jueves, 8 de noviembre de 2012

Parashá Jaye Sará - (Vida de Sará). 25 Jeshván 5773 ( 8 de Noviembre 2de 012 ).Perlas de la Parashá

"Y fueron los años de Sará: ciento veintisiete años…" (Bereshit 23:1).
Los Sabios nos relatan que un día, mientras Rabí Akivá estaba dando una clase de Torá a sus alumnos, ellos fueron quedándose dormidos poco a poco. Pero todos se despertaron repentinamente cuando dijo su maestro:
"La reina Ester tuvo bajo el control de su reinado ciento veintisiete países por el mérito de los años que vivió Sará" - como es relatado al comienzo de nuestra parashá: "Y fueron los años de Sará: ciento veintisiete años…".
El autor del libro "Jidushei Harim" pregunta: ¿Por qué todos despertaron al oír precisamente estas palabras?
Él responde: Si cada año de la vida de Sará tiene su contraparte en uno de estos ciento veintisiete países, entonces cada mes vivido seguramente corresponderá a una ciudad, cada semana de la vida de ella a un pueblito, cada día a un barrio, etc... Es decir, que en cada minuto de tiempo se pueden realizar muchísimas cosas.
Es por eso que Rabí Akivá les quiso preguntar: "¿Qué hacen ustedes durmiendo ahora? Cada minuto de Sará valió muchísimo! También cada minuto de la vida de ustedes es sumamente precioso e irrecuperable, y hay que aprovechar su potencial al máximo".
Y es por eso que sus alumnos se despertaron.
* * *
"Y será que la muchacha a la cual yo le diré: 'Baja tu jarrón para que pueda beber', y ella diga: 'Bebe, y también a tus camellos daré de tomar', ella es la que Tú has demostrado que es para Tu servidor Itzjak, y mediante ella he de saber que has hecho benevolencia con mi señor" (Bereshit 24:14).
La Torá nos enseña que Eliézer, el sirviente de Abraham Avinu, quiso probar a la mujer que sería la esposa de Itzjak pidiéndole que le dé de tomar a él y también a sus camellos. De esa manera él se podría dar cuenta si ella era realmente digna de casarse con Itzjak, el hijo de Abraham.
La pregunta es: ¿Darle de tomar a un hombre y a 10 camellos es una gran acción?
Si prestamos atención, veremos que los camellos toman una gran cantidad de agua y si lo multiplicamos por 10 tenemos que estimar que la tarea de darle de tomar a todos estos camellos le llevó a Rivká varias horas.
Al ver Eliézer que la bondad de Rivká no tenía límites, entendió claramente que ella era la mujer apropiada para entrar a la familia de Abraham Avinu - la cual se destacaba por la característica de la bondad. Pues es fácil ser bondadoso por un tiempo corto, pero hay que ser especial para actuar como Rivká.
Por el Rab Yosef Meyer Medresh



