domingo, 21 de junio de 2020

¿QUÉ ES LA PROFECÍA? ELIAHU HA NAVI

¿Qué es un profeta?
Un profeta es un individuo que recibe un mensaje de Di-s para ser transmitido a la gente. Maimónides lo cuenta como uno de los 13 fundamentos de la fe judía que “Di-s se comunica con el humano a través de la profecía”.
¿Qué hay en estos mensajes?
El propósito de los mensajes que se comunican a los profetas individuales no es revelar el propósito de la existencia o de legislar las leyes de la vida, ya que esto está contenido en la Torá y en sus 613 preceptos, aquellos que Di-s nos comunicó en el Monte Sinaí. Una vez que Di-s transmitió el mensaje con la revelación en el Sinaí, en cierto sentido, Él nos lo dejó a nosotros para que lo estudiemos y lo expliquemos. El Talmud incluso trae un caso en el que los Sabios de la Torá debatían un punto en la ley de la Torá y se oyó una Voz Celestial apoyando el punto de vista de la minoría; los Sabios no quedaron impresionados, y silenciaron a la Voz, citando la declaración propia de la Torá sobre ella misma “no está en los Cielos” (Deuteronomio 30:12).
El propósito de la profecía es corregir la dirección de la sociedad Judía, o la dirección de toda la sociedad. A veces viene un profeta para predecir el futuro, cuando Di-s considera necesario que debemos saber qué sucederá para poder incentivarnos en nuestra misión de la vida. Otras veces viene, para hacernos acordar que estamos “aflojando el ritmo” de lo que Él espera de nosotros, y nos advierte sobre las consecuencias terribles que esto traerá si no recapacitamos. A veces, Di-s usa a un profeta para enviar mensajes privados a un individuo (particularmente a un individuo cuyas acciones tienen un gran efecto, como por ejemplo un rey). Un profeta también puede transmitir una instrucción específica que no está contenida en la Torá como un mandamiento Divino “de una vez”, en tales casos, uno debe seguir las instrucciones incluso si van en contra del mandamiento universal de la Torá. Una profecía, sin embargo, nunca contenderá una nueva Mitzvá, ni anulará una Mitzvá; un profeta que clama tal comunicación de Di-s, es pues, un falso profeta.
Por ello, Isaías fue enviado para describir la Era Mesiánica que es la culminación y la recompensa de nuestros esfuerzos. Jeremías predijo la destrucción del Templo Sagrado. Ioná fue enviado a Ninvé para advertir a sus habitantes que la ciudad se destruirá a menos que ellos se arrepientan de sus caminos perversos. Samuel transmitió el mensaje Divinos al Rey Shaul para que batalle contra Amalek, y Elishá fue enviado para llevar a cabo el famoso desafío de los dos novillos en el Monte Carmel (incluso que esto implicó violar temporalmente la prohibición de la Torá de ofrecer sacrificios fuera del Templo Sagrado). Pero ningún profeta dijo alguna vez nada acerca que esto fuera producto de su propia mente. Hablaron y actuaron únicamente por mandato Divino.
¿Cómo se convierte uno en profeta?
Primero, uno debe ser meritorio. Maimónides trae la siguiente lista: uno debe ser sabio, tener una mente lúcida y clara; ser de carácter impecable, y estar en absoluto control de las pasiones y deseos de uno; ser de constitución alegre y tranquila; huir de la materialidad y de las frivolidades de la vida y dedicarse completamente al conocimiento y servicio de Di-s.
Todo esto, sin embargo, no trae la profecía, sólo hace que uno sea meritorio de recibirla. La recepción misma de la profecía viene de Arriba, por elección Divina. Mientras que la “escuela de profecía” en el antiguo Israel entrenaba a los aspirantes de profetas para poder recibir la profecía, a través de extensa meditación y forma de vida rigurosamente espiritual, el alumno de profecía no puede causar que una profecía venga a él a través de acciones específicas. La profecía se manifiesta de manera súbita, sin señales de advertencia o preparación por parte del profeta. Lo que sucedió fue que Di-s eligió a una persona a quien hablarle y transmitirle mensajes, no al revés.
¿Cómo se verifica a los profetas?
Primero, la persona debe ser conocida como alguien que posee atributos superiores.Luego, si una persona de tal calibre anuncia que recibió una profecía, se asume que está diciendo la verdad. Pero la última prueba es la veracidad de sus profecías;si lo que dijo que sucedería sucedió, sabemos que es un profeta; de lo contrario, no lo es.
(Esto, sin embargo, se aplica solamente a la predicción de un evento positivo, siendo que una vez que una promesa Divina sobre un bien es comunicada a través de un profeta, ésta nunca es retractada; sin embargo, si un profeta advierte, en nombre de Di-s que una calamidad está destinada a suceder, y no ocurre, esto no desaprueba su profecía, siendo que un mal decreto puede ser anulado a través de la plegaria y el arrepentimiento. Por supuesto, predecir el futuro sin poseer los caracteres de un profeta, no lo hace a uno profeta)
¿Cómo se siente experimentar la profecía?
Al igual que una señal de transmisión de un alto nivel de watts en un instrumento de bajo nivel de watts, la profecía generalmente sobrecarga el equipo mental del receptor. La profecía frecuentemente causa desmayos, demencia temporaria, convulsiones o espasmos musculares involuntarios. Algunos profetas podían recibir la señal durmiendo, teniendo sueños súper enigmáticos, en forma de acertijos que debían decodificar al despertarse. Los profetas no tenían conversaciones verbales o mentales con Di-s. La única excepción fue Moshé, quien hablaba con Di-s“como un hombre habla con su amigo”(Éxodo 33:11).
¿Cuáles son las reglas primordiales de la profecía?
De los 613 mandamientos de la Torá, algunos pertenecen a las profecías. Éstos incluyen:
1. Obedecer las instrucciones del profeta
2. No dudar ni probar las promesas de Di-s o advertencias transmitidas por el profeta
Y para el profeta:
3. Transmitir personalmente las instrucciones de Di-s.
4. No suprimir una profecía recibida (como intentó hacerlo Ioná).
5. No profetizar en nombre de otros dioses (incluso si el contenido es cierto)
¿Quiénes eran los profetas?
Hubo miles de profetas en la historia Judía. La gran mayoría, sin embargo, transmitieron mensajes que eran específicos al tiempo y a las circunstancias en las que se encontraban. Sus profecías, por ende, no fueron grabadas para más adelante, e incluso sus nombres nos son desconocidos. Muchos de estos profetas eran ciudadanos comunes (estudiantes, campesinos, artesanos), quienes por virtud de su justicia y sensibilidad por lo espiritualidad, fueron seleccionados para recibir una profecía Divina. A menudo no sabía qué les ocurría, y sólo luego se daban cuenta que habían recibido una profecía. Algunos, como Ioná, sí sabía de qué se trataba, y aún así intentó escaparse de ella.
El Talmud cuenta 55 profetas “históricos” cuyas profecías están grabadas en la Torá porque contienen un mensaje relevante para todas las generaciones. La mayoría eran figuras públicas que profetizaron frecuentemente y que se convirtieron en líderes de su gente. Esto incluye 15 profetas cuyas palabras fueron registradas en libros individuales que llevan sus nombres: Isaías, Jeremías, Ezequiel, y doce libros más cortos, incluyendo Amos, Hoshea, Najúm, y otros. Los otros 40, que pudieron no haber tenido profecías todo el tiempo, están mencionados en otros varios lugares en el Tanaj-Biblia- como Natán (en los Libros de Samuel), y Ido (Crónicas).
La profecía parece haber sido una experiencia para el público masculino mayoritariamente, 48 de los 55 profetas “históricos” fueron hombres, aunque no podemos saber si esto refleja la proporción de profetas y profetizas. Las siete profetizas más importantes fueron: Sara (Esposa de Abraham), Miriam (hermana de Moshé), Débora (la única mujer entre los Jueces), Jana (madre de Samuel), Abigail, Juldá y Ester (de la historia de Purim).
¿Existe la profecía hoy en día?
La era de la profecía oficialmente acabó hace unos 23 siglos. La última generación de profetas fue aquella que comenzó a profetizar antes que el Primer Templo Sagrado fuera destruido en el año 424 AEC, a pesar que un número de esa generación sobrevivió el exilio Babilónico que duró 70 años y vivió para ve la construcción del Segundo Templo. El más famoso, Ezequiel profetizó en Babilonia, y tres profetas Jagai, Zejaria y Malaji fueron miembros de la “Gran Asamblea”, que dirigió a la gente durante los primeros años luego de su regreso desde Babilonia. Mordejai y Ester también fueron miembros de la generación que sufrió la destrucción del Primer Templo y presenció la construcción del segundo. Con el fallecimiento de esa generación, “la profecía partió de Israel”.
Sin embargo, el principio que“Di-s se comunica con la humanidad a través de la profecía”permanece un fundamento de la fe judía. Una forma menos de profecía, conocida como Ruaj Hakodesh (Inspiración Divina), permanece la provincia de los Tzadikim, los hombres y mujeres justos de todas las generaciones. De acuerdo a la tradición, uno de los profetas más grandes, Eliahu, nunca murió, y anunciará la llegada del Mashiaj. El Mashiaj mismo es un profeta, y en la era mesiánica, la profecía se convertirá en un fenómeno universal, en las palabras del profeta Joel, “Y sucederá que volcaré Mi espíritu sobre toda carne, y tus hijos e hijas profetizarán; tus mayores soñarán, tus hombres jóvenes verán visiones”. Y en una carta para los judíos de Yemen, Maimónides cuenta una tradición antigua que “poco después de la era mesiánica, la profecía volverá al pueblo judío”.
 
