jueves, 13 de septiembre de 2012
Parashá Nitzavim (Presentes) 28 Elul 5772 (15 de Septiembre 2012)
El dialogo comenzo de esta forma: “Rabino, yo se que Ud. no comparte mi postura, pero yo estoy convencido de que no es necesario llevar una vida de observancia de los preceptos para ser un buen judio. Eso esta implicito en el corazon, en los sentimientos de cada uno. Me identifico con D-s, con mi fe, me considero creyente; todo esto es suficiente para considerarme un buen
Podria haber esgrimido una serie de argumentos para refutar su opinion pero me precedieron en el tiempo. No dias ni meses; nada menos que 3310 años, porque la Tora en esta seccion Nitzavim es categorica al respecto: ”Veitbarej bilbavo lemor…”, quien suponga en su corazon que puede vivir un judaismo exento de compromiso, un judaismo que no se expresa en la accion, a esa persona Di-s no aceptara ni disculpara. Si nuestra realidad incluye a Di-s debemos vivir conforme a Sus preceptos; lo contrario es solo un auto-engaño. El cumplir la ley es lo que significa un compromiso real y
domingo, 9 de septiembre de 2012
JAGUIM de TISHRÍ de 5773
Fechas de los JAGUIM del mes de TISHRÍ de 5773
| Rosh Hashaná |
(2)
| Lunes Martes |
17
18
| Septiembre |
2012
| Tishrei |
1
2
|
5773
|
| Iom Kipur | Mieércoles |
25
| Septiembre |
2012
| Tishrei |
10
|
5773
| |
| Sukot (Yamim Tovim) |
(9)
| Lunes Martes |
1
2
| Octubre |
2012
| Tishrei |
15
16
|
5773
|
| Shmini Atzeret | Lunes |
8
| Octubre |
2012
| Tishrei |
22
|
5773
| |
| Simjat Tora | Martes |
9
| Octubre |
2012
| Tishrei |
23
|
5773
|
Todas las festividades comienzan el día anterior antes de la puesta del Sol. Las fechas indicadas son para Jutz Laarets (Fuera de Israel). En caso de tener cualquier tipo de duda (fechas, horarios, etc) por favor CONSULTEN CON SU RABINO
Rosh Hashana: Personalidades. El Rabino Amnon
Hace más de ochocientos años vivía un gran hombre en la ciudad de Maintz. Su
nombre era Rabino Amnon. El Rabino Amnon era un gran erudito y un hombre muy
pío. Amaba y respetaba a los judíos y a los no judíos de la misma manera, y su
nombre era conocido desde lejos. Hasta el Duque de Hessen, el gobernador de la
tierra, admiraba y respetaba al Rabino Amnon por su sabiduría, erudición y
piedad. En muchas ocasiones el Duque lo invitó a su palacio y le consultó sobre
asuntos de Estado.
El Rabino Amnon nunca aceptó ninguna recompensa por sus servicios al Duque o
al Estado. De tiempo en tiempo, sin embargo, el Rabino Amnon le pedía al Duque
que facilitase la posición de los judíos en su tierra, que aboliese algunos de
los decretos y restricciones que existían contra los judíos en ese momento, y en
general que les permitiese vivir en paz y con seguridad. Ese fue el único favor
que el Rabino Amnon le solicitó al Duque, y el Duque nunca rechazó su solicitud.
Así, el Rabino Amnon y sus hermanos vivieron felizmente por muchos años.
Pero los otros hombres de estado del Duque empezaron a tenerle envidia al
Rabino Amnon. El que más le envidiaba era el secretario del Duque, quien no
podía soportar el honor y el respeto que el Rabino Amnon disfrutaba de su señor,
lo que rápidamente se estaba convirtiendo en una gran amistad entre el Duque y
el Rabino. El secretario empezó a buscar maneras y medios para desacreditar al
Rabino Amnon a los ojos del Duque.
Un día el secretario le dijo al Duque:
"Señor, ¿por qué no persuadís al Rabino Amnon a convertirse en cristiano,
como nosotros? Estoy seguro que considerando el honor y los muchos favores que
ha disfrutado de tu generosa mano, gustosamente abandonará su fe y aceptará la
nuestra."
El Duque pensó que no era mala idea. Cuando el Rabino Amnon llegó a su
palacio al día siguiente:
"Mi buen amigo, Rabino Amnon, sé que me has sido leal y devoto por muchos
años. Ahora deseo pedirte un favor personal. Abandona tu fe y conviértete en un
buen cristiano como yo. Si lo hacéis, te convertiré en el hombre más grande de
todo mi Estado; tendrás honor y riquezas como ningún otro hombre, y después de
mí, serás el hombre más poderoso en mi Estado …"
El Rabino Amnon empalideció. Por un momento no pudo encontrar palabras para
contestarle al Duque, pero luego de un rato le dijo:
"¡Oh, ilustre Monarca! Por muchos años te he servido fielmente, y ser judío
no ha disminuido de ningún modo mi lealtad a ti o al Estado. Por el contrario,
mi fe me ordena ser leal y fidelidad a la tierra donde vivo. Estoy listo y
dispuesto a sacrificar todo lo que poseo, hasta mi vida misma, por ti así como
por el Estado. Sin embargo, hay una cosa de la que no puedo separarme y es mi
fe. Estoy obligado por un pacto inquebrantable a mi fe, la fe de mis
antecesores. ¿Quieres que traicione a mi pueblo, a mi D-os? ¿Quisieras a un
hombre a tu servicio que no tiene respeto por su religión, por los vínculos y
lazos que considera más sagrados? Si traiciono a mi D-os, ¿podrías confiar en
que no te traicionaría? De seguro que el Duque no quiere decir eso. ¡El Duque
está bromeando!"
"No, no…" el Duque dijo, aunque sonaba un tanto inseguro, ya que en sus
adentros el Duque estaba impresionado con la respuesta del Rabino Amnon. El
Rabino Amnon esperaba haber resuelto el asunto, pero cuando llegó al palacio al
día siguiente, el Duque repitió su solicitud. El Rabino Amnon se sintió muy
infeliz y empezó a evitar visitar el palacio, a menos que fuese absolutamente
necesario.
Un día el Duque, impaciente con la obstinación del Rabino Amnon, se lo puso
de manera terminante: O se convertía en cristiano o aceptaba las consecuencias.
Presionado para que respondiese de inmediato, el Rabino Amnon finalmente le rogó
al Duque que le diese tres días durante los cuales considerar el asunto. El
Duque se lo otorgó.
Tan pronto como el Rabino Amnon dejó al Duque, se dio cuenta de su grave
pecado. "Querido D-os," pensó, "¿qué he hecho? ¿Me falta fe y coraje que
solicité tres días para pensarlo? ¿Puede haber otra respuesta? ¿Cómo pude
mostrar tal debilidad siquiera por un momento? Oh, gracioso D-os,
perdóname…"
El Rabino Amnon llegó a su hogar con el corazón partido. Se aisló en su
habitación y pasó los tres días siguientes rezando y suplicando, rogándole
perdón a D-os por la debilidad de su corazón que había mostrado por un
momento.
Cuando el Rabino Amnon no llegó al palacio al tercer día, el Duque se enojó
mucho y ordenó a sus hombres que le trajesen al Rabino Amnon encadenado.
El Duque difícilmente reconoció al Rabino Amnon, tanto había cambiado el
venerable hombre en el curso de los últimos tres días. Sin embargo, el Duque
rápidamente hizo un lado cualquier sentimiento de simpatía que pudiese haber
sentido por su amigo de antaño y le dijo con severidad:
"¿Cómo te atreves a desobedecer mi mandato! ¿Por qué no apareciste a tiempo
para darme tu respuesta? Confío por ti que hayáis decidido hacer lo que te dije.
Será malo para ti si no lo haces …"
Aunque el Rabino Amnon era un hombre quebrantado físicamente, pero su
espíritu era tan fuerte como antes.
"Señor," contestó el Rabino Amnon sin temor, "solamente puede haber una
respuesta: ¡seguiré siendo un judío leal mientras respire!"
El Duque estaba fuera de sí de la rabia. "Es ahora algo más que la cuestión
de que te convirtieses en cristiano. Me has desobedecido al no venir
voluntariamente a darme tu respuesta. Por eso debes ser castigado..."
"Señor," dijo el Rabino Amnon, "al solicitar tres días para considerar el
asunto, he pecado gravemente contra mi D-os."
Estas valientes palabras enojaron todavía más al Duque. "Por pecar contra tu
D-os," dijo furioso el Duque, "dejadlo que se vengue Él mismo. Yo te castigaré
por desobedecir MIS órdenes. Tus piernas han pecado contra mí, porque rehusaron
venir ante mí, y por lo tanto serán cortadas!"