BENDICIÓN


jueves, 1 de noviembre de 2012

3 preguntas - 3 respuestas

PREGUNTA: ¿No son las leyes judías restrictivas? ¿No limitan el goce de la vida?
RESPUESTA: Si, muchas leyes del Judaísmo son restrictivas; casi todas las leyes lo son. Son restrictivas por cuanto tienen por objeto procurar que el hombre evite hacer aquello que lamentaría mañana. Una persona puede gozar momentáneamente de la euforia inducida por el alcohol pero lamentablemente ésta le producirá luego un malestar. Una persona puede permanecer espiritual y moralmente pura únicamente si se limita en sus actividades. Por esta razón el Judaísmo exige del judío que se limite en su dieta, en su modo de vestir, en sus acciones en Shabat y las festividades, en sus relaciones con el sexo opuesto y en su tendencia a privar a los demás de sus derechos. Todo esto no tiene por objeto hacer miserable al hombre sino elevar su felicidad a un plano más alto. Una relación sincera y profunda con el cónyuge entraña mayor júbilo que un encuentro casual.
Algunas personas tal vez sostengan que la libertad absoluta es absolutamente necesaria. Esto podría parecer correcto en teoría pero en la práctica no es viable. La libertad absoluta permite que todos satisfagan sus propios objetivos personales aunque ello signifique pisotear los derechos de los demás. La libertad absoluta puede traer aparejadas olas de asesinatos, robos y violaciones -familias que se desintegran y sociedades que se derrumban-. La libertad absoluta permite a una persona destruir su cuerpo excediéndose con la comida y los estupefacientes. Es evidente que se requieren algunas restricciones por el propio bien del hombre. El judaísmo limita los impulsos dañinos del hombre para permitir que surja su naturaleza noble.
Sin embargo, no debe cometerse el error de pensar que el judaísmo favorece el asceticismo, o las privaciones por simple amor a las privaciones. De hecho, el Judaísmo rechaza la Idea de que el hombre existe para sufrir sobre la Tierra, y de que debe privarse de todo placer. Por el contrario, el Judaísmo cree que los placeres del mundo fueron creados para que el hombre los disfrute, y que cuando se rechazan todos estos placeres, se rechaza la bondad Divina. Por ello el judaísmo estimula a sus miembros a celebrar jubilosamente muchas festividades, con banquetes y cánticos. Aconseja a sus miembros vestirse bien, comer comidas nutritivas y vivir cómodamente. Alienta a sus fieles a no alejarse del mundo sino a participar en él, a contraer matrimonio y a tener hijos.
"Ivdu Et Hashern" B'Simjá": —Sirve a D's con júbilo—, es una premisa básica del judaísmo. Todo aquél que haya participado en una celebración de Purim, una boda judía, conoce la dicha que pueden experimentar los judíos. Las canciones, el humor y la cocina judías son bien conocidos y disfrutados, aun por los no judíos. De hecho, los judíos religiosos participan en casi todos los aspectos de la vida actual. Sin embargo, siempre evitan la degradación, y recuerdan que su tarea en la vida es mantener la chispa de santidad que Di's les dio.
En tanto que el judaísmo permite a los judíos gozar de las alegrías de la vida, advierte que no ha de caerse en el hedonismo ni el materialismo. Se recuerda a los judíos que no se hallan sobre esta Tierra únicamente para gozar de placeres y bienes. De hecho, la presión por adquirir riquezas materiales, luchar por tener tanto o más que los vecinos ricos, y proteger las riquezas de manos de los ladrones o del recaudador de impuestos basta para hacer que el más tranquilo de los hombres contraiga úlcera. Si bien es cierto que el poseer bienes costosos, o entregarse a la bebida, a los estupefacientes, o al libertinaje, podría causar un breve placer, esta seria una felicidad superficial y pasajera. ¿Qué queda cuando se desvanece ese momento de placer? ¿Qué queda cuando se ha llegado a la adultez y se está exhausto? ¿Qué queda cuando se muere?
Lo que el judaísmo estimula es llevar una vida equilibrada. No privarse de los placeres del mundo, pero mantenerse dentro de límites razonables, sin perder el dominio de sí. Estimula el goce de los comidas y las celebraciones, mas sin atiborrarse. Alienta el logro de la felicidad perdurable que caracteriza a una familia estable, un estilo de vida sin presiones y una constante devoción a D's. Nos alienta a experimentar la satisfacción de ser miembros plenos del pueblo judío, y de saber quiénes somos y de quiénes podemos depender si necesitáramos ayuda,
Tal vez es la existencia ideal. Sólo puede lograrse en el marco estructurado y restrictivo de las leyes de la Torá.
PREGUNTA: ¿No son muchas de las leyes de la torá anticuadas y formuladas para la generación anterior? ¿Cómo puede uno ser un judío observante y vivir en el mundo moderno?
RESPUESTA: Los términos "moderno' y "anticuado" son sumamente relativos.
Lo que hoy se considera moderno puede fácilmente volverse anticuado mañana; lo que hoy parece pasado de moda puede surgir mañana como un furor nostálgico. No es necesario ser historiador para comprender cuan rápidamente cambia la gente la moda en el vestir, el peinar, las diversiones, los valores e intereses. Si el judaísmo modificara sus leyes para ajustarse a cada cambio del gusto público, no podría ser una religión estable. Sus fieles nunca podrían estar seguros de que determinada ley estuviese de moda o no esa semana.
Las leyes básicas del judaísmo guardan relación con la condición del hombre. No hay nada anticuado acerca de advertencias tales como "Honrarás a tu padre y a tu madre", o "No matarás". Son hoy tan válidas como cuando D's se las entregó a Moshé Rabeinu, nuestro maestro, miles de años atrás. Los Mishpatím (las leyes destinadas a mejorar las relaciones entre las personas), siguen siendo, sin duda pertinentes. Los pobres y los enfermos siguen siendo parte de la población mundial, y requieren tanta asistencia hoy como antes. Es preciso que se nos siga recordando que amemos a los demás como a nosotros mismos y que evitemos calumniar o lastimar a nuestros vecinos. Aunque las estadísticas de delitos sean más alarmantes que nunca, es necesario que se nos siga advirtiendo que no matemos, ni engañemos, ni robemos. No hay nada pasado de moda en relación con estas leyes.
Tampoco carecen de pertinencia hoy las festividades judías. Mediante ellas, revivimos gloriosos momentos de la historia de los judíos. Al celebrar Pesaj, Sucot, Purim, Janucá y otras festividades, nos unimos a otros judíos y mostramos nuestro orgullo de ser judíos. Y. en vista de la impersonalidad del mundo moderno y de la soledad que experimentamos en medio de la multitud, nunca hemos sentido mayor necesidad de un D's personal que se interese por nosotros. Por consiguiente, la posibilidad de acercarnos a D's por medio de la plegaria y la observancia sigue siendo vital.
Naturalmente, los nuevos descubrimientos y la tecnología han creado un mundo distinto del que existía en el momento de la entrega de la Torá. Algunas leyes de la Torá, según lo han demostrado los Sabios eruditos, son aplicables a nuevas condiciones, tales como el uso de la electricidad. Los Rabinos se basan en las decisiones de sus predecesores para emitir opiniones respecto de nuevas situaciones, del mismo modo que (l'havdil), los tribunales seculares, se basan en los procedentes de tribunales anteriores para emitir sus decisiones. Los Rabinos siguen siendo un vínculo viviente y dinámico con los códigos jurídicos del pasado, e interpretan la opinión de la Torá en relación con casos actuales, manteniéndose fieles a los ideales eternos de la Torá. Permiten así que el judaísmo haga frente a los desafíos de cualquier época.
Lo que es increíble es el modo en que el judaísmo ha prosperado en tantas naciones y culturas distintas con el correr de los años, y no sólo en Éretz Israel, sino también en Babilonia, España, Marruecos, Polonia, Rumania, Hungría, Rusia, Europa Occidental, Sudamérica, el Canadá y los Estados Unidos. Los judíos de todos estos países lograron convertirse en ciudadanos respetables y respetuosos de la ley, al tiempo que mantuvieron su lealtad hacia la religión. Sobrevivieron como judíos porque adoptaron la cultura que los rodeaba al judaísmo, en lugar de hacer lo contrario. Las leyes e ideales básicos del judaísmo han demostrado ser suficientemente eternas y universales como para poder arraigarse en distintas sociedades en diferentes épocas. No es necesario modificarlas.
No cabe duda de que uno puede ser un judío observante y un miembro pleno del mundo actual. Hay instituciones religiosas que imparten a los jóvenes judíos tanto una sólida formación en materia de judaísmo como una educación secular completa. Los programas de educación física y los campamentos que se realizan con el auspicio de instituciones judías les permiten adquirir capacitación física y atlética. Los judíos ortodoxos no tienen el menor problema para ingresar en universidades o programas profesionales. Han alcanzado cargos elevados en las mejores empresas.
Las organizaciones judas de hoy también ayudan en la capacitación de los judíos para que puedan obtener empleos, prestan servicios a los menesterosos y los ancianos, y ayudan a los nuevos inmigrantes a adaptarse a la nueva vida, como judíos en un nuevo país. Aunque podrían presentarse algunas dificultades, no existen obstáculos importantes que se opongan en el camino de aquél que desee a un tiempo ser religioso y lograr éxito en la sociedad. Con un poco de esfuerzo pueden lograrse ambos objetivos.
PREGUNTA: ¿Por qué hay algunos judíos que afirman ser observantes pero que no poseen admirables cualidades?
RESPUESTA: Si una casa se derrumba, ello no significa que fue por culpa del proyecto. Podría tratarse de un problema de construcción.
Lo mismo sucede en el caso de un judío que no actúa correctamente. Su proyecto de vida -la Torá- es perfecto. Si todos sus hombres observasen sus leyes y su espíritu orientador, surgirían sociedades modelos. El hecho de que algunas personas que dicen ser judíos observantes actúen de manera incorrecta indica que la persona de que se trata tiene problemas, y no la Torá. En suma, la persona no vive de acuerdo con los elevados ideales de la Torá, Todos podemos caer en el error. Los judíos observantes también pueden dejarse llevar por impulsos de orgullo, codicia, envidia, odio. Tal vez tuvieron una infancia desdichada, o adolecieron de una formación educacional incompleta. Tal vez no se muestren tan amistosos con los demás como deberían hacerlo, ni tan dispuestos a ser bondadosos con sus semejantes como a mostrar su fidelidad a D's. Tal vez a veces resulte más fácil ser más fiel a la letra de la ley que a su espíritu.
Sin embargo, tal comportamiento es inexcusable. Aquéllos que se presentan ante el mundo como judíos ortodoxos tienen la obligación especial de proyectar una imagen positiva de sí mismos ante los demos. Deben esforzarse denodadamente por ejecutar actos de bondad, y evitar la corrupción y la codicia. Después de todo, el mundo juzgará a los judíos según su comportamiento.
Si muestran indiferencia o una actitud sospechosa, los enemigos de los judíos se deleitarán. Serán una prueba viviente para quienes menoscaban la religión.
Extraido de la revista El Kolel con la autorización de sus editores
 

Parashá Vayerá - (Y apareció). 18 Jeshván 5773 (3 de Noviembre de 2012).Del Potencial a la Acción

Llegaron al lugar que Dios le había dicho, y Abraham construyó ahí un altar. Arregló los leños, ató a su hijo Itzjak y lo puso en el altar, sobre los leños. Abraham extendió su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. Entonces un ángel de Dios lo llamó desde los cielos y le dijo: “¡Abraham, Abraham!”. Y él dijo: “Heme aquí”. Y dijo: “No extiendas tu mano contra el joven y no le hagas nada, pues ahora sé que eres temeroso de Dios y no me has rehusado a tu hijo, a tu único””. (Génesis 22:9-12)
 
Pregunta:
Si bien es cierto que la Akedat Itzjak (el atamiento de Itzjak) fue una prueba absolutamente determinante, de todas maneras Dios ya había probado a Abraham con nueve pruebas anteriormente (ver Rambam, comentario a Pirkei Avot 5:3):
  1. Dios le ordenó abandonar la casa de su padre para ser un extraño en la tierra de Canaan.
  2. Inmediatamente después de su llegada a la Tierra Prometida, Abraham se encontró con una hambruna.
  3. Los egipcios capturaron a su amada esposa Sara y la llevaron ante el Faraón.
  4. Se enfrentó a obstáculos increíbles en la batalla de los cuatro y cinco reyes.
  5. Se casó con Agar después de no poder tener hijos con Sara.
  6. Dios le ordenó circuncidarse a sí mismo a una edad avanzada.
  7. El rey de Gerar capturó a Sara, con la intención de tomarla para él.
  8. Dios le dijo que expulsara a Agar después de haber tenido un hijo con ella.
  9. Tuvo que expulsar a su hijo Ishmael y distanciarse de él.
Todas estas fueron pruebas muy difíciles y Abraham salió victorioso en todas ellas. ¿¡Cómo es posible entonces que sólo ahora, después de la Akedat Itzjak Dios le diga: “ahora sé que eres temeroso de Dios”!? ¡Él ya había demostrado nueve veces seguidas que confiaba ciegamente en Dios! Y no sólo eso, sino que además Dios no está limitado por el tiempo y lo sabe todo, ¿qué significa entonces “ahora sé”? ¿Acaso Dios no lo sabía desde antes?
 