Obtenido de: https://es.chabad.org/

Eliahu HaNavi – Elías el Profeta

Eliahu HaNavi fue uno de los más grandes profetas de la Historia y la Leyenda judía. Vivió en la época de Ierovam Ben Nevat, causante de que el Reino Judío se dividiera en dos: Israel y Iehudá, en la época del Primer Templo, cuando el pueblo de Israel estaba hundido en las profundidades de la idolatría. Sus principales adversarios fueron el rey Ajav (Ahab) y su esposa la reina Izebel (Jezebel), siendo el profeta Elisha (Eliseo) su principal discípulo.
Nuestro primer encuentro con Eliahu es cuando profetiza en nombre de Di-s a Ajav que no lloverá hasta que El Todopoderoso lo permita, a través de Eliahu.
 
Poco después, realiza un milagro a una viuda y a su hijo que se hallaban al borde de la inanición, ilimitando sus provisiones de harina y aceite. Pero sobreviene la tragedia, muriendo el hijo de la viuda. Eliahu reza para resucitar al niño, y el Creador responde positivamente su plegaria.
 
El hambre abatía fuertemente, y Di-s ordena a Eliahu que luche contra Ajav. Eliahu exige a Ajav reunir a los 450 profetas del Ba’al, y el competirá con ellos en presencia de toda la nación para ver quién puede hacer llover. Le dice al Pueblo: “¿Cuánto tiempo más seguirán parados en ambos lados del umbral? Si el Señor es el Di-s verdadero  -síganlo, pero si lo es el Ba’al - entonces síganlo a él. Y el Pueblo no pudo responderle” (Reyes I , 18:21). Eliahu deja que los falsos profetas vayan primero y recen a su ídolo todo el día, sin éxito. En uno de los pocos lugares de la Biblia donde encontramos burla, dice Eliahu a sus opositores: “Griten más fuerte… posiblemente esté en el baño o salió de la casa, quizás esté durmiendo, y puedan despertarlo” (Reyes I, 18:27).
 
Después del fracaso de los falsos profetas, Eliahu le grita a Di-s: “Escúchame Todopoderoso, escúchame, que este pueblo sepa que Tú eres el Di-s verdadero”… Luego cayó el fuego del Todopoderoso consumiendo el sacrificio, quemando la pila de madera y las piedras. Y cuando el Pueblo vio esto, cayeron todos de cara al suelo; y dijeron: "¡El Señor es Di-s, el Señor es Di-s"’ (Reyes I, 18: 37-39). Entonces encima del mar apareció una pequeña nube, no más grande que una mano de hombre, y pronto: “…el cielo se oscureció con nubes y viento, cayendo una fuerte lluvia…", (Reyes I 18:45).
 
Cuando Eliahu fue llevado al Cielo se encontraba con Elisha caminando junto a él: "Y he aquí que apareció un carro de fuego, y caballos de fuego, que los separaron, y Eliahu fue levantado hasta el Cielo por un fuerte viento. Y Elisha lo vio y gritó: ‘¡Padre mío, padre mío!, los carros de Israel y sus jinetes’". (Reyes II, 2:11-12)
 
Eliahu HaNavi fue uno de los pocos hombres que subieron al Cielo sin morir. Es conocido como el “Ángel del Pacto”, y según la tradición Judáica, está presente en cada circuncisión, cuando una nueva alma judía es traída al mundo. Generaciones de niños han escuchado la canción de cuna que comienza así:
 
“Eliahu HaNavi, Eliahu HaTishbi, Eliahu HaGiladi…” Eliahu el profeta, Eliahu, el tishbita, Eliahu el giladita…” “Bi’mhera Yavo Eleinu, im Mashiaj ben David”… “Que pronto llegue, acompañado del Mesías, hijo de David".
 
Eliahu es el precursor del Mesías, y será él quien "restablecerá los corazones de los padres en los hijos, y los de los hijos en los de los padres", uniendo las generaciones del Pueblo Judío de todas las épocas.
 
Obtenido de: https://www.breslev.co.il/
 

¿QUIÉN ES ELIAHU HA NAVÍ?

Un discípulo del baal shem tov, un distinguido jasid, había escuchado decir que ciertos místicos y cabalistas tuvieron el privilegio de ver a Eliyáhu hanaví,
al profeta Elías. Le habían dicho que haciendo ciertos ejercicios espirituales podría llegar a verlo realmente. Por lo tanto se fue a ver a su Rebe el Baal Shem Tov, para pedirle que posibilitara el encuentro con el profeta.
El Baal Shem Tov trato de disuadirlo pero por muchos meses el jasid siguió con su petición de ver al profeta Elías.
Finalmente unos días antes de Pésaj, el Baal Shem Tov le dijo que le permitiría ver a Eliyáhu hanaví pero con la condición que siguiera todas sus instrucciones sin desviarse de ellas en lo mas mínimo. El jasid aceptó.
"De acuerdo" dijo el Baal Shem Tov, "si quieres ver al profeta tienes que hacer lo siguiente: Consigue nueve cajas y llénalas de gran cantidad de comida: pescado, carne, matzá, vino etc. Luego el día anterior a Pésaj viajarás a tal pueblo y en las afueras antes de llegar al bosque verás una casa destartalada. Poco antes del comienzo de Pésaj, tocarás la puerta y preguntarás si puedes pasar la fiesta allí". El hombre emocionado hizo exactamente lo que le había señalado su maestro.
Cuando tocó la puerta, le abrió una mujer que le respondió:
"Como podría recibirte si no tengo nada de comida en la casa, somos una familia muy pobre" dijo llorando "Yo traigo unas cajas con comida" contestó "tengo suficiente comida para todos". Entró, los niños cargaron las cajas saltando con gran alegría, los pobres, nunca habían visto tanta comida en toda su vida. Fueron los niños más felices del universo. David estuvo allí dos días celebrando Pésaj con la familia mientras esperaba ansioso ver al profeta Eliyáhu.
Pero todo fue en vano el profeta Eliyáhu no apareció.
Frustrado regresó donde el Baal Shem Tov y le dijo:
"Rebe, estuve por dos días en esa casa y no vi al profeta, ¿por qué me engañó?"
"¿Hizo todo lo que le dije?"
-"¡Si lo hice!" respondió
"¿Y no lo vio?"
-"No."
"En este caso" dijo el Baal Shem Tov, "regresa a la misma casa pero esta vez quédate afuera, párate cerca de la ventana y escucha. A David le sorprendieron tan extrañas instrucciones pero igual las cumplió. Regresó a la casa, y a través de la ventana escuchó la siguiente conversación entre los esposos: "Sara", dijo el marido "estoy muy preocupado, porque no sé como vamos a conseguir la comida para los dos últimos días de Pésaj".
A lo cual su esposa respondió: "¿Por qué estás preocupado David?" viste que los primeros días de Pésaj, Di-os nos envió a Eliyáhu el profeta que nos trajo toda la comida y bebida que hacia falta? Seguramente Di-os nos lo enviará otra vez para los segundos días de la festividad".
De repente David entendió lo que el Baal Shem Tov le había dicho. ¿Quieres ver a Eliyáhu? No lo busques en el cielo, o en las personas santas que están en las cuevas o en la cima de las montañas. ¡No! ¿Quieres ver a Eliyáhu? Llena unas cajas de comida, alimenta a niños hambrientos, haz una buena acción y luego mírate al espejo, y verás a Eliyáhu. Verás a Eliyáhu en ti mismo".
Contado por el Rabino M.M Gluckowsky de Rejovot, Israel

Obtenido de: https://es.chabad.org/
 
 
 

viernes, 20 de marzo de 2020

martes, 17 de diciembre de 2019

Januca Alive: 30 minutos sin aparatos electrónicos: Vive realmente la experiencia de Januca.

 

                                  
 
Durante los 8 días de Januca... a la luz de las velas: convive, juega, ríe, platica, reza... en familia. VIVE realmente la experiencia, apagando tu celular o aparatos electrónicos (iPods, tablets, Nintendo) durante media hora, desde el encendido de las velas. Te lo aseguramos.... ¡Tú y tu familia lo disfrutarán mucho más! ¡Atrévete!
En caso de necesitar tu celular para rezar, tomar fotos o ponerles música a tus hijos, puedes hacerlo poniéndolo
en modo avión.
Este maratón es válido desde el 22 de diciembre en la noche, hasta el lunes 30 de diciembre.

Inscríbete en halajotlh.com/hanukkahalive

https://www.aishlatino.com/

Cómo Encender La Menorá De Janucá: Las bendiciones tradicionales y los procedimientos para el encendido de las velas de Janucá.


Como sucede con todos los demás rituales judíos, el encendido de las velas de Janucá va de acuerdo a un orden específico y tiene bendiciones que lo acompañan.
En la primera de las ocho noches de Janucá, sólo dos velas son colocadas en la menorá de Janucá (también conocida como Janukiá): el shammash, o vela “ayudante”, que tiene su propio lugar designado (usualmente en el centro), y otra vela. Cada noche, otra vela es añadida para que así en la octava y última noche de Janucá, nueve velas (el shammash más las otras ocho) estén encendidas.
Las velas se colocan en la Menorá de derecha a izquierda (así como el hebreo es escrito de derecha a izquierda), pero son encendidas de izquierda a derecha. La vela shammash es siempre la primera en ser encendida, y es usada para encender las demás, empezando con la que esté más a la izquierda. (Piensa en ello como en encender la vela que representa la noche más nueva primero.)
Antes de encender las velas (pero después de colocarlas en la menorá), recitamos estas tres bendiciones:

ברוך אתה יי, אלוהינו מלך העולם, אשר קידשנו במצוותיו, וציוונו להדליק נר של חנוכה

Baruj ata, Adonai Eloheinu, Melej haolam, asher kid’shanu b’mitzvotav v’tsivanu l’hadlik ner shel Januca.
Bendito eres Tú,Nuestro Dios, Rey del Universo,que nos ha santificado con Sus preceptos y nos ha ordenado encender la vela de Janucá.