Con señales de vida muy débiles, el cuerpo sin piernas del Rabino Amnon fue
enviado de vuelta a su casa, a su adolorida familia. Era el día antes de Rosh
Hashaná. Las noticias sobre la espantosa suerte del Rabino Amnon se extendió
por toda la ciudad. Todos estaban horrorizados y afligidos. Era un Día del
Juicio muy trágico para los judíos de Maintz, quienes se reunieron en
shul a la mañana siguiente.
A pesar de su terrible sufrimiento, el Rabino Amnon recordó que era Rosh
Hashaná, y solicitó que lo llevasen a shul. A su solicitud, fue
colocado al frente del Arca sagrada. Todos los fieles, mujeres, hombres y niños,
sollozaron al ver a su amado Rabino en tal agonía, y nunca se ofrecieron
plegarias más fervientes que ese día de Rosh Hashaná.
Cuando el jazan empezó a recitarla plegaria de musaf, el Rabino
Amnon pidio que hubiese un intervalo mientras ofrecía una plegaria especial a
D-os. El silencio se hizo entre los fieles, y el Rabino Amnon empezó a decir
Unetaneh tokef. La congregación repitió cada palabra y sus corazones se
elevaron a D-os en plegaria. Luego recitaron de la manera más solemne la
plegaria de Olin, y cuando llegaron a las palabras "Es nuestro D-os, y
ningún otro", el Rabino Amnon las gritó con la fuerza que le quedaba y
murió.
La plegaria "Unetaneh Tokef"-la plegaria más solemne de Rosh Hashaná y
Iom Kipur, es recitada en toda comunidad judía en el mundo, y el coraje
del Rabino Amnon, el inmortal autor de esta plegaria, sirve como inspiración
para todos nosotros.
http://www.es.chabad.org
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Rosh Hashana: El Tashlij
Una de las particularidades del día de Rosh Hashaná es el rezo especial llamado el Tashlij, que es recitado después del rezo de la Minjá (de la tarde) del primer día de Rosh Hashaná.
En hebreo, la palabra tashlij significa "arroja", y a esta plegaria se la conoce con este nombre pues ella está basada en las palabras del profeta que dice:
"¿Quién es un D'os como Tú, que perdonas la iniquidad y dejas pasar las transgresiones del remanente de Su heredad? No retiene para siempre Su enojo, pues Él desea la benevolencia! Él nuevamente será misericordioso con nosotros; Él suprimirá nuestras iniquidades y arroja a las profundidades del mar todos sus pecados. Le otorgas la verdad a Iaacov y la benevolencia a Abraham, así como le has jurado a nuestros antepasados en tiempos pretéritos" (Mijá -Miqueas- 7:18-20).
A la Orilla del Río
En principio, esta plegaria debe ser dicha a la orilla de un río, y varios motivos han sido escritos para explicar esta costumbre:
Mediante el tashlij nosotros deseamos recordar el mérito de la akedá (atadura) de Itzjak, pues el Midrash Tanjumá (parashat Vaierá) nos enseña que cuando Abraham estaba en camino hacia el monte Moriá para atar allí a su hijo Itzjak - como se lo había ordenado D'os - el "Satán" se convirtió en un río para impedirle seguir su trayectoria, sin embargo Abraham siguió hacia adelante introduciéndose en el río, y cuando el agua le llegó al cuello, dijo: "D'os! Sálvame!".
Otra razón por la cual se acostumbra recitar el tashlij a la orilla de un río, es porque en Rosh Hashaná nosotros lo coronamos a D'os como Rey sobre nosotros, y generalmente en la antigüedad, en la ceremonia de coronación de los reyes, éste era ungido a la orilla de un río como señal de que su reinado tendrá larga continuidad.
Otra explicación es que esto es en recuerdo del versículo del libro del profeta Shemuel que dice: "Y se reunieron en Mitzpá, y extrajeron agua y la derramaron delante de D'os, y ayunaron ese día y dijeron allí: Hemos pecado ante D'os; y juzgó Shemuel a los hijos de Israel en Mitzpá" (Shemuel I -I Samuel- 7:6). El sabio Ionatán Ben Uziel (s. I) en su traducción al arameo interpretó las palabras: "y extrajeron agua y la derramaron delante de D'os" de la siguiente manera: "y derramaron como el agua su corazón en arrepentimiento delante de D'os", y explicó el comentarista Rashí (Rabí Shelomó Itzjaki, 1040 - 1105) que eso fue un actitud de sumisión, como queriendo decir que ellos están delante de D'os así como el agua derramada, que no es absolutamente nada.
Algunas Costumbres
Después del rezo de la minjá (por la tarde) del primer día de Rosh Hashaná, se debe recitar la plegaria llamada el tashlij, como figura en los distintos majzorim (libros de oraciones para Rosh Hashaná).
Si el primer día de Rosh Hashaná cae un sábado, existen diferentes opiniones respecto de si el tashlij debe ser recitado el primer día o el segundo día de Rosh Hashaná, por consiguiente cada persona debe comportarse de acuerdo a la costumbre que sigan en su comunidad.
A pesar de que debemos tratar de recitar el tashlij a la orilla de un río, si vivimos en una ciudad que no está situada a la orilla de un río o la ciudad es muy grande y vivimos muy lejos del río, el tashlij puede ser recitado al lado de un pozo de agua o simplemente al lado de una canilla o grifo de agua, pues realmente lo más importante es la plegaria en sí, y el agua solamente es un simbolismo.
Al recitar el versículo que dice: "y arroja a las profundidades del mar todos sus pecados", es costumbre sacudir los extremos de nuestras ropas, en señal de que debemos sacudirnos de los pecados que solemos cometer, revisando nuestras acciones desde este día en adelante.
El orden del Tashlij en Rosh Hashaná
El Rama (Rabí Moshé Iserlish) en el Shuljan Aruj Oraj – Jaim 583:b, escribe “Y se encaminan al río para recitar el versículo, y Tú arrojarás todos nuestros pecados a las profundidades del mar".
En el libro Torat Haolá (tercera parte capítulo 56) escribe el Rama “Y la costumbre de Israel es Torá, cuando van al río y dicen: “Y tu arrojarás nuestros pecados a las profundidades del mar”, porque desde la profundidad del mar se reconoce la Creación del mundo. Porque la profundidad del mar es el abismo y la revelación de la tierra fue para los seres humanos que la habitan; y por esa razón se dirigen al agua, en Rosh Hashaná, el día del juicio, para que cada persona ponga atención en la Creación del mundo, y en HaShem bendito sea, el Rey de la Tierra, y así se arrepentirá por todos sus pecados y estos serán perdonados, y de esa manera, arrojarlos a la profundidad del mar.
En Darkei Moshé sobre el Tur, 583:b, cita el Rama, en nombre del Maharil, una razón a esta costumbre, porque el Midrash recuerde la atadura de Itzjak, cuando Abraham pasó por el río y el agua le llegó por el cuello y dijo: ¡Sálvame porque las aguas me cubren!.. Agregando que ven a peces vivos, y puede que sea para señal que no nos domine el “Ain hará” (mal de ojo), y nos multipliquemos como los peces.
El autor de Lebush (596:2), trae otra razón de la costumbre de ir a un lugar donde se ven peces: “Para recordar que somos como aquellos peces vivos que se aferran a la red, así nosotros nos aferramos a la red de la muerte y el juicio y así reflexionaremos sobre la “Teshuvá” (arrepentimiento).
Una tercera explicación encontramos en el libro “Shla” (tratado de Rosh Hashaná la columna del juicio) quien escribe: Escuché que van al agua que tiene peces, porque los peces no tienen párpados y sus ojos están siempre abiertos, para despertar, el “eina pekija”, (ojo abierto) de las alturas, que insinúa a la gran compasión. Y he aquí que no duerme ni descansa el guardián de Israel, sus ojos está siempre abiertos.
Según el “Shla”, está costumbre de ir al río y recitar el “Tashlij” es con la condición de que haya “Teshuva” (arrepentimiento), con todo su corazón y de esa manera arrojará sus pecados en las profundidades del mar.
La Ceremonia del Tashlij
1. Después del servicio de Minja (de la tarde) del primer día de Rosh Hashaná, nos aproximaremos a la orilla de un río o mar que contenga peces y diremos los versículo: “Mi el camoja” (quién es D-s como tú) de acuerdo con la orden de Tashlij, que se imparte en los libros de oraciones, luego sacudiremos las puntas de nuestros sacos, o nuestros bolsillos para simbolizar el desecamiento de nuestros pecados.