Respuesta:
Si bien es cierto que Abraham había superado pruebas muy difíciles, Dios sabía que Abraham tenía mucho potencial oculto que aún no se había manifestado en la práctica. Dios sabía que el nivel de irat shamaim de Abraham podía llegar incluso más alto.
Es por eso que Dios puso a prueba a Abraham con la Akedat Itzjak, ya que esta prueba exigía sacrificar absolutamente todo, no sólo el presente – su hijo – y el pasado – todo lo que le había costado concebir a Itzjak – sino también el futuro – ya que Itzjak representaba la continuidad del pueblo judío.
La Akedat Itzjak fue “la prueba final”. Con este gran acto de fe, todo el potencial de Abraham salió a la luz, y alcanzó de esta manera el nivel más alto de irat shamaim, ahora su mérito estaba completo (ver Rambán).
Ahora sé” significa “ahora he visto, a través de este gran acto concreto que has realizado, cómo se ha revelado absolutamente todo tu potencial”, no es que Dios no lo sabía de antes, al contrario, Dios conocía realmente todo su potencial, y es justamente por eso que lo puso a prueba.
Y lo mismo ocurre en nuestras vidas. Cada vez que nos enfrentamos a una dificultad, tenemos que recordar que la magnitud de la dificultad tiene relación directa con nuestro potencial oculto. Y tenemos que recordar que es precisamente por eso que Dios nos pone a prueba, porque Él es el único que conoce realmente todo nuestro potencial, y quiere vernos brillar.
 
Fuentes: Rambán, comentario a Génesis 22:12.

jueves, 25 de octubre de 2012

La Mujer está exenta de ciertas Mitzvot

De las 613 mitzvot de la Torá, la mujer está exenta sólo de siete que todo hombre debe cumplir. (Hay otros mandamientos que sólo son para ciertos individuos o grupos como los cohanim, el primogénito, levitas, reyes, hombres casados, etc.). Estas siete mitzvot positivas están sujetas al tiempo y requieren que el judío diga el rezo de la Shemá, lleve Tefilín, Tzitzit, cuente el Omer (los días entre las festividades de Pesaj y Shavuot), escuche el toque del Shofar (cuerno de carnero) en Rosh HaShaná (año nuevo judío), se siente en una Sucá en la festividad de Sucot (Tabernáculo) y tome un Lulav (una palma hecha de atado de mirto y sauce) y un Etrog (toronja) el primer día de Sucot. Con la exención de llevar Tefilín, la mujer ashkenazita no tiene prohibido realizar estas mitzvot. De hecho ellas asumen con frecuencia el cumplimiento de estas últimas cinco con exención de la puesta del Tzitzit (las mujeres sefaraditas no acostumbran cumplir estas mitzvot).
Una de las razones expuestas del por qué los hombres deben observar las mitzvot ligadas al tiempo, más que las mujeres, es que el hombre necesita más de algo externo que le recuerde lo precioso del tiempo, y necesitan de refuerzos extras para hacer uso de esto con fines espirituales. Algunas formas de recordar el tiempo son superfluas para la mujer, ya que poseen relojes biológicos internos que corren según los días, meses y años (N. Lamm, A Hedge of Roses, Jerusalem; Feldheim, 1977, p. 76)
La Torá nos enseña que el tiempo es potencialmente sagrado. Cada instante tiene su propio significado, y cada momento del día es propicio para cumplir una meta espiritual. Las mitzvot ligadas al tiempo sirven para mantener al judío en constante alerta del potencial de la santidad del tiempo, lo que se logra mediante nuestras acciones. Los hombres al no estar ligados al reloj biológico, necesitan rodearse de mitzvot al comienzo de cada día, como una forma de tomar conciencia del tiempo. Se ponen durante todo el día el Tzitzit (vestimenta interna con flecos en las cuatro puntas), rezan el oficio matutino, se ponen el Talit (manto para el rezo con flecos en las cuatro puntas) y los Tefilím (filacterias). Cada mes, refuerzan conciencia del tiempo, santificando el nuevo mes y estableciendo nuevas metas cada año y se proponen mantener vívida su espiritualidad en el intervalo de una festividad a otra.
Como los hombres poseen más daat, tienden a apegarse más a los detalles de lo secular del mundo externo. Es por ello que necesitan advertencias externas que les recuerden la importancia de la santidad del tiempo. La mujer tiene ritmos biológicos internos que sirven al mismo propósito. Los judíos no consideran al ciclo menstrual de la mujer como un accidente de la naturaleza. Di-s lo creó deliberadamente para enseñar una específica lección espiritual.
Una de las formas por la que la mujer refuerza el mensaje de su ciclo menstrual es cuidando las leyes de pureza familiar, las que enaltecen su conciencia de la santidad del tiempo. Tanto el hombre que cumple los mandamientos ligados al tiempo y presta atención en santificar el mundo externo, como la mujer que cuida la pureza familiar y atiende el mundo interior, pueden imitar a Di-s y santificar la vida. sin embargo ambos logran el mismo objetivo por diferentes vías, las que son propias a cada sexo.
Prioridades diferenciales
Otra razón que ha sido propuesta acerca de por qué las mujeres están exentas de cumplir con ciertas mitzvot que únicamente pueden ser efectuadas en su tiempo definido, es porque este requerimiento crearía mucha tensión para ellas. A pesar de que las mujeres no están obligadas a casarse o a tener hijos, el judaismo reconoce la posibilidad de que ellas probablemente optarían por las dos. Para poder facilitar estas elecciones, la Torá no las obliga a cumplir ciertos mandamientos sujetos a un tiempo definido. esto es porque las responsabilidades principales de una mujer casada ( especialmente si tiene hijos), son sus familias y hogares y si tuvieran otras responsabilidades sobre sus cabezas injustamente las pondría bajo presión. Aquello que es requerido que las mujeres hagan es algo tan criticamente importante para poder garantizar la eternidad del pueblo judío, que sobrepasa la obligación de cumplir con mitzvot sujetas al tiempo.
Debido a que a los hombres les corresponde refinarse a si mismos frente al mundo externo, el judaismo supone que es probable que a traves de su interacción con el mundo externo, se aparten de sus verdaderos objetivos espirituales. por eso los mandamientos que están sujetos al tiempo y que gobiernan el comportamiento y el tiempo del hombre, les enseñan cada mañana al despertarse que su principal prioridad es la de consagrar su corazón y mente para servir a Di-s durante el resto del día. Esto previene que el hombre sea capturado por el comer, trabajar, o ser egocentrista, lo cual lo llevaría a ver el mundo secular como un fin en si mismo.
Ya que las mujeres deben realizarse desarrollándose en formas internas, sus mentes no deben ser apartadas a través de distracciones externas, así como los hombres, para poder enfocarse en su relación con Di-s. Existe una suposición de que las mujeres se encuentran innatamente mucho más enfocadas en sus estados internos de lo que los hombres lo están, y que las mujeres están más concientes de las necesidades de los otros. Debido a esto, su terreno de realización personal les permite tener que cumplir menos rituales. Esto es porque la Torá asume que las mujeres utilizarán su biná para poder dar de ellas mismas hacia los otros, en vez de ser distraidas por el mundo externo.
Así, por ejemplo, cuando cada mañana la familia se despierta, inmediatamente la mujer comienza a ocuparse de las necesidades de los otros, si tiene niños pequeños, lo primero que hará es darle de comer al bebe, preparar el desayuno para otros niños y mandarlos a la escuela; si le fuera exigido asistir tempranamente en la mañana a un minian, sería contraproductivo para el mantenimiento de la familia. Su prioridad esencial es la de imitar a Di-s a traves de atender a sus hijos, una vez que esto ha sido realizado, su atención debe de estar directamente enfocada a Di-s. si ella estuviera obligada a cumplir las mitzvot sujetas a tiempo definido, continuamente interferirían en su capacidad de ocuparse de las necesidades de su familia, las cuales son principales (Avudraham).
Las mujeres no están obligadas a asistir a los rezos en la sinagoga; sin embargo aquellas mujeres que no afectarían las necesidades de sus familias son alentadas a desarrollar su conexión con Di-s a través de rezar diariamente, incluyendo el asistir a la sinagoga si así lo desean. También deben de tratar de dar su tiempo para dar caridad y ocuparse de los otros; por ejemplo si tienen ingresos pueden dar el diez por ciento de ellos a gente necesitada, pueden voluntarizar su tiempo libre o el profesional para aquellos que necesitan ayuda o demostrarles preocupación y consuelo. Adicionalmente las mujeres son incitadas a estudiar Torá de la manera que les sea más relevante para ellas.

