes ajenos (sentimientos egoístas), está destinado a no sobrevivir más allá del lapso que experimente ese interés.

El ejemplo clásico, mencionado en dicha Mishná es el de Amnón, hijo del rey David quien se había enamorado de la hermosa Tamar (Shmuel II 13:1).

Amnón terminó por violarla, producto de su pasión irresistible, y "y fue mayor el odio que sintió Amnón por Tamar, que el amor que había previamente tenido por ella…" (Shmuel II 13:15).
¿Le parece conocida esta historia? ¿Vivió de cerca alguna situación en la que los "ex" se odian con una pasión que no tiene comparación en otros contextos de la vida?

¿Cómo y adónde desaparecieron el deslumbramiento y la fascinación que lo tenía ciego impidiendo ver la realidad de quien estaba adorando?

Quizás se deba a las culpas de haber "caído" en la trampa (propia) de la pasión y de no haber escuchado su propia conciencia que le advertía que "algo no cierra", pero que uno desoyó…

Si bien en todo lo que acabamos de exponer, llamamos más la atención en la desequilibrada actitud prevaleciente hacia lo exterior y lo físico en una mujer, en relación a su valor interior como persona - por parte de los hombres y de las mismas mujeres, se debe analizar la actitud análoga exagerada respecto a la importancia que se le atribuye al poder, al dinero y a los atributos físicos del hombre en yuxtaposición a su sabiduría y corrección de Midot.

Sin duda que hay muchísimo más para reflexionar sobre este tema, y este capítulo no intenta ser más que una aproximación a la cuestión, a fin de permitirnos ponderar uno de los tropiezos más comunes de nuestros tiempos.

(Extraído de Tovim Hashnaim, del Rab Daniel Oppenheimer)

http://www.tora.org.ar/

domingo, 23 de agosto de 2009

El mes de Elul (XI).Preludio al acontecimiento principal

Una buena pieza de música tiene un preludio, el cual hace que uno vaya poniéndose en un estado de ánimo adecuado para disfrutar la música. Este preludio nos prepara para el acontecimiento principal, asimismo el mes de Elul nos va predisponiendo para Rosh Hashaná y Yom Kipur: Elul es el período en que adquirimos una cierta agudeza espiritual y mental que nos permitirá sacar mayor provecho de estas fiestas santas. Sin esta preparación previa, la experiencia no es tan significativa.

Para poder referirnos al mes de Elul, debemos primero comprender el significado de Rosh Hashaná y Yom Kipur. No podemos comenzar a preparamos para una festividad si no sabemos de qué se trata. ¿Cuál es en realidad la finalidad o esencia de Rosh Hashaná y Yom Kipur? La respuesta es una sola palabra, "Teshuvá" o "retorno", en español.

Muchos nos preguntaremos probablemente qué sentido tiene en este caso la palabra "retorno". Si significa ser más religioso, muchos no hubiéramos ni siquiera comenzado el camino. Entonces, ¿cómo podemos hablar de "retorno"? ¿"Retomo" a qué?

La palabra "retorno" tiene connotaciones fascinantes. Es sinónimo de auto-superación o perfección. Al hablar de retorno, significa que esta auto-superación no es algo nuevo sino más bien un "retorno" a la esencia misma del ser humano. Para lograr perfección como judíos, no debemos imitar a los demás sino desarrollar nuestro propio potencial. Toda persona en el mundo tiene una misión única que sólo puede llevar a cabo con su propio esfuerzo. "Teshuvá" es descubrir esta misión y trabajar duro para cumplirla. Entonces, el retorno es un proceso sublime en que uno vuelve a su propio ser.

Durante este preludio de Elul, cada judío se hace una auto-evaluación para descubrir cuáles son las cosas realmente importantes en la vida, es decir, su propósito. Luego debemos ver si llevamos una vida de acuerdo con este propósito. Este es frecuentemente un proceso doloroso, porque nadie puede decir que saca verdadero provecho de su potencial. Esta búsqueda interior es un proceso personal intenso y puede ilustrarse con la famosa historia jasídica siguiente del Rabino Zusha:
"El Rabino Zusha solía decir. "Cuando vaya al Cielo, no me preguntarán '¿por qué no fuiste tan grandioso como Moisés?', ni '¿por qué no fuiste tan grandioso como el Rabi Akivá?' Me preguntarán, '¿por qué no fuiste como Zusha?"