ברוך אתה יי, אלוהינו מלך העולם, שעשה נסים לאבותינו, בימים ההם בזמן הזה

Baruj ata, Adonai Eloheinu, Melej haolam, she-asa nisim la’avoteinu bayamim hahem bazman haze.
Bendito eres Tú, nuestro Dios, Rey del Universo, que realizó milagros para nuestros antepasados en aquellos días en esta época.
(La primera noche solamente):

ברוך אתה יי, אלוהינו מלך העולם, שהחיינו, וקיימנו, והגענו לזמן הזה

Baruj ata, Adonai Eloheinu, Melej haolam, shehejeyanu v’kiyimanu, v’higiyanu lazman haze.
Bendito eres Tú, nuestro Dios, Rey del Universo, que nos ha mantenido con vida, nos sostuvo y nos ha permitido llegar a esta ocasión.
Una vez encendidas las velas se lee HANEROT HALALU:


Hanerot halalu anajnu madlikin 'al hanisim ve'al haNiflaot 'al hatshu'ot ve'al hamiljamot she'asita laAvoteinu baIamim haHem (u)baZmán haZeh 'al iedei kohaneja haKdoshim. Vejol-shemonat iemei Janukah haNerot halalu kodesh hem, ve-ein lanu reshut lehishtamesh bahem ela lir'otam bilvad kedei lehodot ul'halel leshimja hagadol 'al niseja ve'al nifleoteja ve'al ieshu'oteja
 
Encendemos estas luminarias por los milagros y las maravillas, por la redención y las batallas que hiciste por nuestros patriarcas, en aquellos días en ésta época, a través de tus kohanim (sacerdotes). Durante los ochos días de Janucá estas luces son sagradas, y no nos está permitido utilizarlas sino para mirarlas únicamente para agradecer y loar a tu gran nombre por tus milagros y tus maravillas y tus salvaciones.
 
y a continuación el salmo número 30:
 

מִזְמוֹר שִׁיר חֲנֻכַּת הַבַּיִת לְדָוִד

 
1. MIZMÓR SHÍR JANUKKÁT HABBÁIT LEDAVÍD
Salmo cantado en la dedicación de la casa; por David.

אֲרוֹמִמְךָ יְהֹוָה כִּי דִלִּיתָנִי וְלֹא־שִׂמַּחְתָּ אֹיְבַי לִי

  1. AROMIMJÁ ADO-NÁI KÍ DIL´LITÁNI VELO-SIMMÁJTA OYEVÁI LÍ
Te ensalzaré, oh HaShém, porque me has elevado, y no has permitido que mis enemigos se rían de mí.

יְהֹוָה אֱלֹהָי שִׁוַּעְתִּי אֵלֶיךָ וַתִּרְפָּאֵנִי

3. ADO-NÁI ELO-HÁI SHIVVÁÄTTI ELÉJA VATTIRPAÉNI
HaShém Di-s mío, clamé a Ti, y me sanaste.

יְהֹוָה הֶעֱלִיתָ מִן־שְׁאוֹל נַפְשִׁי חִיִּיתַנִי מִיָּרְדִי בוֹר

  1. ADO-NÁI HE´ËLÍTA MIN-SHEÓL NAFSHÍ JIITÁNI MIYARDÍ VÓR
Oh HaShém, has sacado mi alma del Seol; me has guardado con vida, para que no descienda al sepulcro.

זַמְּרוּ לַיהֹוָה חֲסִידָיו וְהוֹדוּ לְזֵכֶר קָדְשׁוֹ

  1. ZAMMERÚ LAADO-NÁI JASIDÁV VEHODÚ LEZÉJER KODSHÓ
Cantad a HaShém sus piadosos, y celebrad la memoria de su santidad.

כִּי רֶגַע בְּאַפּוֹ חַיִּים בִּרְצוֹנוֹ בָּעֶרֶב יָלִין בֶּכִי וְלַבֹּקֶר רִנָּה

6. KÍ RÉGA BEAPPÓ JAÍM BIRTZONÓ BAËREV YALÍN BÉJI VELABBÓKER RINNÁH
Porque un momento hay en su furor; mas en su voluntad está la vida; por la tarde durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría.

וַאֲנִי אָמַרְתִּי בְשַׁלְוִי בַּל־אֶמּוֹט לְעוֹלָם

  1. VÁANI AMÁRTI VESHALVÍ BAL-EMÓT LEÖLÁM
Y dije yo en mi prosperidad: No seré jamás conmovido.

יְהֹוָה בִּרְצוֹנְךָ הֶעֱמַדְתָּה לְהַרְרִי עֹז הִסְתַּרְתָּ פָנֶיךָ הָיִיתִי נִבְהָל

  1. ADO-NÁI BIRTZONEJÁ HE´ËMÁDTAH LEHARERÍ ÖZ HISTÁRTA FANÉJA HAÍTI NIVHÁL
Oh HaShém, con tu favor has hecho que mi monte permanezca fuerte; Tú escondiste tu rostro, fui conturbado.

אֵלֶיךָ יְהֹוָה אֶקְרָא וְאֶל־אֲדֹנָי אֶתְחַנָּן

9. ELÉJA ADO-NÁI EKRÁ VE´EL-ADO-NÁI ETJANNÁN
A Ti, oh HaShém, clamaré; y al Señor suplicaré.

מַה־בֶּצַע בְּדָמִי בְּרִדְתִּי אֶל שָׁחַת הֲיוֹדְךָ עָפָר הֲיַגִּיד אֲמִתֶּךָ

  1. MAH-BÉTZÄ BEDAMÍ BERIDTÍ ÉL SHÁJAT HAYODEJÁ ÄFÁR HAYAGÍD AMITTÉJA
¿Qué provecho hay en mi sangre (mi muerte) si desciendo al sepulcro? ¿Acaso Te alabará el polvo? ¿Anunciará Tu fidelidad?