Parashá Lej Lejá - (Ve para tí). 11 Jeshván 5773 (27 de Octubre de 2012).¿Por qué Abraham?

¿Por qué eligió D-s a Abraham?, ¿Cuál fue su mérito?, ¿Cuál fue la razón por la cual recayeron sobre él las bendiciones escritas por la Torá?
“Haré de ti una nación grande, te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y tu serás una bendición y bendeciré a los que te bendijesen y al que te maldijere, yo lo maldeciré y serán bendecidas todas las familias de la tierra (10:5.6.8)
¿Por qué la Torá no nos relata nada de su vida antes de ser elegido por D-s?, ¿Por qué no nos ofrece detalle alguno de sus actos, de su carácter, de sus pensamientos?, ¿Por qué no nos participa lo sucedido con él en el “horno de Casdim”?
La respuesta es simple y conveniente:
La elección de Abraham no es una recompensa por hechos realizados en el pasado. El elegido por D-s para ser padre de una nación comprometida con el ideal divino debe probarse a sí mismo y ante D-s día a día, para poner en claro que su elección fue justa y ... “encontraste su corazón fiel a ti”, fue pronunciado después del acto de la elección y no antes.
La solución no está en el pasado de Abraham, sino en su futuro y en el futuro de sus descendencias.

- Brit Ben Habetarim – El pacto entre D-s y Abraham
Abraham tiene setenta y ochos años de edad. D-s le promete que le dará la tierra a él y a su descendencia.
Abraham dijo: “Señor ¿Cómo sabré que heredaré la tierra de Canaán? ¿Qué sucederá si mis hijos pecan y los castigas como hiciste con la generación del diluvio y de la división de los pueblos?
D-s le contestó: “No temas”
¿Con qué mérito quedarán mis hijos en Eretz Israel? – insistió el patriarca – gracias a los holocaustos – contestó el Eterno.
- Por favor D-s – rogó Abraham – dame una señal.
En esa época la gente cerraba un trato cortando animales en trozos y caminando entre los pedazos. Esta era una forma de promesa y juramento que significaba: “si no cumplo con mi parte del trato, merezco ser cortado en trozos como estos animales”.
D-s ordenó a Abraham: “Toma para mí tres novillas, tres cabras, tres carneros, un palomo y una paloma”.
Abraham así lo hizo, luego cortó los animales por la mitad, excepto las aves, ya que el Eterno así lo ordenó.
Abraham dispuso los trozos en dos filas y las ves en el medio; entonces, poderosas aves de rapiña se lanzaron sobre ellos para devorarlos y Abraham los espantó. De esta manera se selló el pacto entre D-s y Abraham que aseguraba la entrega de la tierra de Israel a la descendencia de Abraham.
Los Rabinos profundizan en este episodio bíblico y preguntan: “si la intención del Todopoderoso era sellar un pacto con Abraham y su descendencia, habría sido suficiente un solo animal ¿Por qué D-s ordenó que colocara cuatro clases de animales y tres de cada una y por qué ordenó no cortar las aves en trozos?”
Explican los sabios: “Tres novillos insinúan el Reinado de Babilonia que tuvo tres reyes, Nebujadnetzar, Evil Merudaj y Bidshatzar. Las tres cabras representan a Grecia, que en su tiempo reinó sobre tres puntos en el mundo: oeste, norte y sur y los tres carneros se refieren al imperio de Medea y sus gobernantes, Coresh, Dariavesh y Ajaverosh. El palomo y la paloma recuerdan a los países de Edom. Todos estos reinados y personajes tuvieron un rol importante en la historia del pueblo judío y como nuestro pueblo se asemeja a una paloma. D-s ordenó no partirla”.
Cuando el sol estaba por ponerse, un sueño profundo cayó sobre Abraham, quién sintió un sombrío temor. D-s predijo a Abraham: “Tu descendencia será peregrinada en tierra extraña; los harán servir y los martirizarán durante cuatrocientos años”. Rashi aclara: “desde que nació Itzjak, hijo de Abraham, hasta que salieron los hebreos de Egipto transcurrieron 400 años”. Como Itzjak tenía 60 años cuando nació Iaakov, y Iaakov descendió a Egipto dijo: “Los días que he vivido son 130 años” y en Egipto estuvieron 210 años... Nos da un total de 190 años. Kehat estaba entre los que descendieron a Egipto. Hagamos el cálculo de los años de Kehat y de su hijo Amram y los 80 de su hijo Moisés que tenía esa edad cuando salieron de Egipto, tenemos 350, de lo cual hay que descontar todos los años que vivió Kehat después del nacimiento de Amram y los que vivió Amram después del nacimiento de Moshé.
Largo será el camino a la tierra prometida, tus hijos irán al destierro – le vaticinó el Eterno – serán esclavos en Egipto y sufrirán penurias, pero castigaré a aquellos que los opriman y los judíos partirán de Egipto con una gran fortuna y retornarán a Eretz Canaán y la heredarán.
¿Por qué eligió D-s a Abraham?, ¿Cuál fue su mérito?, ¿Cuál fue la razón por la cual recayeron sobre él las bendiciones escritas por la Torá?
“Haré de ti una nación grande, te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y tu serás una bendición y bendeciré a los que te bendijesen y al que te maldijere, yo lo maldeciré y serán bendecidas todas las familias de la tierra (10:5.6.8)
¿Por qué la Torá no nos relata nada de su vida antes de ser elegido por D-s?, ¿Por qué no nos ofrece detalle alguno de sus actos, de su carácter, de sus pensamientos?, ¿Por qué no nos participa lo sucedido con él en el “horno de Casdim”?
La respuesta es simple y conveniente:
La elección de Abraham no es una recompensa por hechos realizados en el pasado. El elegido por D-s para ser padre de una nación comprometida con el ideal divino debe probarse a sí mismo y ante D-s día a día, para poner en claro que su elección fue justa y ... “encontraste su corazón fiel a ti”, fue pronunciado después del acto de la elección y no antes.
La solución no está en el pasado de Abraham, sino en su futuro y en el futuro de sus descendencias.