2. La oración de Tashlij se dirá a orillas de un río o cerca del agua, porque el agua es un símbolo de misericordia y el Tashlij tiene la función de despertar la misericordia de D-s y es necesario que hayan peces, porque estos nunca cierran los ojos, tal como está escrito sobre D-s “He aquí el guardián de Israel, no dormita ni duerme” (Iehelim 121-4)
Se recitará los siguientes versículos:
¿Quién es un D-s como Tú, que perdonas la iniquidad y dejas pasar los pecados del resto de Tú heredad? Él no guarda rencor, porque se complace en la misericordia. Se volverá nuevamente y tendrá compasión de nosotros y nos absolverá de nuestras iniquidades. Y Tú arrojarás todos los pecados de ellos a las profundidades del mar. Y a todos los pecados de Tu pueblo, la casa de Israel, los arrojarás a un lugar donde no serán más recordados ni traídos a colación en modo alguno.
Serás indulgente con Jacob y misericordioso con Abraham, como lo juraste a nuestros padres desde los días antiguos. Esta parte se repite tres veces, recitando después una oración especial redactada por el Rabí Hajida (Jaim David Iosef Azulai) (Ierushalaim siglo XVIII) (finalizando con el salmo CXXX de Tehilim).
Desde mis estrechuras invoqué a HaShem. Él me respondió poniéndome en libertad HaShem es para mí. No temeré. ¿Qué podrá hacerme el hombre? HaShem es para mí como mi auxilio, por lo que miraré triunfante a los que me odian. Es mejor refugiarse en HaShem que confiar en el hombre. Es mejor confiar en HaShem que confiar en príncipes. Ellos no lastimarán ni herirán en toda Mi santa montaña, porque la tierra está llena del conocimiento de HaShem, como las aguas cubren al mar
.
http://www.torahenfamilia.com
jueves, 6 de septiembre de 2012
HISTORIAS PARA CONTAR EN SHABAT (XVI): EL ARBOL DE LOS PROBLEMAS
CUENTA EL MIDRASH QUE EN UN LEJANO PUEBLITO,
PERDIDO EN LAS FRÍAS ESTEPAS RUSAS, UN GRANJERO JUDÍO CONTRATO A UN CARPINTERO,
TAMBIÉN JUDÍO, PARA AYUDARLO A HACER REPARACIONES EN SU VIEJA GRANJA.
EL CARPINTERO FINALIZO SU PRIMER DÍA DE
TRABAJO MUY DURO. SU CORTADORA SE HABÍA DAÑADO Y LE HABÍA HECHO PERDER UN
TIEMPO PRECIOSO, Y AHORA SU ANTIGUO CARROMATO, ROMPIÓ UNA RUEDA EN EL BARRO.
MIENTRA EL GRANJERO LO LLEVABA A SU CASA, EL
CARPINTERO PERMANECIÓ TODO EL VIAJE EN SILENCIO, PREOCUPADO, UNA VEZ LLEGADOS A
SU CASA, LO INVITÓ A SU PATRÓN A CONOCER A SU FAMILIA.
MIENTRAS SE DIRIGÍAN A LA PUERTA, EL HOMBRE
SE DETUVO BREVEMENTE FRENTE A UN PEQUEÑO ÁRBOL, TOCANDO LAS PUNTAS DE LAS RAMAS
CON AMBAS MANOS, Y AL ENTRAR EN SU CASA, OCURRIÓ UNA SORPRENDENTE
TRANSFORMACIÓN. SU BRONCEADA CARA SONREÍA ALEGREMENTE. ABRAZÓ A SUS DOS
PEQUEÑOS HIJOS Y LE DIÓ UN BESO A SU ESPOSA.
LUEGO ACOMPAÑÓ AL PATRON HASTA EL CARRO. CUANDO
PASARON CERCA DEL ÁRBOL, ÉSTE LE PREGUNTÓ ACERCA DE LO QUE HABÍA HECHO CUANDO
ENTRARON, TOCANDO LAS RAMAS.
-"ÉSE ES MI ÁRBOL DE LOS
PROBLEMAS", CONTESTÓ. - "SÉ QUE YO NO PUEDO EVITAR TENER PROBLEMAS EN
LA VIDA, PERO HAY ALGO QUE SI ES SEGURO: LOS PROBLEMAS NO PERTENECEN A MI CASA,
NI A MI ESPOSA, NI A MIS HIJOS. ASÍ QUE SIMPLEMENTE LOS CUELGO EN EL ÁRBOL CADA
NOCHE CUANDO LLEGO. LUEGO A LA MAÑANA LOS RECOJO OTRA VEZ".
"LO DIVERTIDO ES...-DIJO SONRIENDO- QUE
A LA MAÑANA, AL RECOGERLOS, NI REMOTAMENTE ENCUENTRO TANTOS COMO LOS QUE
RECUERDO HABER DEJADO LA NOCHE ANTERIOR".
EL SHABBAT ES EL MOMENTO IDEAL PARA LA REFLEXIÓN, PARA "COLGAR" LOS PROBLEMAS, PARA DEJARLOS FUERA DE NUESTRA RUTINA, DE NUESTRO QUEHACER COTIDIANO, DE NUESTROS SERES QUERIDOS. EL SHABBAT ES EL DÍA EN EL QUE NUESTRAS VIDAS SE LIBERAN DE PREOCUPACIONES Y NOS DEDICAMOS A NOSOTROS MISMOS.
¡¡ QUE HASHEM NOS CONCEDA LO MEJOR !!!
SHABBAT SHALOM
Parashá Ki Tavó- (Entres). 21 Elul 5772 (8 de Septiembre 2012)
Temas de la Parashá
Devarim (Deuteronomio) 26:1 - 29:8
Nuestra parashá habla sobre los
siguientes temas:
Primera aliá
(26:1-11): Las leyes de los bikurim (primicias).
Segunda aliá
(26:12-15): Las leyes de los diezmos.
Tercera aliá
(26:15-19): La recompensa por el cumplimiento de los mandamientos de
D'os.
Cuarta aliá (27:1-10): La
construcción de un altar de piedra para D'os. Los hijos de Israel se convierten
en una nación.
Quinta aliá (27:11 -
28:6): Los montes Guerizim y Eval. La maldición por la idolatría. La
maldición por la falta de respeto a los padres. La maldición por mover los
límites de los inmuebles. La maldición por poner un obstáculo delante del
ciego. La maldición por pervertir la justicia. La maldición por mantener
determinadas relaciones prohibidas. La maldición por golpear al prójimo. La
maldición por el soborno. La maldición por no cumplir con la Torá. Las
bendiciones por seguir el camino de D'os.
Sexta aliá
(28:7-69): Otras bendiciones por seguir el buen camino. El mal que recaerá
sobre el pueblo por los pecados. El pacto de Jorev.
Séptima aliá (29:1-8): La
guía de D'os durante los cuarenta años en el desierto.
Comentario de la Parashá
En la sexta aliá de nuestra
parashá encontramos lo que comúnmente se conoce con el nombre de la
tojejá (reprimenda). En estos versículos Moshé Rabenu le advierte al
pueblo de Israel sobre todas las maldiciones que recaerían sobre ellos como
castigo por un futuro alejamiento del camino de D'os.
Pero las palabras de Moshé no
fueron una profecía sino sólo una advertencia, pues la elección no era de Moshé
y mucho menos del Creador. Los únicos que decidieron, deciden y decidirán si
serán acreedores a todas las bendiciones prometidas a quienes escuchan la voz de
la Torá, o a todas las maldiciones destinadas a quienes la transgreden, son
solamente cada uno de los individuos del pueblo de Israel.
En el libro "Or Iejezkel"
(parte 2, pag 5), Rabí Iejezkel Levenshtain (1884 - 1974) nos enseña que las
enfermedades del alma - así como su curación - son similares a las enfermedades
del cuerpo, y utilizando los conocimientos que poseemos acerca de los métodos
para la curación de esas enfermedades, está obligada la persona a aprender y
entender todo lo relativo a las enfermedades del alma.
Respecto de las enfermedades del
cuerpo, el peligro más grande que existe es cuando el enfermo no comprende que
él está enfermo y debe curarse. Todo tiempo que el hombre entiende la gravedad
de su enfermedad existe la esperanza de encontrar para él alguna cura, pero
alguien que realmente está enfermo y no sabe que lo está ¿cómo hará para
realizar el tratamiento que necesita para reponerse de su afección?
Y lo mismo ocurre con las
enfermedades del alma - dice nuestro autor. Si la persona no tomará conciencia
y comprenderá que él está enfermo, entonces su enfermedad será terminal, y esto
lo podemos aprender de las palabras de la Torá en nuestra parashá, en uno de los
versículos de esa advertencia de Moshé:
"Te golpeará D'os con locura,
con ceguera y con perplejidad de corazón" (28:28).