שְׁמַע־יְהֹוָה וְחָנֵּנִי יְהֹוָה הֱיֵה־עֹזֵר לִי


sábado, 10 de agosto de 2019

Cuando Tishá BeAv cae en Shabat o el domingo


por Rav Elazar Barclay y Rav Itzjak Jaeger
Nota: Las siguientes leyes se basan en la tradición ashkenazí y en algunos puntos hay diversas opiniones. Ante cualquier duda, consulta con un rabino ortodoxo local.
1. ¿Cuáles son los principales cambios cuando Tishá BeAv cae en Shabat o el domingo?
Cuando Tishá BeAv cae en Shabat, los principales cambios son:
  • El ayuno se pospone para el domingo
  • Está permitido bañarse en Rosh Jodesh
  • El viernes a la noche está prohibido tener relaciones maritales (ver más adelante el punto 3 respecto a lo que ocurre si la noche del viernes la mujer tiene que ir a la mikve)
  • En Shabat está prohibido lavar cualquier parte del cuerpo con agua caliente
Cuando Tishá BeAv cae en Shabat o el domingo, los principales cambios son:
  • No se hace una Seudá Mafseket especial antes del ayuno
  • Algunas de las leyes de Tishá BeAv comienzan sólo al anochecer del sábado, en vez de que comiencen a regir desde la puesta del sol
  • La Havdalá se pospone hasta el domingo a la noche
2. Cuando Tishá BeAv cae en Shabat y se pospone al domingo, ¿la semana previa se considera “la semana en la que cae Tishá BeAv”?
Hay diferentes opiniones al respecto. Por lo tanto:
Se debe ser estricto en lo que respecta a lavar la ropa y cortar el cabello.
Se puede ser indulgente en lo que respecta a cortarse las uñas y coser ropa. Respecto al consumo de carne y vino, los sefaradim pueden comer sin restricciones; para los ashkenazim se aplican ciertas indulgencias (por ejemplo, quienes pueden comer carne en un brit milá).
3. ¿Una mujer se puede sumergir en una mikve en la noche del viernes que es Tishá BeAv?
Sí. En este caso está permitido tener relaciones maritales. (En un año regular, la mujer no va a la mikve en la noche de Tishá BeAv, sino que espera hasta la noche siguiente después de terminar el ayuno)
4. En esta situación, ¿hay algunos cambios en las plegarias?
En Minjá no se dice Tzidkatja
En Minjá no se dice Pirkei Avot
5. ¿Se puede hacer un Kidush público en Shabat?
Si el Kidush se puede hacer en otro Shabat, es preferible diferirlo.
Si el Kidush no se puede hacer otro Shabat (por ejemplo para un ofruf, el Shabat del novio antes de la boda), entonces está permitido.
6. ¿Se puede comer carne y beber vino en las comidas de Shabat?
Sí. Incluso está permitido en Seudat Shlishí
7. ¿Se puede invitar huéspedes para las comidas de Shabat?
Sí. Sin embargo, no se los debe invitar para Seudat Shlishit, a menos que se los invite regularmente.
8. ¿Se pueden cantar zemirot en las comidas de Shabat?
Sí. Incluso está permitido cantar en Seudat Shlishí
9. ¿Se puede salir a caminar como paseo en este Shabat?
Cuando el nueve de Av cae el domingo, no se debe salir a pasear en Shabat después del mediodía halájico.
Cuando el nueve de Av cae en Shabat, no se debe salir a pasear en ningún momento del día.
10. ¿Se puede ir a visitar a parientes o amigos?
No.
11. ¿Se puede estudiar Torá en este Shabat?
Antes del mediodía halájico, está permitido estudiar Torá.
Después del mediodía halájico, muchas opiniones permiten estudiar Torá. Si una persona puede limitarse a estudiar los temas que están permitidos en Tishá BeAv, eso es digno de alabanza.
Durante todo el día está permitido leer la parashá de la semana y la traducción.
12. ¿Se puede tomar en Shabat medicamentos para aliviar el ayuno?
Está permitido tomarlos en Shabat hasta la puesta del sol sólo si se los mezcla con comida o bebida. Preferiblemente se debe preparar esa mezcla antes de Shabat.
Sin agua se los puede tomar incluso en la noche del sábado, a menos que tengan un sabor agradable.
13. ¿Se puede realizar una Seudat Shlishí comunitaria en la sinagoga?
No. Cada uno debe comer en su hogar.
14. ¿Hay cambios en Seudat Shlishí?
Aunque se puede servir cualquier alimento, incluso carne y vino, y se pueden entonar zemirot, de todos modos el clima debe ser en cierta forma solemne.
No se debe decir que uno come para tener fuerza para el ayuno, pero se lo puede pensar.
Se debe dejar de comer y de beber antes de la puesta del sol, porque en ese momento comienza el ayuno. Esto se le debe recordar a la gente, porque es diferente a lo que ocurre en un Shabat regular.
15. ¿Se debe decir Birkat Hamazón antes de la puesta del sol?
Está permitido bendecir después de la puesta del sol, pero si es posible se debe tratar de hacer maim ajaronim (lavado posterior) antes de la puesta del sol.
16. ¿Se puede decir Birkat Hamazón con un zimún de 3 hombres?
Sí (a diferencia de lo que ocurre cuando Tishá BeAv cae en un día regular de la semana, cuando no se debe hacer zimún).
17. ¿Se puede comer o beber después de Seudat Shlishí?
Si se dijo Birkat HaMazón antes de la puesta del sol, se puede comer o beber hasta la puesta del sol. No es necesario tener esto en mente al decir Birkat HaMazón
18. ¿Qué prohibiciones de Tishá BeAv comienzan con la puesta del sol?
Todas las prohibiciones comienzan con la puesta del sol, excepto la de usar zapatos de cuero y de sentarse en sillas normales. Estas dos cosas están permitidas hasta el anochecer.
19. ¿Cuándo hay que cambiarse los zapatos y la ropa de Shabat?
Hay dos costumbres:
Algunas personas van a la sinagoga antes del anochecer y comienzan Maariv en el momento habitual en la noche del sábado. El jazán dice: “baruj hamavdil bein kodesh lejol”, se quita los zapatos y luego dice “Barjú”. La congregación debe responder “Barjú” y luego sacarse los zapatos. Se debe tener cuidado de no tocar los zapatos al quitárselos. La ropa de Shabat no se cambia hasta que uno no regresa a su hogar después de Maariv. Esta es la costumbre prevalente en la Diáspora.
Algunas sinagogas postergan el comienzo de Maariv, para permitir que la gente permanezca en sus hogares hasta el anochecer. En el momento en que anochece, todos deben decir la frase: “baruj hamavdil bein kodesh lejol”, quitarse los zapatos y cambiarse la ropa de Shabat antes de Maariv. Esta es la costumbre prevalente en Israel.
20. De acuerdo con la primera costumbre, ¿se puede llevar a la sinagoga el calzado para Tishá BeAv antes de Maariv?
Está prohibido incluso si hay un eruv, porque no se prepara en Shabat para después de Shabat. También está prohibido cambiarse los zapatos antes de ir a la sinagoga, porque eso es deshonrar el Shabat. Es aconsejable dejar calzado adecuado en la sinagoga antes de Shabat para poder usarlo después del Shabat.
21. ¿Se recita la bendición por las especias?
No. Está prohibido oler especias, porque se debe evitar tener ese placer en Tishá BeAv
22. ¿Se recita la bendición por una vela de Havdalá?
Sí. De acuerdo con una costumbre, se recita en la sinagoga antes de leer las Lamentaciones. De acuerdo con otra costumbre, se recita en el hogar antes de Maariv, si hay tiempo. De acuerdo con algunas opiniones, se debe recitar la bendición sobre dos velas regulares y no sobre una vela de Havdalá trenzada.
23. ¿Se pueden lavar los platos de Shabat en la noche del sábado?
No. No se los puede lavar hasta después del mediodía de Tishá BeAv.
24. La persona que no ayuna, ¿debe recitar Havdalá antes de comer?
Sí. Sin embargo, si sólo necesita beber agua durante el ayuno, no debe recitar la Havdalá.
25. ¿Esa persona debe recitar la Havdalá inmediatamente después de Shabat o tiene que esperar hasta que necesite comer?
Debe esperar hasta que necesite comer.
26. Cuando es necesario comer en el día de ayuno (en este caso el domingo 10 de av), ¿qué secciones de la Havdalá se recitan?
Se deben omitir los versículos introductorios y la bendición por las especias. Se debe omitir la bendición por la vela si ya la recitó o la escuchó al terminar Shabat, o si recita la Havdalá durante el día.
27. ¿Se debe hacer Havdalá con vino, jugo de uva o con otra bebida?
De acuerdo con la mayoría de las opiniones, lo preferible es beber cerveza.
Si eso no es posible, algunas opiniones prefieren que se use una bebida que tenga importancia nacional. (Se debe consultar con un Rabino para saber qué bebidas califican para este propósito). Otras opiniones cuestionan el uso de esas bebidas y prefieren que se use jugo de uva.
Si no hay otra cosa disponible, se puede usar vino.
28. Si se usa vino o jugo de uva, ¿se le debe dar la copa a un niño para que la beba?
Si hay un niño de más de seis años, se le debe dar la copa a él.
De lo contrario, la persona que recita la Havdalá debe beberla.
29. ¿Cuánto se debe beber?
Sólo un buche
30. ¿Los niños están obligados a escuchar Havadalá antes de comer?
De acuerdo con la mayoría de las opiniones, los niños no recitan Havdalá antes de comer.
LAS SIGUIENTES PREGUNTAS SON RELEVANTES PARA QUIENES AYUNAN DURANTE TODO EL DOMINGO 10 DE AV:
31. Después del ayuno, ¿se puede comer o beber antes de hacer Havdalá?
Excepto beber agua, está prohibido comer o beber cualquier otra cosa antes de la Havdalá
32. ¿Qué bebida se debe usar para hacer Havdalá?
Se debe usar vino o jugo de uva. La persona que recita la Havdalá debe beber la copa.
33. ¿Qué partes de la Havdalá se recitan?
Sólo las dos bendiciones “boré pri hagafen” y “hamavdil”. Se omiten los versículos introductorios y las bendiciones sobre las especias y la vela.
34. ¿Cuándo terminan las diversas restricciones?
Algunas cosas quedan permitidas de inmediato al terminar el ayuno (como bañarse, lavar la ropa y cortarse el cabello). Otras cosas quedan prohibidas hasta la mañana siguiente (comer carne, beber vino y escuchar música).

Extraído de “Guidelines” - over 400 commonly asked questions about the Three Weeks (Targum/Feldheim).
https://www.aishlatino.com/

martes, 17 de julio de 2018

Prohibiciones de Tishá Be Av. Entre semana y en Shabat


1.        En Tishá Be Av no se puede comer, beber, lavarse, untarse, vestir calzados de cuero, ni tener relaciones íntimas. Y respecto a todas estas prohibiciones no hay diferencia entre la noche deTishá Be Av y el día de Tishá Be Av.

No se come sino cuando todavía es de día en víspera del Ayuno. En Ben Hashemashot de la noche de Tishá Be Av, están prohibidas todas las cosas antedichas, así como en Iom Kipur. No es necesario comenzar el Ayuno más temprano.

2.         Todos tienen obligación de ayunar en Tishá Be Av (con excepción de los casos anteriormente mencionados), y no se puede pasar por alto esto. Y todo el que come y bebe, en Tishá Be Av, no ve la alegría de Jerusalém. Y dijeron nuestros Sabios de Bendita Memoria (en Masejet Taanit, hoja 30), “Todo el que hace duelo por Jerusalém amerita y ve su alegría, y todo el que no hace duelo por Jerusalém, no ve su alegría”.

3.         Está permitido fumar en Tishá Be Av. Y de todas maneras, lo correcto es no hacerlo. Y en especial hay que evitar esto en el momento de la lectura de Eijá y las lamentaciones en la Sinagoga. Pero el quien está muy acostumbrado a fumar, y sufre enormemente por no hacerlo, se le permite fumar en Tishá Be Av con discreción.
De todos modos cuan bueno y agradable es abstenerse de fumar cigarrillos en general, durante todo el año, luego de haber sido divulgado por muchos que de acuerdo a los grandes científicos de nuestro tiempo, el fumar es perjudicial y dañino para la salud, y puede conducir a graves enfermedades, y poner en peligro la vida del hombre. Y aquel que cuida su alma que se aleje de esto.