- Brit Ben Habetarim – El pacto entre D-s y Abraham
Abraham tiene setenta y ochos años de edad. D-s le promete que le dará la tierra a él y a su descendencia.
Abraham dijo: “Señor ¿Cómo sabré que heredaré la tierra de Canaán? ¿Qué sucederá si mis hijos pecan y los castigas como hiciste con la generación del diluvio y de la división de los pueblos?
D-s le contestó: “No temas”
¿Con qué mérito quedarán mis hijos en Eretz Israel? – insistió el patriarca – gracias a los holocaustos – contestó el Eterno.
- Por favor D-s – rogó Abraham – dame una señal.
En esa época la gente cerraba un trato cortando animales en trozos y caminando entre los pedazos. Esta era una forma de promesa y juramento que significaba: “si no cumplo con mi parte del trato, merezco ser cortado en trozos como estos animales”.
D-s ordenó a Abraham: “Toma para mí tres novillas, tres cabras, tres carneros, un palomo y una paloma”.
Abraham así lo hizo, luego cortó los animales por la mitad, excepto las aves, ya que el Eterno así lo ordenó.
Abraham dispuso los trozos en dos filas y las ves en el medio; entonces, poderosas aves de rapiña se lanzaron sobre ellos para devorarlos y Abraham los espantó. De esta manera se selló el pacto entre D-s y Abraham que aseguraba la entrega de la tierra de Israel a la descendencia de Abraham.
Los Rabinos profundizan en este episodio bíblico y preguntan: “si la intención del Todopoderoso era sellar un pacto con Abraham y su descendencia, habría sido suficiente un solo animal ¿Por qué D-s ordenó que colocara cuatro clases de animales y tres de cada una y por qué ordenó no cortar las aves en trozos?”
Explican los sabios: “Tres novillos insinúan el Reinado de Babilonia que tuvo tres reyes, Nebujadnetzar, Evil Merudaj y Bidshatzar. Las tres cabras representan a Grecia, que en su tiempo reinó sobre tres puntos en el mundo: oeste, norte y sur y los tres carneros se refieren al imperio de Medea y sus gobernantes, Coresh, Dariavesh y Ajaverosh. El palomo y la paloma recuerdan a los países de Edom. Todos estos reinados y personajes tuvieron un rol importante en la historia del pueblo judío y como nuestro pueblo se asemeja a una paloma. D-s ordenó no partirla”.
Cuando el sol estaba por ponerse, un sueño profundo cayó sobre Abraham, quién sintió un sombrío temor. D-s predijo a Abraham: “Tu descendencia será peregrinada en tierra extraña; los harán servir y los martirizarán durante cuatrocientos años”. Rashi aclara: “desde que nació Itzjak, hijo de Abraham, hasta que salieron los hebreos de Egipto transcurrieron 400 años”. Como Itzjak tenía 60 años cuando nació Iaakov, y Iaakov descendió a Egipto dijo: “Los días que he vivido son 130 años” y en Egipto estuvieron 210 años... Nos da un total de 190 años. Kehat estaba entre los que descendieron a Egipto. Hagamos el cálculo de los años de Kehat y de su hijo Amram y los 80 de su hijo Moisés que tenía esa edad cuando salieron de Egipto, tenemos 350, de lo cual hay que descontar todos los años que vivió Kehat después del nacimiento de Amram y los que vivió Amram después del nacimiento de Moshé.
Largo será el camino a la tierra prometida, tus hijos irán al destierro – le vaticinó el Eterno – serán esclavos en Egipto y sufrirán penurias, pero castigaré a aquellos que los opriman y los judíos partirán de Egipto con una gran fortuna y retornarán a Eretz Canaán y la heredarán.


jueves, 18 de octubre de 2012

HISTORIAS PARA CONTAR EN SHABAT (XVI): "El Extraño Caso del Hombre Muerto"

El Talmud relata que Rabí Akiva entró una vez en el bosque para apartarse y meditar palabras de Torá, cuando de repente oyó un susurro extraño en la distancia. Parecía un animal grande acercándose. Alzó su mirada y vio algo aterrador: parecía un ser humano quemado, que corría como un loco, resoplando y mirando fijamente hacia adelante con un montón de madera en su hombro.
Rabí Akiva comprendió que algo verdaderamente raro estaba pasando. Le ordenó al hombre que se detuviera y le pidió que le explicara quién era y qué estaba haciendo.
Al principio el hombre fue renuente; tenía prisa y no tenía tiempo, pero finalmente la santidad de Rabí Akiva prevaleció y habló.
"No soy una persona viva" gimió asustadizamente, "soy un ser humano muerto castigado por sus pecados. Mi condena es que todas las mañanas mi alma se encarna en este cuerpo quemado y debo cortar madera, hacer un fuego grande y finalmente meterme en las llamas y quemarme hasta morir"
"¿Qué hizo para merecer semejante castigo extraño y doloroso?" le preguntó Rabí Akiva.
"Entre otras cosas, yo recolectaba impuestos" - contestó. "Yo favorecería a los ricos y asesinaba a los pobres".
"¿Hay algo que puede hacerse para ayudar"? Rabí Akiva preguntó.
"Sí", contestó. "Oí del otro lado de la cortina que separa el infierno del cielo, que si tengo un hijo y él reza el Kadish por mí, disminuirá mi castigo. Pero no se si lo tengo. Hace años, cuando morí, mi esposa estaba embarazada. Quién sabe lo que pasó. Y aunque así fuera, ¿quién iba a educar al muchacho? No tengo ningún amigo en el mundo. Por favor debo irme"
En ese momento Rabí Akiva asumió el proyecto. Preguntó al hombre su nombre y el nombre de su esposa y dirección de su casa y entonces le permitió escaparse para ejecutar su espantosa sentencia.
Al otro día, Rabí Akiva empezó su búsqueda. Parece que no había mucha gente que el difunto dejó sin lastimar y cuando Rabí Akiva mencionaba al hombre, o el nombre de su esposa, contestaban con un montón de maldiciones antes de darle las indicaciones.
Rabí Akiva encontró la casa. De hecho, la esposa del hombre había tenido un hijo pero era peor de lo que Rabí Akiva imaginó.

El muchacho era un salvaje; gritaba, tiraba piedras y maldecía a todos los que pasaban pero Rabí Akiva le dio unos dulces y ganó su confianza. Descubrió que el niño, además de ser analfabeto, también estaba incircunciso.
Rabí Akiva lo convenció que se hiciera la circuncisión e incluso empezara a aprender el Alef Bet.
Pero después de días de esfuerzo, a pesar que Rabí Akiva era el mejor maestro del mundo, el niño no aprendió nada; tenía una cabeza de piedra.
Pero Rabí Akiva no se rindió. Utilizó el arma más potente de todas; la Plegaria.
Ayunó durante cuarenta días; comiendo sólo pan y agua después del ocaso, y constantemente oraba a Di-s para que Él abriera la mente del muchacho… ¡y funcionó!. Una voz celestial anunció "Rabí Akiva, ve a enseñarle"
Le enseñó a leer la Torá y cómo rezar hasta que pudiera estar de pie ante la congregación y conducir la Plegaria.
Esa noche el hombre muerto se apareció a Rabí Akiva en un sueño y dijo. "Que Di-s lo bendiga y lo fortalezca así como usted me confortó y me salvó del juicio del infierno"
Ésta es una historia verdaderamente rara, sobre todo cuando recordamos que Rabí Akiva era el más grande y él 'desperdició' cientos de horas para salvar a un asesino.
La razón por la que lo hizo que es porque sabía del gran valor del alma judía. Como el propio Rabí Akiva dijo "El Amarás a tu prójimo como a 'ti mismo' contiene toda la Torá".

Parashá Noaj - (Noaj). 4 Jeshván 5773 (20 de Octubre de 2012).¿Fue Noaj un Tzadik?