El golpe más duro que puede sufrir
el hombre es la ceguera y la perplejidad de corazón. Todo tiempo que él puede
ver, hay una luz de esperanza para él, pero si su corazón estará bloqueado y
taponado, y él no comprenderá ni reconocerá la gravedad de su enfermedad, ese
será su fin.
Mas no debemos equivocarnos. Es
verdad que D'os puede llegar a golpear a alguien mediante estas cosas si así lo
decidió Su recta justicia, pero en ningún lado está escrito que el Creador no le
brindará a la persona la posibilidad de curarse. El golpe solamente colocará al
hombre en una situación de decisión donde él será el único que podrá decidir si
querrá hacer su máximo esfuerzo para salir de esa situación de ceguera y
perplejidad escuchando las palabras de D'os.
Agregaremos un punto más, que tal
vez redondeará esta idea expresada por Rabí Iejezkel Levenshtain. Nosotros
hemos traducido las palabras "uvtimhón levav" como "y con perplejidad
de corazón", pero esta no es la única posibilidad interpretativa de esta
expresión. Es verdad que Rashí (Rabí Shelomó Itzjaki, 1040 - 1105) tradujo
"uvtimhón levav" como "y con taponamiento de corazón", y seguramente
basado en su comentario, nuestro autor nos enseñó todo lo que transcribimos
anteriormente. Pero el Sabio llamado Onkelós (s. II) en su Targúm
(traducción de la Torá al arameo), tradujo "uvtimhón levav" como
"uvshaamamut libá" - que significa "y con aburrimiento de corazón".
El aburrimiento que puede sentir
la persona puede ser temporario o constante, y no depende en absoluto de lo
abultada que esté su agenda diaria. Es verdad que si la persona estará
desocupado y sin nada en qué pensar, entonces esto provocará que él esté
aburrido, como dijeron Nuestros Sabios: "La holgazanería provoca el
aburrimiento", pero es lógico suponer que Onkelós no se refirió a esta clase
de aburrimiento.
Onkelós nos enseñó que uno de los
peores golpes que puede sufrir el hombre es vivir en un estado de constante
aburrimiento. La peor pesadilla en la que se puede encontrar una persona es
vivir en un estado donde todo le da lo mismo, y donde él ya no tiene un motivo
claro por el cual vivir. Una vida donde se come para vivir y se vive para
comer, donde se trabaja para irse de vacaciones pero cuando se está de
vacaciones éstas no se disfrutan, pues no podemos estar sin trabajar. Eso no es
un aburrimiento casual. Eso es "timhón levav" - un constante y total
aburrimiento de corazón causado por la falta de espiritualidad, por la carencia
de contenido verdadero en nuestras vidas.
Hace mucho tiempo que Moshé Rabenu
nos previno de todos estos peligros a los cuales se expone quien se aleja de la
palabra de D'os. Pero no debemos alarmarnos. Nuestro maestro Moshé también nos
enseñó cuál es el antídoto que poseemos para no contagiarnos de todos estos
males. La única cura es el estudio y el cumplimiento de nuestra Sagrada Torá,
como decimos en la tefilá: "ki hem jaienu veórej iamenu - pues ellas (las
palabras de la Torá) son nuestra vida y
la prolongación de nuestros días".
viernes, 20 de julio de 2012
HISTORIAS PARA CONTAR EN SHABAT (XV): El judio que se disfrazo de cura
En la epoca de la expulsion de los judios de Espana crecio la
enemistad y el odio a los judios, que sufrieron con resignation
los diferentes decretos y humillacionies, poniendo la esperanza
en la salvation Divina.
Habia un lugar en Espana, en el cual se prohibio el paso a los
judios, y si un judio pasaba por el lugar, el cura responsable de
aplicar la ley podia condenarlo a muerte.
Un dia, paso por el sitio un gran erudito de la Tora,
desconociendo la prohibition existente. Al ser divisado por los
guardias fue detenido immediatamente y llevado delante del
cura que deseo asesinarlo. Al contemplar la figura del sabio, se
sorprendio ante el extraordinario parecido del rabino con su
propia persona, tanto en la constitution del cuerpo como en el
rostro.
La gran similitud desperto la misericordia del sacerdote, que
se contento con encerrarlo en la carcel.
Asi fue, y el rabino fue encerrado en un oscuro cuarto de la
prision y el cura le traia diariamente pan duro y una misera
cantidad de agua.
En esos dias, decidio el Papa probar la inteligencia de las
sacerdotes y nazarenos de la ciudad.
Reunio a todos los curas en la catedral de la ciudad y deseo
probar la perspicacia de sus subordinados por intermedio de
curiosas preguntas.
El Papa empezo a hablar delante de los sacerdotes y dijo:
"Vosotros conoceis los esfuerzos de la conduction de la Iglesia
para satisfacer vuestras necesidades tanto materiales como
espirituales, los gastos efectuados por el Tesoro Eclesiastico
son exorbitantes."
Los curas no comprendieron adonde apuntaban las palabras
del Sumo Pontifice, que luego de una breve interruption
continuo sus palabras diciendo: Por
10 tanto deseo probar
vuestra sabiduria, por intermedio de tres preguntas y a traves
de vuestras respuestas sabre, si vosotros sois dignos de
permanecer en vuestros puestos.
— Mi primer pregunta trono la voz del dirigente catolico.
I
Cuando ocurrio en la historia de la humanidad, que se
escucho el canto del gallo en todos los extremos de la tierra?
La segunda pregunta:¿en que punto del mundo ilumind la
luna una sola noche?
La tercer pregunta: ¿que pienso en este momento?
Al terminar su discurso declaro el Papa: Teneis tres dias para
meditar y prof undizar en las preguntas y obtener las respuestas
apropiadas. En caso de no obtener respuesta al cabo de los tres
dias sereis castigados severamente.
Los sacerdotes sorprendidos, no comprendian
10 ocurrido,
pero la preocupacion ante la urgente necesidad de encontrar
respuestas a las misteriosas preguntas, les hizo entender que no
se encontraban en un sueÑo.
Como los demas curas, el cura que apreso al rabino se
encontraba en un pesimo estado animico, al no tener la mas
minima idea acerca de las respuestas a las enigmaticas
preguntas.
En las horas vespertinas, cuando el cura rutinariamente
visitaba al rabino con su ration de comida, observo el rabino, el
preocupado rostro del sacerdote y le pregunto cual era el
motivo de la preocupacion.
Conto el cura los ultimos sucesos y las extranas preguntas a
las cuales, ninguno de los miembros de la Iglesia encontro
respuesta.
— Si eso es todo, no hay causa de preocupacion — expreso el
rabino.
— i
Cual es tu consejo? — pregunto el sacerdote
reconfortado por las palabras escuchadas.
— Muy sencillo — contesto su interlocutor — cuando llegue
el tercer dia, yo vestire las ropas pastorales ire en tu lugar a
enf rentar al Papa y nadie advertira el cambio ya que somos muy
parecidos.
— Pero, lo principal falta — dijo el cura —
¿ acaso
tienes respuesta a las tres preguntas?
Con la ayuda de D-s, es posible que encuentre las respuestas
adecuadas y si no yo recibire el castigo y mientras tanto tu
puedes huir de la ciudad.
Sus palabras convencieron al cura y asi hicieron.
Al llegar el tercer dia, el rabino vistio las ropas sacerdotales y
se dirigio a la catedral donde se reunian nuevamente los
subordinados de la Iglesia, bajo orden pontifical.
Cuando el Papa verified que todos los curas se encontraban
presentes, pidio: Todos los que estan dispuestos a contestar
que levanten la mano.
Ninguno de los sacerdotes levanto la mano, solo el rabino
disfrazado de sacerdote catolico, se levanto y dijo: Su
Excelencia, yo estoy dispuesto a contestar a todos las
preguntas. Por favor, Su Excelencia podria volver a repetir las
preguntas, para que pueda contestarlas una por una.
— La primer pregunta — volvio a preguntar el Papa.
— ¿ Cuando se escucho en todo el mundo la voz del gallo?
Contesto el judio: Esta escrito en las Sagradas Escrituras,
que en los dias de Noe, el justo, todos los hombres de su
generation eran malvados.
D—s deseo borrarlos de la faz de la tierra y ordeno a Noe
construir un enorma area, en la cual ingresaron el, los miembros
de su familia y animales de todos las especies; y contaron con la
protection Divina.
Luego, el Diluvio azoto la fazde la tierra y solo sobrevivieron
aquellos se encontraron en el area de Noe. En ese momento se
escucho la voz del gallo, su voz era escuchada en toda la
superficie de la nave y alii se encontraban todas las criaturas del
mundo, es decir que su voz se escucho en todo el mundo.
— Respuesta correcta e inteligente — exclamo el Suno
Pontifice — un poco asombrado por la respuesta y prosiguio
con la segunda pregunta:¿ en que punto del mundo brillo la
Luna una sola vez?