Hay que cuidarse de no oler Tabak ó perfume en el día de Tishá Be Av. Incluso que acontezca un Brit Milá en Tishá Be Av, no se bendice sobre el perfume.

4.         No está permitido lavarse con agua en Tishá Be Av, ya sea con agua caliente ó agua fresca, todo el cuerpo ó algunas partes, como ser la cara, las manos y los pies.

Los Sabios no prohibieron sino el lavado por placer, pero si sus manos u otras partes del cuerpo están sucias con barro ó le salió sangre de la nariz, le es permitido lavarse, por cuanto que no es un lavado por placer. Si su cuerpo está muy transpirado, lo correcto sería no lavarse, a menos que sufra mucho por esto, de modo que le sería permitido lavarse con agua fresca, por cuanto que no es un lavado por placer.

5.         En el día de Tishá Be Av, en Shjarit, que se lave sus manos hasta los nudillos de los dedos solamente, y que haga la Netilá tres (3) veces alternativamente, como lo hace en el resto del año, y bendiga “Al Netilat Iadaim”.

6.         No se debe lavar su cara en Tishá Be Av por la mañana, sino después que se enjuagó las manos y con lo poquito que le quedó de agua, se lo pase por los ojos. Pero si su cara estaba sucia, porque tenía lagañas cerca de sus ojos, se le permite lavarse las partes sucias. La persona que es muy delicada y no puede concentrarse bien si no se lava su cara en la mañana, se le permite hacerlo.

7.         El que necesita lavarse las manos luego del baño, que se lave hasta sus nudillos y bendiga “Asher Iatzar”. Si sus manos están sucias, le es permitido lavarse.

8.         Un Cohen que sube al estrado en Tishá Be Av se lava sus manos completas, como en el resto del año. Lo mismo se aplica para un enfermo fuera de peligro que debe comer pan en Tishá Be Av.

9.         La persona que va al Bet Midrash (lugar de estudio de Torá), ó va a recibir a su padre ó a su Rab ó a alguien superior a él en sabiduría, ó para estudiar, le es permitido cruzar una fuente de agua, llegándole ésta hasta el cuello, en Tishá Be Av. Y permitieron nuestros Sabios, cruzar una fuente de agua al ir al Bet Midrash y al regresar del mismo (por cuanto que si hubiesen prohibido esto al regresar, la persona se abstendría, no iría, y anularía una Mitzvá). Y si el agua fluye fuertemente, no se permite incluso en el resto del año, a pesar que el agua llegue sólo hasta la cadera, porque implicaría un peligro.

El Rab no tiene permitido cruzar el agua para ir a enseñarle Torá a sus alumnos. Y quien desea cruzar el agua para cuidar su dinero, le es permitido siempre y cuando le llegue como máximo hasta el cuello, mas no cuando regresa (por cuando que su ida no es por una Mitzvá, y no da lugar a pensar que tal vez se abstenga de ir).En todo lo explicado anteriormente, si puede rodear y pasar por camino seco, debe hacer esto, y no pasar por el agua.

10.       A una novia, en los treinta (30) días desde su Jupá, le es permitido lavarse la cara, para verse bien frente a su marido.

11.       No está permitido ir a la Mikve (baño ritual) en Tishá Be Av, ya sea en agua caliente ó agua fría. Incluso aquel que este acostumbrado a sumergirse en la Mikve durante todo el año, no se sumergirá en Tishá Be Av. E incluso una mujer tiene prohibido sumergirse en la Mikve si llegó el tiempo de hacerlo, en la noche de Tishá Be Av.


12.       El que cocina y prepara comida para la conclusión del ayuno de Tishá Be Av, luego de Jatzot, le es permitido lavar los alimentos con agua, a pesar que sus manos vayan a mojarse con el agua, por cuanto que no es su intención hacer esto por placer.13.       No se permite untarse con aceite en Tishá Be Av, incluso una pequeña parte del cuerpo. A un enfermo le es permitido untarse con aceite, incluso que esté fuera de peligro. Lo mismo se aplica a quien tiene lastimaduras en la cabeza, le es permitido untarla en aceite en Tishá Be Av.

14.       No se permiten calzar sandalias ó zapatos de cuerpo en Tishá Be Av, incluso aquellos calzados de madera recubiertos con cuero.
Pero aquellos calzados hechos de goma ó tela ó madera u otras especies, se permiten en Tishá Be Av.
Calzados de madera que tienen tiras de cuero por arriba, se permiten en Tishá Be Av.
La mujer tiene prohibido usar sandalias de cuero en Tishá Be Av.


15.       A una parturienta dentro de los treinta (30) días de su parto, así como a un enfermo fuera de peligro, se le permiten usar sandalias de cuero en Tishá Be Av.

16.       En lugares en donde hay víboras y escorpiones, se permiten calzar calzados de cuero para proteger los pies cuando sale de su casa en Tishá Be Av.
17.       Se permite en Tishá Be Av pararse sobre almohadas de cuero. Y el que evita esto, vendrá sobre él bendición.
18.       En Tishá Be Av no se permite estudiar Torá, ni tampoco leer los Profetas y los Escribas. Tampoco se permiten estudiar Mishnaiot, Midrash, Guemará, Halajá ni Hagadot, por cuanto que fue dicho (Tehilim cap. 19, vers 9): “Pekudei Hashem Iesharim Mesamjei Lev” (“Los decretos de Hashem son justos, alegran el corazón”), y no se permite estar alegre en Tishá Be Av.

Pero está permitido leer el libro de Job, y las cosas negativas relatadas en el libro de Irmia. Y si hay en ellos versículos de consuelo, se deben saltear. Asimismo se permite estudiar el Midrash de Eijá, salteando los párrafos de consuelo contenidos en ella. Y también se permiten estudiar leyes de duelo que se extraen del capítulo de Masejet Moed Katán, el cual habla de las leyes de duelo. También está permitido leer el Tratado de Guitim (desde la pagina 55 hasta la 58) que habla sobre la destrucción del Bet Hamikdash. Asimismo se pueden estudiar interpretaciones del libro de Eijá y de Job, así como libros de moral que despiertan a la persona para volver en Teshuvá (arrepentimiento).

La obligación de la Mitzvá de estudiar Torá recae en todos los días del año, incluso en Tishá Be Av para las partes permitidas en esa fecha.

19.       Se permite leer todo el orden de las plegarias del día, incluyendo la porción que habla de las ofrendas, del incienso, y “Braita Deribí Ishmael” y “Shirat Haiam”. Y se dice al final de las plegarias el cántico del día correspondiente, el “Pitum Haketoret” del incienso, como en el resto del año. Pero no está permitido leer “Jok leIsrael”, y “Seder Mahamadot”, y el Zohar, incluso a aquel que está acostumbrado a leerlos durante el resto de los días del año.
El que acostumbra leer varios capítulos de Salmos todos los días, lo mejor es que no los lea en el día de Tishá Be Av. Pero de todos modos, si quiere leer Salmos para la curación de una persona, ó por cuanto que se encuentra en una situación de angustia, etc., y los recita a modo de súplica, su conducta tiene fundamento en la Halajá.
20.       No se permite enseñar Torá a los pequeños. De todos modos al privarse de estudiar estarán sin actividad, es preferible enseñarles lo permitido en Tishá Be Av.

21.       No se permite en Tishá Be Av estudiar Torá por medio del pensamiento, por cuanto que cuando se piensa en palabras de Torá, también hay alegría en el corazón (no sólo cuando se las estudia).Del mismo modo, un erudito de la Torá no puede escribir temas  de la Torá que no pertenezcan a lo permitido estudiar en Tishá Be Av. De todos modos, un erudito de la Torá que estudia lo permitido en Tishá Be Av, y adquiere nuevos pensamientos, y cree que si no los escribe de inmediato tal vez se los olvide hasta la noche, le es permitido escribirlos enTishá Be Av.

22.       No se saluda al compañero en Tishá Be Av. Y a aquel que no conoce está ley y saluda a su compañero, se le responde con voz débil y con seriedad. Hay quienes dicen que no hay diferencia en esto entre si lo saluda, ó lo bendice con buenos días, buenas noches. Y hay otros que permiten decir buenos días ó buenas noches en Tishá Be Av. Y así dice Tzafra Demarei Tav. Y la ley en realidad es como los que permiten esto, mas el que se abstiene de hacerlo, vendrá sobre él bendición.

23.       No se pasea por la ciudad en el día de Tishá Be Av, para no incurrir en burla, risa y frivolidad. Incluso individualmente está prohibido pasear en Tishá Be Av.
Hay quienes acostumbran ir al cementerio y rezar en las tumbas en el día de Tishá Be Av luego de las plegarias. Y lo aconsejable es no ir en un grupo grande, sino cada uno individualmente ó de a dos (2), y durante su camino que hablen acerca de la destrucción del Bet Hamikdash.


24.       En los lugares que se acostumbra a hacer trabajos de oficio en Tishá Be Av, se permite realizarlos, y en los lugares que no se acostumbra, no se hacen.
La costumbre de todo el Pueblo de Israel en todos los lugares, es de no hacer trabajos de oficio en Tishá Be Av. Y se acostumbra a no hacerlo tampoco en la noche de Tishá Be Av.
Los Ashkenazim acostumbran a no hacer trabajos de oficio durante el día de Tishá Be Av únicamente hasta Jatzot Haiom (mediodía), pero luego de este horario realizar trabajos de oficio. De todos modos, lo correcto es abstenerse de esto, incluso para los Ashkenazim, para no distraer su mente del duelo.