"Estas son las generaciones de Noaj. Noaj fue un hombre justo. Él fue un hombre íntegro en su generación".
La historia de Noaj es bien conocida, pero aún así Noaj es una personalidad difícil de comprender. ¿Cuál fue la naturaleza de la rectitud de Noaj? La descripción de Noaj como un hombre recto e íntegro en su generación, suena como un cumplido ambiguo. ¿Por qué la limitación "en su generación"? Rashí trae dos opiniones.
"En su generación: Por un lado hay sabios que lo explican positivamente: ciertamente si él hubiese vivido en una generación de tzadikim (personas justas) hubiese sido más justo. Mientras que por otro lado, hay quienes lo explican negativamente: si él hubiese estado en la generación de Abraham, no hubiese valido nada" (Rashí).
Una opinión dice que si Noaj hubiese vivido en una generación más recta, él hubiese sido aún más recto. De acuerdo a la otra opinión, sólo en su generación fue Noaj considerado recto; si él hubiese vivido en una generación más recta, hubiese sido considerado "nada". Nosotros vemos aquí una falta de simetría en el versículo: Parece que Rashí muestra los dos polos - la generación recta, por un lado y por otro lado, la generación de Abraham. Ahora, ¿no pudo la generación de Abraham haber servido como modelo para ambos?
Volvamos a la generación de Noaj. En función de entender la rectitud de Noaj, primero debemos entender a la generación en la que él vivió.
"Y fue que cuando los hombres comenzaron a multiplicarse en la faz de la tierra e hijas nacieron a ellos. Vieron los hijos de Elokim a las hijas del hombre que eran bonitas; y tomaron esposas para ellos de todas las que preferían…La tierra se pervirtió ante D'os, y se llenó la tierra de violencia. Y D'os miró sobre la tierra, y he aquí que estaba corrupta; pues toda carne pervirtió su camino sobre la tierra. Y D'os dijo a Noaj, el final de toda carne ha llegado ante Mí; porque la tierra se llenó de violencia, por causa de ellos; y es por eso que Yo los destruiré con la tierra" (6:1,2,11,12).
Los términos con que la Torá describe a la generación de Noaj, incluyen corrupción, perversión y robo. Es dada una descripción de hombres poderosos que tomaban a cualquier mujer que deseaban. De hecho, esto parece adecuarse a la descripción de perversión, la cual tiene matices de abusos sexuales y de propiedad. Es una generación en donde los límites morales han caído. La misma fábrica de la sociedad, su compromiso social, es inexistente. En este caso, ¿cuál fue la naturaleza de la rectitud de Noaj?
Aparentemente, Noaj no tomó parte del libertinaje y el robo de su generación. Noaj no hizo nada malo. Por otro lado, no lo encontramos haciendo buenos actos. De alguna manera, Noaj es como una isla - ni daña a otros ni ayuda a otros. Esta es la grandeza de Noaj, así como la tragedia de Noaj.
El Zohar cuenta una conversación entre Noaj y D'os que tomó lugar después del diluvio:
"¿Qué es lo que D'os le contestó a Noaj cuando él dejó el arca y vio el mundo destruido? Él (Noaj) comenzó a llorar ante D'os y dijo: "Señor del universo, Tu eres llamado misericordioso. Tu tendrías que haber sido misericordioso con Tu creación". D'os le respondió diciendo: "Tu eres un pastor tonto. Ahora dices eso! ¿Por qué no has dicho esto en el momento que Yo te dije que veía que eras recto en tu generación, o luego cuando Yo dije que traería un diluvio sobre las personas, o luego cuando ordené construir un arca?
Permanentemente iba demorándome y dije: "¿Cuándo es que él (Noaj) pedirá misericordia para el mundo?"…Y ahora que el mundo está destruido, tu abres la boca para llorar frente a Mí y suplicarme?" (Zohar Hashmatot, edición Margaliot Bereshit 254b).
Noaj le preguntó a D'os por qué Él no tuvo misericordia. D'os le responde llamándolo un "tonto pastor". Como líder de su generación, como pastor, Noaj tenía responsabilidades hacia su rebaño. A él se le ordenó construir el arca, pero no pudo salvar a ninguna persona. Su liderazgo puede ser comparado a un pastor que ve que su rebaño se desvía del camino correcto, deambulando en las proximidades de los peligrosos lobos, y entiende que las ovejas merecen ser devoradas por haberse desviado del camino. D'os lo llama un "tonto pastor". Noaj fue culpable de "negligencia profesional".
El Zohar continúa:
"Rabí Iojanán dijo: "Vengan y vean la diferencia entre los justos judíos después de Noaj y Noaj. Noaj no defendió a su generación, ni rezó por ellos, como hizo Abraham. Cuando D'os le dijo a Abraham que el clamor de Sodoma y Gomorra era mucho, inmediatamente Abraham comenzó a rezar ante D'os hasta que le pidió, que si eran encontradas diez personas justas en las ciudades, perdonase a toda la ciudad por el mérito de ellas. Abraham pensó que en la ciudad en donde estaba Lot, su mujer e hijos, habría diez justos. Es por eso que Abraham no rezó más. Posteriormente, vino Moshé, rezó y protegió a su generación cuando D'os le dijo: "Ellos se han apartado rápidamente del camino que Yo les ordené ir".
Inmediatamente Moshé se paró y rezó…Está dicho que Moshé no lo dejó a D'os en paz hasta ofrecerle voluntariamente su alma en este mundo y en el venidero, por el pueblo…Rabí Iehoshúa dijo: "¿Qué estaba pensando Noaj que no pidió misericordia por su generación?" Él se dijo a sí mismo: "quizás no me escaparé". El siguiente gran líder religioso fue Abraham. Cuando se enfrentó con los actos horribles de las ciudades de Sodoma y Gomorra, Abraham le suplica a D'os que no mate a los justos junto con los malvados.
Noaj nunca tuvo un diálogo similar a éste con D'os.
Moshé fue aún más allá. Después de que los judíos cometieron el terrible pecado de hacer idolatría con el becerro de oro, D'os deseaba destruir a todo el pueblo. A pesar de la culpabilidad del pueblo, Moshé le suplicó a D'os, refutándoLe: ¿Qué se puede esperar de una nación que recién ha salido de Egipto y no ha podido aún desarrollar su espiritualidad?
En el Zohar se lo denomina a Moshé como un "pastor fiel". A pesar de la culpabilidad del pueblo, Moshé discutió con D'os. Él tuvo, incluso, la audacia de decirle a D'os que si iba a destruir a todo el pueblo, entonces: "destrúyeme a mí también".
Noaj acepta el decreto de D'os. Si las personas son culpables, no hay discusión. Abraham intentó discutir para poder salvar algunas de las personas de la ciudad y en el mejor de los casos, para salvar, quizás, a la ciudad por mérito de los diez justos (que él estaba seguro que se podía encontrar). Moshé estaba preparado a sacrificarse a sí mismo en función de salvar a la nación, a pesar de su culpabilidad indiscutida. Imaginen qué hubiese pasado si Noaj se negaba a entrar al arca; eso es seguramente lo que hubiese hecho Moshé.
De acuerdo con la Torá, Noaj tardó 120 años en construir el arca, y aún en todo ese tiempo, ninguna persona fue influenciada por esta gran personalidad religiosa. En una palabra: Noaj fue una isla. El nombre "Noaj" significa confortable, y verdaderamente, Noaj fue confortable. Él estaba cómodo y auto satisfecho en su propia rectitud. La triste verdad es que Noaj era un misántropo espiritual.
Es fascinante que la siguiente persona que vemos en la Torá en un arca es Moshé.
"Fue un hombre de la casa de Leví y desposó a la hija de Leví. Quedó encinta la mujer y dio a luz un hijo. Vio que era hermoso y ella lo escondió durante tres meses. Pero no pudo ella esconderlo más y tomó para él un arca de papiro y la recubrió con betún y con brea, puso en ella al niño y la depositó entre los juncos, en la ribera del río. Y se apostó su hermana, a lo lejos, para saber qué le sería hecho a él. Mas descendió la hija de Paró para lavarse en el río. Ella divisó el arca entre los juncos, mandó a su sierva y la recogió" (Shemot -Éxodo- 2:1-5).
En el hecho de que el niño Moshé flotaba en el arca, en el Río Nilo, nos muestra, de alguna manera, que él estaba destinado a comenzar su misión donde Noaj finalizó la suya. Toda la carrera de Moshé fue completamente de autosacrificio por su rebaño. Todos sus 120 años fueron dedicados a este único propósito, quizás en función de rectificar el fracaso deNoaj durante el período de 120 años que le llevó construir el arca. Moshé fue, verdaderamente, el "fiel pastor", y el Arizal explica la conexión entre Noaj y Moshé en los siguientes términos: Moshé completó la función no realizada por Noaj. Esta idea nace de un versículo de Ieshaiau:
"Porque estas son como las aguas de Noaj para Mí; porque así como Yo he jurado que las aguas de Noaj no pasarán más por arriba de la tierra, también he jurado que no estaré más enojado contigo, ni te reprenderé" (Ieshaiau 54:9).
El Zohar explica el término "aguas de Noaj":
"R. Iosé dijo: 'Está escrito: "Porque estas son como las aguas de Noaj para Mí". (54:9) ¿Por qué tenemos aquí la expresión "aguas de Noaj" y no "aguas del diluvio"? La razón es que cuando la humanidad peca y hay un hombre justo en el mundo, D'os habla con él en función de que él rece por ella y obtenga el perdón. D'os, primero le promete salvarlo a él solo y destruir al resto. Ahora, lo correcto sería que el justo se olvidara de sí mismo, en estos momentos, y defendiera la causa de todo el mundo para apaciguar la furia de D'os en contra de ellos, así como hizo Moshé cuando Israel pecó. Sin embargo, cuando D'os le dijo a Noaj: "El final de toda carne ha llegado ante Mí", Noaj respondió: "Y qué Tu me harás a mí?", a lo que D'os respondió: "Yo estableceré mi pacto contigo, hazte un arca de madera". Y Noaj no rezó por el mundo, y las aguas bajaron y destruyeron a la humanidad, y es por eso que son llamadas "las aguas de Noaj" (Zohar, Vaikrá, sección 3, página 15a).