Por lo tanto, el retorno o "Teshuva" es un proceso importante para todo judío, no importa cuan observante éste sea. En términos de potencial, todos poseemos la capacidad de superarnos.

¿Pero, por dónde comenzar? ¿Cómo emprender esa larga senda que nos llevará a la auto-superación? A continuación le proporcionamos algunos consejos que le serán sin duda de gran ayuda:

1) Tome dos aspectos de la vida judía en que usted ya esté involucrado. Por ejemplo, dar caridad, ir a la sinagoga, visitar a los enfermos, llevar un hogar Kasher, ponerse los Tefílín, etc.

2) El año que viene, trate de dedicarse en un 100% a estas dos mitzvot. Si usted ya está cumpliendo en cierto modo alguna mitzvá es porque tiene importancia para usted. Por lo tanto, es mejor perfeccionar las mitzvot que uno ya está realizando en vez de hacer otras a medias.

3) Si usted va a la sinagoga una vez a la semana, trate de ir mejorando lentamente esa mitzvá. Si usted se pone Tefilín muy de vez en cuando, trate de hacerlo todos los días, aunque sea sólo por unos minutos. Es decir, perfeccione algunas de las mitzvot que está acostumbrado a realizar. Este consejo vuelve a poner énfasis en el carácter personal de "Teshuva".

Vemos así que "Teshuva" es algo maravilloso. Es volver a nosotros mismos, a nuestro verdadero potencial. Elul es entonces una época en que adquirimos mayor conocimiento de nosotros mismos y mayor percepción de nuestras fuerzas y debilidades.

Creo que sólo podemos terminar este "preludio" con una cita extraordinaria de nuestros Sabios que acentúa la importancia y el carácter único del hombre.
“¿Por qué fue el hombre creado en forma individual y todo el mundo descendió de él?". Para que uno sepa que quienquiera que destruya un alma judía es como si destruyera al mundo entero y quienquiera que salve una alma judía es como si salvara al mundo entero". (Sanhedrin 37 (a)).

Esto significa que cada judío es tan importante como el mundo entero. ¡Esta es una gran responsabilidad! Y nos da mucho de qué pensar durante el mes de Elul.
Por. Rav Shlomó Wiener

http://judaismohoy.com/


Mujer Judía (I): El Papel de la Mujer

Una joven mujer soltera estaba comentando con el Rebe sobre algunos candidatos posibles que le habían sido sugeridos, y explicaba porqué ninguno de ellos la atraía.

El Rebe sonrió: ”Has leído muchas novelas románticas”, dijo. “El amor no es la emoción abrumadora y enceguecedora que encontramos en el mundo de la ficción. El verdadero amor es una emoción que se intensifica a lo largo de la vida. Son los pequeños actos cotidianos de la cercanía los que hacen florecer el amor. Es compartir, cuidar y respetar al otro. Es construir una vida juntos, una familia y un hogar.

Cuando dos vidas se unen para formar una, llega un momento en que cada uno se siente una parte del otro, en que cada uno no puede ver la vida sin el otro a su lado.”

La Torá es muy clara en cuanto a los diferentes papeles y características impartidas por el Creador al hombre y a la mujer.

El hombre es un “conquistador”, a quien se le encargó enfrentar y transformar un mundo que se resiste, frecuentemente hostil. Con este fin, se lo ha abastecido de una naturaleza agresiva y extrovertida, una naturaleza que debe aplicar constructivamente en la guerra de la vida, la guerra de combatir lo negativo afuera y redimir las oportunidades y los elementos positivos retenidos prisioneros en los rincones más espiritualmente desolados de la creación de D-os.

La mujer es su opuesto diametral. Su naturaleza intrínseca es la de la no-confrontación, introvertida, modesta. Pues mientras el hombre enfrenta a los demonios afuera, la mujer cultiva a la pureza adentro. Ella es el sostén del hogar, quien nutre y educa a la familia, la tutora de todo lo que es santo en el mundo de D-os. “Toda la gloria de la hija del rey es interior”.