25.       En aquellos lugares que se acostumbró a no realizar trabajos de oficio en Tishá Be Av, se permite decirle a un gentil que haga el trabajo, siempre que no haya un gran ruido al hacer este trabajo.
Por ende, no se le puede decir a un gentil que construya un edificio en Tishá Be Av.
En aquellos lugares que acostumbraron a no realizar trabajos de oficio en Tishá Be Av, se les prohibe también el comercio para ganar dinero, pero por necesidad de sustento para que no le falte comida, como ser que es pobre, le es permitido, siempre y cuando lo haga con discreción. Se le permite al dueño de un negocio de productos alimenticios vender productos alimenticios en el día de Tishá Be Av.

También se permite realizar trabajos que tienen un tiempo estipulado, y si no lo hiciera se perdería, como se permite en Jol Hamoed.

26.       Todo el que hace trabajos de oficio en Tishá Be Av, incluso en aquellos lugares en donde se acostumbró a actuar de tal modo, aún que sea un trabajo de oficio permitido en Tishá Be Av, no verá señal de bendición en ese trabajo.


Se acostumbra a no preparar alimentos para laSeudá de conclusión de Tishá Be Av hasta después de Jatzot Haiom (mediodía) del día de Tishá Be Av.

Hay quienes acostumbran acostarse para dormir en la noche de Tishá Be Av sobre la tierra y dejan una piedra bajo su cabeza. De todos modos, de acuerdo a la ley, no hay obligación de hacer esto. Sin embargo, es bueno que todo hombre duerma con un pequeño cambio durante la noche de Tishá Be Av, como ser, aquella persona que todas las noches acostumbra acostarse sobre dos (2) almohadas, que lo haga sobre una (1). Y quien está un poco débil, como las embarazadas ó mujeres que amamantan, etc., no necesitan hacer hincapié en este punto de ninguna manera.

Leyes para Tishá Be Av que acontece en Motzae Shabat

1.         Cuando cae Tishá Be Av en Motzae Shabat, no se quitan los zapatos de cuero enseguida con la puesta del sol (como se hace cuando cae en Jol)  sino que se dejan puestos hasta luego de la salida de las estrellas, y se extiende el Shabat (como veinte (20) minutos luego de la puesta del sol) y entonces se dice: “Bendito el que diferencia entre Kodesh y Jol”, y se quita los zapatos y viste ropa de Jol, y va a la Sinagoga a rezar Arvit (rezo nocturno) y dice Eijá y las lamentaciones.

Es correcto que en todos los lugares comiencen con Arvit de Tishá Be Av que acontece en Motzae Shabat, por lo menos media (1/2) hora luego de la puesta del sol, para que la Congregación tenga un plazo de tiempo para cambiarse la ropa y los zapatos en su casa luego de la salida de las estrellas.

2.         No se recita Havdalá en Tishá Be Av que acontece en Motzae Shabat, sino en la Amidá al decir el párrafo “Ata Jonen“, agrega “Ata Jonantanu”. Y si no dijo “Ata Jonantanu” en la Tefilá, no deberá repetir. Y deberá decir: “Baruj Hamabdil Ben Kodesh Lejol” (Bendito el que diferencia entre lo Santo y lo profano), antes de realizar una actividad prohibida en Shabat.
Previo a la lectura de “Eijá” se recita sobre una vela la bendición de “Boré Meore Haesh”. Incluso las mujeres recitan esta bendición en Motzae Shabat. (Si no rezaron Arvit, y no dijeron “Ata Jonantanu”, se percatarán que previo a enciender el fuego, deberán decir: “Baruj Hamavdil Ben Kodesh LeJol”).


No se bendice sobre los perfumes en Motzae Shabat que cae Tishá Be Av (e incluso en el día de Tishá Be Av no se huelen perfumes). Y al concluir Tishá Be Av se bendice sobre un vaso de vino, y se dice “Boré Peri Haguefen” y la bendición de “Hamabdil”, y no se bendice sobre la vela ni sobre el perfume3.         El que no tiene obligación de ayunar enTishá Be Av, como un enfermo ó una parturienta dentro de los treinta (30) días del parto, ó los responsables del Brit Milá que comen en Tishá Be Av cuando es postergado, deben hacer Havdalá con un vaso de vino previo a comer el día Domingo, por cuanto que no le es permitido a una persona comer luego de Shabat sin haber pronunciado Havdalásobre el vaso de vino.
Al realizar Havdalá podrá incluír a su familia aunque ellos se encuentren en ayuno; y al finalizar el mismo, no deberán repetir Havdalá.
Si hay un pequeño que alcanzó la edad de seis (6) años; el que realiza Havdalá que no pruebe del vaso del vino, sino que se lo de al pequeño, para que beba de él un poco (la mayoría de un reviit, como cuarenta y un mililitros (41 ml). Y si le es difícil tomar está cantidad, alcanza con que pruebe lo más que pueda.


Si hay un enfermo que deba comer en Tishá Be Av y no sepa hacer Havdalá sobre el vaso de vino, le es permitido a una persona sana hacer Havdalá para él, y que tome el enfermo del mismo. Y a la misma persona sana que bendice sobre el vaso de vino, le es permitido poner intención de eximirse con esta Havdalá, y no debe repetirla al concluir el Ayuno.
El niño que come en el Ayuno de Tishá Be Av que cae en el día Domingo, no es necesario que hagaHavdalá de ningún modo para poder comer.

http://www.shuljanaruj.com/

Tisha b'Av 2018: Leyes referentes al 9 de Av que cae en Shabat y es pospuesto al domingo

Tisha b'Av 2018. (5778)