El Zohar acusa a Noaj por las aguas que cayeron, con el término hebreo "Mei Noaj". Conversamente, Moshé ejemplifica al sirviente fiel, en no otro caso más valiente que en el que ofrece su propia vida por su pueblo:
"Y ahora, si has de perdonar su pecado…y si no, bórrame ahora de Tu libro, el que has escrito". El término hebreo para la palabra "bórrame" es "mejeni" - las mismas letras que componen las palabras "mei Noaj"! Es por eso que el Arizal acentúa que en el momento que Moshé reza y pronuncia la palabra "mejeni", el desliz espiritual de Noaj es remediado" (Arizal Shar Pesukim Bereshit Drush 4).
Después de que Noaj deja el arca, el ve un holocausto. Él es un sobreviviente. ¿Cómo Noaj se las arregló? La Torá nos cuenta que una de las primeras cosas que hizo Noaj fue plantar un viñedo y embriagarse con sus frutos.
"Inició Noaj - labrador de la tierra - y plantó un viñedo. Bebió del vino y se embriagó y se desnudó en el interior de su tienda" (9:20-21).
Noaj no pudo aguantar la enormidad de la destrucción que estaba presenciando. Quizás percibió su propio fracaso - que su pasividad lo llevó a la destrucción de una civilización entera.
La Torá cuenta que Jam, el hijo de Noaj, descubrió la desnudez de Noaj mientras que su padre estaba embriagado:
"Vio Jam - padre de Quenahan - la desnudez de su padre y se lo dijo a sus dos hermanos, afuera. Pero Shem y Iéfet tomaron el manto y lo pusieron sobre los hombros de ambos; anduvieron hacia atrás y cubrieron la desnudez de su padre. Vueltos sus rostros, la desnudez de su padre no vieron. Se despertó Noaj de su vino y supo lo que le hizo su hijo, el pequeño" (9:22-24).
Los rabinos tienen dos opiniones sobre lo que realmente pasó.
"Rab y Shemuel (difieren), uno mantiene que él castró a Noaj, mientras que el otro dice que él se abusó sexualmente de Noaj" (Sanhedrín 70a).
De acuerdo a una autoridad, Jam violó a su padre; de acuerdo a la segunda, él castró a su padre. Lo que estas dos opiniones tienen en común es la increíble furia de Jam hacia Noaj. Consideremos la visión del mundo que tenía Jam: Él estaba envuelto en una cultura de violencia, robo y libertinaje sexual. La pasividad de su padre causó la destrucción del mundo de Jam. Las opiniones Talmúdicas que dicen que Jam violó a su padre, o que lo castró, parecen ser una expresión de despreció por esa pasividad. Sin embargo, los hijos de Noaj fueron salvados del diluvio, no por mérito propio, sino por el mérito de su padre. Parecería que Noaj incluso fracasó en la educación de sus propios hijos. La pasividad de Noaj, su desnudez, son obvias en todas sus relaciones, incluyendo la relación entre él y Jam.
Noaj vivió más de 300 años después del diluvio, engendrando hijos, presenciando el nacimiento de numerosos descendientes, incontables generaciones futuras. ¿Qué mensaje Noaj les transmitió a sus descendientes? Otra vez, parece que Noaj se quedó pasivo; sin nada que decir, como si el resto de su vida concluyó con esta embriaguez.
"Y toda la tierra era un solo idioma y pocas palabras. Ocurrió que al emigrar desde el este, encontraron un valle de la tierra de Shinar y se asentaron allí. Dijeron el uno al otro: vamos, hagamos ladrillos y cozámoslos al fuego. Les sirvió el ladrillo por piedra y el betún por argamasa. Dijeron: vamos, edifiquemos para nosotros una ciudad y una torre con su cúspide en los cielos y nos haremos de un nombre, no sea que nos dispersemos sobre la faz de toda la tierra. Descendió D'os para observar la ciudad y la torre que habían construido los hijos del hombre. Dijo D'os: He aquí que son un solo pueblo y un solo idioma tienen todos y éste es el comienzo de su obra y ahora ¿no les será vedado nada de lo que se han propuesto hacer?".
En la torre de Babel, todos los pueblos del mundo estaban juntos. Los sabios nos dicen que Noaj todavía vivía:
"Encontramos que Noaj vivió diez años después de la dispersión (que resultó de la torre de Babel)" .
Noaj todavía vivía, pero estaba en silencio. Esta fue la tragedia de Noaj. No sólo fue a su generación que no intentó proteger y educar, sino que sus propios hijos y nietos fueron privados de la influencia de este hombre "justo". Nosotros sólo podemos imaginar el liderazgo que Noaj podría haber llevado a cabo, las ideas que hubiese podido compartir con las futuras generaciones, el valor y el afán religioso que él podría haber enseñado a la generación posterior al diluvio. Pero la tradición no recuerda nada.
Aparte de Noaj, estuvo presente otro individuo prominente en la Torre. Su nombre fue Abraham.
"Nosotros encontramos que Noaj vivió diez años después de la dispersión, Abraham tenía 48 años en el momento de la dispersión" (Seder Olam cap.1).
Estos dos gigantes espirituales se encontraron en la Torre, en la cual - la Torá dice - todas las personas del mundo se juntaron. Noaj no tenía nada que compartir con Abraham en ese momento, en ese lugar. Toda la grandeza que Abraham alcanzaría, sería sin la tutela de Noaj. Algunos comentaristas ven a este encuentro de Noaj con Abraham como un momento crítico en potencia, en la historia de la humanidad. La Torá nos insinúa esto:
"Descendió D'os para observar la ciudad y la torre que habían construido los hijos del hombre. Dijo D'os: He aquí que son un solo pueblo y un solo idioma tienen todos y éste es el comienzo de su obra y ahora ¿no les será vedado nada de lo que se han propuesto hacer?!" (11:5-6).
Un espíritu de unidad ha arrasado al mundo (ver comentarios de Alshej 11:1). Noaj estaba allí con experiencia, y Abraham estaba allí con su idealismo. El tiempo y el lugar estaban en su punto ideal para un renacimiento religioso. Si estos líderes hubieran unido fuerzas, el mundo se hubiese elevado y salvado. Ellos hubiesen alcanzado el cielo sin necesidad de una torre. Pero ala, Noaj estaba en silencio. Abraham tenía que comenzar de nuevo, solo.
Rashí se refiere exactamente a ese momento, cuando comenta el versículo: "Noaj fue un gran hombre en su generación". Nosotros notamos la falta de simetría en el comentario de Rashí:
"Hay quienes lo explican positivamente: ciertamente si hubiese él vivido en una generación de tzadikim (personas justas) hubiese sido más justo. Otros lo explican negativamente: si hubiese estado él en la generación de Abraham, no hubiese valido nada".
La fuente talmúdica que Rashí trae no hace mención de Abraham:
"Estas son las generaciones de Noaj: Noaj fue un hombre justo, y perfecto en su generación. R. Iojanán dijo: En su generación, pero no en otra generación. Resh Lakish sostenía: (Aún) en su generación - cuánto más en generación" (Sanhedrín 108a).
El Midrash también subraya la rectitud de Noaj:
"R. Iehudá y R. Nejemiá difieren. R. Iehudá dijo: Sólo en su generación fue él un hombre recto (en comparación); si él hubiese florecido en la generación de Moshé o Shemuel, él no hubiese sido llamado justo: en la calle de los totalmente ciegos, el hombre con un solo ojo tiene claridad, y el niño es llamado erudito. Es como un hombre que tenía una bodega, abrió un barril de vino y lo encontró hecho vinagre, abrió otro y lo encontró hecho vinagre; sin embargo, al tercero lo encontró volviéndose agrio. "Se está volviendo", le dijeron las personas. "Acaso, esto es mejor? - respondió él. Similarmente, EN SU GENERACIÓN él fue un hombre justo.
R. Nejemiá dijo: si el fue recto aún en su generación, cuánto más (si hubiese vivido) en el tiempo de Moshé" (Midrash Rabá - Génesis 30:9).
La referencia a Moshé está entendida: Moshé tuvo éxito donde Noaj fracasó. Moshé personificó el liderazgo - responsabilidad hasta el punto del autosacrificio.
Pero, ¿por qué se eligió a Shemuel entre todos los profetas? Shemuel fue el que ungió a David. Si Noaj no podía liderar como Moshé lo hizo, él tendría que haber, por lo menos, asumido un roll auxiliar y ungir a Abraham. Pero Noaj nunca se comunicó con Abraham, ni con ninguno de sus descendientes.
Cuando Rashí interpreta el pasaje del Talmud, parece extraño que ignore los ejemplos usados tanto en este pasaje como en el Midrash, en favor de su propio ejemplo - nombrando a Abraham. Obviamente, este sutil cambio es la manera en que Rashí nos transmite una importante enseñanza: Rashí ilustra que los dos pasajes no están en conflicto. Los dos ejemplos que Rashí usa no son contradictorios; ambos polos son verdad y coexisten.
Si Noaj hubiese vivido en una generación más grandiosa, él hubiese sido más grandioso; y si hubiese vivido en la generación de Abraham, no hubiese tenido valor alguno. Sin embargo, Noaj vivió en la generación de Abraham y, verdaderamente, no tuvo valor alguno. La imagen de Noaj que quedó para la posteridad es la de un hombre recto, calmo en la faz de las aguas turbulentas, soportando una presión social increíble. Noaj estaba solo, flotando en su arca/isla, no formando relaciones, no haciendo cambios. Solo, en silencio.
Rab Ari Kahn