Tambien la respuesta a esta pregunta se encuentra en las
Sagradas Escrituras: Cuando Israel salio de Egipto y llego al
extremo del Mar Rojo, fue perseguido por el Faraon y su
ejercito. Moises tomo su baston y golpeo las aguas por orden
Divina y las aguas se abrieron y los hijos de Israel pudieron
atravesarla sin dificultades, convirtiendose las aguas en
murallas a sus costados, en ese momento ilumino la Luna el
fondo del mar que se habia desecado; ya que el mar se abrio a la
noche y al dia siguiente las aguas retornaron a su position
original. O sea, que en el lugar que se abrieron las aguas y el mar
se deseco, brillo la Luna una sola vez.
Otra vez el Papa se sintio satisfecho con la respuesta y paso a
la tercer pregunta: ¿que pienso en este momento?
Esta pregunta era mas diffcil que las anteriores ya que solo
D-s puede conocer lo que se oculta en la mente humana.
Contesto el judio, con una sonrisa sarcastica en su rostro —
Su Excelencia piense que yo soy uno de sus sacerdotes y que
supe responder a sus preguntas, pero en realidad yo soy un
humilde judio, con pequeños conocimientos, que no me
aproximo ni a los talones de los sabios de Israel.
— Nuevamente la respuesta es acertada — dijo el Papa
atonito:¿ Me puedes decir quien te trajo a este lugar?
Conto el Rabino todos los sucesos y se asombro el Pontifice,
por su inteligencia y picardia y lo envio a su ciudad con
importantes regalos.
A los sacerdotes los castigo severamente, diciendoles: vieron
como un judio supo contestar a todas mis preguntas y ustedes
no supieron contestar a ninguna.
La fuente del cuento: el libro "Vaiomer Itzjak" traducidodel
judeo-arabe.
25
Parashá Matot (Tribus) - Masé (Marchas). 2 AB 5772 (21 de Julio de 2012).
A los Ojos del Hombre y de Dios
Los hijos de Gad y los hijos de Reuven vinieron y hablaron con Elazar el Cohén y los líderes de la asamblea, diciendo, “Las tierras de Atarot, Dibon, Jazer, Nimra, Heshbon, Eleale, Sebam, Nebo y Beon. Las tierras que Dios conquistó delante de la asamblea de Israel – son tierras aptas para ganado, y tus siervos tienen ganado”. (Números 32:2-4)
Tanto el pedido de Gad y Reuven de la tierra al lado este del Jordán y la respuesta de Moshé, son muy difíciles de entender por una variedad de razones. Ellos presentaron su pedido en un orden extraño. Primero le presentaron a Moshé la lista de las ciudades. Luego agregaron que la tierra era buena para pastar y finalmente que ellos tenían mucho ganado.
Esto es seguido por un párrafo cerrado (parashá stumá), como si ese tema particular hubiera terminado y uno nuevo comenzara. Sólo después de esa interrupción, ellos piden abiertamente lo que estaba en sus mentes aparentemente desde el principio: “Danos esta tierra y permite que nosotros nos quedemos en este lado del Jordán” (Números 42:5). Primero ellos deberían haber hecho su pedido, luego deberían haber explicado el porqué y sólo entonces deberían haber presentado una lista de ciudades.
La respuesta de Moshé también desafía el entendimiento. Primero, él parece asumir que ellos estaban asustados de entrar a la Tierra de Israel, así como los espías. Aparentemente no hay ningún intento de juzgarlos favorablemente; ellos son simplemente acusados sin ninguna exploración de sus motivaciones.
Sólo cuando ellos ofrecen dejar a sus esposas, hijos y ganado en las ciudades fortificadas en Transjordania, Moshé acepta la oferta. Esto también es desconcertante, ya que el miedo principal de los espías era que sus esposas e hijos murieran en la conquista de la tierra, y ahora Gad y Reuven estaban tratando de eximir a sus familias del peligro. Si Moshé sospechó que ellos compartían el espíritu de los espías, ¿por qué permitirles dejar a sus familias en la seguridad de Transjordania?
Efecto Desmoralizante
Me parece que la clave del entendimiento de esta secuencia radica en el lenguaje preciso de la respuesta de Moshé. Si Gad y Reuven cumplían su palabra de ir delante del resto de la nación a la guerra, Moshé les dijo, “Ustedes serán puros y libres de culpa ante los ojos de Dios y ante los ojos del pueblo judío” (Números 32:22). Los Sabios derivan de estas palabras que una persona no debe actuar de una forma tal que cause que otros sospechen que pecó. Todo el concepto de marit ayin está basado en esta fuente. A pesar de que un judío debe juzgar a los otros judíos favorablemente, eso no es una licencia para levantar sospechas innecesarias que causen que otros lleguen a falsas conclusiones.
A la luz de este concepto, todo el intercambio adquiere un enfoque completamente distinto. Las dos tribus se dieron cuenta que su pedido podía levantar sospechas. Por eso en un comienzo sólo le insinuaron su pedido a Moshé en vez de hacerlo expresamente. Ellos esperaron que Moshé por motivación propia hiciera la sugerencia de que ellos se quedaran en Transjordania y con eso los absolviera. Por eso ellos empezaron con la lista de las ciudades, con la esperanza que Moshé mismo reconocería la idoneidad de esas tierras para sus grandes rebaños.
Cuando Moshé permaneció en silencio, ellos fueron más explícitos, agregando que esas ciudades estaban rodeadas por tierras ricas para pastar y que ellos tenían grandes ganados. En ese punto ellos terminaron su presentación, tal como está indicado por el párrafo cerrado del cual hablamos anteriormente (parashá stumá). Sólo porque Moshé siguió en silencio, ellos no tuvieron otra opción que hacer su pedido final explícitamente.
Por su parte, Moshé entendió sus intenciones desde el comienzo. Pero sintió que sin importar quien verbalizara la sugerencia de permanecer en Transjordania, eso tendría un efecto desmoralizante. Él no pensó que sus intenciones reales eran malas, pero quería que Gad y Reuven entendieran cuán sospechoso parecía su pedido superficialmente. Dado que la aparente sospecha de cobardía era todo el problema que Moshé estaba combatiendo, fue suficiente que las dos tribus ofrecieran liderar el ejército judío en la batalla para remover esa sospecha.
Sospechas Injustificadas
Aprendemos de esta parashá cuán cuidadosos debemos ser para considerar el efecto de las propias acciones en relación a otros. El Maharil Diskin explica que nosotros juzgamos a otros favorablemente por nuestro bien tanto como por el bien de los otros. La mayoría de las personas están altamente influenciadas por el comportamiento que presencian. Cuando juzgamos lo que los otros hacen de una forma favorable, elevamos el nivel de nuestro entorno a nuestros propios ojos y prevenimos que nos influencie negativamente. Más allá de eso, uno no debe ser un obstáculo, causando que otros alberguen una sospecha injustificada.
La Mishná (Avot 2:1) nos dice que debemos escoger el camino de servir a Dios que trae gloria y aprobación tanto de Dios como del hombre. La Torá y las mitzvot no son un dominio privado propio; uno tiene la obligación de fortalecer la Torá y las mitzvot de otros al ser un buen ejemplo.
Tal vez ese es el significado del siguiente Midrash (Vaikrá Rabá 34:8):
Rav Itzjak dijo que la Torá nos enseña derej eretz (comportamiento adecuado). Cuando uno realiza una mitzvá debe hacerla con alegría. Porque si Reuven hubiera sabido que la Torá iba a registrar que él intentó salvar a Yosef de sus hermanos, él lo habría cargado sobre sus hombros y hubiera corrido a casa.
Y si Aarón hubiera sabido que la Torá registraría que él saludó a Moshé con un corazón alegre después de que (Moshé) fue elegido para ser un Redentor, él habría ido (hacia él) con tambores y platillos.
Y si Boaz hubiera sabido que la Biblia registraría que él le dio a Rut un trigo seco para comer, él le hubiera ofrecido un banquete.
Cuando uno hace algo para enseñar a otros, lo hace de una forma mucho más clara que si lo hiciera sólo por su propio beneficio. Si Reuven, Aarón y Boaz hubieran sabido que sus acciones no eran solamente de su interés privado, sino que serían registradas en la Torá como una lección para la posteridad, ellos las habrían realizado con mucha más intensidad y celo.
Derej eretz es cualquier cosa que promueve y fortalece la sociedad. Por eso las relaciones maritales, los negocios y el comercio y las buenas características del carácter son todos aspectos del derej eretz. La lección de Rav Itzjak es que debemos realizar la mitzvá de tal manera que nuestra alegría por la mitzvá sea obvia, porque de esa forma inspiramos y fortalecemos a otros en su observancia de las mitzvot.