De la tarde del  sábado 21 de julio
Hasta la tarde del 
domingo
 
22 de julio



El 9 de Av que cae en Shabat se pospone para el domingo, y durante el sábado no se exterioriza ninguna señal de duelo, se come y bebe en abundancia como en todos los Shabatot, inclusive como en los días de la corte del Rey Salomón.
Las mujeres embarazadas y las que amamantan deben ayunar el 9 de Av. Pero si el ayuno se pospone, la ley es menos rigurosa con ellas y si se sienten débiles o tienen algún tipo de malestar, aunque no estén enfermas, están exentas del ayuno que se pospuso (Beur Halajá 559:9, Kaf HaJaím 75).
Los que cumplieron con el precepto de circuncidar a un niño, deben ayunar el 9 de Av. Empero si el 9 de Av cae en Shabat y es pospuesto, de acuerdo con la opinión de la mayoría de los juristas, pasado el mediodía pueden rezar el servicio de Minjá y romper el ayuno. Empero hay quienes son más rigurosos y no lo permiten. La costumbre más extendida es llevar a cabo la circuncisión sobre el final del ayuno y así la comida festiva se puede servir inmediatamente después de salidas las estrellas.
Cuando el 9 de Av cae en Shabat y el ayuno se pospone para el domingo 10, las restricciones de duelo no continúan una vez acabado el ayuno, por lo que está permitido cortarse el cabello, lavar ropa y bañarse con agua caliente. Empero según la opinión de muchos es menester abstenerse de ingerir carne y vino al culminar el ayuno, ya que como se ayunó durante el día, no corresponde pasar de inmediato a la alegría de su ingestión (Ramá 558:1, Mishná Berurá 4 y 5, Rav Eliahu Leyes Referentes a los Jaguim 29:9). Sin embargo hay quienes permiten hacerlo al concluir el ayuno (Rabí Jaím Vital, Peri Jadash, Torat Hamoadim 11:8).
La regla general es que no hay duelo en Shabat, y por lo tanto si el 9 de Av cae sábado se pospone el ayuno para el domingo, y ese mismo Shabat se come carne, se bebe vino y se sirve la mesa con todo lujo como lo hacía el Rey Salomón en su momento, amén de cantarse canciones sabáticas en la mesa con normalidad.
Ahora bien, existe un tiempo intermedio en el cual aún no salió Shabat pero ya aplican las limitaciones del ayuno. Esto se debe a que tenemos una duda respecto de cuándo cambia el día, al ponerse el sol o al salir las estrellas por lo que el tiempo entre ambas es quizás día quizás noche y se le llama “Bein Hashmashot” o “entre los soles” (sol y luna). Dado que es preceptivo agregar tiempo al Shabat, este se extiende hasta unos minutos posterior a la salida de las estrellas. De esta manera desde que se pone el sol hasta unos minutos después de la salida de las estrellas, se trata de tiempo común al Shabat y al ayuno. En este lapso de tiempo está prohibido hacer nada que tenga apariencia de duelo ya que no se permite el duelo en Shabat, pero por otra parte desde la puesta del sol nos abstenemos de cosas que no son “sabáticamente” indispensables como por ejemplo comer, beber, lavarse o untarse cremas.
Por lo tanto en la tercer comida del Shabat, “Seudá Shelishit”, se come y se canta con normalidad pero se concluye previo a la puesta del sol, ya que no hay obligación sabática de prolongarla más allá del atardecer (Shulján Aruj 552:10, Mishná Berurá 23). Asimismo es correcto abstenerse de cantar canciones alegres pasada la puesta del sol y no hay en esto señal de duelo, ya que no se acostumbra a cantar en todos y cada uno de los momentos del Shabat. Nos abstenemos de lavarnos o untarnos cremas desde la puesta del sol, pero de todas maneras no nos lavamos todo el Shabat. Empero quien hizo uso del excusado tras la puesta del sol, se lavará las manos como de costumbre, ya que de no hacerlo se conduciría como un doliente en Shabat.
Se ha de permanecer con la vestimenta sabática y los zapatos, sentados en sillas normales y saludándose unos a otros con normalidad hasta que salgan tres estrellas medianas y transcurran otros minutos como ‘agregado’ (“tosefet”) al Shabat. Entonces se debe recitar “Bendito Sea Aquél que diferencia entre lo sagrado y lo profano” (“Baruj Hamavdil bein Kodesh Lejol”) y de esta manera se da por concluido el Shabat. Paso seguido se han de quitar los zapatos y las vestimentas sabáticas y se ha de vestir ropa común que ya haya sido usada la semana anterior, pues no se puede usar ropa lavada el 9 de Av.
Se acostumbra a demorar el servicio vespertino de sábado a la noche en unos quince minutos tras la salida del Shabat, para que los feligreses alcancen a despedir el Shabat en sus hogares, cambiar de calzado y vestimenta y llegar a la sinagoga para el servicio de Arvit y lectura de Lamentaciones de Jeremías con ropa común.
¿Como se realiza la ceremonía de Havdalá cuando el ayuno del 9 de Av se inicia el sabado en la noche?
Dado que una vez salido el Shabat estamos ya en el ayuno y resulta imposible realizar la ceremonia de Havdalá sobre el vino, esta se posterga hasta pasado el ayuno.
Sin embargo pronunciamos la Havdalá en la plegaria de Arvit al recitar la bendición de “Atá Jonantanu”, en la cuarta bendición de la Amidá, que actúa a modo de diferenciación entre Shabat y la semana tras la cual se pueden ya realizar labores. Hay quienes sostienen que es bueno que las mujeres reciten el servicio de Arvit en este sábado a la noche para que reciten la bendición antes mencionada, y la mujer que no rece puede recitar la fórmula “Bendito Sea Aquél que diferencia entre lo santo y lo profano” (“Baruj Hamavdil bein Kodesh Lejol”) y entonces ya puede realizar labores (Mishná Berurá 556:2).
Además, se bendice sobre el fuego al salir el Shabat ya que ésta bendición no depende de la del vino sino que implica un agradecimiento por la creación del fuego que fue revelado a Adám y Javá el sábado por la noche. Se acostumbra a recitar la bendición por la creación del fuego después del servicio de Arvit y previo a la lectura de las Lamentaciones de Jeremías cuando se encienden velas. También las mujeres bendicen por estas velas. Quien por alguna razón no bendijo las velas tras el servicio de Arvit, puede hacerlo toda la noche.
Al finalizar el ayuno, antes de que se coma o beba, es menester recitar la Havdalá con una copa de vino recitándose dos bendiciones: por el fruto de la vid (“Boré Perí Haguefen”) y por diferenciar entre lo santo y lo profano (“Hamavdil”), no recitándose las bendiciones de la creación del fuego (“Boré Meorei Haesh”) ni la de las especies aromáticas (“Boré Minei Besamim”).
Es este un buen momento para puntualizar que todo sábado por la noche aunque ya hayan salido las estrellas, nuestros sabios prohibieron realizar labores hasta que no se haya pronunciado algún tipo de fórmula que diferencie lo santo de lo profano como por ejemplo “Atá Jonantanu” en la cuarta bendición de Arvit, así como no ingerir alimentos hasta haber realizado la ceremonia de la Havdalá sobre una copa de vino. Por esta razón en este sábado por la noche, es suficiente con la pronunciación de alguna fórmula de separación, que nos permita realizar labores y al salir el 9 de Av, cuando necesitamos comer, se debe recitar la Havdalá sobre una copa de vino.
Por lo tanto un enfermo que necesita comer el 9 de Av, debe hacer Havdalá con una copa de vino antes de ingerir alimentos, siendo lo más pertinente reemplazar en esta ocasión el vino por la bebida más común del país (con preferencia de bebidas alcohólicas y a posteriori sirve cualquier bebida de consumo común como el café, ver en Peninei Halajá Shabat cap. 8 inc. 4). Si no tiene a su alcance la bebida común del país, puede hacerlo con jugo de uva. En caso de no tener jugo de uva, a posteriori, puede hacerlo con vino y beber un sorbo de no más de cuarenta mililitros (“meló logmav”). Si hay en el lugar un niño, que ya llegó a la edad en la que se le enseña a recitar las bendiciones, es preferible que él beba del vino y no el enfermo. Un niño que come durante el ayuno no necesita recitar Havdalá antes de ingerir alimentos (Shmirat Shabat Kehiljatá 62:45).
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martes, 3 de julio de 2018

Bein Hametzarim: una introducción a las Tres Semanas

El período de las Tres Semanas, que abarcan desde el momento del sitio inicial de la antigua Jerusalem hasta la destrucción de la ciudad y su Templo, se llama Bein HaMetzarim (en un sitio estrecho), por un versículo del libro de Lamentaciones. La expresión también se traduce como “entre los pasos estrechos”, para indicar el lugar vulnerable entre dos porciones de tierra que connota desolación, exposición y dificultades.

Por estos espacios estrechos debemos cruzar para llegar de un lugar a otro, pero por lo general no se consideran un lugar de destino. Ellos aluden al exilio y al destierro, un lugar que no está aquí ni allí, un área que prácticamente carece de su propia identidad. Sin embargo, en la mente rabínica este lugar estrecho no está en el espacio sino en el tiempo.

Para poder llevarnos de regreso en la imaginación a ese período de tiempo, los sabios del Talmud establecieron varias leyes para crear el marco y recrear la experiencia de la tragedia. De la misma manera que el duelo por el fallecimiento de una persona se divide ritualmente en diferentes períodos de duelo (el tiempo previo al entierro, el día del entierro, la semana después del entierro, el mes después del entierro, el año de duelo y luego el recordatorio anual del fallecimiento), así también la ley judía divide el duelo nacional en diferentes segmentos. El duelo comienza con el ayuno del 17 de tamuz, a mediados del mes hebreo de tamuz. Se trata de un ayuno menor, un ayuno que comienza al amanecer y no la noche previa.

La primera mención de este ayuno se encuentra en el libro de Zejariá 8:19. Aparece dentro de una serie de días de ayuno que recuerdan las tragedias, los que en la era mesiánica se transformarán en ocasiones de júbilo. Oficialmente, es el comienzo de la estación de duelo porque ese día comenzó el sitio de las murallas de Jerusalem en la época del Segundo Templo. Pero los Sabios talmúdicos identifican otras cuatro tragedias que ocurrieron este día: Moshé quebró las tablas que contenían los Diez Mandamientos; colocaron un ídolo en el lugar más sagrado del Templo, se interrumpió la ofrenda diaria que se ofrecía en el altar del Templo y el líder romano Apostomus quemó un rollo de la Torá (Mishná Taanit 4:6).

El hecho de que todas estas tragedias recayeran sobre el pueblo judío durante el mismo período del año, desde el punto de vista religioso es significativo. Ciertos días o estaciones son peligrosos o inoportunos. A menudo evitamos los días difíciles del calendario o tememos cuando se aproximan no porque estamos seguros que serán difíciles en el futuro, sino porque ya fueron problemáticos en el pasado. Estos aniversarios de calamidades nos llenan de ansiedad. El día que marca la pérdida de un ser querido, de un accidente casi fatal o del diagnóstico de una enfermedad muy grave, podemos elegir intencionalmente no hacer algo alegre porque se puede sentir como una traición al pasado o un insulto personal a la persona que hemos perdido. No se trata de superstición; es un respeto por el paso del tiempo y los eventos que le dan color.

Las Tres Semanas no son una excepción. Entremos en un estado mental sombrío. La ley judía nos aconseja evitar comportamientos riesgosos durante los nueve días previos a Tishá BeAv, y más todavía durante la semana en que cae Tishá BeAv, porque la historia no fue amable con los judíos en esas fechas. Algunas personas evitan hacer actividades que ellas personalmente consideran peligrosas.

Naturalmente, en este período sombrío, se evitan los eventos alegres. Las celebraciones públicas, fiestas y otras actividades festivas no se planifican para estas tres semanas. No se celebran bodas. Está prohibido asistir a conciertos. No se compran casas ni ropa nueva. Mucha gente no escucha música que pueda alegrar su estado de ánimo. Tal como al guardar duelo por un pariente cercano, los hombres no se afeitan y tanto hombres como mujeres no se cortan el cabello. Asimismo, durante los nueve días, cuando se acerca el ayuno, se acostumbra a no lavar ni planchar la ropa a menos que esté particularmente sucia y necesite ser lavada de inmediato. En conmemoración de la pérdida de los sacrificios del Templo, tampoco comemos carne. Ciertas prácticas sefaradíes limitan estas restricciones a la semana misma en que cae Tishá BeAv.

En conjunto, estas prácticas tienen el objetivo de marcar los aspectos mundanos de la vida cotidiana: lo que vestimos, cómo comemos, con quién estamos y por qué. En cierta medida se minimiza la limpieza, la frescura, la saciedad y la novedad para ayudarnos a alcanzar el difícil estado de ánimo de la estación, el sentido de pérdida.

La prohibición de cosas “nuevas” requiere una explicación. El judaísmo celebra la novedad y el asombro. La bendición de Shehejeianu marca momentos especiales del tiempo o la adquisición de un nuevo ítem. Dado que la recitación de esta bendición resalta un elemento de renovación y alegría, por lo general durante las Tres Semanas evitamos cualquier actividad o compra significativa que pueda engendrar alegría y merezca esta bendición. Por ejemplo, no comemos una fruta nueva (una fruta que no se ha probado durante más de treinta días) ni compramos ni estrenamos una prenda nueva. Evitamos compras importantes y renovaciones en la casa. Estos proyectos implican una expectativa y un cambio positivo. Nuestra tarea espiritual durante este breve período es ser más moderados en nuestra expresión de felicidad.