jueves, 11 de octubre de 2012

Parashá Bereshit פרשת בראשית (En el principio). 27 Tishri 5773 (13 de Octubre de 2012)

Parasha Bereshit - No es bueno que el hombre esté solo



D-s hizo caer un profundo sopor sobre el hombre y este se durmió.. Entonces tomó una de sus costillas y cerró con carne el lugar de donde había sido extraída para que Adam, al despertar, no viese el pedazo extraído con el cual había sido creada la mujer y no la despreciara por ello. El Señor hizo a la mujer de la costilla del hombre.
Rabí Ieoshua explica lo siguiente:, en nombre de Rabí Levy: “El Altísimo sospesó las diferentes posibilidades en cuanto que miembro utilizar para la creación de la mujer. No quiso utilizar ningún miembro de la cabeza, ya que eso haría que la mujer fuese orgullosa, esto es, llevaría erguida la cabeza. Tampoco quiso utilizar ninguna parte del ojo, para que la mujer no deseara mirarlo todo. No el oído, para que no quisiera escucharlo todo. Ni la boca, porque eso la haría hablar demasiado. Ni el corazón porque sería envidiosa. Ni de la mano porque tomaría todo lo que estuviese a su alcance. Ni de los pies, pues estaría correteando todo el tiempo.
Por eso, D-s prefirió crear a la mujer de un miembro oculto a la vista, como la costilla,, un miembro tan escondido que ni siquiera se le ve al hombre cuando está desnudo.
Como D-s vio que la mujer no estaría exenta de las características mencionadas, no la creó sino hasta el momento que Adam mismo se lo pidió. Para que este no pudiese quejarse ante Él ni reprocharle nada después.
La mujer fue creada de la décima tercera costilla del hombre, la que se encuentra del lado derecho del cuerpo .
Como había sido creada de un hueso, las mujeres tienen voces sonoras, como si dos huesos entrechocaran, emitiendo sonidos audibles, a diferencia del hombre que proviene de la tierra se golpea o choca contra otro montón, no emite sonido.
Por esta razón es más difícil calmar a una mujer enojada que a un hombre enfadado, ya que se puede echar agua fría un día entero sobre un hueso sin que éste se deshaga. En cambio, si se derrama agua en un trozo de tierra, este se deshace inmediatamente.
Rabí Ieoshua se pregunta: “¿Por qué al nacer un niño varón tiene la cara hacia abajo, hacia la tierra, mientras que las hembras nacen mirando hacia arriba?” Y así contestaron: “Los varones nacen con la cara hacia la tierra porque el primer hombre fue hecho de la tierra y por ello miran en dirección al elemento que fue su origen, mientras que Javá, la primera mujer creada, surgió de Adam mismo. Por ello todas las hembras nacen con la mirada hacia arriba, como si estuviesen buscando la costilla que fue su origen y de la cual fueron creadas.
Adam dijo refiriéndose a Javá: “Esta vez, ella es hueso de mis hueso y carne de mi carne. A ella se la llamará ishá (mujer), porque fue tomada de ish (varón)”.
La mujer de Adam fue creada por D-s, pero desde ese momento el ser humano será creado del vientre de la mujer y el hombre así nacido abandonará en algún momento a su padre y a su madre, también él se unirá a otra mujer y serán una sola carne, porque la esposa es carne de la carne de su marido, hueso de sus huesos, tal y como lo fue Javá de Adam.´
Ambos, hombre y mujer, se encontraban desnudos en un principio, pero no sentía vergüenza. ¿Por qué no se avergonzaban? Porque no conocían el pudor y no distinguía tampoco entre el bien y el mal. Hasta el momento en que el hombre probó el árbol del saber, no sabía distinguir entre el bien y el mal, ni tenía malas intenciones, aún poseía el intelecto necesario para nombrar a las criaturas terrestres. Sólo en el momento en que probó la fruta prohibida, entró en él la posibilidad del mal, de las malas intenciones, ya que podía distinguir entre lo bueno y lo malo.
¿Cuál es el origen de la vergüenza, qué la provoca? La trasgresión, aunada al sentimiento de culpa, provoca en el ser humano la vergüenza.
 
Breshit - Adam y el árbol de la sabiduría en Shabat

¿Qué hubiese pasado si Adam, el primer hombre hubiese comido del árbol de la sabiduría en Shabat?

Escriben los Rabinos que si Adam hubiese tenido paciencia y esperado hasta Shabat, (recuerden que fue creado un viernes pocas horas antes del séptimo día), hubiese recibido el “fruto del árbol de la sabiduría” sin problema alguno.
Porque hemos de saber que hay una diferencia abismal entre la sabiduría que proviene del “Olam Haatzilut” (el mundo de los notables) a la sabiduría que emana de la sabiduría del “Olama Aasía” (el mundo de los hechos), entre la sabidilla que fluye de un descanso espiritual, aquella que brota del movimiento y el bullicio material.
El fruto del árbol de la sabiduría que es ingerido en “Iemot Hajol”, en los días hábiles en un contorno de la vida secular, donde los límites se mezclan, y no hay diferencia entre lo sagrado y lo profano, hace que el bien y el mal se entremezclen y esta mezcla es la razón de todos los problemas que existen en nuestro mundo, los que traen a la muerte física y espiritual.
No sucede este cuando el fruto del árbol de la sabiduría es comido en “SHABAT IOMA DENESHAMATA” (El Shabat día del alma), cuando tenemos dos almas y doble porción de sabiduría que hace la diferencia entre lo sagrado y lo profano, y trae a la vida nuestro medio habitacional y entonces cuando el “árbol de la sabiduría” se convierte en el “etz hajaim” (el árbol de la vida), y es por esa razón queridos amigos, recibimos el sábado mucho antes de la puesta de sol, y si el primer hombre, Adam, se hubiese adelantado y recibido el Shabat con un poco de anticipación, se hubiese salvado del pecado cuya raíz estuvo en “jol” el entorno profano.
¡Lastima que fue tan impaciente!

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