Pero “interior” no significa necesariamente “entre cuatro paredes”. También la mujer tiene un papel que se extiende más allá del hogar, también a la más foránea de las hijas y a la más pagana de las tierras. La mujer que ha sido bendecida con la aptitud y el talento de influir sobre sus hermanas, puede y debe, ser “saliente”, abandonando periódicamente su refugio de santidad para alcanzar y movilizar a aquellas que han perdido contacto y dirección en sus vidas.

Y cuando lo hace, no precisa, ni debe, asumir la postura guerrera del hombre. El enfrentamiento y la conquista no son la única manera de tratar con el mundo exterior; también hay una manera femenina, una manera compasiva, modesta y suave de extraer bondad de la maldad que chispea afuera. El enfrentamiento es frecuentemente necesario, pero es también tan frecuentemente ineficaz e incluso pernicioso. Hasta la más fiera de las batallas requiere del toque femenino de la mujer.

(Basado en Likutéi Sijot, Vol XXXV, Pág. 150-155 y extraído del libro El Rebe Enseña, Vol III).


El mes de Elul (X).Haciendo a D-os Lo Más Importante

El propósito del mes de Elul es prepararnos para la llegada de las Grandes Festividades. Nuestra misión es llegar a la profunda raíz de nuestra alma. ¿Para qué estamos viviendo? ¿Estamos viviendo para ponernos en contacto con lo eterno, con la dimensión trascendental, o estamos viviendo para perseguir falsos placeres e ilusiones?

La llave para obtener el mayor placer es desarrollar y fortalecer nuestra relación con D'os. Muy dentro de sí es lo que cualquier ser humano desea. Este deseo nos llenará de energía y nos motivará en cualquier otro aspecto de nuestra vida.

Sin embargo, frecuentemente, cuando buscamos entablar una relación con D'os nos atoramos. ¿Qué consejo nos dan Nuestros Sabios para alcanzar esta meta tan decisiva?

Vamos a empezar examinando nuestro corazón. ¿Dónde está nuestro corazón? ¿Está destinado a estar con el Todopoderoso? D'os dice: “Hijo mío, dame tu corazón y deja que tus ojos observen Mis caminos” (Proverbios 23.26). ¿Están tus ojos abiertos para ver Sus caminos?

La Prueba de Fuego: El Rezo

Una de las maneras más básicas de medir nuestra dedicación a D'os es examinar nuestros pensamientos durante el rezo. En el versículo “Amarás a D'os con todo tu corazón, con todo tu ser y con todas tus fuerzas" (Deut. 26:16), el Midrash explica: “Cuando rezas frente al Todopoderoso, no debes dividir tu corazón, dedicándole una parte a D'os y una parte a otros asuntos” (Tanjumá).

El rezo es una de las expresiones más poderosas de nuestro amor y compromiso hacia D'os. ¿Si realmente me importase D'os con todo mi corazón, pensaría en cosas ajenas durante el rezo?

Cada Uno Tiene Su Propio Desafío

Durante el mes de Elul, buscamos darnos cuenta de lo que nos está impidiendo completar nuestra dedicación a D'os. Después, nos comprometemos a mejorar en ese área. Es importante darnos cuenta que cada uno de nosotros tiene un desafío único y el camino que debe recorrer una persona nunca será igual al de otra persona. El Talmud (Pesajim 25a) cita el versículo: “Amarás a D'os con todo tu corazón, con todo tu ser y con todas tus fuerzas (Deut 26:16), y pregunta lo siguiente: Si la Torá menciona “con todo tu ser”, ¿para qué es necesario mencionar con todas tus fuerzas?”.

La respuesta es que para algunos individuos, el desafío es comprometerse con D'os con todos sus medios, mientras que otros necesitan dedicar su ser físico. Dos personas distintas no llegarán a los niveles de perfección humana de la misma manera. Cada judío debe tratar aquellas cuestiones que particularmente le impiden salir adelante.

Examina Tus Motivaciones

Uno de los objetivos del mes de Elul, es examinar nuestra motivación, inclusive por las buenas acciones que desempeñamos. ¿Le doy caridad a los necesitados por el reconocimiento que recibo a cambio? El Talmud (Nedarim 62a) nos dice que inclusive nuestras buenas acciones deben hacerse con la motivación adecuada: el amor a D'os. Aunque este es un nivel muy elevado, representa un ideal por el cual luchar. Mientras tanto, el Talmud nos dice: “Mitoj shelo lishmá, ba lishmá” - que significa: una persona debe siempre continuar haciendo buenas acciones inclusive por una razón equivocada, porque a partir de estas acciones va a crecer y desarrollarse la razón correcta.