El Midrash de Rav Itzjak concluye que incluso hoy en día el Profeta Eliahu y el Mashiaj están aún registrando cuentas sobre todas nuestras acciones para ser incluidas en futuros libros sagrados. Esos trabajos son sellados y firmados por Dios mismo. De esto aprendemos que nuestras acciones no son algo solamente entre nosotros y Dios, sino que deben ser de tal manera que despierten respeto y admiración de la sociedad para promover la observancia de la Torá.
La Tierra Prometida (2)
"Ve a la Tierra"
Dios le dijo a Abram, "Ve a la tierra que te mostraré. Yo haré de ti una gran aación; te bendeciré y te haré grande... Todas las familias de la tierra serán bendecidas en ti" (Génesis 12:1-3).
La primera indicación en la Biblia de que la Tierra es especial se presenta cuando Dios le dice a Abram (más tarde llamado "Abraham") que vaya a la tierra que Él le mostrará. Es de notar que Dios no designó una Tierra específica. Él dijo simplemente, "la tierra que te mostraré", y dejó que Abraham reconociese el lugar.
El Zohar (I, 78a) afirma que cada país es controlado por un ángel guardián. Cuando Dios le dijo a Abraham "ve a la tierra que te mostraré", Abraham consideró los atributos de cada zona para determinar cuál era su dueño y la identidad de su ángel guardián. Pero cuando Abraham meditó sobre la tierra que estaba en el centro del mundo y que más tarde se volvería la Tierra de Israel, no pudo comprender sus atributos ni determinar cuál era su dueño. Aunque meditó profundamente en esto, se sintió confundido debido a la cualidad única de la Tierra de Israel. Pues a diferencia de otras tierras, ella no está gobernada por un ángel ni por un grupo de ángeles, sino sólo por la Providencia Divina.
Le llevó un tiempo a Abraham entender esta idea. Gradualmente llegó a comprender que esta Tierra no sólo era única, superior a todas las otras tierras y el cimiento y base de la cual emergieron todas las demás, sino que eventualmente también llegó a comprender que la fuerza Divina que la controlaba era el Fundamento y la Fuente de la cual emergían todas las otras fuerzas. Y de acuerdo con la Torá, "ellos partieron de Ur Kasdim, para ir a la tierra de Canaan, pero llegaron hasta Harán y allí se establecieron" (Génesis 11:31). Abraham había abandonado las prácticas y las creencias de los Kasdim (Caldeos) con la esperanza de que la proximidad con la Tierra le revelase su verdadero carácter. Cuando esto no ocurrió, llegó hasta Harán y allí se estableció.
Abraham temía entrar en la Tierra sin haber comprendido primero la naturaleza de Aquél que la gobernaba. Por lo tanto, esperó hasta que Dios Mismo le reveló la santidad de la Tierra, cuando Él reconoció el gran anhelo de Abraham por comprender su santidad.
Aunque otros pueblos habían habitado en la Tierra Santa, ellos consideraron que era igual a las otras tierras. Abraham fue el primero en apreciar la santidad de la Tierra Santa, enraizada en la Creación misma. Mediante su búsqueda de Dios y su permanente fe en Él, Abraham encontró finalmente la tierra. Debido a esta fe Dios le prometió a Abraham que la Tierra le sería dada a él y a sus descendientes como herencia (Génesis 15:18), como parte del pacto Divino entre Dios y Abraham. Desde ese momento la Tierra le perteneció a Abraham.
Luego del diluvio, Noé había dividido el mundo entre sus tres hijos. Shem recibió el área que incluiría la Tierra Santa y fue el rey de Jerusalén. Pero los Cananeos, quienes eran descendientes de Jam, otro hijo de Noé, conquistaron y ocuparon la Tierra. Así, cuando Dios le prometió la Tierra a Abraham, descendiente de Shem, Él se la estaba retornando a los herederos de su dueño original (Rashi, Génesis 12:6; ver también Rashi, Rambán, ibid. 14:18).
En ese día Dios hizo un pacto con Abraham, diciendo, "A tu descendencia Yo daré esta Tierra..." ( Génesis 15:18-20).
El pasaje describe entonces un área ocupada por diez naciones. Siete naciones habitaban la zona al oeste del Río Jordán y tres naciones ocupaban la orilla oriental. (Esta zona le fue prometida al pueblo de Israel como herencia durante la era mesiánica). Dios selló este pacto con Abraham y Su promesa de la Tierra a través del mandamiento de la circuncisión: "Cuida Mi pacto... Yo seré tu Dios y el Dios de tus descendientes. Yo te daré a ti y a tus descendientes la tierra en la cual habitas, toda la Tierra de Canaan, como herencia eterna..." (Génesis 17:7-8). Si aceptaba la mitzvá de la circuncisión, Abraham heredaría la Tierra (Rashi, Génesis 17:2).
El versículo mencionado arriba es la fuente del término, "la Tierra Prometida", que se originó con la Creación y fue cumplida a través de la fe de Abraham. Antes de Abraham, los Cananeos y otras naciones gobernaron la Tierra. Fue Abraham quien tuvo el privilegio de revelar la santidad de la Tierra debido a su inquebrantable fe en Dios. Dios entonces retiró la Tierra de sus conquistadores y se la entregó a los descendientes de Abraham, quienes eventualmente llegarían a ser el pueblo de Israel, el pueblo judío. Por lo tanto, si tenemos fe en Dios, la Tierra será nuestra, pues la Tierra no nos fue prometida por las Naciones Unidas ni por la generosidad de diversos estados y gobiernos soberanos, sino por Dios Mismo.
Chaim Kramer
Extraído de Esta Tierra es Mi Tierra. Breslov Research Institute. Por Chaim Kramer
http://www.tora.org.ar
Cuando Tisha Beav cae en Shabat o en domingo.
Las siguientes reglas se aplican a cualquier año en el cual Tisha Beav se
observa en un domingo, ya sea si cayó originalmente en domingo o si cayó en
Shabat y el inicio del ayuno se pospuso hasta el sábado a la noche.En Shabat, toda manifestación pública de duelo está estrictamente prohibida. En este día, comemos, bebemos y nos regocijamos como de costumbre, y aún más. Hay dos excepciones: a) Si Shabat cae el 9 de Av, entonces las relaciones conyugales están prohibidas 1. b) Si Tisha Beav es observado el domingo, está prohibido estudiar la Torá a partir de Shabat al mediodía (fuera de las secciones de la Torá que están permitidas estudiar durante Tisha Beav). Así también, en este Shabat no recitamos el capítulo de “Ética de los Padres” como se acostumbra hacer en muchas comunidades los Shabat de tarde entre Pesaj y Rosh Hashana. No se lleva a cabo la “comida de separación” de duelo previo al ayuno. En cambio, poco antes de la puesta del sol participamos de una abundante y alegre comida preayuno. Se debe tener cuidado, sin embargo, con que esta comida se finalice antes de la puesta del sol. Nos sentamos en sillas de altura regular y vestimos calzados normales hasta el anochecer. Solamente lavarse, comer y beber están prohibidos a partir de la puesta del sol. Durante las plegarias nocturnas, el usual inserto del sábado de noche Ata Jonantanu se incluye. La plegaria de Vihi Noam se omite. Inmediatamente, luego de recitar el versículo de Barjú,se cambian los zapatos de cuero por calzados que no sean de cuero. Aquellos que no recitaron la plegaria nocturna deben decir antes de realizar alguna actividad que estuviera prohibida en Shabat: “Baruj hamavdil bein kodesh lejol” (“Bendito es Aquel que separa entre lo sagrado [el día de Shabat] y lo mundano [el resto de la semana]”). En algún momento durante el sábado a la noche, se enciende la vela de Havdalá y se recita la bendición apropiada. La Havdalá se recita el domingo de noche antes de comer2 omitiendo las bendiciones del incienso y del fuego. Si es posible, se le debe dar a un niño o niña menor de bar/batmitzvá el vino o jugo de uva de la Havdalá para que lo tome. Si el noveno día de Av, cae en Shabat, en cuyo caso el ayuno se pospone hasta el domingo décimo de Av, todas las restricciones aplicadas a los nueve días se observan en la noche siguiente al ayuno, pero no se extienden hasta la mañana siguiente, el 11 de Av. | ||||||
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viernes, 13 de julio de 2012
HISTORIAS PARA CONTAR EN SHABAT (XIV): La recompensa de Shabat
Está escrito en el Libro del Profeta: “Si descansas en el Shabat tus pies, para dedicarlo a la actividad espiritual... Y disfrutarás de las bondades de Hashem... (Yeshayá 58). Según el comentario de Nuestros Jajamim, de aquí se aprende que, quien no escatima en gastos para disfrutar y respetar el día de Shabat recibe de Hashem una recompensa (material) mucho mayor de la que le costó.
