jueves, 11 de octubre de 2012

Parashá Bereshit פרשת בראשית (En el principio). 27 Tishri 5773 (13 de Octubre de 2012)

Parasha Bereshit - No es bueno que el hombre esté solo



D-s hizo caer un profundo sopor sobre el hombre y este se durmió.. Entonces tomó una de sus costillas y cerró con carne el lugar de donde había sido extraída para que Adam, al despertar, no viese el pedazo extraído con el cual había sido creada la mujer y no la despreciara por ello. El Señor hizo a la mujer de la costilla del hombre.
Rabí Ieoshua explica lo siguiente:, en nombre de Rabí Levy: “El Altísimo sospesó las diferentes posibilidades en cuanto que miembro utilizar para la creación de la mujer. No quiso utilizar ningún miembro de la cabeza, ya que eso haría que la mujer fuese orgullosa, esto es, llevaría erguida la cabeza. Tampoco quiso utilizar ninguna parte del ojo, para que la mujer no deseara mirarlo todo. No el oído, para que no quisiera escucharlo todo. Ni la boca, porque eso la haría hablar demasiado. Ni el corazón porque sería envidiosa. Ni de la mano porque tomaría todo lo que estuviese a su alcance. Ni de los pies, pues estaría correteando todo el tiempo.
Por eso, D-s prefirió crear a la mujer de un miembro oculto a la vista, como la costilla,, un miembro tan escondido que ni siquiera se le ve al hombre cuando está desnudo.
Como D-s vio que la mujer no estaría exenta de las características mencionadas, no la creó sino hasta el momento que Adam mismo se lo pidió. Para que este no pudiese quejarse ante Él ni reprocharle nada después.
La mujer fue creada de la décima tercera costilla del hombre, la que se encuentra del lado derecho del cuerpo .
Como había sido creada de un hueso, las mujeres tienen voces sonoras, como si dos huesos entrechocaran, emitiendo sonidos audibles, a diferencia del hombre que proviene de la tierra se golpea o choca contra otro montón, no emite sonido.
Por esta razón es más difícil calmar a una mujer enojada que a un hombre enfadado, ya que se puede echar agua fría un día entero sobre un hueso sin que éste se deshaga. En cambio, si se derrama agua en un trozo de tierra, este se deshace inmediatamente.
Rabí Ieoshua se pregunta: “¿Por qué al nacer un niño varón tiene la cara hacia abajo, hacia la tierra, mientras que las hembras nacen mirando hacia arriba?” Y así contestaron: “Los varones nacen con la cara hacia la tierra porque el primer hombre fue hecho de la tierra y por ello miran en dirección al elemento que fue su origen, mientras que Javá, la primera mujer creada, surgió de Adam mismo. Por ello todas las hembras nacen con la mirada hacia arriba, como si estuviesen buscando la costilla que fue su origen y de la cual fueron creadas.
Adam dijo refiriéndose a Javá: “Esta vez, ella es hueso de mis hueso y carne de mi carne. A ella se la llamará ishá (mujer), porque fue tomada de ish (varón)”.
La mujer de Adam fue creada por D-s, pero desde ese momento el ser humano será creado del vientre de la mujer y el hombre así nacido abandonará en algún momento a su padre y a su madre, también él se unirá a otra mujer y serán una sola carne, porque la esposa es carne de la carne de su marido, hueso de sus huesos, tal y como lo fue Javá de Adam.´
Ambos, hombre y mujer, se encontraban desnudos en un principio, pero no sentía vergüenza. ¿Por qué no se avergonzaban? Porque no conocían el pudor y no distinguía tampoco entre el bien y el mal. Hasta el momento en que el hombre probó el árbol del saber, no sabía distinguir entre el bien y el mal, ni tenía malas intenciones, aún poseía el intelecto necesario para nombrar a las criaturas terrestres. Sólo en el momento en que probó la fruta prohibida, entró en él la posibilidad del mal, de las malas intenciones, ya que podía distinguir entre lo bueno y lo malo.
¿Cuál es el origen de la vergüenza, qué la provoca? La trasgresión, aunada al sentimiento de culpa, provoca en el ser humano la vergüenza.
 
Breshit - Adam y el árbol de la sabiduría en Shabat

¿Qué hubiese pasado si Adam, el primer hombre hubiese comido del árbol de la sabiduría en Shabat?

Escriben los Rabinos que si Adam hubiese tenido paciencia y esperado hasta Shabat, (recuerden que fue creado un viernes pocas horas antes del séptimo día), hubiese recibido el “fruto del árbol de la sabiduría” sin problema alguno.
Porque hemos de saber que hay una diferencia abismal entre la sabiduría que proviene del “Olam Haatzilut” (el mundo de los notables) a la sabiduría que emana de la sabiduría del “Olama Aasía” (el mundo de los hechos), entre la sabidilla que fluye de un descanso espiritual, aquella que brota del movimiento y el bullicio material.
El fruto del árbol de la sabiduría que es ingerido en “Iemot Hajol”, en los días hábiles en un contorno de la vida secular, donde los límites se mezclan, y no hay diferencia entre lo sagrado y lo profano, hace que el bien y el mal se entremezclen y esta mezcla es la razón de todos los problemas que existen en nuestro mundo, los que traen a la muerte física y espiritual.
No sucede este cuando el fruto del árbol de la sabiduría es comido en “SHABAT IOMA DENESHAMATA” (El Shabat día del alma), cuando tenemos dos almas y doble porción de sabiduría que hace la diferencia entre lo sagrado y lo profano, y trae a la vida nuestro medio habitacional y entonces cuando el “árbol de la sabiduría” se convierte en el “etz hajaim” (el árbol de la vida), y es por esa razón queridos amigos, recibimos el sábado mucho antes de la puesta de sol, y si el primer hombre, Adam, se hubiese adelantado y recibido el Shabat con un poco de anticipación, se hubiese salvado del pecado cuya raíz estuvo en “jol” el entorno profano.
¡Lastima que fue tan impaciente!

http://www.torahenfamilia.com/

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