Una herramienta que podemos utilizar para desarrollar la purificación de este propósito, es hacer actos de bondad en forma anónima. Mándale flores a alguien que las necesita o recoge la basura de tu calle. Al hacer las cosas en forma anónima, comenzarás a valorar el placer de hacer lo que es correcto, por la única razón de hacer “lo correcto”. No podemos pretender alcanzar los niveles más sublimes de la noche a la mañana, pero durante el mes de Elul podemos empezar a movernos en la dirección correcta.

Reconoce a D'os en Todo lo Que Haces

Esta es otra manera de cómo hacer que D'os sea lo más esencial. Examina en qué cosas de tu vida diaria estás influenciado por el pensamiento de que D'os es lo más esencial. El Midrash (Shojer Tov, mizmor 144) nos brinda el ejemplo del rey David:

"¿Qué quiere decir el versículo en Proverbios (3:6): 'En todos tus caminos deberás reconocer a D'os'? Significa que debes poner a D'os en tu corazón donde sea que vayas, como lo hizo David: Él fue rey y sin embargo solía decir: “Yo no soy un rey, sólo D'os es el Rey y Él me asignó…”. El rey David era un hombre muy poderoso, y sin embargo decía: “Yo no soy poderoso”. Era muy rico y sin embargo decía: “No soy rico….”. Iba a la guerra, salía victorioso y aclamaba: “No fue por mi valor que he salido victorioso, sino porque D'os me ayudó a vencer, y fue Él quien me enseñó cómo librar la guerra".

Una buena herramienta para desarrollar tu cercanía a D'os es preguntarte a ti mismo: “¿Qué motivaciones he utilizado en el pasado para adquirir dinero? Una vez que tengas la respuesta, aplica esta respuesta a tu búsqueda de D'os. Como dijo el rey Salomón: “Si lo buscas como buscas la plata y los tesoros, entonces entenderás el temor a D'os” (Proverbios 2:4).

Comprometiéndose Con la Meta

El Ramjal (Italia, s. XVIII), escribe que las personas con una notable inteligencia generalmente dedican el poder de su mente a las sutilezas de su campo de estudio; ya sea astronomía, matemáticas o las artes. Hay otros que dedican su tiempo y atención a la Torá y a su espiritualidad - estudiando Jumash, halajá o el Talmud. Sin embargo, hay muy pocos que dedican su estudio y pensamiento a perfeccionar su relación con D'os. El Ramjal exclama: “¿Es adecuado que nuestra inteligencia se esfuerce y trabaje con especulaciones que no nos están conectando con D'os, con argumentos sin sentido y con leyes que no tienen aplicación para nosotros, mientras practicamos mecánicamente la observancia de nuestra deuda con nuestro Creador?!”.

En este mes de Elul tenemos que preguntarnos a nosotros mismos: ¿A cuál de estos grupos pertenezco?

En este mes de Elul luchemos para clarificar nuestro futuro y el sentido de nuestra vida. Y antes de cualquier cosa, debemos preguntarnos la pregunta más básica de la vida: ¿Cuál es mi relación con D'os? Puesto que D'os es la fuerza que abarca todo lo que hay en el Universo, esta es la pregunta más importante.

Nuestra meta en este mes de Elul debe ser desarrollar un plan de acción para poder acercarnos más a D'os. A estos temas no se puede llegar mediante la imaginación o la especulación, sino que se requiere un estudio serio y auténtico. Nada nos debe impedir esta resolución. Para que esto ocurra debemos comprometernos con Él y con Sus caminos… y después todo seguirá su rumbo.

viernes, 21 de agosto de 2009

El Valor de la Mujer en el Judaismo

A lo largo de la historia de la humanidad, el papel de la mujer en este mundo ha tomado distintos matices y muchas veces ha sido mal interpretado y despreciado. Sin embargo, mediante un estudio auténtico, basado en nuestras fuentes, podremos llegar a obtener una visíon clara del rol de la mujer en este mundo, y especialmente en la vida del hogar judío.