Para entender mejor este concepto, imaginemos la siguiente situación:
En una ciudad había dos hermanos; uno rico y uno pobre.
El rico recibió de su padre un fax que decía:
“Querido hijo: te envío este fax a ti porque tu hermano está tan pobre que ni siquiera tiene teléfono. En cambio tú, Gracias a Di-s, estás en condiciones de llevar a cabo lo que te voy a pedir. Dentro de unos días voy a casar a tu hermano menor y haré una fiesta.
Yo quisiera que mis dos hijos, que viven lejos de mí, me acompañen.
Yo quisiera que mis dos hijos, que viven lejos de mí, me acompañen.
Ven tú y tu hermano a esta ciudad, y no escatimes en gastos. Y como sé que todo lo que gastes será para hacerme quedar bien y rendirme honores, yo me comprometo a que cuando termine la fiesta, no sólo te repondré lo que pagaste, sino que te daré un premio siete veces más de lo que resulte en la cuenta total. Los espero.Tu padre.”
El hijo, apenas acabó de leer la hoja, salió hacia las tiendas más caras y se compró las ropas más finas. Encargó unos boletos de avión primera clase y organizó todo de manera que su viaje fuera de lo más suntuoso.
En el camino hacia el aeropuerto, detuvo la limusina que había rentado y, luego de bajarse golpeó la puerta de una humilde casa.
Salió su hermano pobre, que le dice:
– ¡Qué milagro!
– ¿A que se debe la visita?
El rico lo tomó del brazo y, mientras lo arrastraba hacia el coche, le dijo:
– ¡No es ningún milagro ni ninguna visita!
¡Nos vamos a la boda de nuestro hermano menor!
¡Y si no te apuras perdemos el avión...!
– ¿Boda?
– ¿Avión? – Preguntó desconcertado el otro hermano, ya dentro de
la limusina.
– Bueno, déjame por lo menos ponerme algo más decente...
– ¡Así estás bien! ¡Ya no hay tiempo! – le dijo el rico, al tiempo que
arrancaba el vehículo.
Cuando llegaron a la recepción, entró primero el rico. Todos lo vieron rodeado de lujos, joyas y hasta servidumbre que lo acompañaba.
– ¿Quién es ése? – preguntó toda la gente.
– ¡Es mi hijo! – respondió el dueño de la fiesta.
– ¿Y el sirviente tan mal vestido que está atrás?
El padre bajó la cabeza y exclamó avergonzado:
– No es un sirviente: ese también es mi hijo.
La fiesta transcurrió normalmente y, antes de que todos se despidieran, el hijo rico muestró a su padre un montón de notas de venta. El padre hizo como si no hubiera visto nada.
– ¡Qué milagro!
– ¿A que se debe la visita?
El rico lo tomó del brazo y, mientras lo arrastraba hacia el coche, le dijo:
– ¡No es ningún milagro ni ninguna visita!
¡Nos vamos a la boda de nuestro hermano menor!
¡Y si no te apuras perdemos el avión...!
– ¿Boda?
– ¿Avión? – Preguntó desconcertado el otro hermano, ya dentro de
la limusina.
– Bueno, déjame por lo menos ponerme algo más decente...
– ¡Así estás bien! ¡Ya no hay tiempo! – le dijo el rico, al tiempo que
arrancaba el vehículo.
Cuando llegaron a la recepción, entró primero el rico. Todos lo vieron rodeado de lujos, joyas y hasta servidumbre que lo acompañaba.
– ¿Quién es ése? – preguntó toda la gente.
– ¡Es mi hijo! – respondió el dueño de la fiesta.
– ¿Y el sirviente tan mal vestido que está atrás?
El padre bajó la cabeza y exclamó avergonzado:
– No es un sirviente: ese también es mi hijo.
La fiesta transcurrió normalmente y, antes de que todos se despidieran, el hijo rico muestró a su padre un montón de notas de venta. El padre hizo como si no hubiera visto nada.
“¿Qué? ¿Ahora no quiere cumplir con su promesa?”, pensó el hijo.
“No me voy a quedar callado. ¡Se lo voy a decir!”.
– Papá: aquí está toda la cuenta de lo que gasté.
– Ah, muy bien, muy bien. Que te haga provecho...
– Pero... Tú me aseguraste que me ibas a regresar lo que gasté, más un premio...
– ¿Qué fue lo que yo dije?
– Mira: aquí tengo tu carta y la voy a leer...
El hijo comenzó a leer la carta en voz alta y en un momento su padre lo interrumpió:
– ¡Lee eso otra vez!
– Y como sé que todo lo que gastes será para hacerme quedar bien y rendirme honores, yo me comprometo a...
– ¡Qué escuchen tus oídos lo que tu boca pronuncia! – interrumpe nuevamente el padre.
– ¿Por qué, papá? ¿Acaso no te hice quedar bien? ¡Todo el mundo no tenía más que elogios hacia mí!
– ¡Sí, pero esos elogios eran sólo para ti, todo lo que hiciste fue para ti!
Yo me hacía cargo de todos los gastos si entre ellos incluías los de la vestimenta de tu hermano, para que la gente no lo viera tan mal vestido. Si lo hubieses hecho de esa manera, me hacías quedar bien y me honrabas. En cambio, con tu actitud tan personal, demostraste que todo lo que gastaste fue sólo para tu propio beneficio...
La moraleja es clara: Hashem aseguró a la persona que le retribuirá con creces si gasta generosamente para Shabat. Pero con la condición de que su mesa esté compartida con los necesitados. Si la mientras muchos de sus hermanos se sumen en la pobreza (y esta persona pudo haber evitado en parte esa pobreza), ¿podrá reclamar a Hashem la recompensa?
Lo que quiere Hashem de cada yehudí es que, si no puede ayudar al prójimo carente de recursos, al menos que se preocupe por su situación. Darle una simple moneda es considerada por la Torá como si le salvase la vida.
Después de ello, sin necesidad de reclamar, la recompensa llegará sola...
Extraído de Mishlé Yaacob. Hamaor
La Tierra Prometida (I)
Te he dado una tierra
deseable, lo mejor de la herencia de las nacionesJeremías 3:19
A lo largo de la historia,
la Tierra de Israel ha invocado las emociones más profundas por parte de sus
visitantes, de sus habitantes y de sus gobernantes. La Torá la describe como
"una tierra en la que fluye leche y miel" (Éxodo 3:17), fértil y fructífera. Los
sabios describen su increíble producción agrícola (Ketubot 112a; Sotá 34a;
etc.), relatando que una persona sólo podía cargar un higo por vez, mientras que
los dátiles eran tan dulces que su miel fluía aun cuando estaban en las
palmeras. El Midrash relata que los mercaderes de la tribu de Zebulún
atravesaban los mares vendiendo los magníficos frutos de la Tierra. Muchos
compradores quedaban tan impresionados por estos productos que viajaban a la
Tierra de Israel. Una vez allí, luego de contemplar su abundancia espiritual y
física, adoptaban la religión de Israel (Bereshit Rabah 98:12).
Muchos gobernantes
extranjeros anhelaron dominar esta Tierra elegida. Nuestros sabios relatan que
incluso sus inhóspitas montañas nevadas eran tan codiciadas que muchos reyes
establecieron sus ciudades en el Monte Hermón para poder reclamar una parte de
la Tierra (Julin 60b; así la Biblia da cuatro nombres diferentes para el Monte
Hermón). Ioshúa venció a los treinta y un reyes que gobernaban las
ciudades-estado en la Tierra. Dado el tamaño del territorio, este gran número
puede asombrar al lector moderno. Pero ello demuestra que cada rey quería tener
un lugar en la Tierra - sin importar cuán pequeño fuera (cf. Rashi, Ioshúa
7:21).
La tierra continuó siendo
invadida por poderes extranjeros luego de su conquista y asentamiento por parte
de las tribus de Israel (guiadas por Ioshúa), e incluso después del
establecimiento de un reino unificado y de la división de la monarquía en el
Reino de Israel por el norte y el Reino de Iehudá al sur. El rey de Egipto
invadió la Tierra hacia finales del reinado de Salomón. Durante los siglos en
que el reino estuvo dividido, los países vecinos intentaron su conquista.
Eventualmente la superpotencia de Asiria ocupó el Reino de Israel y envió a sus
habitantes, las Diez Tribus, hacia el exilio. Esto fue superado por Babilonia,
que destruyó a Jerusalén y al Templo, expulsando a los habitantes de Iehudá y
poniendo fin a la dinastía de David. Bajo los Babilonios la Tierra quedó
desolada. Con la reconstrucción del Templo y de Jerusalén bajo el Imperio Persa,
los judíos retornaron a la Tierra. Ésta volvió a florecer, transformándose en un
importante país durante el período del Segundo Templo, cuando fue gobernada por
los griegos, por los judíos y por los romanos.