El Talmud dice que tal como incrementamos nuestra alegría (nuestra simjá) en el mes de adar, donde tiene lugar Purim, así también debemos minimizar nuestra alegría cuando comienza el mes de av. Hay una expresión jasídica atribuida a Rav Menajem Mendel Schneerson que reinterpreta la máxima del Talmud: “Mi shenijnas av, mematim - besimjá”, “cuando comienza av disminuimos - con alegría”. El simple hecho de introducir una pausa, cambia toda la lectura. Minimizamos el ser, pero incluso eso lo hacemos con alegría.

Si bien todas las conductas que nos ordena el Talmud mitigan la alegría, también nos ayudan a entender la definición de alegría desde una perspectiva legal judía. La felicidad no es sólo ni primordialmente medida por el éxito material, los logros personales o el estatus; sino que se encuentra en los pequeños actos de belleza y compasión que componen una vida. Hoy, en una época de excesivo consumo, es difícil emocionarnos por comprar un traje o un vestido, por sentir el sabor de una fruta exótica después de uno o dos meses sin haberla comido o por el sonido de la música compartida con amigos. Nuestro sentido del asombro se ha perdido.

Pero este período nos recuerda que en definitiva esos pequeños placeres son la medida de la felicidad en la vida, el mosaico de placer que nos mantiene a flote día a día. Quizás sólo valoramos su maravilla cuando están ausentes.

Extracto del libro: In the Narrow Places: Daily Inspiration for the Three Weeks

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viernes, 22 de junio de 2018

SHABAT SHALOM


PARASHAT HASHAVUA: JUKAT (Números 19:1-22:1) Las “razones” de los mandamientos

La parashá de esta semana comienza diciendo “este es el estatuto (jok) de la Torá” y procede a discutir las leyes de la vaca roja (pará adumá), una mitzvá imposible de entender de acuerdo a la lógica humana.
El Or HaJaim pregunta por qué esta mitzvá se llama “el jok de la Torá, siendo que hubiese sido más apropiado decir “este es el jok de pureza” ya que se relaciona con las leyes de pureza e impureza, y responde que la Torá nos está enseñando que si cumplimos esta mitzvá a pesar de que no tiene una razón, entonces la Torá considera como si hubiésemos cumplido todas sus leyes, ya que muestra que estamos dispuestos a seguir la voluntad de Dios de forma incondicional (1).
Rav Jaim Shmulevitz explica que cuando una persona cumple una mitzvá cuya lógica es obvia, aún no es claro que esté dispuesta a cumplir toda la Torá sólo porque Dios lo exige. Podría ser que está cumpliendo esa mitzvá simplemente porque le parece lógica. Sin embargo, cuando la persona cumple una mitzvá cuya lógica no es obvia, entonces demuestra que respeta todas las mitzvot no porque las entiende, sino porque Dios las ordenó (2).
Este es un principio fundamental de la Torá: aceptamos que debemos cumplir la voluntad de Dios independientemente de lo que nos parezca a nosotros. Así, reconocemos que la sabiduría de Dios está muy por encima de la nuestra y que sus mandamientos tienen sentido. Una vez que reconocemos intelectualmente que hay un Dios Todopoderoso que nos dio la Torá en el Monte Sinaí, entonces debemos estar dispuestos a aceptar las mitzvot que están incluidas en la Torá. El hecho de que no siempre logremos apreciar su lógica no significa que no tengan sentido.
A luz de este principio surge una dificultad: muchos de los más grandiosos eruditos de Torá, como el Rambam, el Séfer HaJinuj y más recientemente Rav Shimshon Rafael Hirsh, hicieron todo lo posible para explicar las “razones” que hay detrás de las mitzvot. Sin embargo, vemos con claridad de la vaca roja que la razón fundamental de cada mitzvá está más allá del entendimiento humano; el Rey Shlomó creyó que había entendido la razón fundamental de cada mitzvá hasta que llegó a la vaca roja, la cual no pudo comprender. Entonces se dio cuenta que no había logrado entender la razón fundamental de ninguna de las mitzvot. Teniendo esto en cuenta, ¿cómo es posible que alguien afirme conocer la razón para cualquier mitzvá? Después de todo, ni siquiera el Rey Shlomó —el más sabio de todos los hombres— pudo hacerlo.
Rav Itzjak Berkovits responde explicando que los comentaristas no están afirmando haber entendido la razón fundamental que hay detrás de la mitzvá —ya que no podemos entender la verdadera razón que hay detrás de ninguna mitzvá—, porque eso es algo que sólo se puede apreciar en los más elevados mundos espirituales. Sin embargo, esto no niega que las razones ofrecidas para las mitzvot sean verdaderas. Dios, en Su infinita sabiduría, se encargó de que cada mitzvá tuviera lógica en muchos niveles diferentes de existencia. Por ejemplo, las mitzvot pueden ayudar a una persona a desarrollar rasgos de personalidad deseados y a mejorar sus relaciones.
Vemos esto en muchas mitzvot. Las leyes de pureza e impureza están entre las más difíciles de comprender; sin embargo, las más relevantes de esas leyes hoy en día (las de pureza familiar) tienen beneficios obvios. La Guemará explica que es muy beneficioso que el marido y la mujer se separen por un tiempo todos los meses, para así evitar el problema de la falta de interés en la relación (3). Basado en esta Guemará, el Séfer HaJinuj escribe que esa ventaja es una de las razones de la mitzvá de pureza familiar (4). Esto no significa que la única razón por la que respetamos las leyes de pureza familiar es porque ayudan a la relación, pero no es coincidencia tampoco que Dios haya hecho que así sea.
Otro ejemplo es la mitzvá de faenar animales casher de una manera específica (conocida como shejitá). El Rambán escribe que a Dios no le cambia que matemos un animal mediante shejitá o estrangulamiento, pero sin embargo, nos instruyó que matemos al animal de la manera menos cruel para enseñarnos que debemos ser misericordiosos incluso cuando matamos (5). De nuevo, esto no significa que la razón detrás de nuestra forma de matar animales sea porque nos ayuda a ser más misericordiosos; lo hacemos así sólo porque Dios lo ordenó, pero sin embargo, Dios quiso que desarrollemos rasgos favorables por medio de la observancia de las mitzvot.
Por lo tanto, a pesar de que no podamos comprender la razón fundamental de las mitzvot, sí podemos entender razones que son ciertas en un determinado nivel. Esto nos ayuda a apreciar por qué los comentaristas consideraron tan importante enseñarnos varias razones para los mandamientos. Es cierto que respetamos las mitzvot porque Dios nos dijo que lo hagamos, pero hacer las mitzvot mecánicamente, sin pensar en lo que estamos haciendo, no alcanza.
Las mitzvot tienen el objetivo de convertirnos en mejores personas. El Séfer HaJinuj nos dice la razón básica de cada mitzvá; ¿para qué? Para que tengamos una idea de lo que deberíamos ganar al realizar cada mitzvá y que consecuentemente podamos trabajar para lograr dicho beneficio.
La prohibición de lashón hará (habla negativa) demuestra esta idea. Rabeinu Yoná explica la razón de esta prohibición con una historia. Un hombre sabio caminaba con sus estudiantes cuando de pronto se cruzaron con el cuerpo de un perro muerto. Uno de los estudiantes comentó lo desagradable que era el cuerpo, a lo cual el hombre sabio replicó que tenía dientes blancos y muy bonitos (6). Este hombre le estaba enseñando a su estudiante el rasgo de enfocarse en lo bueno, el cual de acuerdo a Rabeinu Yoná es la razón de la mitzvá de cuidar el habla.
No hay ninguna prohibición de lashón hará sobre enfocarse en los aspectos desagradables de un perro muerto, pero quien ve las cosas con un foco negativo pierde el objetivo de la mitzvá de lashón hará. No hablar mal de los demás no es suficiente; la raíz del mandamiento es enfocarse en lo bueno de las personas. Al evitar hablar mal sobre los demás uno debería buscar transformarse en una persona con una perspectiva positiva en la vida.
Hemos visto cómo la mitzvá de la vaca roja nos enseña que estamos obligados a cumplir todas las mitzvot sin cuestionar su lógica pero, al mismo tiempo, que debemos entender las razones de las mitzvot para poder crecer gracias a ellas en la dirección correcta. Una forma recomendable para lograr esto es invertir un poco de tiempo en el análisis de las razones que hay detrás de los mandamientos. Hay muchas fuentes que uno puede revisar; uno puede recurrir a las más antiguas, como el Séfer HaJinuj, o ir a comentarios posteriores, como Rav Hirsh o Rav Aryeh Kaplan. Al hacerlo, nos recordaremos a nosotros mismos que cada mitzvá tiene razones que debemos conocer y aprovechar para crecer. Todas las mitzvot tienen mensajes en su interior, pero depende de nosotros aprenderlos y usarlos como corresponde.

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Notas:
(1) Or HaJáim HaKadosh, Jukat 19:2.
(2) Sijot Musar, Jukat, Maamar 78.
(3) Nidá 31b.
(4) Sefer HaJinuj, Mitzvá 166.
(5) Rambán, Ki Tetzé 22:6.
(6) Shaarei Teshuvá, Sháar 3, Maamar 216,217.