La Creacíon de la Mujer

La Torá nos cuenta que después de que D'os creó al primer hombre, lo durmió y separó de éll a quien sería su esposa, Javá, pues él había visto que estaba solo y necesitaba una compañía. A Javá la Torá la llama "ézer kenegdó" - es decir, una ayuda para él.

Dicen los Sabios que Adam no llegó a ser íntegro y completo hasta el momento en que Javá fue creada. Es decir, que el concepto de ser "una ayuda para él" significaba complementarlo. De aquí aprendemos que para que el hombre pueda cumplir correctamente su función en este mundo, necesita a la mujer. Y por eso se debería categorizar al hombre como el "sexo débil", pues fue él el que necesitó de la ayuda de su mujer, y no al revés.

Por otro lado, la Torá dice en Génesis 2:23: "Adam dijo: Esta vez, este es hueso de mis huesos y carne de mi carne". Esto nos enseña que también la mujer necesita del hombre para estar completa. Toda mujer, así como Javá, es "la madre de toda vida" (3:20). Ella es la renovadora eterna de la humanidad, la que da a luz a nuevas vidas y da forma a su relación con el hombre. Y es por esta razón que la mujer necesita al hombre para poder llevar a cabo su función y cumplir junto con él, el propósito de la vida. En definitiva vemos que uno sin el otro no pueden llegar a ser íntegros ni completos.

Más aún, a pesar de que las diferencias físicas que existen entre el hombre y la mujer nos muestran sus diferentes roles, puesto que ambos fueron creados a imagen de D'os, así como está escrito en Génesis 1:27: "Entonces D'os creó al hombre a Su imagen y semejanza; a imagen de D'os Él los creó; hombre y mujer Él los creó", esto nos debería enseñar que, de hecho, la mayor parte de sus funciones en este mundo son similares. Los dos fueron creados con la suprema función de servir a D'os, y este concepto de espiritualidad es la que le da propósito y significado a sus vidas.

Transmitiendo Nuestros Valores

En la vida judía, la mujer es la base de nuestra existencia como pueblo y la encargada de transmitir nuestros valores de generación en generación. Esta función le ha sido encomendada a la mujer en la revelación de D'os en el monte Sinai, así como está escrito en la Torá: "Moshé ascendió a D'os y Él lo llamó desde la montaña diciendo: Así dirás a la casa de Iaacov y relatarás a los hijos de Israel" (Shemot 19:3).

Los Sabios nos enseñan que al decir "la casa de Iaacov", el versículo se refiere a las mujeres, y al decir "los hijos de Israel", se refiere a los hombres. Además, al referirse a la casa de Iaacov la Torá dice "así dirás", mientras que respecto de los hijos de Israel, el texto dice "y relatarás". Y esto nos enseña que a ellas se les debe hablar con una voz suave, y no en forma dura y firme (como a los hombres), pues ellas son más sensibles. En verdad, no es necesario hablarle a la mujer con un tono de voz fuerte o estricto pues ella es delicada y agradable, y es por eso que puede entender las cosas de esta misma manera, y un tono de voz suave es suficiente para que ella capte el mensaje. Pero si todo el propósito de Moshé al hablarle a las mujeres fue pedirles que acepten la Torá, ¿por qué fueron mencionadas primero?

La respuesta es que estas palabras no se refieren sólo a la aceptación de la Torá sino que tienen un significado mucho más profundo. Lo que se le transmitió a las mujeres fue su misión, su propósito en la vida. A ellas se les dijo que serían las que transmitirán el mensaje al pueblo judío. Ellas serían las que tendrían que hacerse cargo siendo las maestras del pueblo judío. Y esta es la razón por la cual se les hablá primero a ellas, dándoles prominencia, pues las enseñanzas de la madre significan mucho más para el niño que las del padre.

Sin embargo, nosotros sabemos que la mujer no está obligada a enseñarle a su hijo, entonces, ¿por qué aquí se le dice a ella que lo haga?