Luego de que el Imperio
Romano aplastó la revuelta judía y destruyó el Templo y a Jerusalén, declinó la
producción y la belleza de la Tierra (Ketubot 112a). Sin embargo, la Galilea
retuvo su mayoría judía, que se dedicó a la agricultura y al estudio de la Torá
pese a las dificultades del gobierno Cristiano Bizantino, que ocupó el lugar de
los romanos.
Durante el período Árabe
(638 e.c.), la Tierra sufrió una seria declinación. Los Árabes, los Cruzados y
los Turcos, que dominaron sucesivamente la Tierra de Israel, la consideraron
parte de imperios mundiales más grandes (como lo habían hecho los antiguos
Babilonios, Persas, Griegos y Romanos). Aunque apreciaron su santidad histórica
y su belleza física, tenían muy poco interés en su desarrollo. Incluso los
Cruzados (siglo XII e.c.), que habían atravesado el mundo para tomar Jerusalén,
no asentaron raíces permanentes en la Tierra Santa.
El retorno de una gran cantidad de judíos en el siglo XIX, trajo un resurgimiento de la vida rural y urbana, de la religión, de la cultura y de la política. Hoy en día existe un renovado interés sobre la Tierra y su propiedad. ¿Cuáles son las implicancias de este renovado interés en la Tierra de Israel y cómo debemos entenderlo?
El retorno de una gran cantidad de judíos en el siglo XIX, trajo un resurgimiento de la vida rural y urbana, de la religión, de la cultura y de la política. Hoy en día existe un renovado interés sobre la Tierra y su propiedad. ¿Cuáles son las implicancias de este renovado interés en la Tierra de Israel y cómo debemos entenderlo?
Nuestra respuesta reside en
la explicación de los conceptos de la Tierra Prometida, la Tierra Santa y el
Pueblo Elegido. En este estudio trataremos sobre el significado del profundo e
inexplicable lazo entre el pueblo de Israel y la Tierra, lazo que ha sustentado
al pueblo judío a través de períodos de exilio y de persecución y que revitalizó
la presencia judía allí. Presentaremos además la historia de la Tierra de Israel
basada en los pensamientos de los maestros Rabínicos y Jasídicos. Esta
exposición dará luz a las cuestiones pasadas y presentes asociadas con Israel y
con la Tierra. Ofreceremos para estos problemas soluciones no políticas. Para
hacerlo, debemos, por supuesto, empezar desde el comienzo.
La Creación y la Tierra
Prometida
El concepto de la Tierra
Prometida data del tiempo de la Creación. La narrativa bíblica de la Creación en
el Libro del Génesis une la Creación y la Tierra:
En el comienzo, Dios creó
los Cielos y la tierra (Génesis 1:1).
¿Por qué la Torá comienza con la historia de la Creación? Si las naciones les dicen, "Ustedes son ladrones; robaron nuestra Tierra", díganles que Dios creó el mundo y que a Él le pertenece. Él se lo dará a quien desee dárselo. Él les dio la Tierra a las naciones, pero luego se la quitó y nos la dio a nosotros (Rashi, ad. loc.).
¿Por qué la Torá comienza con la historia de la Creación? Si las naciones les dicen, "Ustedes son ladrones; robaron nuestra Tierra", díganles que Dios creó el mundo y que a Él le pertenece. Él se lo dará a quien desee dárselo. Él les dio la Tierra a las naciones, pero luego se la quitó y nos la dio a nosotros (Rashi, ad. loc.).
La Torá comienza con la
declaración pública de que Dios creó el mundo, el cual Le pertenece. La
afirmación implica que Él le dio la Tierra de Israel al pueblo de Israel.
El Rabí Natán pregunta: "Si yo le digo esto a las naciones, ¿podrán aceptarlo y así abandonar sus conflictos y su oposición?".
En términos contemporáneos, imaginemos que en una sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el líder de los palestinos demanda públicamente la Tierra, a la cual él llama Palestina, y afirma que le pertenece a ellos. Todos los embajadores de los países árabes y musulmanes, junto con muchos otros, apoyan su reclamo. El embajador de Israel en la O.N.U., el representante del pueblo judío, responde: "Mis queridos amigos y honorables caballeros, la Biblia dice que es posible que la tierra haya sido de ustedes durante una época. Pero Dios creó el mundo y todo Le pertenece. Él se las quitó y nos la dio a nosotros. Y si no me creen, ¡miren el comentario de Rashi!". ¿Pueden imaginar la reacción ante este pequeño discurso? No es posible imaginar que el augusto cuerpo de la Asamblea General reconozca y acepte tal razonamiento.
"Entonces", pregunta el Rabí Natán, "¿qué está tratando de decirnos Rashi?".
El Rabí Natán pregunta: "Si yo le digo esto a las naciones, ¿podrán aceptarlo y así abandonar sus conflictos y su oposición?".
En términos contemporáneos, imaginemos que en una sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el líder de los palestinos demanda públicamente la Tierra, a la cual él llama Palestina, y afirma que le pertenece a ellos. Todos los embajadores de los países árabes y musulmanes, junto con muchos otros, apoyan su reclamo. El embajador de Israel en la O.N.U., el representante del pueblo judío, responde: "Mis queridos amigos y honorables caballeros, la Biblia dice que es posible que la tierra haya sido de ustedes durante una época. Pero Dios creó el mundo y todo Le pertenece. Él se las quitó y nos la dio a nosotros. Y si no me creen, ¡miren el comentario de Rashi!". ¿Pueden imaginar la reacción ante este pequeño discurso? No es posible imaginar que el augusto cuerpo de la Asamblea General reconozca y acepte tal razonamiento.
"Entonces", pregunta el Rabí Natán, "¿qué está tratando de decirnos Rashi?".
El Rabí Natán explica que
Rashi se está dirigiendo a los judíos y no a los gentiles. Es en base a nuestra
fe que podemos sustentar el reclamo de la Tierra. Los ataques verbales y físicos
sobre los judíos sólo pueden ser respondidos por nuestra fe en Dios. Debemos
replicar a nuestros adversarios que creemos que Dios creó el mundo y que él Le
pertenece. Si verdaderamente creemos en Dios, nuestra inquebrantable fe - por sí
misma - convencerá a las naciones del mundo sobre la verdad de nuestro reclamo.
Eventualmente terminarán aceptando la premisa de que Dios creó el mundo y que Él
nos dio la Tierra de Israel (Likutey Halajot, Shomer Sajar 4:1).
Por lo tanto, el Rabí Natán
afirma que la base para todo lo relacionado con la Tierra Santa depende de
nuestra fe, la cual establece el fundamento para nuestro derecho a la Tierra
Prometida. Si creemos que Dios creó todo y que todo está en Sus manos, entonces
tenemos el derecho a la Tierra de Israel que Él nos prometió. La Torá nos da el
derecho a la Tierra, dado que ella es el registro de la promesa de Dios que la
Tierra nos pertenece a nosotros. Al aceptar la Torá como dada por Dios, también
aceptamos sus afirmaciones sobre nuestros inequívocos derechos a la Tierra. Pero
si somos débiles en nuestra fe, entonces nuestro reclamo de la Tierra se ve
minado. Cualquiera que carezca de fe (incluidos los judíos) puede desafiar
nuestra posesión de la Tierra y apoyar el reclamo palestino. Por tanto, el
primer paso para asegurar la Tierra es establecer una fe firme en
Dios.
Debemos por lo tanto tener
fe en que todo Le pertenece a Él, que Él puede hacer lo que desee y que es Su
voluntad que el pueblo judío posea la Tierra. Habiendo confirmado a través de
nuestra fe que el mundo Le pertenece a Dios y que la Tierra de Israel es nuestra
por decreto Divino, es posible comprender la intrincada conexión entre la
Creación, la singularidad de la Tierra de Israel y la idea de una Tierra
Prometida. De hecho, nuestros sabios enseñaron que la punta de una roca
sobresalía del piso frente al Arca en el Santo de los Santos en el Templo de
Jerusalén. Esta roca era conocida como la Even SheTiá (la Roca
Fundacional), pues ella era el cimiento del mundo entero. Dios creó primero esta
roca, de la cual surgió - huShTat (Ioma 53b) - el resto del mundo. Por lo
tanto, la Tierra Santa forma el sustrato del cual surgen todas las otras
tierras. Esta idea es crucial para comprender el concepto de la Tierra
Prometida.
(Extraído de Esta Tierra es Mi Tierra. Breslov Research
Institute. Por Chaim Kramer)
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