La razón es porque la enseñanza a la cual nos referimos aquí es la enseñanza que precede a todas las demás enseñanzas: la enseñanza del jesed (benevolencia). Es la benevolencia de la madre más que la firmeza del padre la que le dará al niño un hermoso e ideal amor por la Torá. Entonces, el niño tendrá un amor natural por la Torá, por la belleza y por el jesed que ésta contiene.

Torá sin jesed no es Torá. La Torá de la madre es el jesed, y esta Torá debe ser transmitida primero - antes que la del padre.

Grandes Mujeres de Nuestra Historia

Esta importante función que la mujer desempeña, es vista en los grandes momentos de la historia judía, donde la mujer muchas veces ha jugado un rol destacado. De hecho, los Sabios nos enseñan que por el mérito de la rectitud de las mujeres fuimos redimidos de Egipto. Además, el Talmud nos enseña que siete mujeres de nuestro pueblo han llegado al nivel de la profecía: Sará, Miriam, Deborá, Janá, Avigail, Juldá y Ester.

En muchos relatos bíblicos se nos muestra a la mujer actuando con inteligencia, modestia, diligencia, hospitalidad, humildad, compasión, etc. Sará, aconsejó a su marido Abraham. Rivká, percibió al verdadero merecedor de las bendiciones de Itzjak. Rajel, entregó la palabra clave a su hermana Leá en la noche de su casamiento, para no avergonzarla delante de la gente de la ciudad. Leá, suplicó a D'os para no tener que casarse con el malvado Esav. Y muchas historias más. Pero a pesar de que las mujeres forman y han formado parte de los momentos más cruciales de nuestra historia, nunca buscaron reconocimiento, sino que se comportaron de manera recatada, a pesar de sus grandes logros.

El rey David compara a las hijas de Israel con los ladrillos de las esquinas de una pared, y el Malbim explica: cuando una pared es construida, primero se construyen las dos esquinas. Luego, una soga se desliza de una esquina a otra para asegurar que los dos ladrillos centrales están ubicados a la altura correcta. Entonces, los ladrillos de las esquinas constituyen el punto de referencia. Pero a pesar de que las esquinas cumplen un rol tan importante, después de construida la pared, ellas quedan a los costados pasando desapercibidas. Y este es el comportamiento de la verdadera mujer judía, pues mediante esta cualidad de modestia ella obtiene todas las bendiciones de D'os en su hogar.

Una Joya Valiosa

El judaísmo resalta la importancia de la mujer, su delicadeza y nobleza, mediante ciertas obligaciones. Y más allá de las razones elevadas y profundas que éstas puedan tener, podemos ver cómo ellas se ocupan del cuidado y la protección de la mujer en la vida familiar y comunal.

La Tzniut - El Recato

El recato protege la intimidad y privacidad de la mujer, resalta su autoimagen y ayuda a desarrollar su ser interior al darle la importancia adecuada a su verdadero ser: su alma. Así como un diamante debe ser protegido del robo y del daño - y para eso debe estar bien recubierto en un lugar seguro - así también la vestimenta y la conducta refinada, agradable y digna protegen a la mujer y le garantizan la preservación de su pureza.

La Ketuvá - Contrato Matrimonial

En el día de su casamiento la mujer recibe bajo la jupá una "ketuvá" en la cual están escritas y especificadas las obligaciones del hombre para con ella. Aquí vemos cómo los Sabios se han ocupado de proteger a la mujer incluso respecto de sus necesidades materiales, como ser una casa para vivir, ropa, comida, etc.

Taharat Hamishpajá - La Pureza del Hogar

Todas las leyes relacionadas con la pureza familiar nos demuestran, entre otras cosas, la gran sensibilidad que nos transmite la Torá respecto de la mujer y su vida matrimonial.

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La mujer judía sabe que la función más importante de su vida es crear un hogar feliz y agradable. Mediante sus refinadas cualidades y bondad, ella trae luz no sólo a su familia sino al mundo entero. La mujer judía está orgullosa de tener la responsabilidad de ser un "ezer kenegdó" - una ayuda para su marido y su meta es poder llegar a mantenerse fiel a ese honor y responsabilidad. Para lograr esa tan elevada ambición ella se dirige a D'os - su Fuente de ayuda - en todo momento.

En nuestras manos está la elección de trabajar para llegar a ser "una verdadera mujer judía" - Qué D'os nos ilumine con sabiduría y claridad!